Programa 74. La Timidez

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La Timidez

Una definición del diccionario nos dice que la timidez es:

a)   La reacción de inseguridad y vergüenza de una persona, que puede ir acompañada de rubor y sudoración, y en algunos casos llega hasta la incapacidad para actuar.

El material de entrenamiento de la Pirámide Socio Emocional dice con respecto a la habilidad de formar relaciones estrechas y seguras con adultos y compañeros, que para tener un sano desarrollo socio emocional, los bebés y niños de corta edad requieren las relaciones en que reciben el tierno cuidado de adultos.

Cuando los adultos son amorosos, sensibles al niño y lo cuidan de una forma constante y predecible, los niños muy pequeños aprenden que son valorados y que su mundo es casi siempre satisfactorio y predecible.

Aprenden mediante estas relaciones la forma de relacionarse con los compañeros. Durante los primeros años de vida requieren mucho apoyo para relacionarse con otros niños.

Experimentar, regular y expresar los sentimientos de maneras social y culturalmente apropiadas: El gozo, la tristeza y la frustración son tan solo algunos de los sentimientos que todos los niños experimentan durante la primera infancia.

Los bebés y niños de corta edad observan a adultos importantes para aprender cómo deberían sentirse y portarse en ciertas situaciones. Con la ayuda de adultos, van aprendiendo a controlar y regular sus sentimientos para que no sean abrumados por ellos.

La cultura de la familia afecta la manera en que los padres y madres se relacionan con sus hijos muy pequeños, ya que sus valores, creencias, objetivos, expectativas y recursos se expresan mediante las prácticas de crianza y de educación.

El Proyecto de Aprendizaje Temprano de Illinois nos ofrece la siguiente información sobre lo que es la timidez, como parte de una serie de hojas informativas:

La timidez implica la ansiedad durante situaciones sociales y la renuencia a unirse a las interacciones sociales. Puede significar que un niño no habla con otros, aun cuando se le hace una pregunta directa; no participa en juegos o actividades; o no entra a lugares como el patio de recreo de la escuela a menos que lo acompañe su padre o madre, o un amigo de confianza (Malouff, 2008).

La timidez puede ocasionar que un niño se abochorne cuando recibe atención en forma pública, aun cuando la atención sea positiva. La mayoría de los niños manifiestan la timidez en ciertas situaciones, como cuando empiezan a asistir a un programa preescolar o una guardería nueva.

Una personalidad reservada no constituye un problema en sí; pero el comportamiento tímido sí es un problema cuando hace infeliz a un niño o le impide entablar amistad y participar en el juego y otras oportunidades de aprender.

¿Qué ocasiona la timidez en un niño pequeño?

La literatura de investigación sugiere que una tendencia hacia la timidez puede deberse a factores genéticos. Una investigación realizada con bebés en la Universidad Harvard halló que entre un 15% y un 20% de los recién nacidos son callados, vigilantes y renuentes ante situaciones nuevas (Kagan, Snidman y Arcus, 2006).

Sin embargo, aproximadamente el 25% de estos niños no resultan ser tímidos durante la edad adulta, mientras que algunos adultos tímidos no lo eran durante la infancia. Se cree que el ambiente del niño tiene una influencia principal respecto a si llega a ser tímido de adulto.

La tendencia hacia la timidez puede ser reforzada por condiciones familiares como un estilo irregular de criar y educar a los hijos, conflictos entre familiares, críticas severas o un hermano o hermana dominante (Henderson y Zimbardo, 2008).

¿Cómo pueden animar los padres de familia a un niño tímido?

Los padres que aceptan y apoyan a su hijo sin protegerlo excesivamente lo ayudan a llegar a sentirse más cómodo con las interacciones sociales. El experimentar éxito en ciertas situaciones sociales anima a un niño a participar socialmente en el futuro.

No surte efecto burlarse de un niño, ridiculizarlo, hablar por parte de él, tildarlo de tímido ni obligarlo a las interacciones sociales. Pero sí hay maneras positivas en que los padres pueden ayudar:

•       Exprese a su hijo que Ud. lo aprecia por quien es. Los niños tímidos a menudo escuchan bien y son menos agresivos que otros. Muchos pasan buen tiempo jugando contentamente a solas, tienen una relación estrecha con sus padres y son amigos leales.

•       Apoye al niño en las situaciones nuevas. Quédese cerca de él y deje que observe a los demás antes de unirse a ellos.

•       Haga actuaciones de papeles con su hijo. Ensaye con él o ella lo que puede hacer en situaciones que le presentan dificultades.

•       Haga arreglos para que su hijo juegue con un solo compañero amistoso.

•       Identifique actividades que aprovechen las aptitudes de su hijo.

•       Ayude a su hijo a encontrar tareas para ayudar cuando los familiares o amigos se reúnen en el hogar, como por ejemplo, mostrando a los convidados dónde guardar los abrigos o poniendo servilletas en la mesa.

