Programa 197: Aprendiendo con nuestros niños a reconocer y manejar la decepción y la frustración

Miércoles 24 de junio de 2015
Programa # 197

Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Aprendiendo con nuestros niños a reconocer y manejar la decepción y la frustración
Con Romilia Schlueter, Lupita Montoto y Shelene Zárate

Participe en el programa llamando al 321-1480 – enviando un mensaje de texto al 60193

 Escucha: 

La decepción es normal, aunque difícil y forma parte del proceso de crecimiento. Es probable que su niño sufra la decepción a medida en que conozca nuevos amigos, intente cosas nuevas y experimente los altos y bajos  de la vida. Ya sea un viaje al parque que sea estropeado por la lluvia o perderse una fiesta de cumpleaños, la vida está llena de pequeñas y grandes decepciones. Cuando usted permita que su niño sienta, experimente y aprenda de las pequeñas decepciones a una edad temprana, le está ayudando a desarrollar las aptitudes que necesitara para manejar de manera exitosa las grandes decepciones que sufrirá más adelante en su niñez y después como adulto.

Dese cuenta y describa cuándo usted, su niño u otras personas estén decepcionados; explique que todos, incluyendo los adultos, se sienten decepcionados en algún momento – por ejemplo, usted puede decir:

  • Acerca de usted: “Estoy decepcionado. La abuela debía venir de visita pero se quedó en casa enferma. Le voy mandar una tarjeta deseando que se mejore.
  • Acerca de su niño: “Tienes lágrimas en los ojos. Veo que estás decepcionado. En realidad querías ir al parque pero está lloviendo. Pensemos en cosas divertidas que podríamos hacer en un día lluvioso como hoy.”
  • Acerca de los demás: “Esa niña realmente está decepcionada. Su mami le dijo que no podía comerse un helado. ¿Qué crees que la podría alegar o hacer que se sienta mejor?”

Practique algunas maneras de manejar la decepción antes de que ocurra un incidente potencialmente decepcionante. Por ejemplo, si sabe que su niño se decepcionará si alguien más está en su columpio favorito, sugiera soluciones apropiadas antes de que suceda. Usted podría decir, “Cuando vayamos al patio de juegos, alguien más podría estar en tu columpio favorito. Te puedes sentir decepcionado. ¿Qué podrías hacer para mantener la calma?” Sugiera algunas soluciones tal como pedirle una oportunidad al otro niño, pedirlo por favor, o llevando una palita y una cubetita para jugar en la caja de arena mientras el otro niño está en el columpio.

Fomente y enséñele a su niño cómo resolver problemas. “Sé que estás decepcionado por perderte la fiesta de cumpleaños de Sofía. Tú haces tarjetas de cumpleaños muy bonitas y estoy segura que encontrarás una manera para desearle un feliz cumpleaños.”

La decepción rápidamente puede conllevar a sentimientos de ira si no se reconoce. Simplemente reconozca sus sentimientos sin exagerar. “Tú querías el vaso rojo y tu hermana tiene el vaso rojo por hoy. ¿Quieres usar el azul o el verde?”

De ejemplos de cómo las pequeñas decepciones pueden ser en ocasiones positivas. Por ejemplo, “estaba decepcionado al tener que llevar el carro al taller para ser reparado pero acabé divirtiéndome tanto contigo. ¡Fue un día muy divertido!”

Los niños pueden decepcionarse en la escuela o la guardería cuando sus emociones o expectativas sobre un juguete, actividad o persona no resultan ser como ellos quieren. Cada niño afronta la decepción de manera diferente y los maestros les ayudan a los niños a reconocer cómo se están sintiendo y en pensar en maneras de cómo solucionar sus problemas para que puedan sentirse bien otra vez. Como grupo, los niños aprenden observando a sus compañeritos a resolver sus propios problemas e intentan pensar en las probables soluciones ellos mismos.

La decepción puede ser una emoción sana y positiva, aunque no placentera, para los niños. La decepción de no poderse poner el vestido de princesa, que se le caiga al piso el helado o el no ser el primero en la fila prepara a los niños para hacerle frente a los grandes obstáculos de la vida durante su niñez o de adulto.

Los padres pueden ayudarles a sus hijos a reconocer y comprender la decepción, tranquilizarse y resolver problemas. Aunque tentador, no resulta provechoso que los padres intenten evitar que sus hijos se sientan decepcionados y que la vida siempre pase sin problemas. Los padres pueden ayudar mucho más si en su lugar les enseñan a sus hijos cómo reconocer y hacer frente a todas sus emociones como la ira, la alegría, frustración y decepción y enseñarles cómo afrontar sus emociones en vez de expresarse a través de conductas desafiantes.

La frustración es una emoción común en los niños que por lo general aparece cuando un niño comienza a descubrir las muchas cosas que le gustaría hacer, pero que simplemente aún nos las puede realizar. La frustración es una emoción natural y sana la cual puede brindar una experiencia de aprendizaje positiva para un niño. Los sentimientos de frustración que aparecen cuando su niño tiene dificultad para comunicarle sus necesidades o cuando se ata las cintas de los zapatos son su señal de que necesita intentar las cosas de otra manera o lo que él está haciendo no está funcionando. Usted le puede enseñar a su niño a cómo afrontar la frustración de una manera que el niño pueda entender.  Es muy importante que usted responda a la frustración en cuanto ésta se presente antes de que la frustración se convierta en ira o se en un berrinche. Dos cosas que los niños deben aprender para poder afrontar la frustración son:

  1. cómo pedir ayuda
  2. cuándo necesitan tomar un descanso

Aprenda a identificar y describir los momentos en los que usted se siente frustrado, cuando se niño se siente frustrado o cuando otras personas parecen estar frustradas. Explique que todos, incluyendo los adultos, se sienten frustrados de vez en cuando.

Por ejemplo podría decir:

  • Acerca de usted: “Me siento muy frustrado. ¡Intenté reparar la aspiradora y todavía no funciona! Voy a tomar un descanso y volveré a intentarlo una vez más cuando me sienta más tranquilo.”
  • Acerca de su niño: “Pareces muy frustrado, te he visto tratar de construir esa torre y sigue derrumbándose. ¿Qué te parece si te preparo un refrigerio y después lo intentamos juntos?”
  • Acerca de los demás: “Ese niño parece frustrado, no puede subirse a la escalera por sí solo. ¿Crees que necesita ayuda?”

Enséñele a su niño las maneras apropiadas para responder a la frustración. Podría decirle a su niño, “Puedes pedirle ayuda a papá,” o decir “necesito ayuda por favor.”

Saber cuándo tomarse un descanso es una aptitud que le puede enseñar a su hijo. Podría decirle, “Parece que estás frustrado. Vamos a tomarnos un descanso.  Primero saltaremos 5 veces, después iremos por agua y enseguida volveremos a intentarlo de nuevo.”

Las marionetas y los juguetes son buenas herramientas para demostrar las situaciones en las cuales su hijo puede estar teniendo dificultad, puede usar ejemplos de los mismos juegos del niño, por ejemplo, parece que el tren no puede subir esta lomita. Lo ha intentado cuatro veces y sigue deslizándose hacia abajo. Pobre tren… ¿Qué crees que puede hacer el tren para poder subir?”

La escuela presenta una oportunidad para que los niños exploren nuevos conceptos y aptitudes. A medida que un niño intenta ser más independiente, a menudo se siente más frustrado cuando no puede realizar una tarea por sí solo. Un docente puede ayudar a identificar cuando el niño se siente frustrado e indicarle que solicite ayuda, intentar otra solución o tomarse un descanso.

