Programa 12. Identificando y Expresando los Sentimientos

Escucha la primera parte

La segunda parte

La tercera parte


Nuestros facilitadores:

En este programa aprenderemos

La importancia de enseñar a los niños a identificar y expresar los sentimientos;
aprenderemos a desarrollar un vocabulario apropiado que nos permita identificar
y nombrar correcta y claramente nuestros sentimientos.

Permitirnos ser vulnerables expresando nuestros sentimientos es una manera de
conectar mejor unas personas con otras y puede ayudar a resolver los conflictos.

Es importante distinguir entre sentimientos que realmente son sentimientos, y palabras
o frases que describen ideas, interpretaciones y evaluaciones de las cosas. Utilizar la
frase ‘yo siento’ no garantiza que vayamos a expresar un sentimiento. Cuando decimos,
por ejemplo, ‘siento que estás equivocado’, estamos dando una opinión, no expresamos
un sentimiento. En general no expresamos sentimientos con frases como: ‘siento que’,
‘siento como si’, ‘siento que tú’, siento que él, siento que ella.’

Una frase como ‘me siento incomprendido’ tampoco expresa un sentimiento. La palabra
‘incomprendido’ indica más bien un juicio que yo hago del nivel de comprensión de la otra
persona, pero no un sentimiento. En una situación así, me podría sentir tal vez ‘ansioso’ o
‘molesto’, o tal vez de alguna otra manera que debería indagar.

Finalmente, palabras como ‘atacado’, ‘abusado’, ‘ignorado’, ‘engañado’, ‘humillado’,
‘presionado’, etc. expresan cómo nosotros interpretamos las acciones de los otros,
sin que reflejen exactamente emociones nuestras.

Escuche con atención el siguiente ejemplo:

Margarita está jugando con su hijo de cuatro años.  El niño escoge un rompecabezas de un
camión y empieza a armarlo colocando las piezas en sus huecos.  Se la hace difícil dar
vuelta a una pieza para poderla colocar en el hueco.  Margarita le dice: ‘’dejame ayudarte a
darle vuelta como debe estar’’ el niño empuya la mano de su madre y le dice en tono
agitado: “Déjame hacerlo.”  Hace otro intento pero no logra armar la pieza.  Entonces grita
y tira la pieza a otra parte del salón, y luego tira el rompecabezas hacia Margarita.

¿Que haría usted si esto pasara en su casa?

¿Se daría por vencido y dejaría de jugar con su hijo en ese momento, y talvez
intentaría jugar con él a la mañana siguiente?

¿Aprovecharía usted la oportunidad de enseñarle una lección acerca de comprender
y hablar sobre los sentimientos?

El Enfoque
Los niños pequeños sienten muchas de las mismas cosas que los adultos.  Los niños a
veces se sienten enojados, tristes, frustrados, nerviosos, felices o abochornados, pero
muchos no conocen las palabras para expresar cómo se sienten.  Más bien, pueden
exteriorizar estos sentimientos de maneras muy físicas y poco apropiadas.  Por ejemplo,
cuado el hijo de Margarita se sintió frustrado, tiró el rompecabezas y la pieza.

La Solución
Los padres de familia pueden ayudar a sus hijos a comprender y expresar sus sentimientos.  He aquí algunas estrategias que usted puede usar para ayudar a su hijo a expresar sus sentimientos.

  • Ayúdelos a comprender sus sentimientos al contarles primero los nombres de
    los sentimientos y luego al animarlos a hablar sobre como se sienten.  Por
    ejemplo usted podría decir a su hija: “Papi se fue de viaje, te sientes triste.
    Dijiste que quieres ver a Papi.” Al dar a su hija una manera de nombrar sus
    sentimientos, usted le permite desarrollar un vocabulario para hablar sobre ellos.
  • Permita que su hijo tenga muchas oportunidades de identificar los
    sentimientos propios y ajenos.  Por ejemplo, usted podría decirle: “Qué
    divertido es montar tu bici.  Veo que tienes una sonrisa.  ¿Te sientes alegre?”
    O podría describir una situación y pedir que su hijo reflexione sobre lo que
    otra persona puede sentir: “Joey se golpeó en la cabeza cuando estaba en el
    tobogán. ¿Cómo crees que se siente Joey?”
  • Enseñe a sus hijos las maneras variadas en que pueden reaccionar ante
    sentimientos, conflictos o problemas concretos.  Hable sobre sus propios
    sentimientos con sus hijos.  Por ejemplo: “¿Te acuerdas lo que pasó ayer,
    cuando el agua en la tina no bajó por el desagüe?” Mami se enojó mucho y ¿te
    acuerdas como se veía mi cara cuando estaba enojada?  ¿Puedes hacer una
    cara enojada como la de Mami?  Hable también con sus hijos sobre maneras
    concretas en que usted maneja sentimientos específicos.  “Cuando me enojo,
    respiro hondo, cuento hasta tres y luego intento pensar en la mejor manera de
    manejar mi problema.”
  • Enseñe a su hijo a identificar y expresar sus sentimientos de maneras que
    sean aceptables para su familia y sus amigos.  Por ejemplo, usted podría decir
    a su hijo: “A veces Abuelo está enojado cuando las cosas no le han ido bien en
    el trabajo.  ¿Que hace entonces?  Se sienta en el banco del patio hasta que
    haya pensado en algo que puede decir a los compañeros de trabajo para
    resolver las cosas.  Tú deberías sentarte y pensar cuando te enojas.”

