Programa 6. El Desarrollo social-emocional dentro del contexto de las relaciones (Parte uno)

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Los materiales que comenzaremos a discutir hoy, están diseñados para ayudar a
los participantes a aprender acerca de bebés y niños de corta edad, y sus familias.
El proceso por el cual un niño pequeño aprende la aptitud social-emocional está lleno
de demandas: algunas ocurren en el desarrollo normal, otras revelan necesidades que
no se han satisfecho y otras demandas causan dificultades especiales para los mismos
niños, sus familias, sus cuidadores y otros profesionales. El desarrollo social emocional
comienza al nacimiento, continúa durante toda la vida y ofrece un cimiento para las
relaciones importantes y el aprendizaje de toda la vida.

Cuando los niños experimentan dificultades para adquirir la habilidad social emocional,
corren mayores riesgos para su desarrollo emocional y académico.

Modelo de la pirámide de CSEFEL. (Center on the social and Emotional foundations for 
Early Learning – CSEFEL por sus siglas en inglés) (Centro para la fundación del 
aprendizaje social-emocional temprano) 

[Explicar la Pirámide de CSEFEL] Además de enseñar sobre el desarrollo de niños
en los primeros tres años de vida y las maneras de comprender a niños individuales,
los módulos que forman este entrenamiento, ofrecen estrategias para crear programas
de cuidado grupal y prácticas que apoyen el bienestar social emocional de bebés y
niños de corta edad; colaborar con las familias para apoyar el bienestar de niños muy
pequeños; y resolver problemas cuando haya motivo de preocuparnos sobre el
comportamiento de un niño.

	1. A fin de comprender y tratar eficazmente el comportamiento que cuidadores
               en centros y en hogares, visitantes al domicilio, otros profesionales y padres
                de familia experimentan como difíciles, todos necesitamos entender el
                desarrollo social-emocional típico de los primeros tres años de vida. 

	2. También necesitamos un tiempo para examinar nuestros propios sentimientos y
                reacciones cuando el comportamiento de un niño es inusual y persiste a
                pesar de nuestros mejores esfuerzos. La definición de situaciones o
                comportamientos difíciles puede ser diferente para cada cuidador/a, de
                manera que exploraremos esta pregunta.

C. Hay varias estrategias que pueden utilizarse para apoyar el desarrollo y la aptitud
social-emocional de niños muy pequeños. La Pirámide es un modelo que representa
componentes del comportamiento de adultos y estrategias que padres de familia,
cuidadores, maestros y otros profesionales pueden utilizar para ayudar a niños a
desarrollar la aptitud social-emocional. Cada nivel de la Pirámide representa un enfoque
principal de uno de los módulos de capacitación que CSEFEL ha creado para apoyar
las prácticas apropiadas para niños entre el nacimiento y los cinco años de edad. 

	1. El enfoque principal es el fomento de buenas relaciones y la prevención de
                problemas; se progresa 	hacia las intervenciones individualizadas solamente
                cuando se ha implementado el cimiento de la Pirámide y los niños siguen
                manifestando comportamientos difíciles.

	2. Las relaciones fuertes forman el cimiento de la Pirámide y son necesarias
            para todas las demás cosas que hacemos con los niños pequeños.

	3. Los ambientes bien diseñados apoyan el comportamiento apropiado de los
                niños y reducen la probabilidad de que necesiten usar comportamientos
                difíciles. Los ambientes también pueden diseñarse para ayudar a los niños
                a aprender sobre las expectativas y fomentar su participación e interacciones.

	4. Los presentes módulos de capacitación sobre el cuidado de niños en los
            primeros tres años de vida están diseñados de forma parecida a los módulos
            sobre el cuidado de preescolares, con el énfasis en el fomento del desarrollo
            social-emocional positivo desde el principio mediante relaciones importantes
            en la primera infancia.