“Has estado trabajando mucho para colocar esa pieza en el rompecabezas. Parece que estás frustrado. ¿Quieres que te ayude?” A medida que el niño aprenda nuevas aptitudes para afrontar sentimientos frustrantes, éste se sentirá más confiado en sus habilidades y ansioso por intentar actividades nuevas.

La infancia está llena de momentos frustrantes. A medida que los niños exploran su mundo se encuentran con muchos retos. Hay un sin número de cosas que simplemente ellos no pueden alcanzar, abrochar o trepar por sí solos. Desde el punto de vista de los niños, los padres y los demás adultos siempre están diciendo “No” a las actividades u objetos que ellos quieren. Es importante que usted como padre o proveedor de cuidado infantil, le ayude al niño a aprender cómo reconocer, comprender y encontrar soluciones a sus frustraciones. Cada vez que su niño pueda solucionar una frustración, él está agregando una aptitud importante que necesita para ser feliz y tener éxito en la vida.

Los niños que aprenden estas aptitudes son menos propensos a demostrar conductas desafiantes y pueden navegar mejor en los altibajos de la vida con mayor seguridad.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

Serie de conexión mochila:

  • Como ayudar a su niño a reconocer y comprender la decepción
  • Como ayudarle a su niño a reconocer y comprender la frustración

www.challengingbehavior.org

Programa 196: Un homenaje a los padres

Miércoles 17 de junio de 2015
Programa # 196

Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Un homenaje a los padres

Facilitadoras: Shelene Zárate y Romilia Schlueter

Participe en el programa llamando al 321-1480 – enviando un mensaje de texto al 60193

Comencemos con un poema donde el niño le recuerda a su papá la importancia de esos sencillos pero importantes momentos que formarán su vida.

 Escucha:

RECUERDA PAPÁ

Que si no juegas ahora conmigo,

cuando tú quieras hacerlo ya habré crecido.

Que la armonía entre tú y mamá

me dará seguridad ante la vida y

Hará de mí un triunfador o un frustrado.

Que de tu amor depende mi capacidad

de amar cuando sea adulto.

Que soy muy feliz cuando me llevas

dormido hasta mi cama.

Que lo que yo aprendo contigo

lo recordaré toda la vida.

Que si rezamos juntos

aprendo a comunicarme con Dios.

Que el amor y respeto

que demuestres por nuestros semejantes

Será el amor y el respeto

que yo les tenga cuando sea adulto.

Que yo también tengo intereses personales.

Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.

¡Y Que te necesito como mi mejor amigo!

Autor: Anónimo

10 MANERAS PARA SER UN MEJOR PADRE

  1. Respete a la Madre de sus Hijos
    Una de las mejores acciones que un padre puede hacer por sus hijos es respetar a la madre de éstos. Si usted está casado, mantenga su matrimonio fuerte y vital. Si no lo está,  es muy importante respetar y dar apoyo a la madre de sus hijos. Un padre y una madre que se respetan mutuamente, y lo evidencian ante sus hijos, ofrecen un ambiente seguro para estos niños. Cuando los hijos ven que los padres se respetan, es más probable que se sienten aceptados y respetados ellos mismos.
  2. Pase Tiempo con sus Hijos
    La manera en que un padre pasa su tiempo, indica a los hijos cuáles son sus prioridades. Si usted está siempre demasiado ocupado para atender a sus hijos, los chicos se sienten dejados de lado aunque usted les diga lo contrario.  A menudo, para tener momentos preciosos con los hijos, es necesario sacrificar otras cosas, pero es esencial pasar tiempo con ellos. Crecen tan rápido, que las oportunidades perdidas, son perdidas para siempre.
  3. Gánese el Derecho a Ser Escuchado
    Con demasiada frecuencia, las únicas veces en que un padre habla con sus hijos es cuando hacen algo malo. Es por eso que tantos niños temen cuando su madre les dice, “tu padre te quiere hablar”. Comience a hablar con sus hijos cuando son pequeños para que los temas difíciles sean más fáciles de abordar cuando sean mayores.  Tenga paciencia y escuche sus ideas y sus problemas.
  4. Discipline con Amor
    Todos los niños necesitan guía y disciplina, no como castigo sino para establecer límites razonables. Recuerde a sus hijos las consecuencias de sus acciones y brinde recompensas significativas cuando su conducta es la deseada.  Los padres que disciplinan calma y justamente, demuestran el amor que sienten por sus hijos.
  5. Sirva de Referencia
    Los padres, aunque no se den cuenta, son modelos de conducta para los hijos. Una niña que crece junto a un padre cariñoso sabe que merece ser tratada con respeto por los chicos y sabe qué buscar en un futuro esposo. Los padres pueden enseñarles a sus hijos los principios importantes de la vida, demostrando ellos mismos honestidad, humildad y responsabilidad.
  6. Sea un Maestro
    La mayoría de los padres piensan que enseñar es algo que hacen otras personas. Pero un padre que enseña a sus hijos la diferencia entre el bien y el mal y que los incentiva a dar lo mejor de sí mismos, tendrá hijos que toman buenas decisiones.  Los padres que participan en las vidas de sus hijos, se sirven de los ejemplos de todos los días para darles lecciones básicas de vida.
  7. Coman Juntos en Familia
    Compartir una comida (desayuno, almuerzo o cena) puede ser una parte importante de una vida familiar saludable. Además de darle estructura a los días agitados, la reunión alrededor de la mesa ofrece a los hijos una oportunidad de hablar de sus actividades y de lo que desean hacer.  Es un buen momento también para que los padres escuchen y den consejos. Más importante aún, es un momento diario para reunirse como familia.
  8. Lea a sus Hijos
    En un mundo en que la televisión domina a menudo la vida de los chicos, es importante que los padres hagan el esfuerzo de leer a sus hijos.  Los niños aprenden bien a través de actividades y lectura y también a través de estímulos auditivos y visuales.  Comience a leerles cuando son pequeños.  Cuando crezcan, incentívelos a leer por su cuenta.  Transmitir a sus hijos el amor por la lectura, es una de las mejores maneras de asegurar que tengan una vida de desarrollo personal y profesional.
  9. Muestre su Afecto
    Los niños necesitan el sentimiento de seguridad que proviene de saberse amados y aceptados por sus familias.  Los padres en particular, necesitan sentir ganas de abrazar a sus hijos y sentirse cómodos al hacerlo.  Ser afectuoso todos los días es la mejor manera de demostrar su amor por sus hijos.
  10. Sepa Que el Trabajo de un Padre Nunca Termina
    Aun cuando los hijos hayan crecido y se hayan ido de casa, todavía buscarán la sabiduría y los consejos del padre.  Los temas cambian y quizás se hable de la educación continua, un nuevo trabajo o el matrimonio, y los padres continúan siendo una parte esencial en la vida de los hijos a medida que éstos crecen, se casan y construyen sus propias familias.

    Cuando nosotros como individuos nos preocupamos de crear ambientes saludables y felices para nuestras familias, nuestros niños, que son nuestro futuro, crecen fuertes, sanos, seguros y felices.  Todos los recursos y los esfuerzos que invertimos en fortalecer nuestras familias, se convierten en la satisfacción de haber cumplido como padres.  

Factores de protección

Por mucho tiempo el enfoque de los programas de prevención ha sido reducir el impacto de los llamados factores de riesgo, o circunstancias que los investigadores han asociado con el abuso y el descuido en las familias.