Los Pasos

  1. Explique los sentimientos usando palabras que su hijo puede comprender fácilmente.
    Se pueden usar dibujos, libros o vídeos par darle una explicación clara.  “Mira la
    cara de Caperucita Roja; ¡Que asustada se siente al ver la lobo que está en la
    cama de su abuelita!”
  2. Enseñe a su hijo las maneras diferentes en que podemos manejar los sentimientos.  Deje
    que su hijo idee maneras de manejarlos.  Discuta las maneras positivas y no muy positivas
    de expresar los sentimientos.  Hay muchas estrategias que se pueden usar para enseñar
    maneras nuevas de expresar apropiadamente los sentimientos.
  • Aproveche ejemplos de la vida real para dar lecciones inmediatas durante
    una situación.  Por ejemplo:  “Veo que se te hace difícil guardar tu triciclo
    en el garaje.  Parece que te sientes frustrado.  ¿Qué puedes hacer?
    Creo que puedes pedir ayuda, o respirar hondo e intentarlo otra vez.
    ¿Qué prefieres hacer?”
  • Enseñe a su hijo maneras nuevas de reaccionar ante los sentimientos
    discutiendo situaciones comunes que el niño puede recordar, o que ocurren
    a menudo.  Por ejemplo:  “Ayer te enojaste cuando Joey no quiso dejarte
    jugar con su camión.  Estuviste tan enojado que le pegaste.  Cuando te
    sientes enojado porque Joel no te deja tomar un turno, ¿qué debes hacer?
  • Se puede usar libros para niños al hablar sobre los sentimientos.  Por ejemplo,
    pregunte a su hijo al leer un libro: ¿Cómo se siente (el personaje del libro)
    ahora?  ¿Cómo lo sabes?  ¿Te has sentido así alguna vez?  ¿Qué haces
    cuando te sientes así?
  • Hable con palabras sencillas, use dibujos o ayudas visuales para hacer que
    todo esté claro para su hijo,  y siempre relacione su lección con algo que pasa
    en la vida de su hijo.
  • Enseñe a su hijo estrategias nuevas para usar cuando tiene sentimientos que
    pueden expresarse de maneras inapropiadas.  Por ejemplo: enojo, frustración
    y tristeza.  Se pueden compartir con su hijo estrategias como respirar hondo
    cuando se siente frustrado o enojado, pedir la ayuda de un adulto para resolver
    un conflicto, pedir un turno cuando otros no quieren compartir algo, pedir un
    abrazo cuando se siente triste, o hallar un lugar apartado para tranquilizarse
    cuando se siente estresado.

3.  Encomie (felicite/alabe) a su hijo la primera vez que intenta hablar sobre sus sentimientos,
en vez de simplemente reaccionar.  Es MUY importante explicar a su hijo lo que ha hecho
bien y decirle lo orgulloso que se siente usted ya que ha hablado sobre los sentimientos.
Siempre debe estar bien que expresemos lo que sentimos; es la manera en que
decidimos expresarnos y reaccionar ante nuestros sentimientos lo que requiere n esfuerzo especial.

4.  Siempre que pueda, apoye a su hijo cuando hable sobre los sentimientos y practique las
estrategias nuevas para expresarlos apropiadamente. Por ejemplo, se puede hablar
sobre los sentimientos al jugar un juego, viajar en coche o cenar. Cada día pasarán
muchas cosas que le darán buenas oportunidades de hablar sobre los sentimientos.
Cuanto más a menudo su hijo practique, más rápido aprenderá.

Es muy importante no practicar estas estrategias cuando su hijo está experimentando un
berrinche.  Aproveche los momentos tranquilos para enseñar y practicar las estrategias nuevas.

Por ejemplo, si su hija tiene un berrinche ya que no quiere esperar hasta después de la cena
para comer una galleta, no tendrá ánimos par practicar el expresar su frustración con
palabras en vez de tener un berrinche.

En tales situaciones, usted tendrá que tratar sus sentimientos – por ejemplo, diciéndole: “Sé
que quieres mucho comerte una galleta ahora, pero eso no es posible, ya que vamos a
cenar en 5 minutos.  Puedes comer una galleta después de la cena.”

Sin embargo, usted sí puede hablar con su hija sobre el incidente después de la que está
tranquila y discutir la mejor manera de expresar esos sentimientos.  “Cuando te sientes
frustrada ya que no puedes tener lo que quieres, puedes contármelo, pero no te dejo
pegarme ni gritarme.