Definición (de CSEFEL) del desarrollo social-emocional 
El desarrollo social-emocional de niños entre el nacimiento y los cinco años de
edad es un proceso por el cual un niño pequeño aprende la aptitud social-emocional
está lleno de demandas: algunas ocurren en el desarrollo normal, otras revelan
necesidades que no se han satisfecho y otras demandas causan dificultades especiales
para los mismos niños, sus familias, sus cuidadores y otros profesionales. El desarrollo
social-emocional comienza al nacimiento, continúa durante toda la vida y ofrece un
cimiento para las relaciones importantes y el aprendizaje de toda la vida. Cuando los
niños experimentan dificultades para adquirir la habilidad social-emocional, corren
mayores riesgos para su desarrollo emocional y académico. 

Cuando CSEFEL usa el término ‘desarrollo social-emocional’ se está refiriendo a
la capacidad que un niño desarrolla entre el nacimiento y los cinco años de edad para
formar relaciones estrechas y seguras con adultos y compañeros; experimentar, regular
y expresar los sentimientos de maneras social y culturalmente apropiadas; explorar
su entorno y aprender. 

Todas las facetas del desarrollo social-emocional se realizan en el contexto de la
familia, la comunidad y la cultura. Los cuidadores de un niño fomentan su desarrollo
sano trabajando para apoyar el bienestar social-emocional de todos los niños pequeños,
y hacen todos los esfuerzos necesarios para prevenir la ocurrencia o la intensificación
de problemas de índole social-emocional en los niños que corren más riesgo. Identifican
y procuran remediar problemas que surgen y, cuando es necesario, remiten a niños
pequeños y a sus familias a los servicios apropiados.

Piense en esta definición pensando en sus niños. Que significado tienen para usted
cada una de las frases. Usted tal vez quiera usar algunas de las siguientes ideas:
“La capacidad que se desarrolla”: Durante los primeros tres años de vida los niños
crecen y cambian rápidamente y adelantan su capacidad en todas las áreas del
desarrollo: físico, cognitivo y social-emocional. Considere las capacidades diferentes
de un recién nacido, un niño de 1 año, de 2 años y de 3. “Formar relaciones estrechas
y seguras con adultos y compañeros”: Para tener un sano desarrollo social-emocional,
los bebés y niños de corta edad requieren las relaciones en que reciben el tierno
cuidado de adultos.

Cuando los adultos son amorosos, sensibles al niño y lo cuidan de una forma constante
y predecible, los niños muy pequeños aprenden que son valorados y que su mundo es
casi siempre satisfactorio y predecible. Aprenden mediante estas relaciones la forma
de relacionarse con los compañeros. Durante los primeros años de vida requieren
mucho apoyo para relacionarse con otros niños.

“Experimentar, regular y expresar los sentimientos de maneras social y culturalmente
apropiadas”: El gozo, la tristeza y la frustración son tan solo algunos de los sentimientos
que todos los niños experimentan durante la primera infancia. Los bebés y niños de
corta edad observan a adultos importantes para aprender cómo deberían sentirse y
portarse en ciertas situaciones. Con la ayuda de adultos, van aprendiendo a controlar
y regular sus sentimientos para que no sean abrumados por ellos. La cultura de la
familia afecta la manera en que los padres y madres se relacionan con sus hijos
muy pequeños, ya que sus valores, creencias, objetivos, expectativas y recursos
se expresan mediante las prácticas de crianza y de educación.

“Todas las facetas del desarrollo social-emocional se realizan en el contexto de la
familia, la comunidad y la cultura”: Los bebés y niños de corta edad aprenden primero
sobre las relaciones y los sentimientos en el seno de sus familias. Como se acaba
de mencionar, la cultura afecta la relación entre un niño y los adultos que lo cuidan.
Las comunidades también tienen un papel en las maneras en que adultos y niños
se relacionan y cómo reciben –o no reciben– apoyo mediante políticas públicas y los
recursos disponibles.

El programa completo consiste de tres módulos, la información en este programa
es parte del primero que se enfoca principalmente en maneras de desarrollar relaciones.
Una de nuestras funciones más importantes para apoyar el desarrollo social-emocional
positivo de niños pequeños es entablar relaciones de confianza y tierno cuidado.
Mediante dichas relaciones los bebés y niños pequeños aprenden sobre su mundo
y el propio lugar dentro del mismo. Aprenden que el mundo es un lugar seguro donde
sus necesidades serán satisfechas.

