Programa 90. Homenaje a las Madres

Escucha la primera parte:

La segunda parte:

La tercera parte:

Nuestros facilitadores este día son: Lupita Montoto, Diego Campoverde-Cisneros y su servidora, Romilia Schlueter.

Este día nuestro programa va dedicado a todas las madres, y de una manera muy especial a todas las personas que proveen cuidado a los niños en sus hogares o en centros de cuidado infantil.

Invitamos a todos los que nos estan escuchando a llamar o enviar mensajes de texto, para saludar a sus madres, enviar un pensamiento por las madres ausentes, recordar a las madres muertas, en fin, compartir sus sentimientos de amor y agradecimiento para la mujer que nos dio la vida y las que con su cuidado y dedicación continúan enriqueciendo nuestra existencia.

Madre

Eres tú la luz de mi existir, faro sin igual en mi vivir.
Eres tú canción de amor, que brota en flor,
no se podrá nunca medir tu corazón.
Madre como tú nadie jamás, mi dulce quietud tú lo serás,
y por eso madrecita, hoy te vengo a decir
esta oración que lleva en ella mi gratitud.
Zulma González -México

Las Manos de Mi Madre
Alfredo Espino, Salvadoreño

Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas me
sacan las espinas y se las clavan ellas.

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.

¡Ellas son las celeste; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas!
Para el dolor, caricias: para el pesar, unción:
¡son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).

Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con ternezas!

 Madre
Francisco E. Pérez Febres-Cordero (guayaquileño; 1934 – 2010)

Mamá te dije siempre, desde antes
que aprendiera a hablar. Siempre estuviste
presente en las ausencias
porque lo se lleva dentro el alma
realmente nunca lo sentimos lejos.

I al ir pasando el tiempo
se hacía cada vez más importante
i más i más hermoso ser tu hijo.

Hoy cuando para ambos
van despacio acabándose los años
tus ojos perpetúan la belleza
i ahondan el Amor.
Me doy cuenta lo que has significado;
que por tus surcos fue que aré los míos;
que semillas sembré por tus semillas;
que cosecho por todas tus cosechas.
No sólo fue la Vida: fue ante todo
la Paciencia, que hiciste beso dulce
i con tu gran ternura, beso a beso
la vas también haciendo parte mía.

Madre, podría así seguir porque no hay límite
a todo lo que puedo ahora decirte.
Pero en silencio te daré el tributo
de mirarte en mí mismo, de saberme
humanizado por el llanto seco
que hoy ya sé que lloraste sin yo verlo.

Madre Madre repito i me convierto
en más hijo más Hijo de tu Sangre.
Madre, mi poema no termina aquí, ni lo hará por los siglos de los siglos.

 

Desde la lejanía
~Fernando Botero Betancur – Poeta Colombiano~

Madre, desde la lejanía de tu gloria
me llegan con frecuencia bendiciones,
e infantiles fragmentos de oraciones
que suavizan la piel de la memoria.

Tu espíritu es un ave migratoria
que abandona las plácidas regiones,
para cubrir de aladas protecciones
al hijo, que tropieza con su historia.

Así, como hace tiempos, de pequeño
con mis lamentos perturbé tu sueño
y lo sacrificaste todo por mí suerte;

igual que cuando al mundo me trajiste:
¡bésame tiernamente si estoy triste
y arrúllame en la hora de la muerte!

Una madre es…

la que llevó tantos meses
en su vientre preñado de luz                                     el diminuto ser de sus entrañas.

Contó sus dedos
vibró con su llanto
sintiendo pánico al perderlo
y una dicha enorme al abrazarlo.

Una madre es…
aquella que sufre por sus frutos
se desprende el alimento de sus labios
y lo coloca a la criatura
en la puerta de su boca de jazmín.

Una madre es..
aquella que no duerme…
que está en suspenso
aguarda ver su prenda llegar.

Esa que se entrega
lo ayuda a subir peldaños
lo sostiene en sus metas
a través de los años.

Una madre es… la que sufre
la que se lleva de encuentro
los límites, la que da su vida
la que vela el sueño dorado
amamanta, acurruca
la que siempre está pendiente de su cuna.