Hace un rato, querías una galleta antes de la cena y me pegaste.  La próxima vez que te
sientas frustrada, puedes contármelo y luego, respirar hondo y ponerte tranquila si te sientes enojada.”

En resumidas cuentas, la comprensión de los sentimientos es crítica para el desarrollo
general de los niños.  Nos toca a los adultos enseñar a niños maneras apropiadas de
comprender y manejar sus sentimientos.  Los niños experimentan por primera vez
muchísimas cosas nuevas y emocionantes.  ¡Esto puede ser abrumador!
Es necesario que siempre validemos los sentimientos de nuestros niños y que no los
castiguemos por expresar cómo se sienten.  Puede ser buena idea que usted recuerde
a su hijo que le puede contar como se siente, pero no está bien lastimar a otras personas
ni cosas cuando está enojado.

Enséñeles cosas sobre los sentimientos, permita que practiquen durante mucho tiempo sus
estrategias nuevas, y recuerde siempre darles mucho aliento positivo cuando usan la nueva
estrategia en vez de reaccionar como lo habían hecho antes.

VOCABULARIO
Cuando las necesidades no están satisfechas,

Los movimientos afectivo-emocionales fluctúan entre algunos de los sentimientos, como son:

Rabia: estar molesto, disgustado, descontento, gruñón, frustrado, indignado, enfadado,
malhumorado, enojado, irritado, harto, crispado, furioso, enfurecido, impotente,
desesperado, hostil, violento, agresivo

Tristeza: estar apenado, conmocionado, consternado, desanimado, desilusionado,
deprimido, preocupado, solitario, abatido, apagado, descorazonado, acongojado,
melancólico, inconsolable, desesperado, indefenso, apático, indiferente, pesimista…

Sorpresa: estar confuso, desconcertado, desorientado, perdido, asombrado, escéptico,
anonadado, perplejo, estupefacto, atónito, bloqueado, paralizado, asustado, curioso…
Dolor: estar frágil, sensible, vulnerable, dolido, herido, afectado, incapacitado, angustiado, destrozado…

Disgusto: estar descontento, distante, indiferente, frío, resentido, amargado, asqueado, indignado, rencoroso…

Miedo: estar temeroso, tembloroso, aterrorizado, espantado, con pánico, agitado, inseguro,
incómodo, tenso, ansioso, nervioso, asustado, alarmado, paralizado, pasivo, inerte, cerrado…

Confusión: estar confuso, enturbiado, preocupado, inseguro, desconfiado, indeciso,
inquieto, contrariado, desconcertado, desorientado, perplejo, apagado, pensativo,
perturbado, trastornado, dependiente…

Preocupación: estar incómodo, intranquilo, inquieto, impaciente, agitado, nervioso,
agobiado, ansioso, angustiado, alarmado, alterado, abrumado…,

Vergüenza: estar arrepentida, tímido, inhibido, cohibido, acobardado, o

Cansancio: estar cansado, aplastado, débil, perezoso, sin energía, desanimado,
desinteresado, desmotivado, deprimido, fatigado, abatido, agotado, saturado, adormecido,
aburrido, rutinario, impotente, decaído, exhausto

Cuando las necesidades están satisfechas, fluctúan  sentimientos/emociones, como son:

Calma: estar en paz, tranquilo, sereno, relajado, descansado, despejado, aliviado, calmado,
sosegado, silencioso, quieto, apacible, neutral, tolerante, equilibrado, confiado, armonioso…

Placer: estar feliz, alegre, contento, satisfecho, orgulloso, flotante, radiante, pletórico,
efusivo, excitado, gozoso, fascinado, afortunado, esperanzado, optimista, sensual, vivo,
comunicativo, en armonía…

Afecto: estar amistoso, cariñoso, acogedor, cálido, cordial, humilde, cercano, próximo,
sensible, tierno, afectuoso, amoroso, apasionado, atraído, confiado, adorable, conmovido,
compasivo, comprensivo, valorado, reconocido…

Interés: estar interesado, curioso, asombrado, sorprendido, intrigado, expectante, absorto,
animado, ilusionado, entusiasmado, alerta, inspirado, motivado, involucrado, comprometido,
decidido, seguro, despreocupado, desprendido

Actividad: estar animado, contento, estupendo, encantado, entonado, divertido, jovial,
vibrante, estimulado, saltando de alegría, emocionado, bien despierto, activo, vivo, vigoroso,
aventurero, energético, fuerte, fortalecido, revitalizado, efusivo, excitado, electrizado,
refrescado, realizado…

Apertura: estar abierto, expansivo, dialogante, comunicativo, sociable, despierto, ligero,
receptivo, sensitivo, inspirado, vulnerable, vital, liberado, independiente, generoso,
disponible, servicial, agradecida…

__________________________________________________________________________________________
Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

_______________________________________________________________________
Fuentes de Información utilizadas para este programa:

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y
Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional

Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños
y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios
Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de esta
publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del Departamento
de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos
comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU.