Por otra parte, los servicios de prevención también reconocen cada vez más la importancia de los llamados factores de protección, que a su vez son circunstancias familiares o comunitarias asociadas a la salud y al bienestar en las familias. Donde hay más factores de protección, hay menos factores de riesgo, y esto es bueno para las familias.

En las familias donde existe un mayor riesgo de abuso o negligencia, los factores de protección sirven para que los padres busquen los medios, los recursos y las estrategias necesarias para hacer frente a los problemas y ser buenos padres, aun cuando se sientan agobiados o estresados.

Los siguientes factores de protección contribuyen a reducir la incidencia del abuso y la negligencia de menores:

  • El cariño y la cercanía. Cuando los padres y los hijos se sienten unidos y contentos los niños desarrollan la confianza necesaria para prosperar en la vida.
  • Conocimientos sobre el cuidado de los niños y el desarrollo infantil y juvenil. Los padres que entienden sobre el crecimiento y el desarrollo de los niños pueden construir un entorno para que los niños desarrollen su potencial y crezcan sanos.
  • Capacidad para sobreponerse a los problemas. Los padres que se sobreponen emocionalmente a los problemas demuestran actitudes positivas, resuelven sus problemas con creatividad, enfrentan los retos de manera efectiva y tienen menos posibilidades de descargar sus frustraciones o su ira en los demás, incluidos sus hijos.
  • Conexiones sociales. Los amigos de confianza prestan apoyo a los padres animándolos y ayudándolos a encarar los retos cotidianos de la vida en familia.
  • Apoyos concretos para los padres. Los padres necesitan recursos básicos como ropa, transporte, alimentos, vivienda y acceso a los servicios esenciales para cubrir las necesidades básicas de la familia (como el cuidado de los niños, el cuidado médico y los servicios de salud mental). Estos recursos básicos son necesarios para garantizar la salud y el bienestar de los niños.

Cómo puede ayudar

Ser padre o madre es uno de los trabajos más importantes y difíciles en los Estados Unidos, y todos tenemos que asegurarnos de que los padres cuentan con los recursos y respaldos necesarios. La comunidad entera juega una parte ayudando a las familias a fortalecerse para que puedan criar niños sanos, seguros y productivos.

Usted, en su comunidad o vecindario, puede contribuir de esta manera:

Conozca a sus vecinos. Los problemas son más llevaderos cuando un vecino nos puede prestar ayuda.

Ayude a una familia afectada por el estrés. Ofrézcase para cuidar a los niños; ayude a la familia con sus pendientes y encargos; recomiende recursos o programas de asistencia en su comunidad.

Conozca a los niños de sus vecinos. Una sonrisa o una palabra de aliento pueden significar mucho, ya sea que venga de un padre o de un vecino.

Participe en la vida de su comunidad. Involúcrese en actividades escolares, de beneficencia o comunitarias; trabaje como voluntario en un hospital de niños, agencia de servicios sociales u otro lugar donde ofrezcan asistencia a las familias y a los niños.

Mantenga su vecindario seguro. Promueva un plan de vigilancia para su vecindario o planee una actividad comunitaria para el Día Nacional de la Vigilancia Comunitaria. Tendrá la oportunidad de conocer a sus vecinos y al mismo tiempo promover la seguridad de los niños que viven en su vecindario.

Aprenda a reconocer y a denunciar el abuso y la negligencia de menores. Al reportar sus inquietudes usted puede proteger a un niño y beneficiar a una familia que necesite ayuda profesional.

De corazón, todos los hombres saben que los padres son importantes. Solo tenemos que recordar el actuar de esa forma para nuestros hijos.

La Importancia de los Padres

Es bastante obvio que todo niño necesita un padre. Una paternidad participativa es buena para los niños, las familias, y para los mismos padres.

Los hombres hoy en día ESTÁN pasando más tiempo con sus hijos y más tiempo ayudando en la casa.

Y aún más significante que el tiempo que pasan con sus hijos, es la preocupación que los hombres hoy en día tienen por sus hijos y su deseo de ser padres activos.

Algunos padres sufren de lo que la autora de este artículo llama “analfabetismo de bebés, “pero esto es fácil de corregir cuando los padres leen sobre bebés, participan en las clases prenatales, asisten al parto, comparten el cuidar del bebé desde el principio y sirven como miembros activos en el equipo de padres.

Lo Que Los Padres Proveen

Para comenzar, los padres proveen la mitad del material genético del niño. También proveen un segundo par de manos, recursos monetarios, el modelo de la figura masculina adulta, y la enseñanza de patrones específicos. Y el padre es otra fuente de amor incondicional tan esencial para todo niño.

Todos hemos escuchado la expresión, “Se necesita una población para criar a un niño.” En las sociedades tradicionales, la familia de los suegros toma parte en la crianza de los niños.

La mayoría de nosotros no tenemos la ayuda de los suegros, por lo que todas las tareas de ser padres caen sobre mamá y papá como núcleo de la familia. Es bastante obvio que una madre empleada fuera de la casa necesita ayuda con la crianza. Pero aunque la madre se quede en casa y sea capaz de suplir toda la crianza que el bebé necesite, los papás deberían de ayudar con los cuidados de los niños.

Los niños necesitan aprender cómo reaccionar ante diferentes personas. La situación ideal en la infancia es de tener dos personas encargadas del cuidado, una madre y un padre.

Muchas personas describen a su propio padre como una figura distante, una persona muy difícil de acercarse. Pero el padre de hoy ha sido liberado del típico estereotipo de hombre, frío, impersonal, sin emociones.

A los hombres ya no les asusta ni se avergüenzan de experimentar emociones de cercanía con sus hijos.

El padre de hoy provee tanto al niño como a la niña el modelo ejemplar del hombre que apoya en la crianza.

La Tarea Del Padre

1) HACER LAS VECES DE MADRE CON LA MADRE DE SU HIJO. Cuando usted provee crianza y sostenimiento para la madre le está ayudando a criar bien. Ella necesita su apoyo durante el embarazo para ayudarla a sobrellevar  los cambios en su cuerpo y las emociones. Ella necesita su ayuda y sostenimiento para recuperarse del parto.  Ella necesita su ayuda en la crianza.

2) COMPARTIR en la parte más importante de la crianza: SOCIALIZANDO al bebé. Esto significa discutir como disciplinar al niño, aprendiendo como tratar con sus propios sentimientos acerca de cómo fue disciplinado usted cuando niño, aprendiendo cómo comunicarse tanto con el niño como con la esposa, y esforzándose por ser consistentes.

3) PASAR TIEMPO SOLAS con su infante o niño. Jugar. Salir a caminar. Hacer cosas juntos. Leerle historias al niño. ¿Sabe usted cual es el libro favorito de su hijo/a?

4) SER UN MODELO EJEMPLAR  para sus hijos.  Su hijo aprenderá como ser un hombre al estar con usted y por medio del trato con usted. Y recuerde, los niños serán aptos para hacer lo que usted haga, no necesariamente lo que usted les diga que hagan.

5) PASE TIEMPO CON SU HIJA. No la evite o ignore solo porque ella es una niña. Las niñas necesitan a sus padres tanto como los niños. Niños de ambos géneros necesitan aprender qué esperar y cómo tratar a adultos de ambos géneros. Y no haga estereotipo por el género. Enseñe tanto al niño como a la niña como usar un martillo y clavos o como preparar una comida.

6) ENSEÑE a su hijo lo que usted sabe hacer y lo que a usted más le gusta hacer, ya sea deportes, música, montañismo, o jugar ajedrez.

