Programa 26. Atención especial a los efectos que el comportamiento difícil tiene en los proveedores de cuidado infantil

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La tercera parte 

Términos usados en este especiales:

Empatía: La empatía es una capacidad de comprensión que se define como la capacidad de percibir y de comprender los sentimientos de otra persona.   Diferente de la simpatía y de la antipatía

Simpatía: Inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua.

Sintonizar: Correspondencia en los sentimientos o pensamientos de dos personas que permite que exista armonía en lo que hacen.

Discernir: Distinguir una cosa de otra por un acto especial de los sentidos o de la inteligencia.

Enfatizar: Destacar una cosa o poner énfasis en ella.

Anecdóticos: Que tiene carácter de anécdota.

Anécdota: Relato breve de un suceso curioso, utilizado como ejemplo o entretenimiento.

Es importante sintonizarnos con nuestros propios sentimientos cuando los niños manifiestan comportamientos que encontramos difíciles. Un comportamiento que cierto cuidador encuentra difícil no necesariamente lo será para otro.

Por ejemplo, si un niño de corta edad tiene la voz fuerte y una personalidad exuberante, cierta cuidadora puede encontrar dificultades al pasar mucho tiempo con este niño, pero otra no. Pero esto no es nuestro enfoque ahora, sino el comportamiento que parece tener un impacto negativo en el desarrollo del niño.

Es buena idea tener en cuenta que para discernir lo que un niño está experimentando, un indicio importante son nuestras reacciones emocionales ante el niño. Por ejemplo, si nos sentimos frustrados es muy probable que el niño también se sienta frustrado. A menudo nuestros sentimientos pueden ayudarnos a sintonizarnos con la experiencia del niño y sentir empatía.

Aunque puede ser difícil para el cuidador del niño, es importante tener empatía y comprender la experiencia del niño cuando se comunica en forma negativa, cuando no obtiene lo que quiere o se siente triste ya que su padre o madre se ha ido. El compartir estas experiencias con un bebé o niño de corta edad también puede provocar simpatía con los sentimientos de frustración, tristeza, impotencia o enojo en el cuidador. A veces podemos recoger información fijándonos en nuestras propias reacciones.

Es difícil tratar la angustia comunicada por un niño y que es importante reflexionar sobre nuestros propios sentimientos, a fin de aprovecharlos para comprender la experiencia del niño y crear un espacio mental para sintonizarnos con los sentimientos del mismo. Una de nuestras estrategias más importantes es reconocer los sentimientos del niño.

Trabajar con niños muy pequeños es trabajar en un mundo de sentimientos infantiles, puros e intensos, donde se encuentra el estrés muy frecuentemente aunque hemos hablado ya de los sentimientos de los cuidadores, no hemos enfatizado mucho la necesidad de estar conscientes de nosotros mismos, como elemento de las intervenciones.

Tener consciencia acerca de uno mismo implica preguntarse:

  • ¿Cuáles sentimientos provoca el comportamiento de este niño en mí como su cuidador?
  • ¿Qué pueden revelarme estos sentimientos acerca de cómo se siente el niño?
  • ¿Cuáles sentimientos me provoca el comportamiento? Por ejemplo, un bebé que no deja de llorar.
  • ¿Qué podrían revelarme estos sentimientos acerca de los sentimientos del niño? Por ejemplo, cuando Terra muerde a Omena y no puedo impedirlo a causa de problemas propios que surgen, o es que simplemente me preocupo por Omena?
  • De un día a otro, ¿reacciono en forma diferente ante el mismo comportamiento?
  • ¿Hay algo en mi cultura o mis experiencias con mi propia familia que me dificulta o me facilita tolerar ciertos comportamientos?
  • ¿Tengo el temperamento muy parecido o muy diferente del temperamento del niño por el que estoy preocupado?

Estar consciente de mis propias reacciones y recuerdos de experiencias pasadas ante este comportamiento, me ayuda a verlo con la perspectiva apropiada; la auto-reflexión me ayuda a tener en cuenta que la experiencia del niño es diferente y separada de la mía; estar consciente de mis propios ‘botones de molestia’ (‘hot buttons’ en inglés) me ayuda a evitar las reacciones exageradas.  Estar consciente de mis propias dificultades me ayuda a pensar antes de responder al niño, en vez de simplemente reaccionar sin pensar

Si estoy consciente de mis propias dificultades, puedo decidir tratar el comportamiento de una manera diferente a lo que yo experimenté durante la infancia, no todo el mundo puede naturalmente observar un comportamiento desde la perspectiva del niño, ni podemos siempre encontrar la tranquilidad y energía emocional necesaria.

Cuando estamos en un programa que sirve a niños pequeños, debemos cuidar las necesidades de varios niños a la vez. Esto dificulta que encontremos mucho tiempo para reflexionar sobre cómo experimentamos el comportamiento. Puede que nos exija esfuerzos adicionales apartar el tiempo para la auto-reflexión o para reflexionar junto con colegas o supervisores.

Los padres de familia toman un papel esencial en el proceso de comprender la experiencia de un niño y considerar maneras de tratar el comportamiento que ocasiona preocupaciones en el programa de cuidado. Por esto es muy  importante entablar una buena relación con los padres y madres desde los primeros días que el niño asiste al programa.