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Universidad Vanderbilt: vanderbilt.edu/csefel

 

Programa 11. ¿Qué es alfabetización emocional?

Escucha La Primera Parte

La Segunda Parte

La Tercera Parte

La Quarta Parte

¿Qué es alfabetización emocional?

… es la capacidad de identificar, comprender y expresar los sentimientos en forma saludable.

… es la capacidad de reconocer, nombrar y comprender los sentimientos propios y ajenos.

… es la capacidad de saber vivir con los demás.

Los niños y los adolescentes entran a la escuela con las habilidades aprendidas
(o no aprendidas) en sus familias y el resto del ambiente que los rodea.

Hoy estamos discutiendo como la forma en que nos comportamos se desarrolla y se
aprende y que entre más temprano empecemos nuestro aprendizaje de la habilidades
sociales; mejores serán los resultados.

Por ejemplo, al decir que somos competentes, hacemos las siguientes suposiciones:

  1. Que tenemos un conocimiento en un área específica
  2. Que tenemos las cualidades y la capacidad para desempeñarnos en esa área

De esta manera podemos decir que competencia es el conjunto de conocimientos,
cualidades y comportamientos que usamos para resolver situaciones concretas.

¿Qué quiere decir esto?

Que la competencia no es solamente adquirida por la participación en una clase, o
un taller de capacitación; para poder decir que tenemos competencia, necesitamos
aplicar los conocimientos a la acción.   Dicho de otra manera, la competencia no se
determina sólo por lo que sabemos o entendemos, sino por lo que podemos hacer y
lo que tenemos la voluntad de hacer.

Una persona es competente si sabe hacer las cosas, entiende lo que está
haciendo y comprende, además, las implicaciones de sus acciones.
 

Beneficios de la alfabetización emocional.

El campo de la educación emocional se va extendiendo lenta pero progresivamente
y son numerosos los centros escolares y laborales donde se llevan a cabo cursos
para la alfabetización emocional y la resolución de conflictos.

El seguimiento de estos cursos y, muy especialmente, de las personas que toman
parte en ellos, sugiere que aunque nadie cambia repentinamente se observan evidentes
mejoras en el clima de dichos centros, en las perspectivas vitales y en el nivel de
competencia emocional de quienes han participado en este tipo de formación.

Dichos beneficios se manifiestan, entre otros, en las actitudes siguientes:

1. Autoconciencia emocional. Un mejor reconocimiento e
identificación de
las propias emociones así como de las
causas que las originan.

2. Control de las emociones. Las frustraciones ante las
situaciones de pérdida (o percepción de pérdida) son mejor
toleradas, así como el control de la ira, las culpabilizaciones
externas o la autocompasión que pueda producirnos
momentáneamente. De forma que se reducen las tendencias
a las agresiones verbales, contra el exterior o contra nosotros mismos.

3. Aprovechamiento productivo de las emociones. Se asume
una mayor responsabilidad respecto a las propias emociones o sentimientos, reduciéndose las tendencias victimistas. Más
capacidad de concentración y respuestas más oportunas, positivas y creativas.

4. Relaciones más gratificantes y positivas. Mayor destreza en la comunicación al tener una mejor comprensión de las
situaciones, externas o emocionales. Sentido de la amistad y
del compromiso. Actitudes más democráticas y mejora en la
capacidad para resolver conflictos y negociar desacuerdos.

5. Empatía: La comprensión de las emociones o la capacidad
para ponerse en la piel del otro. Mejor predisposición para la
escucha real y honesta de los sentimientos y puntos de vista
de la otra persona. Más sensibilidad respecto a los sentimientos ajenos.

Tomar las riendas de la propia vida.

Llega un momento en que ya ningún hombre puede seguir haciendo responsable
a su madre de su propio machismo porque ella no le enseñó a cocinar o a poner
orden en la casa.

Llega un momento en que lo que nos ocurrió en el pasado ya no puede seguir
siendo la justificación de lo que somos o hacemos en el presente, o bien de la vida
que nos proponemos llevar en el futuro.

Dice un viejo refrán que a partir de los treinta cada cual es responsable de su propia
cara, pero desde mucho antes podemos empezar a poner los cimientos de nuestra
propia vida, de la vida que queremos llevar y del ser humano que queremos ser.

Albert Ellis y Robert A. Harper insisten una y otra vez en su libro “Una nueva guía para
una vida racional” en que cualquier persona puede superar la influencia de su pasado –
incluso las más profundas- si se ponen en práctica algunas de las siguientes técnicas:

  • Si bien es cierto que tu pasado te influye significativamente en ciertos
    aspectos, recuerda que tu presente es el pasado de tu mañana.
  • Pensando y viviendo el presente de una forma nueva, y aceptando el pasado
    conflictivo como un contratiempo más que como un bloqueo total, podemos cambiar drásticamente.

Utilizando los libros para apoyar la alfabetización social-emocional de bebés y
niños de corta edad.

Escuche con atención la lectura de este libro:

¿De donde vienen los Besos?