7) AYUDE EN LOS QUEHACERES DE LA CASA. La maternidad es un trabajo de tiempo completo. Si usted se pasa el tiempo sentado por allí mientras su esposa hace todo el trabajo de la casa, usted está enviando un terrible mensaje para sus hijos, que a las madres y su trabajo no son valorados.

8) DISFRUTE A SUS HIJOS. Visualice el tiempo que le dedica cuidando a sus hijos como un privilegio y no como una tarea. Habrá tiempos en los cuales su infante le escupa sobre su suéter nuevo, o su pequeño niño le haga un berrinche en público. Pero también habrá momentos dichosos donde su infante enrolle su mano alrededor de su dedo o usted escuche a su niño pequeño referirse a usted como “¡el mejor Padre en todo el mundo!”

La importancia del padre en la crianza de hijos e hijas

Por muchos años los especialistas de la psicología y otras disciplinas enfatizaron lo importante que era para un niño/a en sus primeros años de vida tener una relación cercana y segura con la madre. Sin embargo, desde un tiempo a este punto de vista se ha ampliado, reconociendo que el padre es también una figura central para el desarrollo físico y emocional de un niño o niña.

Un papá presente y cercano a la crianza de sus hijos es necesario en dos dimensiones. La primera tiene que ver con su relación directa con el hijo o hija. Cuando el padre participa en los controles prenatales, puede mirar el desarrollo de su hijo en las ecografías o escuchar su corazón, tiene más posibilidades de ir desarrollando una relación afectiva con él desde antes de que nazca.

Esta relación que para las madres es tan obvia porque sienten los cambios en su cuerpo y el movimiento del niño dentro de ellas, para el hombre no lo es. Su experiencia del embarazo es a través de lo que vive la mujer, y por lo tanto toda experiencia “directa” con el hijo le va haciendo más real su presencia en su vida.

Al nacer, el bebé comienza a experimentar las sensaciones de lo que le produce placer y calma y lo que es desagradable, como el hambre, el frío, el calor o los dolores. Cuando un adulto responde a esas sensaciones de desagrado y lo calma, el niño va asociando el olor y la voz de ese adulto con un espacio seguro, un encuentro que lo ayuda a volver a sentirse bien.

En concreto eso es lo que va ocurriendo, sin que a veces los adultos se den cuenta cuando se cambia pañales o ropa al niño, cuando le ayudan a sacar el gas, cuando lo ayudan a dormir, o cuando lo alimentan. Si eso siempre lo hace la mamá, el bebé asociará estas sensaciones de seguridad y calma a ella. Si el papá también está presente en estas pequeñas pero importantes tareas diarias, será también para ese niño o niña un adulto confiable, que lo quiere y lo cuida. Esta es la base fundamental sobre la que se cimienta la autoestima y la seguridad personal.

Hoy se sabe que un niño con más de una figura de apego, con más de una persona que lo cuida y le hace sentir amado, es un niño que crece con una base más sólida para enfrentar la vida.

Mirando algunos aspectos específicos de la aportación de los padres, algunos autores señalan que los padres son los que aportan más en el desarrollo motor del niño, por el tipo de juegos que tienden a hacer con ellos; les ayudan a salir al mundo y en el proceso de “destete” de la mamá, y también son un modelo de identificación masculina para los niños, y un modelo de diferenciación para las niñas.

Pero hay otra importancia de la presencia del padre en la crianza, que es un aporte indirecto hacia el niño: es su apoyo hacia la mamá que está embarazada o que ha tenido recién a su bebé. En la primera etapa del nacimiento de un hijo cuando una mujer se siente querida, cuidada, y acompañada puede estar en mejor disposición para la lactancia y el cuidado del hijo que resultan tareas a veces muy agotadoras.

No siempre el padre y la madre de un niño viven bajo el mismo techo. Esto hace más desafiante para ellos la tarea de ser padres presentes pero no la hace imposible.  Ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta al cuidado y la crianza de los hijos.  En este sentido, los hijos tienen derecho a tener a ambos padres presentes, y es importante que las instituciones y las políticas favorezcan esta relación.

El padre fue visto por mucho tiempo en el rol de proveedor económico de la familia. Hoy que la mujer ha ingresado al mundo laboral, y cuando esta tarea se puede compartir, el desafío para los padres es poder ser junto con ella “proveedores afectivos”.

La coordinadora de tutores de la Universidad de Padres de España, Coti Coloma, ha compartido los siguientes diez consejos para que poder mejorar en el arte de ser padre.

  1. No exigirles menos de los que son capaces de hacer: Generarles un poder propio a temprana edad es necesario para que sientan que tienen poder propio y capacidad para enfrentarse a la vida.
  2. Participar en los cuidados físicos de los hijos: Los padres suelen tener un rol lúdico con los hijos y están menos asociados al cuido diario, el baño, la cena y el médico. Es necesario que también estén pendientes del cuidado físico.
  3. Compartir jugando: La especialista recomienda  que el padre comparta experiencias jugando con el hijo o hija, así se vuelven cómplices y se disfruta del tiempo. Jugar es una de las primeras formas de vínculo afectivo.
  4. Dejarlos establecer sus propias metas: Los padres deben dejar que sus hijos desde pequeños se establezcan metas y además debe respetarlas por más pequeñas que sean.
  5. Dedicar tiempo para escucharlos: Otro de los consejos es ponerse a la altura de los hijos y aprender a escucharlos y lograr un entendimiento con ellos para estar en el mismo contexto.
  6. Animarlos a que cumplan sueños: Un consejo primordial es emocionarse con cada sueño expresado por el hijo.
  7. Permitirles explorar libremente sus capacidades: Generalmente los padres tienden a realizar regaños a los hijos coartando sus capacidades de desarrollo. El consejo es dejar de lado los miedos de padre y dejarlos que disfruten auto explorándose.
  8. Permitir que se equivoquen: La única manera en la que los hijos aprendan las lecciones es permitiendo que se equivoquen.
  9. Aprender a disfrutar de los hijos: La mayoría de padres viven la paternidad como carga y no como disfrute. La especialista recomienda buscar un tiempo ideal para aprender a disfrutar de lo hijos a edades más tempranas.
  10. Aprender de ellos: Es necesario descubrir la capacidad que el padre tiene de aprender de sus propios hijos, porque ser padre, aparte de implicar enseñar, es un aprendizaje continuo.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

10 Maneras de ser un mejor padre: National Fatherhood Initiative American Academy of Pediatrics: http://www.childwelfare.gov/preventing

Poema Recuerda Papá: http://luisalberto.wordpress.com/2008/06/02/palabras-para-el-dia-del-padre/

El decálogo del padre moderno: http://noticias.lainformacion.com/asuntos-sociales/familia/el-decalogo-del-buen-padre-moderno_FqFmWkfPIFreI4if7ksS16/

Programa 195: Haciendo la vida más fácil: Serie de conexión Mochila

Miércoles 10 de junio de 2015
Programa # 195

Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Haciendo la vida más fácil

Facilitadoras: Lupita Montoto, Shelene Zárate y Romilia Schlueter

Serie de conexión Mochila

La Serie de Conexión Mochila fue instaurada por TACSEI (por sus siglas en inglés) para brindarle a los maestros y padres/proveedores una vía para  trabajar en conjunto para ayudar a los niños a desarrollar sus aptitudes socioemocionales y reducir las conductas desafiantes. Los maestros podrían elegir enviar un volante a casa dentro de la mochila de cada niño cada vez que sea introducida una nueva estrategia o aptitud dentro de la clase. Cada volante de la Conexión de Mochila proporciona información que ayudará a los padres a estar informados sobre lo que su niño está aprendiendo en la escuela y las ideas específicas sobre cómo utilizar las estrategias o aptitudes en casa.

