Programa 103. Cómo ayudar a niños a entender las rutinas y los horarios del aula

 Miércoles 07 de agosto del año 2013
Programa # 103
Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Nuestros facilitadores de este día son: Lupita Montoto, Diego Campoverde-Cisneros y su servidora, Romilia Schlueter. 

Cómo ayudar a niños a entender las rutinas y los horarios del aula

Escucha la Primera Parte:

La Segunda Parte:

La Sra. Rashid escondió sus nervios al alisar su sudadera y entrar en el aula. Este fue su primer día de trabajar en un servicio de Head Start y de cuidado infantil ubicado en una gran metrópoli, y se preguntaba si estaba bien preparada para la labor. La maestra original se había ido  repentinamente, y la Sra. Rashid se encontraba con un sentimiento de preparación insuficiente.

Ella y la maestra ayudante, la Sra. Johnson, se habían reunido la semana anterior para planificar y habían hecho unas visitas a los hogares para conocer a los niños, pero no habían contado con suficiente tiempo para visitar todos los hogares. La Sra. Rashid acababa de graduarse con una licenciatura en educación primaria, y se preocupaba por si sus cursos universitarios realmente la habían preparado para un aula llena de niños preescolares. Una hora más tarde volvió a tener dudas al hallarse cara a cara con un grupo clamoroso de niños de 3 y 4 años de edad que competían todos por la atención de su maestra. Reuniendo sus fuerzas y recordándose de la mañana cuidadosamente planificada, la Sra. Rashid se alzó erguida, le dio una sonrisa entusiasta al grupo y se puso a aprender nombres, apodos y peculiaridades de cada niño. Para el mediodía ambas maestras se sentían agotadas de satisfacer las demandas de los niños.

Sentadas en sus sillas, reflexionando sobre la mañana y haciendo planes para el siguiente día, ambas se preguntaron cómo manejarían a Marcus, un niño exuberante de 4 años de edad.

¿Qué son horarios y rutinas?
El horario se refiere a la determinación de quién hará qué y cuándo lo hará. Un horario que se sigue con constancia ayuda a hacer las situaciones predecibles tanto para niños pequeños como para adultos. Las rutinas son eventos que se llevan a cabo regularmente, y frecuentemente implican una serie de respuestas. Ejemplos de estas incluyen las rutinas que siguen los niños al prepararse para la siesta (por ej., ir al baño, recoger la camilla y la cobija, quitarse los zapatos, acostarse en la camilla con la cobija y escuchar música) o las rutinas que se siguen cuando un grupo de niños se prepara para escuchar a un adulto leer un cuento.

Para mediados de la mañana siguiente, la Sra. Rashid había decidido que ya había utilizado todo lo que había aprendido en sus cursos universitarios acerca del comportamiento infantil. Dio un suspiro al ver a Marcus chocarse contra una tranquila niña en el centro del juego dramático. Al levantar a la niña, la Sra. Rashid siguió a Marcus con los ojos mientras corría por el aula en un juego de ser piloto de avión. Miró impotente mientras otros niños se pusieron a correr por el aula para imitar su ejemplo. La Sra. Rashid se sentía imposibilitada mientras planificaba para el otro día, y se preguntaba qué podrían hacer ella y la Sra. Johnson para  mejorar la situación del aula.

Al planificar los horarios de actividades y las rutinas del aula o del hogar, los cuidadores deberían considerar los siguientes factores: el equilibrio de actividades, el paso o el ritmo de ellas, la duración de la atención de niños pequeños, la hora cuando estos están más alertas, la cantidad de adultos presentes, otras cosas que están sucediendo en el aula (por ej., un niño podría estar recibiendo terapia del habla) y la realidad de que plazos más largos de juego resultan en niveles más altos de comportamientos de juego. Además, los adultos podrían arreglar horarios concurrentes de actividades (por ej. dos o más actividades opcionales a la vez) para darles opciones a los niños. Por ejemplo, niños pequeños podrían elegir de entre varios centros de actividades.

La Sra. Rashid y la Sra. Johnson decidieron que les era preciso poner más atención al horario de la clase. Ambas recordaban escuchar en capacitación y cursos anteriores que era importante considerar el ambiente físico y emocional, además de las rutinas de los niños. Se preguntaban si unos cambios al horario ayudarían a Marcus, además de al resto de los niños.

El horario vigente constaba de un tiempo bastante largo en círculo al principio del día, seguido de un tiempo extenso de juego libre por toda la mañana.

Se permitía que los niños anduvieran de centro a centro como quisieran. A fin de facilitar el interés de los niños, la primera cosa que hizo la Sra. Rashid fue abrevar el tiempo en círculo e incorporar más actividades que los niños podrían hacer en vez de simplemente escucharle leer un libro. Por ejemplo, ella cantaba canciones mientras los niños batían las manos al ritmo, movían las manos o tocaban instrumentos musicales. La segunda cosa que hizo fue organizar mejor el juego libre por medio de establecer unas reglas para los centros (por ej., limitando el número de niños en cada centro).

Las maestras hicieron un horario básico para la clase con dibujos que representaban actividades y centros, el cual permitía que los niños visitaran tres centros durante un plazo específico de la mañana, según su nivel de interés. Las Sras. Rashid y Johnson creían todavía que algunos de los niños, incluso Marcus, necesitaban un poco más estructura para ayudarlos a lo largo del día. Durante una gran parte del tiempo Marcus corría de un centro a otro, derribando las cosas. Marcus también frecuentemente perdía los estribos.