¿De dónde vienen los besos? De muchas partes, mi pequeño.  ¡Y hay muchas
razones para besarte!

Los besos vienen de la manera en la que tus ojos brillan como dos soles
cuando los abres por la mañana…

… y de tu sonrisa, dulce como jarabe de maple.

Los besos vienen de la manera en que luces en tu sobrero favorito

Vienen de las cosquillitas en tu barriguita y otros juegos tontitos.

Algunos besos vienen de naricitas cubiertas de chocolate.

Otros de rodillas despellejadas y codos raspados.

Los besos vienen de la manera tan especial en la que tu ayudas.

Y de las canciones que te inventas cuando chapaleas en la tina de baño.

Los besos vienen de la manera en que disfrutas la lectura de un cuento, y de
tu mejilla suave y sonrosada como el pétalo de una rosa.

Los besos vienen de deseos por un dulce sueño, con dulces sueños.

Hay muchos tipos de besos, mi pequeño.

Besos de, te extraño mucho…

Besos de, gracias…

Besos de,  que te mejores…

Y besos simplemente porque si!

Pero sin importar el tipo de beso, TODOS los besos vienen del amor.

¿Cómo usaría usted este libro con los niños con quienes trabaja?

¿Qué otras palabras referentes a los sentimientos del libro o referentes a sentimientos
usaría usted para expandir el vocabulario de los niños a quienes usted lea este libro?

Estrategias de alfabetización emocional para bebés y niños de corta edad:

  1. Aproveche la relación entre adulto y niño para ayudar a un niño individual a
    tomar conciencia sobre sus sentimientos: Reconocer en forma verbal y
    poner nombres a los sentimientos expresados por los niños
    Ayudar a bebés y niños de corta edad a regular sus sentimientosHablar sobre los cambios en los sentimientos
    Usar preguntas sobre los sentimientos para ver si un niño puede contestar.
  2. Encontrar oportunidades para hablar con otras personas sobre los sentimientos
    Aprovechar los momentos aptos para la instrucción si los niños
    experimentan dificultades con los compañeros y necesitan la
    ayuda de adultos para resolverlas
    Quedarse cerca para apoyar a los niños durante roces difíciles
    con otros niños
    Demostrar sentimientos positivos hacia ambos niños
    involucrados en un conflicto
    Comunicar a los niños, mediante una postura tranquila, que se
    pueden esperar los conflictos y que se pueden resolver con ayuda.
    Ayudar a los niños a expresar con palabras cómo les parece que
    otros se sienten y a expresar empatía hacia tales sentimientos.
    Animar la discusión para resolver conflictos, de modo que cada
    niño/a se sepa escuchado y sienta que sus sentimientos se han
    tomado en consideración.
    Clarificar las reglas.
  3. El uso de herramientas para enriquecer el lenguaje
    Escoger libros, música y juegos con los dedos que incluyen un
    amplio vocabulario relacionado con los sentimientos
    Usar títeres o tablas de fieltro para contar experiencias sociales
    comunes y enfatizar el vocabulario de los sentimientos y la
    resolución de conflictos
    Leer cuentos sobre personajes con quienes los niños puedan
    identificarse y que expresan una variedad de sentimientos
    Animar a los niños de 1 y 2 años a dibujar sus sentimientos
    difíciles o sus temores.
  4. Modelos de relaciones positivas
    Entre adultos con los que convive el niño
    Con otros niños

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles
a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

______________________________________________________________________
Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y
Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional

Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños
y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios
Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de esta
publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del Departamento
de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos
comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU.

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje
Universidad Vanderbilt
vanderbilt.edu/csefel

“Where Do Kisses Come From” – Maria Fleming

Programa 10. La Observación

Escucha la primera parte
La segunda parte 
La tercera parte 
En este programa aprenderemos

En este programa aprenderemos

La importancia de apoyar intencionadamente el desarrollo social-emocional en
bebés y niños de corta edad

La importancia de las rutinas de cuidado e identificar estrategias que permitan
valerse de las rutinas para apoyar el desarrollo social-emocional

A identificar maneras claves en que el ambiente físico puede usarse para fomentar
el desarrollo social-emocional en bebés y niños de corta edad

A examinar los ambientes en que trabajan y hacer planes para mejorarlos a fin de
satisfacer las necesidades de los bebés y niños pequeños a quienes cuidan

Definir la alfabetización emocional y describir las interacciones entre adultos y niños
pequeños que fomenten la alfabetización emocional. Los participantes podrán identificar
estrategias destinadas a aumentar las habilidades sociales de bebés y niños de corta edad.
Estos materiales sobre el cuidado de bebés y niños de 1 y 2 años están diseñados para
ayudarnos a aprender acerca de bebés, niños de corta edad y sus familias. El proceso por
el cual un niño pequeño aprende la aptitud social-emocional está lleno de demandas:
algunas ocurren en el desarrollo normal, otras revelan necesidades que no se han satisfecho
y otras demandas causan dificultades especiales para los mismos niños, sus familias, sus
cuidadores y otros profesionales. El desarrollo social-emocional comienza al nacimiento
y continúa durante toda la vida.

