Programa 205: Apoyando el aprendizaje de nuestros niños

Miércoles 2 de septiembre de 2015
Programa # 205
Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Apoyando el aprendizaje de nuestros niños

Participe en el programa llamando al 321-1480  o enviando un mensaje de texto al 60193

Escucha:

En el programa pasado discutimos como hacer la transición del elogio al reconocimiento, para brindar apoyo autentico a los niños.  Hablamos de como las motivaciones confiables y duraderas son aquellas que vienen de adentro, las que nos nacen del corazón, dijimos que una de las motivaciones más fuerte y duradera es la alegría y el orgullo que crece cuando sabemos que hemos hecho algo dando lo mejor de nosotros.

En este programa queremos enfatizar el poder que tienen los padres para apoyar el aprendizaje de sus niños y darles algunas ideas de las que pueden hacer uso para la jornada de alfabetización que sus niños comienzan.

En la escuela los maestros que  tienen el privilegio de trabajar con niños para quienes el inglés es su segundo idioma, usan técnicas para desarrollar las habilidades de lenguaje de los niños y apoyarlos a medida que aprenden a leer y a escribir; por ejemplo: cuentan historias, leen libros sin palabras (solo con imágenes), usan rimas, canciones, conversaciones significativas, miran programas en la televisión con sub-títulos y visitas frecuentes a la biblioteca.

Los maestros recomiendan que los padres que solo hablan español, ayuden a sus niños leyéndoles en español, lean libros bilingües, se mantengan en contacto con la escuela para saber sobre tares escolares y otros asuntos de comunicación, provean un lugar limpio y sin ruido para hacer sus tareas escolares al mismo tiempo que se aseguran de que los niños tengan suficiente tiempo para hacer sus deberes.  Empezar una biblioteca en casa, con un lugar para libros de calidad.  Hacerse miembros de la biblioteca es muy buena idea, pero si queremos comprar los libros, hay muchos lugares donde se pueden adquirir libros a bajo costo.

Algunas definiciones de alfabetización:

  • Para el Diccionario Escolar de la lengua española ” (La alfabetización es) enseñar a leer y a escribir.”
  • Alan Farstrup da una definición centrada en un enfoque social:

“…la alfabetización es una interacción con el mundo donde se lee y se escribe…”

  • Documento de trabajo Nº1 de Actualización Curricular (del área de Lengua de EGB):

“…Alfabetizar es mostrar que los libros nos permiten entender mejor el mundo que nos rodea, nuestro propio mundo interior, a ingresar en otros mundos posibles. Alfabetizar es enseñar que la escritura ayuda a pensar, que nos acerca a lo que está lejos, que nos aleja de nosotros mismos y nos permite vernos reflejados en el papel, objetivar lo que nos pasa y lo que sentimos. Alfabetizar es, en suma, introducir a los niños en la cultura de lo escrito…”

“… (La alfabetización inicial es) la vía de acceso a la cultura escrita, como proceso que trasciende la adquisición del sistema de notaciones (“código gráfico”) y supone ingresar en el mundo de los libros, de la textualidad y la intertextualidad; y esto supone asumir que sólo leyendo se aprende a leer y sólo escribiendo se aprende a escribir…”

  • Vygotsky y Luria:

“…la alfabetización (…) emerge como una parte íntegra de la conciencia humana, es nuestra capacidad de comunicarnos efectivamente unos con otros, intercambiar conceptos e ideas, y funcionar en el contexto social de nuestras vidas…”

  • Michael Coll:

“…se considera que la alfabetización, la capacidad de hablar, escribir, leer y pensar en una forma crítica y productiva, tiene raíces sociales y ambientales muy profundas…”

  • Shirley Brice Heath:

“…ser alfabetizado va más allá de tener la capacidad de leer y escribir, ser alfabetizado implica presentar o exhibir comportamientos de alfabetización, comparar, secuenciar, argumentar, interpretar y crear trozos amplios de lengua escrita y oral en respuesta a un texto escrito en el cual se han establecido la comunicación, la reflexión y la interpretación…”

  • José Rivero H.:

“…La alfabetización es el primer paso en la conquista del derecho a educarse y a participar en la construcción democrática. Dar a un individuo o a un grupo social acceso a la lectura y a la escritura, es dotarlo de medios de expresión política y de instrumentos de base necesarios para su participación en las decisiones que concierne a su existencia y a su futuro…”

  • Delia R. Azzerboni:

“…La alfabetización entendida como proceso democratizador, consecuentemente, implica dar cabida en la escolarización a las minorías sociales, culturales y étnicas (…)

La alfabetización no sólo provee recursos para desarrollar capacidades cognoscitivas para reflexionar, diferenciar, integrar, es decir, procesos de comprensión de la realidad, sino que desarrolla la autoestima y la valoración de sí mismo, en tanto provee recursos para desarrollar la autonomía y por ende recursos para atreverse y promover para sí y para los demás iniciativas que propendan al desarrollo social y humano…”

  • Pre Diseño Curricular para la Educación Inicial 1999

“…La alfabetización se define como el proceso cognitivo-creativo de comprensión y reelaboración del universo perceptivo-simbólico-lógico-imaginativo, producto de la cultura de una determinada etapa histórica (F. Firabboni, 1985). Es decir el proceso por el cual el niño utiliza inteligentemente sus esquemas de conocimiento para apropiarse de los objetos y elementos de su cultura. La utilización del término alfabetización (…) hace referencia a la capacidad de comprender los significados producidos por otros y a la vez producir nuevos significados, esto es conocer, interpretar y modificar el ambiente…”(L. Molina Simó, 1990)

http://www.maestrasjardineras.com.ar/alfabetizacion.html

Como ayudar a su niño a conocer el material impreso

Los padres y las personas encargadas de cuidar a su niño (cuidadores) juegan un papel importante en ayudar a los niños a que aprendan a leer. De hecho, los padres y los cuidadores son los primeros y los mejores maestros de los niños.