Una serie de interacciones caracterizadas por la confianza y el respeto, a través del tiempo, permitirá que una cuidadora mencione sus preocupaciones acerca de un niño y consiga la participación plena de los padres para tratar las dificultades que el niño experimenta. Si la relación entre cuidadores y padres no se percibe como importante en el cuidado de un niño y los padres participan activamente solo cuando hay problemas, habrá un fundamento más débil sobre el cual construir cuando el niño necesita ayuda.

Cuando un niño manifiesta comportamientos difíciles en un programa grupal, es necesario conseguir la participación de sus padres lo más temprano posible en el proceso de tratar el comportamiento. Se puede pedir que ellos observen el comportamiento con un empleado del programa mediante una grabación en vídeo o a través de una ventana de observación, o que compartan sus pensamientos en una entrevista.

El tema del comportamiento de un niño como dificultoso, puede ser muy susceptible para los padres y madres.  Por otro lado, los padres pueden ser los primeros en identificar un patrón de comportamiento que causa dificultades, al menos para ellos, y buscar la ayuda del personal. Esto a lo mejor indica la existencia de una relación de confianza entre las dos partes.

 

Hoja 3.7 (Cosas para hacer y cosas para evitar cuando habla con las familias sobre el comportamiento difícil)

 

Características principales de un proceso para programas. Un proceso formal para comprender y tratar el comportamiento difícil se caracteriza principalmente por ser un proceso reflexivo en vez de reactivo.  El enfoque está en ayudar al niño a satisfacer sus necesidades, en vez de eliminar el comportamiento difícil.  El objetivo es ayudar al niño a regularse en forma apropiada para su etapa del desarrollo, de modo que se evite estorbar o interrumpir el progreso de su desarrollo.

Protocolo para el programa – un programa necesita tener un procedimiento fijo destinado al tratamiento del comportamiento difícil.  El protocolo deberá describir pasos claros a dar en el desarrollo de un plan destinado a tratar el comportamiento. Esto refleja la importancia de obrar rápidamente para responder a las necesidades del niño.  Tales protocolos revelan que el programa se interesa por los niños y por su bienestar. Así se ayuda a todos a saber qué esperar, qué contribuirá cada uno al proceso, la secuencia de pasos del proceso y cómo las decisiones se tomarán.

Un protocolo sirve para establecer que todas las personas importantes en la vida del niño serán incluidas en el proceso de recoger información y de tomar decisiones. Se documenta el consentimiento de la familia así como del personal que implementará el plan de intervención que será desarrollado.

 

 

Los programas de cuidado y educación de niños pequeños, incluyendo aquellos ubicados en casas particulares, deberán contar con un proceso continuo para observar y recoger documentación en forma regular sobre el progreso de cada niño que recibe el cuidado.

La documentación puede constar de apuntes breves anecdóticos, los resultados de revisaciones de clasificación, información de los padres de familia, grabaciones en vídeo del niño relacionándose con adultos y compañeros en varias horas del día, etc.

Estas observaciones deberán ser utilizadas en forma regular por el personal como grupo y por visitantes a domicilio en consulta con sus supervisores como parte del desarrollo profesional continuo y la supervisión del personal. Estos momentos regularmente programados para reflexionar sobre el significado del comportamiento de los niños puede servir para iniciar una investigación del comportamiento de un niño que manifiesta comportamientos extremados o confusos.

En el caso de un niño que exhibe comportamientos difíciles, se necesitan observaciones adicionales para recoger datos detallados.  Las observaciones deberán iniciarse rápidamente para que el niño no tenga que esperar mucho tiempo para recibir ayuda.

Las observaciones deberán ser realizadas por más de una persona, incluyendo cualquier persona que se relaciona con el niño. Puede ser buena idea pedir observaciones de una persona que no suele relacionarse con el niño pero que tiene mucha habilidad de observación.

También puede ser útil que el cuidador realice la observación junto con un director, un cuidador más experimentado, un consultor con pericia en la salud mental o la agencia de recursos y referencias.

Las observaciones deberán realizarse en varias horas del día durante varios días. Al observar, uno deberá enfocarse en cómo funciona el niño en varias actividades durante el día con una variedad de personas.

El personal deberá reunirse con la familia, en el centro o en casa, para compartir sus preocupaciones y aprender de lo que los familiares expresen para contribuir a una comprensión del comportamiento. Se deberá invitar a uno o más familiares a integrar plenamente el equipo que tratará el comportamiento.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
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El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU. Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

http://csefel.vanderbilt.edu/resources/inftodd/mod3_script_sp.pdf

 

Hipótesis: Proposición no demostrada que se admite provisionalmente para orientar las investigaciones y experimentos.  (diccionario Corona, de la Lengua Española – Sexta Edición     Antonimos: comprobación, verificación…

Empatía: La empatía es la identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra. También se conoce como inteligencia interpersonal, al ser la capacidad cognitiva de sentir, en un contexto común, lo que un individuo diferente puede percibir.

La empatía señala la actitud de un sujeto hacia otro caracterizada por un esfuerzo objetivo y racional de comprensión intelectual de los sentimientos de aquel. Por lo tanto, la empatía excluye los fenómenos afectivos (simpatía, antipatía) y los juicios morales. Por eso, la empatía es uno de los instrumentos que utilizan los psicólogos en su tarea profesional

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