Participe en el programa llamando al 321-1480 – enviando un mensaje de texto al 60193

Escucha:

El hacer mandados (ej. ir a la tienda, al banco, etc.) es una de las rutinas esenciales del hogar que todas las familias experimentan. A menudo se le considera como una actividad de “mantenimiento” que es necesaria para la familia, pero nada agradable para los niños. Sin embargo, puede haber grandes beneficios en hacerse acompañar por los niños durante estas tareas. Ellos aprenden sobre la comunidad mientras pasan tiempo con alguien en quien confían y a quien aman, alguien que les puede ayudar a comprender el mundo más allá de su hogar y familia. El hacer mandados juntos brinda una oportunidad para reforzar su autoestima, curiosidad, aptitudes sociales, autocontrol, habilidades de comunicación y exploración sensorial. Tendrán la oportunidad de saludar e interactuar con otros niños y adultos con su orientación y apoyo. También podrán experimentar la miríada de olores, sabores, sonidos y texturas del ancho mundo en el que habita.

Sin embargo, el hacer mandados puede ser extremadamente difícil si el niño presenta una conducta desafiante. No es raro que las familias se sientan abrumadas por la conducta desafiante de sus hijos y recurran a sólo hacer mandados cuando alguien más pueda cuidar de sus hijos. A veces, dependiendo del mandado (ej. Un largo viaje de compras, visita de los padres al doctor), esa puede ser la mejor estrategia. Aun así, existen pasos que usted puede tomar para ayudarle a aprovechar al máximo estas salidas con su hijo.

Consejo: Estrategia para la transición del hogar a salir

Hágale saber a su niño a dónde irán. Esto puede realizarse de manera verbal, visual (cronómetro, gesto, utilizando mímica) y/o con sonidos (cronómetro, cuenta regresiva). Recuerde dar tiempo para la transición. Los niños requieren de tiempo para cambiar su atención de una actividad a otra.

  • un aviso de transición. Es un hecho que si cuenta con un niño, este va tener problemas con la transición de una actividad a otra o de un lugar a otro.
  • Puede intentar dar un aviso verbal y decir: “Manuel, tenemos que ir a la tienda en 5 minutos. Cuando termines con tu rompecabezas, puedes ponerte tus zapatos.

Otra estrategia es la de utilizar un cronómetro ajustado a 5 minutos y hacerle saber a su niño que cuando suene la campana ambos van a ir al carro para hacer algunos mandados.

Recuérdele a medida que se acerque la hora. Quizá pueda decir, “Mira, Víctor, 2 minutos más y nos vamos al carro.” Puede utilizar un cronómetro de cocina para ayudar a su niño o puede comprar un cronómetro visual el cual muestre el tiempo consumiéndose (el maestro o terapista de su niño puede decirle donde adquirir un cronómetro visual.

Podría utilizar una cuenta regresiva o una cuente ascendente y hacer un juego de la transición. Podría decir, “Bueno, voy a contar hasta 5 y después saldremos para el correo. 5, 4, 3, 2, 1… ¡listos para salir!”

  • Puede cantar una canción para ayudarle con la transición tal como “Ésta es la manera en que nos ponemos los calcetines” (tono de “Ésta es la manera en que lavamos nuestra ropa”).
  • Dígale a su niño a dónde irán
  • “Primero…., después…”. Usted puede hacer esto de manera verbal, tal como, “Miguel, vamos a hacer dos mandados y después regresaremos a ver una película. Primero iremos al banco. Después iremos a la oficina postal y después regresaremos a ver tu película de Barney.”

Algunos niños requieren de apoyo visual más concreto de a dónde van a ir con usted. Muchos padres han encontrado gran éxito con los libros de viaje. Éste puede ser elaborado con un álbum fotográfico pequeño con páginas en blanco. Para hacer un libro de viaje, tome fotos de lugares de la comunidad que usted frecuenta como el banco, tienda de comida saludable, supermercado, oficina de correos, la casa de la abuela, la biblioteca, el parque, etc. Coloque cada foto en una página. Mientras se prepara para hacer sus mandados, coloque las fotos de los lugares que visitará en orden secuencial (ocupando la casa la última página) para su hijo.

Describa a donde irán utilizando las fotos. Por ejemplo, usted podría decir, “Primero, iremos al banco, después a la casa de la abuela, etc., después a la casa.” También puede utilizar imágenes predeterminadas encontradas en Internet o de una revista. Siempre termine con la casa o destino preferido (ej. el parque o la casa de un amigo). Esta estrategia de planear y reforzar algo que ocurre de manera natural como parte de su rutina funciona mejor que sobornar a su hijo con una recompensa sin ninguna relación.

  • Inicie yendo a un solo lugar y después regresar a casa u otro lugar favorito de su hijo (por ejemplo, el parque, u otro lugar favorito de su niño.)
  • Considere planear su viaje de tal manera que incluya algún lugar al que su niño quiera ir.

Brinde opciones para un objeto de transición cuando sea posible

  • El brindarle opciones a su hijo es una estrategia poderosa para prevenir la conducta desafiante; esto le ofrece un sentido de control y apoya su confianza creciente y sentido de competencia.
  • El brindar opciones limitadas (2 ó 3) a la vez evita que su hijo se involucre en un juego en el que usted sigue ofreciendo cosas diferentes y su niño sigue diciendo “ese no.” Usted podría decir, “¿Marcela, quieres que el conejito o la muñeca vaya con nosotros en el auto?”

Prepare la hielera con un bocadillo, una bebida y hielo.

  • Mantenga la hielera en la cocina para que sea visible y fácilmente accesible; cuando llene la hielera, permítale a su niño que decida que bocadillo/bebida ira en ella. Su hijo no solamente podrá tomar decisiones, tiene la oportunidad de ayudar y está más motivado para hacer los mandados con usted.

Prepare su pañalera

  • Es frustrante para usted y su niño no contar con ese artículo necesario cuando lleguen algún lugar.  Tenga una lista de las cosas necesarias en su pañalera o mochila (algunas familias piensan que una mochila es más fácil de utilizar y le permite contar con 2 manos libres para guiar a su bebé). Si es posible, plastifique la lista. Será más durable así.  A medida que se prepare para irse, lea su lista para asegurarse que cuenta con todo lo que necesita antes de salir. Si es posible, enumere la ayuda que proporcionará su niño para ir por las cosas que necesita para la pañalera. Si su niño requiere de apoyos especiales como un nebulizador o una tabla de comunicación, esos objetos deben de estar en su lista. Además, esto ayudará a los adultos y los niños mayores a asegurarse de que todo esté en la pañalera.

Consejo: Haga del sentarase en el asiento de seguridad un juego.

Recuerde que a los pequeñines les encanta ser juguetones con todo y que de los 18 meses en adelante les interesa hacer todo de manera independiente.

  • Haga del subirse al carro un juego (ej. salte, brinque y siga al líder). Déjelo que él elija en qué manera dirigirse hacia el carro. Podría decir,  Saltemos al carro” o “¿Quieres saltar al carro?” También puede hacer de esto una carrera, podría decir, “¿Podrías llegar al auto antes de que cuente hasta 5?” (Sólo asegúrese de contar despacio).