Modelo de la Pirámide de CSEFEL es un modelo que representa varios comportamientos
y estrategias que los adultos –padres y madres, cuidadores de niños y otros profesionales–
pueden utilizar para ayudar a niños entre el nacimiento y los cinco años de edad a aprender
la aptitud social-emocional.   [Describir Lamina 7]

El enfoque es fomentar comportamientos ventajosos y la prevención de los
problemáticos. Progresamos hacia el uso de las intervenciones individualizadas
solamente cuando se ha implementado el cimiento de la Pirámide y algunos niños
siguen manifestando el comportamiento difícil.

Repasemos la definición de CSEFEL del desarrollo social-emocional [Lámina 8]

Todos necesitamos comprender el desarrollo social-emocional típico durante
los primeros tres años de vida a fin de comprender y tratar exitosamente el
comportamiento percibido como difícil por los cuidadores en centros y en
hogares, visitantes a domicilio y padres de familia.

También necesitamos apartar algún tiempo para analizar nuestros propios
sentimientos cuando ciertos tipos de comportamiento persisten a pesar de
nuestros mejores esfuerzos.

Este módulo se enfoca en aprovechar las rutinas con bebés y niños pequeños;
adaptar ambientes físicos de manera sensible; y desarrollar estrategias para
apoyar el desarrollo de habilidades social-emocionales en niños muy pequeños.

Es importante recordar que algunas habilidades se seguirán desarrollando durante
los años preescolares y los primeros grados de la escuela.

La meta es cuidar a los niños de manera más intencional y sensible a fin de
fomentar el desarrollo social-emocional, prever los problemas de comportamiento y
prevenirlos más fácilmente, y dar apoyo individualizado a los niños que lo necesiten.

Actividad: Repaso del desarrollo social-emocional dentro del
contexto de las relaciones. [Láminas 10, 11 y 12]

[Haga las preguntas divertidas. La meta es repasar la importancia de las relaciones
para bebés y niños de corta edad – premios a los ganadores que llamen]

Hoy nos enfocaremos en las muchas maneras en que cuidadores de bebés y niños
de corta edad pueden desarrollar y expandir más intencionadamente las relaciones
con los bebés y niños pequeños servidos en sus programas.

Los cuidadores que proveen intencionadamente un cuidado sensible tienen
una influencia poderosa en el desarrollo de relaciones positivas durante la
primera infancia, que son muy importantes para el desarrollo social emocional
saludable.  El cuidado sensible incluye seguir al niño adonde quiere ir, tiene
múltiples facetas, y la primera que vamos a considerar es la observación.

Se han escrito libros enteros sobre el tema de la observación.  Para los propósitos
de este programa, nos enfocaremos en dos aspectos de la observación.

El primer paso incluye contemplar y apuntar precisamente lo que se ve y
se escucha sin hacer ninguna conjetura sobre el significado. Durante la
primera etapa, es importante capacitarse a sí mismo para evitar el asignar
significados a lo observado.

El segundo paso incluye aprovechar esta información, en combinación con lo
que se sabe acerca de un niño y su familia, y hacer predicciones (las cuales
se pondrán a prueba) sobre cómo va el desarrollo social-emocional del niño.

Cuando los cuidadores de bebés y niños pequeños, visitantes a domicilio u
otros adultos hacen observaciones, deberán enfocarse en el comportamiento,
las interacciones y las actividades de bebés y niños de corta edad durante
varias horas del día y con varios adultos y compañeros.

Cada niño en un programa deberá ser observado por cada cuidador. La
observación muy atenta implica un proceso continuo y bien pensado de
mirar, escuchar, hacer preguntas y volver a mirar.  Los datos de observación
son muy valiosos para planificar y apoyar las necesidades de todos los niños,
sea que asisten a un grupo de juego, centro de guardería, hogar-de cuidado
o cualquier otro programa.

Las observaciones son cruciales para entender cómo proceder con un niño
cuando hay alguna preocupación sobre su desarrollo o comportamiento.

Cuando se analizan detenidamente los datos de observaciones repetidas,
estos pueden ayudar a los cuidadores a considerar si las acciones de un
bebé o niño de corta edad representan los altibajos normales del crecimiento
y el desarrollo por ejemplo, un niño de 2 años puede aferrarse más a su
padre o madre cuando se trae a casa un hermanito nuevo del hospital.

Además, estos datos pueden indicar a los cuidadores que hay otras necesidades
que atender, como por ejemplo, episodios repetidos y de frecuencia creciente
en que un niño de 2 años y medio muerde y se agita.

También son importantes las observaciones de relaciones de bebés y niños
de corta edad con sus padres o familiares a variadas horas del día. Los
cuidadores podrán discutir estas observaciones con los padres y escuchar
sus reacciones y perspectivas acerca del desarrollo de su hijo. Esto es muy
importante si los cuidadores tienen preocupaciones acerca de algún aspecto
del desarrollo o el comportamiento.