Aprenden a entablar relaciones satisfactorias con otros, a comunicarse, a hacer
frente a dificultades y a experimentar y controlar sus sentimientos, ya que las relaciones
se van ajustando constantemente a cambios en el desarrollo, necesitamos comprender
el curso del desarrollo social-emocional. Entablar relaciones positivas tanto con niños
como con sus padres es esencial para el desarrollo sano de un niño. Los niños
pequeños observan nuestras relaciones, y lo que observan forma sus expectativas
sobre las maneras en que las personas se tratan unas a otras. Se entablan relaciones
con cada niño individualmente y con su familia y, por eso la relación es un poco
diferente con cada uno. 

Las personas que ofrecen servicios a bebés, niños pequeños y sus familias,
desarrollan las habilidades de observar detenidamente los indicios social-emocionales
que expresan los bebés y niños de corta edad a fin de responderles en interacciones
que construyan relaciones sensibles de tierno cuidado. 

Las interacciones tienen toda suerte de formas y tamaños; vamos a considerar 2
ejemplos de interacciones entre niños pequeños y sus cuidadores, considere lo
que el adulto dice y hace:

En la primera interacción, la cuidadora sostiene a la niña y usa tonos cariñosos y
tranquilos de voz, sigue adonde la niña quiere ir, le responde, dice su nombre, apoya
el aprendizaje sobre los ojos, la boca, el tacto.

En la segunda interacción, Usa tonos cariñosos y estimulantes de voz, responde a
las vocalizaciones del niño y lo posiciona bien para que pueda ver el libro.

¿Qué notan en estas interacciones entre cada niño pequeño y su cuidadora? 

¿Qué observaciones podría usted hacer si estuviera presente en la escena? 

Llame al 321-1480 o envíenos un mensaje de texto al 60193 con sus respuestas.
Al final del programa vamos a rifar un libro bilingüe titulado: “Hábitos Saludables para
toda la vida.” Y un paquete de materiales del programa “Color Me Healthy.” 

Más adelante discutiremos varios ejemplos de maneras eficaces
para entablar relaciones estrechas con bebés y niños de corta edad.

Las relaciones son distintas de las interacciones. 
¿Cómo piensan ustedes que se distinguen las relaciones de las interacciones?

Piensen sobre una relación buena que usted tiene. Es posible que algunos de ustedes
pensaron en alguien a quien no han conocido durante toda la vida; alguien a quien
conocieron en el camino.

Piense en la manera en la que comenzó la buena relación con esta persona… 

¡Los dos la comenzaron relacionándose! 

Mediante dichas interacciones a través del tiempo, se formó una relación.

Las relaciones:
	• Tienen conexiones emocionales
	• Perduran a través del tiempo
	• Tienen algún significado especial entre las dos personas
	• Crean memorias y expectativas en las mentes de ambos

Es importante notar que las interacciones repetidas producen relaciones bastante
fáciles de predecir ya que el bebé o niño pequeño empieza a saber cómo la otra
persona le responderá. Este patrón de reacciones crea una conexión emocional
entre el niño y la otra persona.

La mayoría de los adultos responden a los bebés de maneras predecibles
y ellos también forman conexiones emocionales cuando cuidan repetidas veces a un bebé.

Porque cuando hablamos sobre las relaciones de los niños, es útil reflexionar sobre
la función de las relaciones en nuestras propias vidas, les invitamos a hacer un
corto Inventario reflexivo:

Escuche con cuidado las instrucciones:
Para cada pregunta del inventario, piense un rato y apunte algunas respuestas.
(Si no puede tomar notas en este momento, recuerdo que todos los materiales de
este programa estarán disponibles en nuestra página de internet.) Cuando haya
completado el inventario, comparta sus reflexiones con un pariente o amigo.

-Piense en una relación satisfactoria en su vida.
Describa tres razones por las que la relación es o fue satisfactoria.
	1.
	2.
	3.

