Programa 41. Los Niños de Cinco Años y Las Artes Creativas

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La tercera parte

Hoy les tenemos una actividad muy bonita usando como tema el libro de Eric Carle, La Oruga muy Hambrienta… ¡manténganse en sintonía!

En las artes creativas, los niños de cinco años de edad tienen un variado repertorio de música y son capaces de componer y arreglar música dentro de las pautas especificadas. Ellos crean el arte realista con temas reconocibles y una configuración más detallada. También reconocen que el arte puede contar una historia. La obra dramática de cinco años de edad es pre-planificada, elaborada y sostenida. Ellos son capaces de realizar simples presentaciones (obras de teatro), son capaces de hacer pantomima y llevar a cabo espectáculos de títeres.

Iniciativa, el compromiso y la persistencia:

 

Delibera y pesa opciones (por ejemplo, puede pasar mucho tiempo pensando en la posibilidad de ir a la tienda con su mamá o quedarse en casa y ayudar a papá).

Puede mantener la atención en un proyecto durante un período prolongado de tiempo (por ejemplo, pasa un día lluvioso construyendo con las sillas y las sábanas, y hasta con rótulos). Es capaz de volver a una actividad después de ser interrumpido.

Persiste en proyectos a largo plazo o complejos, con supervisión. Puede volver a proyectos iniciados el día anterior. Utiliza hablar consigo mismo y otras estrategias como ayuda para terminar tareas difíciles y otras asignadas por los adultos (por ejemplo, un proyecto de la escuela para hacer un libro del abecedario).

Elige y sigue da seguimiento a tareas de aprendizaje que el mismo ha seleccionado. Muestra interés y habilidad en aprender por si mismo habilidades más complejas (por ejemplo, decide aprender a patinar, cerrar la cremallera de la chaqueta, o se prepara un bocadillo).

La curiosidad y el deseo de aprender

Trata una más amplia variedad de nuevas experiencias, de forma independiente o con sus compañeros y adultos (por ejemplo, va en un viaje de campamento con los abuelos, trata de aprender a tocar el piano como su hermano mayor). Deliberadamente, pueden tomar riesgos cuando están aprendiendo nuevas habilidades.

Hace preguntas de más alto nivel (por ejemplo, pregunta: “¿Qué pasaría si no tuviéramos comida?” O “¿Por qué estaba mi tío enojado conmigo”?).

Expande el entusiasmo verbal y no verbal para el aprendizaje de cosas nuevas, incluyendo académicas (por ejemplo, lectura, escritura) y las habilidades físicas (por ejemplo, andar en bicicleta).

Razonamiento y resolución de problemas:

Es cada vez más capaz de pensar en las posibles soluciones a los problemas. Puede utilizar métodos variados y flexibles para resolver a largo plazo o más problemas abstractos (por ejemplo, cuando se planea invitar amigos en un día lluvioso, piensa en cómo hacer frente a un espacio limitado para jugar).

Analiza los problemas complejos con más precisión para identificar el tipo de ayuda necesaria (por ejemplo, dice: “Creo que sé cómo jugar este juego, pero creo que tendrás que ayudarme a empezar. Entonces puedo hacer el resto”).

Sigue beneficiándose de las experiencias prácticas de apoyo y de las habilidades de pensamiento más abstracto (por ejemplo, hace un libro sobre el viaje de vacaciones del verano pasado, con secciones para cada lugar visitado, dibujos para ilustrar, y las etiquetas escritas con ayuda de un adulto).

Invención e imaginación:

 

Colabora con otros niños en juegos de simulación (imaginación) extensos y complejos, asumiendo papeles y situaciones más variados (por ejemplo, imita las acciones de los leones, los cazadores, los equipos de rescate y otros animales en un escenario dramático y sostenido).

Ofrece cada vez más ideas creativas, e insólitas acerca de cómo hacer una tarea, cómo hacer algo, o cómo llegar de un lugar a otro (por ejemplo, pregunta: “¡Vamos a utilizar estas cajas viejas para hacer una nave espacial! ¿Dónde está un poco de pintura?”).

La investigación demuestra que si los niños comienzan la escuela con un sólido conjunto de actitudes y habilidades que les ayuden a “aprender como aprender”,  que serán más capaces de aprovechar las oportunidades educativas.   Mientras que algunas técnicas de aprendizaje llegan de forma natural a los niños, otras pueden ser desarrolladas a través de un ambiente de apoyo.

Por ejemplo, leerles cuentos…  El Gato con Botas

Había una vez…  …Un molinero que tenía tres hijos.