•       Anímelo a encontrar juguetes para niños menores que visitan o a mostrarles cómo construir con bloques, ya que su hijo puede sentirse más confiado jugando con niños más pequeños.

•       Deje que su hijo resuelva algunos problemas por su cuenta, aun si se siente incómodo haciéndolo. Exprese que Ud. confía en la capacidad de su hijo de lidiar con problemas y encontrar soluciones.

•       Nótelo y coméntelo cuando su hijo experimenta el éxito en una situación social. Por ejemplo: “La tía Sonia gozó de escuchar sobre las mariposas que viste”.

¿Cómo pueden animar los maestros a un niño tímido?

Los maestros pueden tener presente que los niños tímidos a menudo se sienten nerviosos o ansiosos en presencia de personas o situaciones nuevas. Puede que un niño tema que los nuevos compañeros de clase no quieran estar con él o que no les caiga bien. Al forzar a niños tímidos a participar antes de que se sientan listos, tildarlos de tímidos, burlarse de ellos o ridiculizarlos, probablemente se los hará sentirse aún más incómodos.

Por otro lado, al pasar por alto los niños tímidos o dejar de prestarles atención, se limita su participación y su aprendizaje. Los maestros pueden ayudarlos de las siguientes maneras:

•       Exprese que Ud. acepta y aprecia al niño por quien es. En comparación con otros niños, los niños tímidos probablemente escucharán más al maestro y usarán menos comportamientos agresivos con los compañeros de clase.

•       Exprese al niño que Ud. comprende cómo se siente estar incómodo en presencia de personas desconocidas: “Cuando yo empecé a asistir a la escuela, recuerdo que me sentía igual. Al poco tiempo te irás acostumbrando a la clase. Estoy aquí si me necesitas.”

•       Deje que el niño observe lo que pasa en su entorno hasta que escoja a los compañeros de clase a quienes se quiere acercar.

•       Nótelo si el niño parece estar perdido o incómodo en su clase, e intervenga para ayudarlo.

•       Haga arreglos para que un niño amistoso y más sociable haga ciertos juegos o tareas con el niño tímido.

•       Aproveche los grupos pequeños y actividades cooperativas de la clase para hacer que todos los niños participen.

•       Dé sugerencias sobre maneras en que los intereses o capacidades de un niño tímido pueden ser útiles para un grupo u otro niño.

•       Dele al niño una tarea específica que hacer con otro niño o grupo.

•       Enseñe las habilidades sociales, como maneras específicas de abordar a otros, como por ejemplo, preguntando: “¿Puedo jugar contigo?” o “¿Te gusta este libro también?”

•       Coméntelo cuando el niño hace algo con éxito: “Ayudaste muy bien al sugerir que tu grupo usara la balanza de la mesa de ciencias para decidir cuál bloque pesaba más”.

•       Hable de sus preocupaciones con los padres del niño si sigue infeliz o reservado.

•       Considere consultar a un asistente social o consejero de niños para encontrar ayuda más específica cuando la timidez parece impedir que el niño aprenda o entable amistad.

Preguntas: Pregunte a la Profesora Katz

Pregunta Tengo un niño muy tímido en mi clase preescolar que entró a la clase a mitad del año. Ya pasó un mes y todavía no puedo despertar su interés en jugar con otros niños ni en otras actividades de la clase. ¿Tiene algunas sugerencias?

Profesora Katz

Si el niño no parece estar muy apesadumbrado y simplemente se queda de lado observando a los demás niños sin unirse a ellos, un primer paso sería asegurarle que usted está disponible cuando el niño necesite ayuda.

Asegure al niño que usted está presente para ayudarlo.

Por ejemplo, durante una conversación privada, es útil decirle algo como: “Tal vez no estés listo para jugar con los demás niños. Está bien que los observes mientras te acostumbras a cómo son las cosas aquí. Pero cuando quieras jugar con ellos, si quieres que yo te ayude, me lo dices, ¿está bien?”

O podría decirle: “Si hay algo que previene el que juegues con ellos, cuéntamelo.” De este modo, el niño no se siente presionado para unirse a los demás. Asegurar a los niños pequeños de esta manera, frecuentemente los ayuda a relajarse; luego, poco a poco y sin darse cuenta de ello, llegan a formar parte de la vida de la clase.

Recuerde que la timidez significa estar nervioso o tener sentimientos de ansiedad en presencia de personas a quienes no se conoce bien. Usualmente incluye el temor de que estos desconocidos no te quieran o no deseen estar contigo.

Los niños tímidos frecuentemente observan detenidamente lo que pasa en su entorno hasta que disciernen con cuáles compañeros sería fácil llevarse bien y a cuáles compañeros querrían continuar evitando.

Resista la tentación de presionar a un niño tímido para que participe más.