  • La observación regular de bebés y niños de corta edad en programas
    de cuidado es extremadamente importante, tanto para los cuidadores
    individuales como para los que integran un equipo.
  • No es fácil mantenerse enfocado en lo que se ve y se escucha realmente
    en una situación a causa de la tendencia a asignar rápidamente un
    significado a lo observado
  •  Es importante apartar un rato para apuntar las observaciones, para
    volver a pensar en ellas más tarde.
  • Haga una lista de preguntas para hacerse a sí mismo acerca de un
    niño para comprender mejor el significado de su comportamiento.
  • Aparte el horario para observar a un niño en diferentes situaciones,
    con diferentes personas y a varias horas del día para formarse el
    cuadro más exacto posible acerca del contexto del desarrollo y
    comportamiento del niño.
  • Apunte estas observaciones con la fecha para formar un registro continuo.
  • Hable con los padres del niño y con colegas para incorporar sus
    observaciones y pensamientos acerca del progreso del niño.

Nuestras observaciones del comportamiento de bebés y niños pequeños
nos permiten comprender mejor cómo va su desarrollo y los tipos de
experiencias que los apoyarán.  Las observaciones son especialmente
útiles cuando nos enfocamos en aprovechar al máximo las oportunidades
para construir relaciones caracterizadas por el tierno cuidado y la sensibilidad.

Las observaciones frecuentes permitirán que una cuidadora sensible recoja
información que le permita adaptar su propio comportamiento para seguir los
indicios del niño. Un niño de 3 meses, al quejarse, puede estar señalando que
necesita dormir aunque la cuidadora había planificado ponerlo a dormir más tarde.

Una persona que provee cuidado a los niños de 2 años en el grupo de su centro notará
cuando alguno de ellos necesita pasar un rato apartado de los demás niños.

La cuidadora sensible procura comprender lo que el bebé o niño de corta
edad está comunicando, a fin de tratarlo de una manera que comunique su
comprensión de lo que el niño expresa. Al relacionarnos de esta manera con
bebés o niños de corta edad, demostramos respeto por sus necesidades
singulares, así como ponemos un modelo de respeto que deseamos que
cada niño demuestre por las necesidades ajenas.

Los cuidadores responsables aprovechan toda oportunidad para ‘sintonizarse’
con el bebé o niño de corta edad. El ‘sintonizarse’ asume un cuidado sensible
que sigue los indicios del niño. Por ejemplo, se adapta el propio estado de
ánimo o ritmo de actividad al de un bebé o niño pequeño.

Una cuidadora podría moverse de manera muy lenta y suave y hablar en tonos
bajos a un niño que se está despertando de un sueño profundo al levantarlo y
llevarlo a la mesa para cambiar pañales. Si el mismo niño hubiera estado
bien despierto y dando brincos en su camilla, ella hubiera podido moverse
más rápidamente y hablar en voz alta y aguda.

Al pensar en las necesidades y el comportamiento de bebés y niños
pequeños durante el transcurso de un día, es importante pensar en la
función de los horarios y las rutinas para apoyar el desarrollo social-emocional.

Las rutinas y los horarios flexibles son aquellos que se diseñan partiendo
de un enfoque en las necesidades de todos los niños del grupo en relación
con su etapa de desarrollo. También se adaptan a las necesidades de niños
individuales. En el caso del horario y las rutinas para un niño individual en el
hogar, usaríamos los mismos apoyos y principios con un padre o madre para
diseñar una rutina tomando en cuenta las necesidades de la familia y las del niño individual.

Cómo los horarios y las rutinas apoyan el desarrollo social-emocional [Lámina 15]

Para los bebés y niños pequeños, las rutinas relacionadas a su cuidado son
fundamentales en el currículo. Este cuidado incluye las comidas, los cambios
de pañales o el uso del excusado/inodoro, las cosas que hacemos para ponerlos
a dormir y despertarlos, la manera en que los saludamos y a sus familiares por
la mañana y nos despedimos por la tarde, y las cosas que hacemos durante
las transiciones de una actividad a otra. Las rutinas son las cosas regulares
y repetidas que hacemos y la manera en que las hacemos día a día.

Al hablar de los horarios, solemos referirnos a la hora en que hacemos algo.
Por lo general, con los bebés y niños pequeños, la hora realmente no importa,
sino la secuencia de las rutinas del cuidado. En el caso de los niños muy pequeños,
es más importante que realicemos las actividades principales de su cuidado en una
secuencia regular, en vez de intentar seguir un horario de acuerdo al reloj.

Mediante las rutinas diarias, los bebés y niños de corta edad aprenden
acerca de las personas y cómo suceden las cosas en el mundo. Lo que
dicen las personas, lo que hacen, cómo dicen lo que dicen y hacen lo que
hacen… todo esto forma parte del currículo.