A su muerte, el pobre molinero les dejó a sus hijos, como únicos bienes: su molino, su burro y su gato. Muy pronto se hizo el reparto, para el cual no se necesitó notario ni otra autoridad; nada sobró del pobre patrimonio. El hijo mayor se quedó con el molino, el segundo recibió el burro y el menor sólo se quedó con el Gato; estaba desconsolado por tener tan poco.

—Mis hermanos —decía— podrán ganarse la vida honradamente trabajando juntos; en cambio yo, en cuanto me haya comido mi gato y haya hecho una bufanda con su piel, moriré de hambre.

El Gato, al oír este discurso, le dijo con un aire comedido y grave:

—No te aflijas en lo absoluto, mi amo, no tienes más que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.

Aunque el amo del Gato no hizo mucho caso al oírlo, lo había visto actuar con tanta agilidad para atrapar ratas y ratones, y cuando se colgaba de sus patas traseras o cuando se escondía en la harina haciéndose el muerto, que no perdió la esperanza de que lo socorriera en su miseria.

En cuanto el Gato tuvo lo que había solicitado, se calzó rápidamente las botas, se colocó el saco al cuello tomando los cordones con sus patas delanteras y se dirigió hacia un conejal en donde había muchos conejos. Puso salvado y hierbas dentro del saco, y se tendió en el suelo como si estuviese muerto; esperó que un tierno conejo poco conocedor de las tretas de este mundo viniera a meterse en el saco para comer lo que en él había. Apenas se hubo acostado tuvo un gran regocijo; un tierno y aturdido conejo entró en el saco.

El Gato tiró de los cordones para atraparlo y luego lo mató sin misericordia. Orgulloso de su proeza, se dirigió hacia donde vivía el Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él. Le hicieron pasar a las habitaciones de Su Majestad; después de hacer una gran reverencia al Rey, le dijo:

—He aquí, Señor, un conejo de campo que el Señor Marqués de Carabás (que es el nombre que se le ocurrió dar a su amo) me ha encargado ofrecerle de su parte.

—Dile a tu amo —contestó el Rey—, que se lo agradezco, y que me halaga en gran medida.

En otra ocasión, fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y capturó a ambas. Enseguida se fue a regalárselas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. Una vez más, el Rey se sintió halagado al recibir las dos perdices, y ordenó que le dieran de beber.

Durante dos o tres meses el Gato continuó llevando al Rey las piezas que cazaba y le decía que su amo lo enviaba. Un día se enteró que el Rey iría de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más bella del mundo, y le dijo a su amo:

—Si sigues mi consejo podrás hacer fortuna; no tienes más que meterte en el río en el lugar que yo te indique y después dejarme actuar.

El Marqués de Carabás hizo lo que su Gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por ahí el Rey, y el Gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:

—¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!

Al oír los gritos el Rey se asomó por la ventanilla y al reconocer al Gato que tantas piezas de caza le había entregado, ordenó a sus guardias que fueran prestos al auxilio del Marqués de Carabás. Mientras sacaban del río al pobre Marqués, el Gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey que durante el baño de su amo unos ladrones habían llegado y se llevaron sus ropas, a pesar de que él les gritó con toda su fuerza; el Gato las había escondido tras una enorme piedra. Al instante, el Rey ordenó a los oficiales de su guardarropa que fueran a buscar uno de sus más bellos trajes para dárselo al Marqués de Carabás.

El Rey le hizo mil halagos, y como los hermosos ropajes que acababan de darle realzaban su figura (pues era guapo y de buen porte), la hija del rey lo encontró muy de su agrado; además, como el Marqués de Carabás le dirigió dos o tres miradas, muy respetuosas y un poco tiernas, ella se enamoró enseguida de él. El rey quiso que subiera a su carroza y que los acompañara en su paseo.

El gato, encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos, y cuando encontró a unos campesinos que segaban un campo les dijo:

—Buena gente, si no decías al rey que el campo que estáis segando pertenece al Marqués de Carabás, seréis hechos picadillos y convertidos en paté.

Al pasar por ahí, el rey no olvidó preguntar a los segadores de quién era el campo que segaban.

-Estos campos pertenecen al Marqués de Carabás, Señor.- respondieron los labriegos- Al marqués de Carabás, al Marqués de Carabás.

El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de Carabás, decidió casar a su hija con el hijo menor del molinero, mientras el gato le presentaba todos los respetos y se había convertido en el gato más famoso de toda la comarca.

Y su Señor, el marqués de Carabás, en un joven príncipe, y las puertas reales se abrieron para dar paso a la feliz pareja.

