Programa 23. Estilos principales de comportamiento con los que los bebés y niños pequeños comunican sus el estrés: Retiro Social y Exteriorización

Escucha La Primera Parte

La Segunda Parte

La Tercera Parte

Cuesta tiempo y esfuerzo comprender el mensaje que un niño intenta comunicar, y luego encontrar maneras nuevas de satisfacer la necesidad o enseñar al niño otras maneras de comunicar sus necesidades.

Los bebés y niños pequeños tienen dos estilos principales de comportamiento con los que comunican el estrés.  En una línea continua, estos dos

Comportamientos, se agruparán en los extremos:

1 –Retiro Social_________________________________2 -Exteriorización

El primer grupo de comportamientos se describe como los de exteriorización.

Algunos ejemplos de estos comportamientos son: quejarse, llorar inconsolablemente, berrinches frecuentes o intensos, dar empujones, pegar, morder, tirar cosas a menudo, derribarlas o destruir la propiedad, negarse constantemente a permitir o participar en actividades y hacerse daño a si mismo o a otros.

Estos comportamientos son impulsados fuertemente y se expresan con intensidad o con frecuencia, o duran mucho.

El segundo grupo de comportamientos se llama ‘comportamientos de retiro’. (A veces se los llama también ‘comportamientos de interiorización’).

Algunos ejemplos son: apartar el cuerpo del que lo sostiene, hacer sonidos muy raramente, balbucear o hablar muy raramente, tener una expresión facial de tristeza, no preferir a cierto cuidador, no mirar a otros a los ojos, lloriquear, ser demasiado obediente con el cuidador o evitarlo, hacer pocos esfuerzos por utilizar habilidades de comunicación que había utilizado antes.

Estos comportamientos parecen intensos porque el niño los usa a menudo y en forma constante. Si un niño se comporta así, puede parecer que se ha dado

por vencido en cuanto a lograr que sus necesidades se satisfagan, y que se aparte de relacionarse con otros. Sin embargo, el bebé o niño de corta edad está expresando su experiencia, y puede parecer que prefiere portarse así. El comportamiento difícil de este tipo a menudo se pasa por alto en las guarderías llenas de actividad.

Llamen al 321-1480 para compartir los comportamientos que ustedes hayan observados.

¿Hay algunos comportamientos de retiro que no aparecen en la lista que les hemos dado?

Bebés pequeños: del nacimiento a los 9 meses

Cuando un bebé o niño pequeño manifiesta un patrón de comportamiento difícil, de cualquier tipo –sea de exteriorización o de retiro– la meta de los adultos deberá ser la de comprender la experiencia del niño, satisfacer sus necesidades y ayudarlo a usar mejores estrategias para satisfacerlas.

Es más fácil (y más tentador) reaccionar al comportamiento, sobre todo los de exteriorización, que reflexionar sobre el significado. El sentimiento del

niño rápidamente e despierta nuestros sentimientos. Pero por supuesto, es necesario reaccionar rápidamente cuando un niño puede estar a punto de hacerse daño a sí mismo o a otros.

Cuando reaccionamos, tendemos a enfocarnos en nuestra propia experiencia por ejemplo, frustración, enojo, en vez de la del niño, por ejemplo, se siente asustado o solitario.

 

Cuando reflexionamos sobre el significado del comportamiento, nos mantenemos enfocados en la experiencia del niño. Es más probable que podamos demostrar empatía por sus necesidades y resolver los problemas de forma más intencionada.

La meta de la intervención debe ser que el niño vuelva a sentirse bien y a desarrollarse.

Queremos aprovechar la oportunidad para responder de una manera que fomente el desarrollo social-emocional del niño y alivie su necesidad de gastar energía emocional comunicándonos que algo anda mal.

Cuando un bebé o niño de corta edad se siente estresado constantemente en su programa de cuidado, gasta una cantidad tremenda de energía emocional para protegerse de lo que puede pasar luego.  Por ejemplo, alguna actividad o evento que encuentra confuso, espantoso o de otro modo abrumador.  Esa energía emocional debe invertirse más bien en el crecimiento y el desarrollo.

Nos corresponde a nosotros, los cuidadores, lograr que eso ocurra.

Revisemos algunas maneras de tratar a un bebe que esta angustiado.

Las reacciones al comportamiento difícil deberán satisfacer los criterios presentados:

• Reconocer la angustia, por ejemplo, describiendo los sentimientos: “Te ves muy triste”. O: “Pareces estar cansado”.

• Ofrecer consuelo, por ejemplo, cambiando la posición en que se sostiene a un bebé; decirle: “Todo estará bien. Vamos a ayudarte a sentirte mejor”.

• Usar palabras, por ejemplo, “Pareces estar muy frustrada ahorita. Quieres mucho tener ese juguete”.

• Ponerse en sintonía con las necesidades individualizadas del niño.  Sintonizarse es la capacidad de comprender la experiencia singular del niño.