-Piense en los mensajes que Ud. recibió de su familia y su cultura acerca de las
relaciones. Intente expresar esos mensajes con palabras:

-Piense en usted mismo y cómo era de niño.
¿Se porta ahora con los niños de la misma manera en que los adultos importantes
de su vida se portaban con Ud. (por ejemplo, de manera juguetona, cautelosa,
franca, paciente, etc.)?

-Exprese con palabras lo que Ud. sabe acerca de su propio comportamiento con
los niños con quienes se relaciona actualmente.

Llame al 321-1480 o envíenos un mensaje de texto al 60193 para comentar o darnos
su opinión sobre este ejercicio. Mencione los sentimientos que experimento haciendo
este ejercicio, dele nombre a los que sintió.

Esta actividad sirve para recalcar la importancia de que todos los cuidadores de
niños muy pequeños desarrollen la capacidad para reflexionar sobre por qué hacen 
lo que hacen o dicen lo que dicen a los niños. 

Este tipo de ejercicios le puede ayudar a buscar respuestas enfocadas en el
descubrimiento o la conciencia de los patrones que impactan su propio
comportamiento con los niños. 

El material que les ofrecemos este día es solo la primera parte de un entrenamiento, 
sobre el desarrollo social-emocional; necesitaremos su opinión para decidir si les 
interesa lo suficiente para continuar ofreciéndolo en este programa. Denos su 
opinión llamando durante el programa o enviándonos un mensaje de texto.

Es importante reconocer que nuestras relaciones previas crean sentimientos,
expectativas y comportamientos que traemos a cada relación nueva, incluyendo
los bebés que cuidamos. Si tenemos un historial personal desde la niñez de experiencias
básicamente satisfactorias y alentadoras, es probable que abordemos las relaciones
nuevas con la expectativa que estas también sean satisfactorias y alentadoras. En
cambio, si tenemos un historial personal de experiencias emocionales traumáticas
o difíciles, puede sernos más difícil como adultos manejar las experiencias – sobre
todo las estresantes.

Durante nuestra infancia recibimos toda clase de mensajes acerca de nosotros
mismos. Es probable que comuniquemos algunos de estos mensajes a los niños
que cuidamos, aun sin querer. 

A veces estos mensajes de nuestra infancia eran verbales y a veces no. Si los
recibimos antes de que pudiéramos hablar y usar el lenguaje, fueron experiencias
pre-verbales. Somos más capaces de reconocer el impacto de nuestras experiencias
personales en los mensajes que les comunicamos a los niños que cuidamos si
reflexionamos sobre cómo interpretamos los mensajes que recibimos durante
nuestra propia infancia.

A los cuidadores adultos de niños muy pequeños, no se les hace fácil estar siempre
tranquilos con los bebés y niños de corta edad y apoyarlos cuando se portan de maneras
que no comprendemos o que causan problemas para sí mismos u otras personas;
sobre todo si no hemos experimentado en nuestra vida personal relaciones que nos
ayudaran a lidiar con el estrés. 

Es importante que todos tengamos la oportunidad de considerar y discutir el impacto
de nuestras experiencias previas en nuestro comportamiento actual y nuestras
relaciones con otros adultos y niños, durante las experiencias continuas de desarrollo
profesional. El esfuerzo por hacernos más conscientes de nosotros mismos nos ayuda
a separar nuestros sentimientos y reacciones actuales de aquellos que se generaron a
causa de experiencias previas.

Mensaje para recordar: Durante la primera infancia, el bienestar social-emocional se desarrolla dentro del
contexto de las relaciones. Los cuidadores aprovechan sus capacidades para ayudar
a los bebés a expresar los sentimientos y regular su estado de ánimo, y a entablar
relaciones estrechas y seguras. Esto es todo por hoy, gracias por su participación,
le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….
¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
______________________________________________________________________________________
Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales
del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional Foundations for Early
Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños y Familias
(Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios
Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de
esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres
comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún endoso del
gobierno de los EE.UU. 

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.


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