Y allí vivieron felices, y el gato con botas, como recompensa de su amo, vivió también en aquel castillo tan bonito.

El niño promedio tiene la capacidad de adquirir de seis a nueve palabras por día, se les da acceso a las palabras nuevas en sus experiencias diarias.

Continúa por aprender nuevas palabras cuando los adultos nombran objetos, muchas palabras nuevas también se aprenden a través de nuevas experiencias y de leer los libros ilustrados en voz alta.  Los libros informativos son cada vez más importantes.

A esta edad el niño aprende palabras especiales para determinadas áreas de interés (por ejemplo, los dinosaurios, serpientes, aves, plantas, muñecas, animales marinos, etc.) Además, aumenta el número de palabras de nombres de categoría (por ejemplo, utensilios de cocina, herramientas de construcción, equipo deportivo, las cosas que producen luz, medicinas, flores, joyas, herramientas para mantener la noción del tiempo, los elementos relacionados con la informática, los planetas, insectos, roedores, moluscos , reptiles, palabras relacionadas con el clima, etc.).

La comprensión del lenguaje:

Se expande la comprensión de las figuras del discurso y comienza a entender algunas expresiones idiomáticas (por ejemplo, “un cambio de idea”, “en el estadio de béisbol”).

Aprende a seguir instrucciones de pasos múltiples en situaciones de enseñanza.

Aumenta la capacidad de entender las explicaciones verbales de los fenómenos que no son directamente experimentadas, siempre y cuando el niño ha tenido experiencias similares.

¿Conoce el libro “La Oruga muy Hambrienta?” Si usted es una madre, proveedora de cuidado infantil o maestra, lo más probable es que esta hermosa historia de Eric Carle, es una de sus favoritas.  Úsela para mejorar las habilidades bilingües de su hijo y reforzar la historia en español.

(Explicar el libro – no necesariamente leerlo completo – mencionar que lo pueden conseguir en cualquier biblioteca)

Salgan a caminar después de leer la historia y ¡busquen orugas y mariposas! Estas son algunas de las actividades que siempre funcionan bien; y le   proporciona una maravillosa oportunidad para practicar, lenguaje repetitivo, practicar el conteo,  identificar los días de la semana, hablar de gustos y cuales son sus alimentos favoritos y los que no les gustan.

¿Tiene usted alguna experiencia o actividades que complementen las que les hemos dado?  Llame al 32101480 y compartan sus ideas sobre cómo enseñar a La Oruga Muy Hambrienta y participar en la rifa.

Secuencia de la historia:

Proporcionar un trozo largo de hilo/lana/cuerda, una perforadora, y los patrones de los diferentes alimentos (manzana, pera, ciruela, fresa, naranja, pastel de chocolate, queso, etc…) que aparecen en esta historia.

Los niños pueden ayudar a colorear, cortar y perforar un agujero en cada alimento. Los niños pueden ordenar los alimentos que comerá la oruga, en la misma secuencia de la historia a medida que usted lea en voz alta y poner los alimentos en el hilo en el orden en que la oruga se los va comiendo.

Recortes grandes de dibujos de los alimentos:

Si usted es el tipo creativo, corte los alimentos en cartulina con un agujero en el centro. Haga un títere sencillo de fieltro, o simplemente haga uno con una bolsa de papel. Cuente la historia de forma interactiva, anime a los niños a que alimenten a la oruga en la secuencia de la historia. A los niños les encanta esta actividad y hay un montón de oportunidades para exponerlos a  un lenguaje rico.

 

Contando:

Los números del  1 al 5 se pueden ilustrar con los frutos de este libro y les puede dar una buena práctica en el conteo.  Usar frutas de dulce para la práctica de contar es muy divertido, o, utilizar frutas reales como visuales.  Practique la suma/adición o resta/substracción con las imágenes: 1 manzana más 2 fresas son 3!

Los días de la semana:

Este libro también es ideal para la enseñanza de los días de la semana. Incluso muestra el día de descanso (comer la hoja) el domingo. Hable acerca de los días de la semana con su hijo – ¿Qué hay de diferente en los días de la semana con el fin de semana?, ¿qué día de la semana es su favorito? Pregúnteles si pueden identificar lo que la oruga comió el lunes, etc.

Alimentación:

Hable acerca de los alimentos que come la oruga. Pida a los niños, ¿Te Gusta o No Te Gusta?