Abrocharse el cinturón del asiento de seguridad:

  • Invente una canción sobre el abrocharse el cinturón. Podría cantar, “Esta es la manera en que nos abrochamos el cinturón…”(al ritmo de “Esta es la manera que lavamos nuestra ropa”).
  • Muéstrele una foto de él abrochado seguramente en su asiento. Manténgalo en su libro de viaje.
  • Anime a su niño a que ayude con el “abrocharse” lo más que sea posible. Podría colocar las correas sobre sus hombros y después es turno de mami de hacer el resto. Podría decir, “Le toca a Silvia. Por favor ayúdame con las correas. Ahora le toca a Mami. Clic. Clic. Listo.”
  • Establezca la regla que el carro no puede moverse hasta que todos tengan puesto su cinturón de seguridad.

Consejo: haga de su automóvil un lugar agradable para su niño.

Muchos de los padres se han dado cuenta de lo exitoso que resulta el contar con un cesto de actividades en el auto. Llene el cesto de  actividades con alguna de las cosas favoritas de su hijo. Algunos ejemplos podrían ser unos cuantos libros, pinceles y papel para dibujar, estatuillas o un libro de calcomanías.

Usted puede crear un cesto utilizando una caja o contenedor de plástico con tapadera. Mantenga el cesto dentro del carro, pero cambie su contenido cada semana. Al cambiar los juguetes, el cesto siempre será interesante y divertido para su niño.

Otra opción es el utilizar un organizador del asiento trasero. Estos cuelgan del reposacabezas del asiento delantero y contienen compartimentos para guardar juguetes, discos compactos, bebidas/bocadillos o el libro de viaje. Algunos cuentan con espejos para entretener a niños más chicos.

Discos compactos de música infantil: Existen muchos discos musicales que contienen la música y la letra que tanto su niño como usted disfrutarán. Encontrará algunos con las canciones del programa de televisión y películas favoritas de su hijo. También hay discos musicales que contienen canciones con un enfoque de preparación escolar que ofrecen una manera divertida de aprender como contar, decir las letras o aprender como rimar, etc. Algunos discos incluyen canciones acerca de ir en el carro (Plaza Sésamo/Ernie y Bert, van de paseo en el Carro) o rutinas cotidianas tales como cambiarse, cepillarse los dientes, etc. Usted y su niño contarán con la oportunidad de cantar, reír y aprender juntos. Ésta es una gran manera de hacer cualquier viaje en carro agradable para usted y su niño.

Consejo: Ofrezca opciones a su hijo.

Use opciones para prevenir la conducta desafiante. Cuando usted le ofrece una opción a su hijo, usted le brinda la oportunidad de tener el control y ser independiente.

  • Si su niño cuenta con habilidades de comunicación limitadas, proporciónele una tabla de elecciones.

Estas son elecciones ilustradas de las cuales él puede elegir que quiere. Éstas pueden ser retratos o imágenes predeterminadas. Podría contar con una hoja dentro de su libro de viaje que puede contener una lista de canciones, elección de discos, o de bebidas/bocadillos, etc. Cada retrato puede ser adherido con velcro en una de las hojas de su libro de viaje el cual él podría señalar o dárselo para indicar que ésta es su elección. Para los niños que cuenten con una discapacidad visual o ceguera, usted le puede brindar la elección al entregarle a su hijo dos objetos o pedazos de objetos y pedirle al niño que hagan su elección.

Permítale a su hijo que elija la música que van a escuchar. A usted le puede gustar la música country pero esa no puede ser la elección de su hijo. Escúchela en otra ocasión cuando esté solo en el auto. Un viaje placentero para hacer mandados valdrá la pena escuchar un disco de “Disney” o de “Cri-Cri el Grillito Cantor.” Quizá hasta disfrute cantar con su niño. A la mayoría de los niños les encanta esta actividad.

Algunas familias cuentan con sistemas de reproductores de DVD y juegos de video portátiles en sus vehículos. Éstas son actividades pasivas que no fomentan el aprendizaje o el establecer una relación con su hijo. Podría reservar estos artículos para viajes más largos. El salir hacer mandados es una gran oportunidad para interactuar con su hijo, crear una rutina placentera y ayudar a su hijo aprender.

Consejo: Mantenga a su hijo cómodo.

Asegúrese de que su hijo no tenga ni mucho calor ni mucho frio. Si él cuenta con un vocabulario limitado, quizá no le pueda hacer saber que está incómodo (excepto a través de una conducta desafiante). Si puede, refresque el interior del vehículo con anticipación. Si su niño cuenta con un dispositivo de voz, programe las frases “tengo calor” y “tengo frío” para que su niño le pueda hacer saber cómo se siente.

Cuente con un objeto de comodidad (ej. una cobijita) en el auto para comodidad y mantenerlo calientito. Si su niño cuenta con un objeto especial de comodidad o juguete, resultará buena idea mantener un duplicado en su auto para que no los ande buscando hasta el último minuto a medida que se prepara para salir de la casa.

Estos consejos preventivos pueden hacer el subirse al auto o al autobús para hacer mandados mucho más fácil para su hijo. Una vez fuera de casa, usted y su niño pueden encargarse de las tareas del hogar y divertirse durante éste tiempo que pasan juntos.

Para terminar, por favor recuerde que un equipo de profesionales que los apoyan a usted y a su niño tendrá ideas específicas adicionales sobre cómo ayudar a su niño. ¡No se le olvide preguntarles!

Si su niño muestra una conducta desafiante persistente durante estas actividades, debe preguntar a los profesionistas que trabajan con usted a que le ayuden a desarrollar un plan de apoyo que le brindarán estrategias más específicas para prevenir la conducta desafiante y ayudar a su niño a desarrollar nuevas aptitudes sociales y de comunicación.

Haciendo la vida más fácil: Haciendo mandados
ü Utilice un aviso de transición

(verbal, cronómetro, cuenta regresiva o cantar una canción.)

ü Dígale a su niño a donde irán.

ü Utilice frases como “Primero y después

ü Utilice un Libro de Viaje.  Incluya uno de los lugares favoritos de su hijo.

ü Brinde un objeto de transición (juguete, cobijita, libro de viaje, etc.)  Ofrezca 2 ó 3 tres opciones para el objeto de transición.

ü Prepare una hielera.

ü Prepare su pañalera o mochila

ü Sentarse en el Asiento de Seguridad: Haga del subirse al auto un juego (cante, brinque, salte, corra, cuente hasta 10.)

ü Haga un juego del abrocharse el cinturón (cante, anime a su niño a que le ayude).

ü Muéstrele un retrato de él mismo abrochado y seguro en su asiento. Manténgalo en su libro de viaje.

ü Insista en que todos tengan el cinturón puesto antes de mover el carro.

ü Ofrezca opciones a su hijo.  Su niño puede elegir música, juguetes, libros, etc.

ü Haga de su auto un lugar agradable para su niño.

ü Mantenga un cesto de actividades en el auto.  Cambie su contenido de vez en cuando. Permítale a su niño que elija algo del contenido.

ü Reproduzca discos de música infantil. Ofrezca 2 ó 3 opciones. Canten juntos.

ü Refresque o caliente el auto con anticipación.

ü Ofrezca una manera para que el niño comunique cómo se siente.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos…

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de información:

Centro de Ayuda Técnica para la Intervención Social Emocional para Niños

www.challengingbehavior.org

Este documento es público y puede ser copiado/reproducido sin permiso alguno.

La reproducción de este documento es altamente recomendada.