Aunque individualizar es lo más importante para los bebés muy pequeños,
los bebés mayores y niños de 2 años sacan provecho de las rutinas y los
horarios flexibles. Las rutinas y los horarios crean un ambiente predecible
y ayudan a los niños de corta edad a organizarse a sí mismos en anticipación
de lo que va a pasar luego. Las rutinas predecibles, presentadas de la misma
manera por las mismas personas, aportan a los bebés y niños de corta edad
un sentido de control y de seguridad. Esta seguridad les permite relajarse
para explorar y aprender de sus entornos.

La capacidad de un niño para predecir lo que pasará luego y cómo será
tratado le producirá más seguridad. Se sentirá más libre para usar sus
energías explorando sus entornos y aprendiendo. Esto, a su vez, produce
una percepción de aptitud y sentimientos de confianza en su capacidad
para lograr el éxito en el mundo. Por otro lado, si los adultos de un
programa hacen cosas de repente, no dan avisos de antemano sobre
lo que pasará luego o no intentan ajustar sus cuidados a lo que ven que
el niño está experimentando, al niño se le hará más difícil prepararse
para lo que pasará luego.

Las rutinas y los horarios flexibles son usados por cuidadores para mejorar
la calidad de su relación con un bebé. Esto significa que una cuidadora
sensible usa su presencia física –su voz, el mirar a los ojos del niño, lo
cerca que está del niño y la manera de tocarlo– para hacer que el bebé
se sienta seguro y para reafirmarle que el mundo es un lugar seguro e interesante.

Este es un ejemplo de usar los momentos de saludos y partidas como
oportunidades para apoyar el desarrollo social-emocional:

  • Saludos y las despedidas
  • Área especial para las despedidas
  • Fotos u objetos de todas las familias
  • Hablar sobre los sentimientos
  • Juegos
  • Ritos
  • Libros (comprados o hechos en casa… por ejemplo: Mami volverá.

¿Qué otras ideas ha puesto usted en práctica?

Permitir tiempo para saludar y despedirse. Los saludos y las despedidas
pueden ser dificultosos para algunos niños y adultos. El apoyo que ofrecemos
como maestros y cuidadores puede ayudar a que esta transición sea más fácil.

Área especial para despedidas. Aparte un lugar especial del aula o un área
cerca de la puerta que sirva como ‘área especial para despedidas’. En este
espacio designado, los cuidadores y los niños podrán despedirse. Muchos
centros y hogares-de cuidado han decorado sus áreas especiales para
despedidas para que sea más fácil despedirse y comenzar el día.

Fotos u objetos de todas las familias. Exhiba fotos de los familiares u
objetos preferidos en varias partes del aula para que los niños puedan ver a
sus familiares durante el día, sobre todo cuando se sienten un poco asustados
o solitarios. Los cuidadores pueden señalar las fotos de la familia, hablar sobre
el gran cariño por el niño y recordarle que Papi volverá para recogerlo después
de la merienda.

Hable sobre los sentimientos. Reconozca los sentimientos de niños y adultos.
Hable con los niños sobre sus sentimientos y lo que pueden hacer para sentirse mejor.

Ritos. Hable con las familias sobre alguna acción divertida que pueden
repetir cada día con su hijo a la hora de despedirse. Por ejemplo, la mami
podría ayudar a su hijo a colgar su mochila y luego darle besitos de despedida
y decirle: ‘Este es mi besito especial para todo el día. Volveré a buscarte, así
que ahora vete a jugar’  Los ritos de despedida dan una señal al niño que ya
es hora de despedirse, y le reaseguran que ¡Mami volverá más tarde!

Juegos. Invente un juego divertido de despedida para jugar mientras
los bebés y niños pequeños llegan por la mañana. Podría ser una canción
divertida o un gran abrazo. De esta manera también se puede lograr que
otros niños practiquen la habilidad social ayudando a un niño a despedirse.

Libros. Haga libros sobre las despedidas. Si un niño es llevado al centro
por su mami, un libro para él podría titularse «Mami volverá». El libro repasa
el horario y las rutinas del día y en la última lámina, el niño se va del centro u
hogar-de-cuidado al final del día con su Mami. También se podría hacer que
los padres participen en la creación del libro y pedir

que tomen fotos de sus rutinas de la mañana, o sea de lo que pasa en el día antes de que el niño salga hacia el centro, para agregarlas al libro.

Otras áreas de rutinas diarias flexibles:

  • la alimentación de bebés y las comidas de los niños de corta edad
  • los cambios de pañales y el uso del excusado/inodoro
  • las siestas y el descanso
  • los momentos de saludar y despedirse.

Que otros ejemplos tiene usted de rutinas que harían para enriquecer las
rutinas en cualquiera de las áreas y para que edades.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo
miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

________________________________________________________________
Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales
y Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional

Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración
para Niños y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento
de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215).
El contenido de esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las
políticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención
de nombres comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún
endoso del gobierno de los EE.UU.

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje
Universidad Vanderbilt
vanderbilt.edu/csefel