A veces los adultos regañan a los niños tímidos en sus esfuerzos por animarlos a relacionarse más con otras personas. Mi madre a veces me decía: “¿Qué te pasa? ¿El gato te quitó la lengua?” ¡Yo no supe nunca cómo contestar esa pregunta! Solamente me hacía tener sentimientos de culpa por ser tímida.

Cuando se sienten presionados, algunos niños tímidos simplemente se obstinan y se alejan aún más del grupo. Pero al decirle cosas como “cuando creas que estás listo”, se hace posible que el niño dé el primer paso de acudir a la maestra cuando el mismo crea que está listo.

Sugiera frases que el niño podría utilizar.

A veces, dependiendo de la edad del niño, es útil sugerirle frases que podría utilizar. El maestro podría decirle algo como: “Cuando creas que estás listo para jugar con los demás niños, solo ven a mí (o a otro maestro) y dime: ‘Maestra, ¿podrías ayudarme? Quiero jugar con Anita y Benjamín en la casita.’ Entonces con gusto te ayudaré a jugar con Anita y Benjamín.”

Agrupe a un niño tímido con un compañero tranquilo y confiado.

En algunos casos de timidez, sería buena idea formar una pareja pidiendo a otro niño de la clase -no necesariamente el más sociable o popular, sino uno que tenga buen autodominio- para compartir con el niño tímido la responsabilidad de hacer algún mandado sencillo. Podría ser algo como llevar un sobre que contenga un mensaje a la oficina del director (junto con la ayudante de maestra). O podría ser una tarea sencilla como recoger ciertos libros del rincón de libros y juntos alcanzárselos.

Comunique su agradecimiento por la ayuda del otro niño.

Es útil expresar al niño que no es tímido -de una manera sincera y no exagerada- cuánto usted le agradece que trabaje con el niño tímido para ayudarlo a sentirse más cómodo en la clase. Es buena idea describir a la niña tímida, ante otras personas, como alguien que “todavía no está acostumbrada a cómo son las cosas aquí” en vez de clasificarla como tímida.

Tenga presente que cuando usted explica a otros niños cómo quiere ayudar a un niño o niña de la clase a lidiar con sus nervios, los niños que ayudan también están aprendiendo que usted estará presente para ayudarlos a ellos cuando lo necesiten. En realidad, en muchos casos podría comunicarle esto al niño a quien le pide ayuda diciendo algo como: “Quiero que intentes ayudar a Tomás a sentirse más cómodo en nuestra clase.

Y si alguna vez necesitas ayuda con algo así, estaré aquí para ayudarte a ti también.” De este modo se puede ayudar a niños muy pequeños a empezar a desarrollar un sentido de equidad. La equidad significa que a cada persona se la ayuda tanto como necesita. No significa que se trata a todos de la misma manera.

Tenga en cuenta también que la investigación muestra que el 80% de nosotros éramos un tanto tímidos de niños y que fuimos aprendiendo poco a poco a hacer frente a la timidez. También está bien que los niños pequeños sean un poco tímidos en la presencia de personas desconocidas.

Normalmente se portan así porque han llegado a confiar en las personas que conocen bien. A todo niño que se acerca muy fácilmente o con muchas ansias a cualquier desconocido, se le debe observar detenidamente. Tal comportamiento podría indicar un problema grave.

Cuando el niño parece estar muy perturbado, tome pasos adicionales.

Por otro lado, si la niña es tan tímida que se siente profundamente infeliz la mayoría del tiempo y ya no solo observa pasivamente de lado, hay ciertos pasos que deben tomarse.

El primer paso es pedir a un familiar o a una cuidadora de confianza, a la que el niño tiene apego, que pase bastante tiempo en el aula con el niño, tal vez media hora, cada mañana durante una semana.

Se debería animar a esta cuidadora a estar tranquila y a reasegurar al niño que ella comprende cómo se siente ser tímido en un lugar nuevo con tantos niños desconocidos, y que ella sabe que puede llevar varios días acostumbrarse a ello.

La cuidadora (o padre o madre) también podría decir al niño que los empleados del programa están allí todos los días para ayudarlo a acostumbrarse a tantos cosas nuevas. Cualquier tono de regaño o enojo para con el niño, solamente empeoraría las cosas.

El tono debería ser uno de comprensión confiada; no debe implicarse que el niño haya desilusionado al adulto.

Si el niño todavía parece estar severamente perturbado después de una semana o 10 días, podría ser buena idea buscar el consejo de un especialista en el desarrollo emocional infantil, como un asistente social o psicólogo con experiencia en tales asuntos.

Sería muy útil que un maestro documentara el comportamiento de un niño que se muestra extremamente tímido. La documentación aporta información que el maestro puede compartir con los padres, el director, el asistente social o psicólogo y otras personas interesadas.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

 

 

Fuentes de información:

http://illinoisearlylearning.org/tipsheets/talking.htm

http://www.illinoisearlylearning.org/ask-dr-katz/question002-sp.htm

These short tip sheets are intended to be printed out, posted on bulletin boards, and shared widely.

 

 

 

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