Por ejemplo, si la maestra: sabe que Elías es particularmente sensible al llanto de otros niños. Antes de que Elías empiece a reaccionar ante otro niño que está llorando, la maestra sabiamente se acerca a Elías para estar cerca y ofrecerle consuelo.

• Ayudar al niño a lograr lo que se entiende como su intención. (Se trata de ayudar al niño a encontrar otra manera de obtener lo que quiere. Por ejemplo, “Si quieres más leche, puedes señalar el vasito con el dedo, no hay por qué tirarlo.”)

• Ser apropiadas al desarrollo. (Asegúrese que las estrategias son apropiadas para la etapa del desarrollo de cada niño individual. Usar la distracción y trasladar físicamente a un niño de 6 meses sería una intervención apropiada; sin embargo, trasladar a un niño de 3 años sería mucho menos apropiado).

Cuando se trata de un comportamiento que ha formado un patrón, necesitamos discernir qué significa para el niño, qué representa y qué hacer en consecuencia. Podemos protegernos a nosotros y al niño de los sentimientos negativos relacionados al comportamiento al formar el hábito de preguntarnos sobre el significado del comportamiento. Con este proceso, podemos usar la creatividad al considerar múltiples explicaciones de lo que puede estar pasando con el niño así como múltiples estrategias para tratar el comportamiento.

Usamos la creatividad al formar una hipótesis, o conjetura, sobre lo que el comportamiento significa para el niño. No siempre podemos saber lo que pasa en el hogar. Sin embargo, cuando formamos hipótesis sobre por qué el niño o la niña se comporta de esa forma, aprovechamos lo que sabemos acerca de la misma para formarnos una idea de la razón por la que reacciona o se comporta así.

Las hipótesis

¿Qué paso que ocasionó que el niño  reaccionara usando un comportamiento difícil?

 ¿Qué experimentaba el niño, y cómo se sentía?

¿Qué ha causado el cambio en el patrón de comportamiento del niño?

¿Qué pasó antes del comportamiento?

¿Con quién ocurrió el comportamiento?

Motivos del comportamiento difícil, hay varios motivos por los que los niños manifiestan el comportamiento difícil. Estos incluyen, entre otros, un problema de salud no diagnosticada.  Por ejemplo, un niño de corta edad que tiene problemas de audición a causa de infecciones repetidas de los oídos; un auge repentino en el desarrollo, por ejemplo, un bebé empieza a aprender a caminar; o un problema del desarrollo (por ejemplo, un bebé encuentra dificultades porque se siente abrumado con muchos estímulos sensoriales). Ahora, sin embargo, nos enfocaremos en las circunstancias familiares, incluyendo la depresión materna, que pueden afectar negativamente a los niños muy pequeños.  Como hemos dicho antes, una influencia importante en los niños es el ambiente social-emocional en que viven, la calidad de sus relaciones con personas importantes y la manera en que son tratados. Esto incluye las experiencias tanto pasadas como actuales. Un bebé ha vivido muy poco, pero puede que alguna experiencia reciente—la separación de su padre o madre o un ambiente poco predecible—afecte su comportamiento actual.

Acudimos a las familias para que nos ayuden a comprender cuáles han sido tales experiencias, ya que todos sabemos que las circunstancias familiares varían enormemente.

Sin duda, experiencias como el divorcio y la violencia afectan negativamente a los bebés, pero hasta los cambios positivos, como una mudanza a una casa mejor o una visita extendida de una abuela muy querida puede ser difícil para un bebé o niño de corta edad. Demasiada emoción o demasiados cambios durante cierto período de tiempo pueden dificultar que un niño muy pequeño mantenga el equilibrio. Esto puede producir comportamientos poco característicos de ese niño, o una regresión a un comportamiento de un nivel anterior de desarrollo, como por ejemplo, despertarse de noche en un bebé que ha dormido todo la noche o accidentes higiénicos en un niño que previamente podía usar el excusado/inodoro sin problemas.

En el próximo programa les traeremos un poco más de información sobre la depresión materna.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
___________________________________________________________________________________

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje

Bebés y niños de 1 y 2 años: Módulo 3

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU. Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

http://csefel.vanderbilt.edu/resources/inftodd/mod3_script_sp.pdf

Hipótesis: Proposición no demostrada que se admite provisionalmente para orientar las investigaciones y experimentos.  (diccionario Corona, de la Lengua Española – Sexta Edición     Antonimos: comprobación, verificación…

Empatía: La empatía es la identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra. También se conoce como inteligencia interpersonal, al ser la capacidad cognitiva de sentir, en un contexto común, lo que un individuo diferente puede percibir.

La empatía señala la actitud de un sujeto hacia otro caracterizada por un esfuerzo objetivo y racional de comprensión intelectual de los sentimientos de aquel. Por lo tanto, la empatía excluye los fenómenos afectivos (simpatía, antipatía) y los juicios morales. Por eso, la empatía es uno de los instrumentos que utilizan los psicólogos en su tarea profesional

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s