Hecho en colaboración con el centro PACER (Coalición de Abogacía de Padres para derechos educativos)

Programa 194: Serie de conexión Mochila: Cómo ayudar a su niño a que deje de morder

Miércoles 3 de junio de 2015
Programa # 194

Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Facilitadoras: Lupita Montoto, Shelene Zárate y Romilia Schlueter

Serie de conexión Mochila

La Serie de Conexión Mochila fue instaurada por TACSEI (por sus siglas en inglés) para brindarle a los maestros y padres/proveedores una vía para  trabajar en conjunto para ayudar a los niños a desarrollar sus aptitudes socioemocionales y reducir las conductas desafiantes. Los maestros podrían elegir enviar un volante a casa dentro de la mochila de cada niño cada vez que sea introducida una nueva estrategia o aptitud dentro de la clase. Cada volante de la Conexión de Mochila proporciona información que ayudará a los padres a estar informados sobre lo que su niño está aprendiendo en la escuela y las ideas específicas sobre cómo utilizar las estrategias o aptitudes en casa.

Cómo ayudar a su niño a que deje de morder

Participe en el programa llamando al 321-1480 – enviando un mensaje de texto al 60193

Escucha: 

Marco está preparando la cena y sus dos hijos, José (de 3 años) y Martín (de un año y medio) están jugando con sus coches en el piso de la cocina. De repente, Marco escucha un grito espeluznante de José seguido de sollozos. Entre los sollozos, Marco muestra su brazo a su papá y dice lentamente: “Me mordió”. Martín ha mordido a su hermano. Marco se siente frustrado; no sabe qué hacer. Martín muerde a menudo. Muerde a su hermano, a otros niños en el parque y a niños en su clase de guardería. Marco no está seguro sobre la mejor manera de tratar la situación. Se pregunta si debe usar el “tiempo de descanso” como consecuencia por haber mordido, pero cree que Martín es muy pequeño para entender la conexión entre las mordidas y un tiempo de descanso.”

El enfoque
Muchos niños de 1 a 3 años muerden. En esta etapa de su desarrollo, no tienen las suficientes palabras como para expresar sus sentimientos. Cuentan principalmente con los sonidos y las acciones para comunicar lo que piensan y sienten. Las mordidas son una manera en que los niños de 1 y 2 años expresan sus necesidades, deseos o sentimientos.  Aunque las mordidas pueden ser muy frustrantes, su hijo no lo hace con el fin de irritarlo ni de lastimar a nadie. Su hijo puede morder para expresar: “Estoy asustado”, “La gente está demasiado cerca de mí” o “Estoy frustrado”. Naturalmente, los padres, madres y cuidadores se preocupan de que las mordidas pueden lastimar gravemente a otro niño. También les preocupan los efectos negativos que sufrirá el niño que muerde, como el ser evitado por otros niños. Pero por el lado positivo, hay muchas maneras de reducir y poner fin a las mordidas de un niño.

¿Por qué muerden los niños?
Los niños pequeños muerden por muchos motivos diferentes. El primer paso para reducir o impedir las mordidas es entender por qué su hijo pequeño puede morder. He aquí algunos de los motivos de las mordidas de niños pequeños.

  • La comunicación de la frustración. Muchos niños pequeños muerden por frustración. En muchos casos, no saben expresar de otra manera sus sentimientos fuertes. Las mordidas pueden comunicar mensajes como

“Eso no me gusta”, “Quiero ese juguete” o “Has invadido mi espacio personal”.

  • Dificultades para jugar con otros. Algunos niños pueden sentirse abrumados al jugar con otros o cerca de ellos. Tal vez no sepan cómo compartir cosas, turnarse o comunicar sus deseos o intereses.
  • Causa y efecto. Los niños pequeños pueden morder para ver qué efecto surtirá en otros. Aprenden rápidamente que así se produce una reacción grande tanto en los niños a los que muerden como en los adultos que lo presencian.
  • Exploración y aprendizaje. Una de las maneras más importantes en que niños de 1 y 2 años aprenden sobre el mundo es usando los cinco sentidos.

Las mordidas pueden ofrecerles una manera de descubrir cómo se siente un objeto o una persona. En otras palabras, sus mordidas pueden ser intentos de comunicar: “Me pareces interesante. Me pregunto cómo sientes y a qué sabes”.

  • Estímulo oral. Algunos niños muerden porque les gusta la sensación física de morder o mascar.
  • Dentición. Muchos niños sienten dolor durante la dentición. Morder o mascar algo puede aliviarles el dolor.
  • Imitación. A los niños de 1 y 2 años les encanta imitar o copiar el comportamiento de otros. Aprenden mucho practicando los comportamientos que observan. Por ejemplo, si Martín ve a Sara morder y ve que Sara recibe mucha atención por morder (aunque sea atención negativa), Martín tal vez quiera poner a prueba ese comportamiento de morder para ver cómo reaccionan los adultos que él conoce.
  • Hacer frente a sentimientos incómodos. Cuando los niños tienen hambre o sueño, están aburridos o se sienten ansiosos, tienen menos capacidad de hacer frente a los vaivenes de la vida (por ej., se les arranca un juguete, no pueden comer una galleta después del almuerzo) y pueden recurrir a las mordidas en vez de expresar de otras maneras sus necesidades o sentimientos.

Normal, pero no aceptable
Aunque las mordidas son un comportamiento típico en niños pequeños, esto no quiere decir que sean aceptables.  Las mordidas pueden ocasionar dolor, sentimientos de enojo y, a veces, heridas graves. Otros niños pueden empezar a hacer comentarios negativos acerca de un niño que muerde frecuentemente (por ejemplo “Es malo”) o evitar jugar con él. Tales reacciones sociales pueden ser muy dañinas para las relaciones entre un niño y otros niños, y para los sentimientos del niño acerca de sí mismo

¿Qué se puede hacer?
Se puede enseñar a los niños maneras más apropiadas de expresar sus necesidades y sentimientos.

Observe
Observe a su hijo o hija a fin de comprender mejor por qué muerde. Busque patrones, como por ejemplo, lo que pasa antes de que su hijo muerda. Note cuándo, dónde y a quién muerde. ¿Muerde cuando se halla en un espacio pequeño y lleno de niños, o cuando tiene hambre o sueño? ¿Muerde cuando muchos niños están presentes o cuando hay mucho ruido?

Tome pasos para impedir las mordidas
Una vez que usted entiende por qué y cuándo su hijo tiene más probabilidad de morder, puede dar pasos para cambiar las situaciones a fin de impedir las mordidas. He aquí algunas de las muchas maneras en que usted puede usar sus observaciones:

  • Si su hijo parece morder cuando está frustrado:

Se le puede decir: “Qué frustrado estás. Quieres ese juguete”. Enseñe a su hijo palabras sencillas como “mío” y “no”. Enséñele algunas señas o gestos básicos como “ayúdame” y “deja de hacer eso”.

  • Si su hijo parece morder porque se siente abrumado al jugar con otros o cerca de ellos:

Únase a los juegos de su hijo sentándose en el piso y dándole sugerencias para jugar. Su hijo tal vez necesita ayuda para entender las ideas de otros niños. Tal vez también necesite orientación para aprender y practicar cómo unirse a los juegos, turnarse, compartir cosas, comunicarse con otros niños y pedir ayuda si la necesita. Por ejemplo, si otro niño intenta sacarle la muñeca a su hija, usted podría decir: “María piensa que sería divertido jugar con tu muñeca. Quiere jugar con ella también. ¿Podemos mostrar a María dónde están las demás muñecas?”