Para tí, mujer trabajadora
(Letra y música: Julio César Pavanetti Gutiérrez)

Para ti, mujer abnegada, mujer trabajadora.
Para ti mujer, va hoy esta flor y mi canción.
Para ti, dulce, tenaz y sacrificada luchadora.
Para ti, todo mi respeto y toda mi admiración.

Los diarios nos mencionan a mujeres famosas.
Nombres grabados a fuego y oro en la historia.
Cantan loas a sus logros, a sus grandes cosas.

Nos hablan de sus virtudes y de sus memorias,
pero yo quiero cantarte a ti, silenciosa luchadora.
Que te levantas la primera, al atisbar los rayos del sol.

Mujer de mil nombres, de mil caras, de mil horas.
Compañera en la lucha y con tiempo aun para el amor.
A ti, que día tras día vas al hospital, a la oficina,
al campo, a la fábrica, a la calle, al mundo a remar.

A ti, que aunque llegas a casa extenuada, rendida,
todavía guardas una sonrisa y reservas para amar.

Me viene este canto de lo más profundo de la vida.

Acumulado estaba el homenaje a tan maravilloso ser
muchos versos había escrito, pero a ti te lo debía
Madre, hermana, esposa, hija, compañera…Mujer.

 Para ti, mujer abnegada, mujer trabajadora.
Para ti mujer, va hoy esta flor y mi canción.
Para ti, dulce, tenaz y sacrificada luchadora.
Para ti, todo mi respeto y toda mi admiración.Bottom of Form

 Poema “La vida”

La vida es una oportunidad, aprovéchala;

la vida es belleza, admírala;

la vida es beatitud, saboréala,

la vida es un sueño, hazlo realidad.

La vida es un reto, afróntalo;

la vida es un juego, juégalo,

la vida es preciosa, cuídala;

la vida es riqueza, consérvala;

la vida es un misterio, descúbrelo.

La vida es una promesa, cúmplela;

la vida es amor, gózalo;

la vida es tristeza, supérala;

la vida es un himno, cántalo;

la vida es una tragedia, domínala.

La vida es aventura, vívela;

la vida es felicidad, merécela;

la vida es vida, defiéndela

Madre Teresa de Calcuta

Un Rancho y Un Lucero

 de Alfredo Espino

Un día ¡Primero Dios!
has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito

en que vivamos los dos.

¿Qué más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…

Y entre aroma de saúcos,
un cenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos…

Con sólo eso, vida mía;
con sólo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría…

Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un “Te quiero”
y huele a sendas en flor…

CARICIAS
Gabriela Mistral, Chilena

Madrecita mía, madrecita tierna,
déjame decirte dulzuras extremas.
Es tuyo mi cuerpo que juntaste en ramo
deja revolverlo sobre tu regazo..
Juega tu a ser hoja y yo a ser rocío,
y en tus brazos locos tenme suspendido..
Madrecita mía, todito mi mundo,
déjame decirte los cariños sumos…

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

 

FUENTES DE INFORMACION

http://www.amorpostales.com/Las-Manos-de-Mi-Madre.html

Pomas de Alfredo Espino – Las Manos de Mi Madre y Un Rancho y Un Lucero

Para Ti Mujer Trabajadora, (Letra y música: Julio César Pavanetti Gutiérrez) http://www.me.gov.ar/efeme/diamujer/paratitrab.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Radiestesia

Un zahorí, a veces llamado radiestesista o rabdomante, es alguien que afirma que puede detectar cambios del electromagnetismo a través del movimiento espontáneo de dispositivos simples sostenidos por sus manos, normalmente una varilla de madera o metal en forma de “Y” ó “L” o un péndulo. Los zahoríes afirman ser capaces de detectar la existencia de flujos magnéticos o líneas ley,[4] corrientes de agua, vetas de minerales, lagos subterráneos, etc. a cualquier profundidad y sustentan la eficacia de la técnica en razones psicológicas, y los movimientos de los instrumentos por el efecto ideomotor.[5] Mientras para algunos defensores de la técnica, se trataría de una habilidad explicable por la ciencia, otros la tratan de “facultad supranormal.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s