A fin de satisfacer su necesidad de más estructura, la Sra. Rashid ayudó a Marcus con un horario  individualizado de dibujos, que utilizaba cosas que le interesaban como su amor de libros, bloques y actividades de artes. Era importante que Marcus tuviese la estructura que necesitaba pero a la vez reconociese que tenía opciones y podía tomar decisiones. Ambas maestras se turnaban trabajando con él cada mañana para repasar el horario de la clase y escoger sus actividades para el día, recordándole que tendría muchas oportunidades de hacer las cosas que quería hacer y de jugar con los juguetes que deseaba. Se ponía su horario en un lugar especial cerca de su cajita al nivel de sus ojos para que se refiriera a él todo el día.

¿Por qué son importantes los horarios y las rutinas?
Los estudios han documentado que horarios y rutinas influyen en el desarrollo emocional, cognitivo y social de niños. Por ejemplo, horarios constantes y predecibles en aulas preescolares ayudan a los niños a sentirse más seguros y cómodos. Además, los horarios y las rutinas ayudan a los niños a comprender las expectativas de su ambiente y reducen la frecuencia de problemas de comportamiento, como los berrinches y actos de agresión.

Los horarios de actividades que les ofrecen opciones a los niños, actividades equilibradas y planificadas (grupos grandes o pequeños, momentos tranquilos o activos, dirigidas por el maestro o por el niño, bajo techo o al aire libre), y actividades individualizadas resultan en una tasa mayor de participación de los niños. Además, la duración del período del juego puede afectar en las formas sociales y cognitivas del juego de los niños (un plazo de juego mayor de 30 minutos resulta en niveles más altos del juego social y cognitivo).

Temprano una mañana, a eso de dos semanas después de que las maestras individualizaron su horario, Marcus corrió a su cajita y lo buscó ansiosamente. Bajó la hoja brillante de color anaranjado de su cajita y corrió a la Sra. Rashid. Con afán se sentó con ella y repasó el horario para aquél día, escogiendo los centros que quería visitar más tarde durante la mañana. La Sra. Rashid sonrió al darse cuenta de que, aunque esta estrategia no resolvía completamente las cuestiones de comportamiento del niño, sí le proveía varias cosas.

Primero, Marcus se reunía con “Maestra” al menos una vez al día, lo cual le gustó. Segundo, tuvo la oportunidad de escoger los centros que visitaría durante la mañana, una habilidad que le permitía ser más independiente. Tercero, lo ayudó a comprender que su tiempo en Head Start incluía actividades especiales y divertidas. Marcus siguió siendo impredecible a veces, pero ambas maestras hallaron que al hablar con Marcus acerca de su horario, lo ayudaban a darse cuenta de que cada día encerraba cierta rutina. Si había cambios, las Sras. Rashid y Johnson lo ayudarían con estos. El día encerraba cierta cualidad predecible y constante, lo cual ayudó a Marcus a anticipar lo que pasaría luego.

¿Quiénes son los niños que han participado en la investigación sobre horarios y rutinas?
La investigación de horarios y rutinas se ha realizado con un grupo limitado de niños en situaciones de cuidado infantil, programas preescolares inclusivos y en universidades, y un instituto siquiátrica estatal. Al diseñar los horarios y las rutinas, los maestros querrán intentar satisfacer las necesidades culturales, lingüísticas e individuales de los niños en su cuidado. Por ejemplo, la medicina que toma un niño o una niña podría darle mucho sueño a ciertas horas del día, de manera que oportunidades de descansar o de tener un poco de tiempo tranquilo deberían incorporarse a su horario. Otro niño tal vez sacaría provecho de tener palabras de su idioma nativo escritas en su horario de dibujos. No se puede exagerar la importancia de adaptar las estrategias para satisfacer las necesidades únicas de los niños en el cuidado de un maestro, ni de sus familias.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales para el Aprendizaje Temprano

http://csefel.vanderbilt.edu/briefs/wwb6-sp.pdf

Véase el sitio Web de CSEFEL (http://csefel.uiuc.edu) para hallar recursos adicionales.

Módulo 2    Manual 2.4: Estrategias Socio-Emocionales para la Enseñanza

Rincón Literario –  Usando Libros para Apoyar el Desarrollo Socio Emocional

El Lunes Cuando Llovió
de Cherryl Kachenmeister
Houghton Mifflin Company, 1989

On MondayWhen It Rained (El lunes cuando llovió, en español) es un libro excelente para hablar sobre los sentimientos y las emociones. La historia es sobre un niño y lo que ocurre con él todos los días durante una semana. En base a lo que ocurre cada  día, el niño cuenta sobre cómo lo hace sentir eso. Las fotos son muy expresivas e identifican todo un rango  de sentimientos y emociones (decepcionado, avergonzado, orgulloso, asustado, enojado, emocionado, solo).

Este Éxito en resumen forma parte de una serie continua de paquetes de información instructiva breves y fáciles de leer que tratan una variedad de prácticas, estrategias y procedimientos de intervención basados en evidencia. Los Éxitos están diseñados para ayudar a maestros a apoyar el desarrollo social y emocional de niños pequeños.  Abarcan ejemplos y anécdotas que ilustran el uso práctico de las estrategias en una variedad de situaciones de la niñez temprana y ambientes del hogar.

Véase el sitio Web de CSEFEL (http://csefel.uiuc.edu) para hallar recursos adicionales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s