Vocabulario y frases para comunicarse:

Lunes a Lunes
De martes a martes
De miércoles a miércoles
Jueves-Viernes
De viernes a viernes
Sábado a sábado
De domingo a domingo

Frases para comunicarse:

La oruga tiene hambre, la oruga tiene hambre
La oruga viene… – la oruga come…
A la oruga, le duele el estomago, el estómago le duele a la oruga
Se convierte en una mariposa –  Una oruga se convierte en  mariposa
Puede encontrar más ideas y actividades para lecciones en: www.ericcarle.com

Poema a Mi Abuela Que Quiero Mucho

¿Cuántas risas? ¿Cuánto llanto?
¿Cuántas ilusiones? ¿Cuánto encanto?
¿Cuántas tristezas? ¿Cuánto dolor?
¿Cuánto olvido? ¿Cuánto perdón?
¿Cuántas noches en vela?
¿Cuántos días anhelando despertar?
¿Cuánta entrega?
¿Cuánto trabajar?
¿Cuántos besos recibidos?
¿Cuántas caricias regaladas?
¿Cuántas preguntas a tu almohada?
¿Cuántos suspiros perdidos?
¿Cuánto amor traducido en abrazos?
¿Cuántos hemos seguido tus pasos?
¿Cuántos momentos vividos?
¿Cuántos? mi abuelita.
A través de la vida has sido bebé,
has sido niña, has tenido riñas,
has sido inquieta, tal vez un poco coqueta,
has sido princesa de quince años,
Has recibido regaños,
te has hecho mujer, te has vuelto señora,
has sido Madre, de esas que añoran
ver a sus hijos triunfar.
A través de la vida has coleccionado calendarios,
muchos octubres has visto,
tus ojos has bañado
con las lágrimas que producen los recuerdos.
Te has convertido en abuela,
de la vida como maestra de escuela,
de mi corazón, refugio para ese amor de segunda Mamá.
Y través de la vida, por muy larga que fuera,
no me alcanzaría para decirte todo lo que te quiero,
mi ejemplo de mujer, mi querida abuela.

*Mi abuelita, los cuentos y yo

Recuerdo cuando todas las noches, de niño, conversaba con mi abuela:|
Abuelita, ¿me cuentas un cuento?
Claro que sí, niño inquieto.
Abuelita, ¿me das un beso?
También te lo doy si quieres, mi niño travieso.
Recuerdo que cuando era adolescente le decía:
Abuelita, estoy cansado de estudiar,
¿qué tal si un cuento me empiezas a contar?
Claro que sí, mi amor, te voy a inventar
una historia antes de irte a soñar.
Ahora, de adulto yo, ella es la que me dice :
Hijito, ¿me puedes contar un cuento?
Sí abuelita, ¿de qué quieres? ¿de amor o de sufrimiento?
“De lo que tú quieras; solo quiero que me engrías”.
Entonces te contaré los cuentos que de niño, me decías.
(Diego, ¿puede poner esta cancioncita y dedicarla a las abuelas?  – al final del documente está la dirección de internet donde la encontré.)

 

DI ¿POR QUÉ?

Di por qué dime abuelita,
Di ¿por qué eres viejita?
Di ¿por qué sobre las camas
ya no te gusta brincar?.
Di ¿por qué, usas los lentes?
Di ¿por qué, no tienes dientes?
Di ¿por qué, son tus cabellos
como la espuma del mar?
Micifuz, siempre está
junto al calor, igual que tú.
Di por qué, frente al ropero
donde hay, tantos retratos,
di ¿por qué, lloras a ratos?
Dime abuelita, ¿por qué?
Di por qué
frente al ropero, donde hay
tantos retratos, di ¿por qué
lloras a ratos? Dime abuelita
¿por qué?

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
_____________________________________________________________________

http://www.pbs.org/parents/childdevelopmenttracker/five/literacy.html

PBS ONLINE® is an online information exchange service for use by PBS, its Member Stations and the general public. You shall not post, publish, transmit, reproduce, distribute or in any way use or exploit any Information for commercial purposes or otherwise use the Information in a manner that is inconsistent with these rules and regulations.

Actividad: La Oruga muy Hambrienta:  www.ericcarle.com

Canción – Di por qué:  http://www.musica.com/letras.asp?letra=910294

Poema a la abuelita:

http://www.poemayamor.com/category/poema-para-abuelas/

http://cuentoscortosparaniños.com/mi-abuelita-los-cuentos-y-yo

Pregunta sobre el lenguaje:

http://www.enfemenino.com/__e1357-El-lenguaje-a-los-5-anos.html

El Gato con Botas: http://dibujalia-md.blogspot.com/2008/01/el-gato-con-botas.html

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