  • Si le parece que su hijo muerde para ver qué pasa cuando muerde:

Explíquele clara y tranquilamente que las mordidas duelen. Reaccione de manera neutral, sin emociones. Dé una explicación breve que no tenga nada de interesante, para evitar mostrar a su hijo que las mordidas producen una gran reacción en el adulto. Las reacciones intensas en los adultos pueden hacer que el niño perciba las mordidas como refuerzo o recompensa.  Anime a su hijo a hacer experimentos de otras maneras con las causas y los efectos. Por ejemplo, se le puede enseñar cómo decir adiós con la mano para que otros le respondan, o deje que su hijo le haga cosquillas y luego reaccione con mucha risa.

  • Si le parece que su hijo puede morder para recibir un estímulo oral:

Ofrézcale alimentos saludables y crujientes como galletas saladas o “prétzels” en los momentos de merendar. También se le pueden ofrecer objetos apropiados e interesantes para mascar, como juguetes de dentición.

  • Si su hijo muerde a causa de la dentición:

Dele un anillo de dentición o un paño para mascar. Los juguetes enfriados también pueden aliviar el dolor de las encías.

  • Si su hijo tiende a morder cuando está cansado:

Ofrézcale oportunidades más frecuentes para descansar. Vaya adelantando poco a poco las siestas o la hora de acostarse en intervalos de 10 a 15 minutos. Pida que los demás cuidadores de su hijo lo observen y se quedan cerca cuando el niño parece cansado. Minimice las actividades estresantes o estimuladoras cuando su hijo está cansado.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando tiene hambre:

Intente ofrecerle bocaditos saludables más a menudo. Muestre a su hijo lo que sí se permite morder: la comida.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando está aburrido:

Proporcione actividades y juguetes novedosos e interesantes para explorar. Cambie el ambiente cuando sea necesario (cuando vea que su hijo está aburrido o no puede enfocarse en lo que hace) haciendo una rotación de los juguetes, o saliendo o entrando a espacios diferentes para jugar.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando se siente ansioso:

Hable sobre cualquier cambio que el niño puede estar experimentando.

Ayude a su hijo a usar palabras o señas para nombrar sus sentimientos. Intente reducir la confusión y la incertidumbre hablando sobre las transiciones, los horarios, los planes etc.  Rápida pero tranquilamente, quite a su hijo de la persona a quien ha mordido. Sin gritarle ni regañarle, dígale tranquila, clara y firmemente: “Deja de hacer eso. No se debe morder. Las mordidas duelen”.

Muestre la mordida en el otro niño y explique los efectos de la mordida. Por ejemplo, se puede decir: “José está llorando y está triste ya que la mordida le duele”.

Enfoque la mayoría de su atención en el niño que fue mordido. Es comprensible que los adultos a menudo reaccionen fuertemente frente al niño que mordió a fin de corregir el comportamiento de morder. Sin  embargo, hasta la atención negativa puede animar las mordidas. Al ayudar a consolar al niño mordido, se enseña la empatía y se ayuda al niño que mordió a darse cuenta del poder de sus acciones.

Puede ser buena idea decir al niño mordido: “Qué pena que te pasara eso. Sé que las mordidas duelen mucho”, para dar un modelo de cómo pedir disculpas y expresar la empatía. Evite hacer que su hijo pida disculpas. Aunque es importante que su hijo desarrolle la empatía, al obligarlo a decir ‘lo siento’ le está prestando más atención al niño que mordió que al que fue mordido.

  • Reconozca los sentimientos de su hijo. Se le puede decir algo así: “Te sientes frustrado. Hallemos otra manera. Tócalo suavemente o pídele el juguete. Puedes decirle: ‘¿Puedo yo tener eso?’” Cuando su hijo está tranquilo y no muy alterado, enséñele otras maneras de expresar sus necesidades y deseos. Por ejemplo, se le puede decir: “Las mordidas duelen. La próxima vez, si Selena va a agarrar tu juguete puedes decirle ‘deja de hacer eso’ o pedir la ayuda de un adulto”. Puede ser buena idea actuar papeles para que su hijo pueda practicar el decir “deja de hacer eso” o “ayúdeme.”

¿Qué hacer cuando las mordidas continúan?

  • Tenga paciencia. Puede llevar tiempo aprender una manera nueva de hacer frente a los sentimientos difíciles. Siga observando para comprender, lo mejor que pueda, el propósito de las mordidas y la necesidad que satisfacen. Manténgase tranquilo cuando su hijo muerde y enfóquese en enseñarle maneras alternativas de satisfacer sus necesidades. Siga usando palabras para expresar la experiencia de su hijo: “No te gusta cuando Martín te muerde. Puedes decirle ‘deja de hacer eso’”.
  • Quédese cerca de su hijo mientras está jugando con otros niños y/o durante momentos cuando cree que su hijo tiene más probabilidad de morder. Cuando usted está cerca, su hijo se sentirá más seguro y a usted se le hará más fácil intervenir antes de una mordida.
  • Hable con otros adultos que cuidan a su hijo. Discuta con el maestro preescolar u otros cuidadores de su hijo las estrategias que usted usa cuando el niño muerde. Descríbales sus observaciones sobre los momentos cuando su hijo parece más propenso a morder. Pida ayuda y sugerencias a su proveedor de cuidado para impedir las mordidas y manejarlas cuando ocurran. Intente lograr que todos los cuidadores usen el mismo planteamiento hacia las mordidas.
  • Instruya a su hijo sobre los dientes y para qué sirven. Los dientes son para masticar alimentos, no a personas. Ofrezca a su hijo cosas apropiadas para mascar.
  • Lea libros sobre las mordidas. Al leer, pregunte a su hijo cómo los varios personajes pueden sentirse. Si su hijo tiene casi 3 años, se puede pedir que le “lea” el libro diciéndole lo que está pasando de acuerdo a las láminas. Algunos libros recomendados son:
  • Teeth Are Not for Biting, by Elizabeth Verdick
  • No Biting by Karen Katz
  • No Biting, Louise by Margie Palatini

Cosas para evitar

  • No muerda al niño como venganza. Al morder a un niño que ha mordido para mostrarle cómo se siente, se lo confunde y asusta. Muchos niños pequeños no pueden discernir la conexión entre la causa por la que usted los mordió y sus propias mordidas. Y así se les enseña que las mordidas son un método aceptable de resolver los problemas. Las mordidas duelen y pueden considerarse una forma de abuso de niños
  • No use castigos severos. No se ha demostrado que se pueda reducir las mordidas gritando, regañando, aleccionando o dando cualquier castigo físico a un niño. Tales reacciones severas pueden aumentar la ansiedad o el temor en su hijo y pueden motivarlo a morder más.

Tampoco se le enseña así una habilidad nueva a usar en vez de las mordidas.

¿Cuándo se debe buscar la ayuda de un profesional?
Si las mordidas de su hijo no se reducen con el tiempo, se puede considerar buscar la orientación de su pediatra o de la enfermera en la oficina de su médico o en su clínica. Si su hijo está matriculado en un programa para niños pequeños o Head Start, pregunte si alguien allí puede tratar el asunto de las mordidas o remitirlo a otro profesional.  Un terapeuta de niños o profesional de desarrollo infantil puede ayudarlo a discernir las posibles razones de las mordidas de su hijo y a formular un plan para tratarlas.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos…

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de información:

USF www.challengingbehavior.org

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Temprano

http://csefel.vanderbilt.edu/resources/strategies.html