La mayoría de los niños que empiezan el primer grado con la habilidad de leer bastante bien han crecido rodeados de mucho material impreso (libros, periódicos, etc.) y adultos con quien compartirlos. Para empezar, he aquí algunas sugerencias:

Converse con sus hijos. Léales. Escúcheles leer y que le hablen

Lea a sus hijos desde el momento en que nacen. A pesar de que los bebés no entienden las palabras o sus significados a esta edad, los estudios demuestran que aún los bebés de 6 o 7 semanas de nacidos se emocionan cuando los adultos les leen.

Dirija la atención de los niños hacia los impresos en el mundo alrededor de ellos. Encuentre impresos en libros, logotipo de productos, rótulos, listas y carteleras. Señáleles las letras que les son familiares o tienen un significado especial, tales como las letras en sus nombres.

Mantenga libros, periódicos y otros materiales impresos alrededor de la casa. Permita que sus hijos lo vean leyendo a usted. Esto les demostrará que usted disfruta la lectura y que piensa que es importante

Separe 15 minutos cada día para leer con sus hijos, sin importar sus edades.

Aliente a sus hijos a que le dicten cuentos inventados. Escriba sus palabras y luego muéstreles las palabras en su cuento mientras se los vuelve a leer a ellos.

Planee actividades que incluyan el reconocimiento de letras y palabras (tales como juego de palabras, videos educativos, tarjetas del abecedario, escribiendo el nombre del niño, etc.)

Visite su biblioteca de forma regular. Obtenga una tarjeta de la biblioteca. Saque libros prestados. Asista a la hora de cuentos y otros eventos.

Recompense a su hijo con libros. Compre libros de clubes de libros, de ventas de garaje o de la biblioteca.

Lea en voz alta: Consejos para que lea a sus hijos

Antes de leer:

Señálele las tapas de adelante y de atrás del libro.

Léale el nombre del autor y del ilustrador. Pregúntele acerca de sus roles. (El autor escribe el cuento.  El ilustrador hace los dibujos).

Háblele acerca de la cubierta del libro. Hágale preguntas tales como, “¿Por qué piensas que el niño está triste?”

Hágale preguntas tales como, “¿De qué crees que se trata este libro?” Esto les permite a los niños predecir que es lo que va a pasar. Generalmente, este tipo de preguntas también requiere una respuesta de más de una palabra.

Durante la lectura:

Señálele las palabras con su dedo a medida que lea.

Léale el libro con entusiasmo. En el diálogo, hable con voces divertidas.

Sostenga el libro de manera que el niño pueda ver las letras.

Señálele las letras, los signos de puntuación y las figuras.

Hágale preguntas, tales como

“¿De qué piensas que se trata el libro?”
“¿Qué crees que pasará luego?”
“¿Te has preguntado esto alguna vez?”

Después de la lectura:

Hágale a sus hijos más preguntas que los dejen pensando, tales como:

“¿Qué fue lo que te gustó más del cuento?”
“¿Qué fue lo que te gustó menos?”
“¿Teníamos razón de lo que pensábamos que se trataba el libro?”

Pídales a sus hijos que escriban o dicten su versión del cuento

Queremos recomendarles el libro titulado “Un Beso en Mi Mano” en el prólogo de este libro nos dice Jean Kennedy Smith, fundadora y presidenta del programa Artes muy especiales, radicado en Washington, DC.

Un Beso en Mi Mano es un cuento para cualquier niño que se ve enfrentado a una situación difícil, y para el niño que todos llevamos dentro y que, en ocasiones, necesita sentirse seguro.  La ternura del texto y sus ilustraciones llenas de vida trajeron a mi memoria los libros infantiles clásicos que disfruté con mis propios hijos, y que me dejaron la cálida y maravillosa sensación que prueba que éste es un verdadero clásico infantil.

Aun antes de que la Liga Norteamericana para el bienestar del niño considerase la publicación de este libro, Audrey Penn ya había presentado su cuento a niños en escuelas, bibliotecas y hospitales infantiles.  Me siento feliz de  que este libro pueda llegar ahora a una mayor audiencia, ayudando a la gente a enfrentarse a muchos tipos de desafíos con la confianza de que se puede salir adelante.

Un niño que entra a una nueva escuela o que sale de campamento, un niño que entra a un hogar de menores o a un internado, un niño que se enfrenta a una separación temporal de sus seres queridos o a la muerte de uno de sus padres, o de sus abuelos o de alguna otra persona especial, incluso un adulto temeroso, encontrará seguridad en estas páginas.  Los padres y aquellos que se preocupan por los niños encontrarán una forma inolvidable para comunicar el mensaje que todos más necesitamos escuchar: “Eres amado.”

………Describir las ilustraciones y leer parte del libro se queda tiempo.

En el próximo programa hablaremos sobre el uso de las rimas para promover el desarrollo oral.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

Reaching out to Hispanic Parents of English Language Learners

http://www.colorincolorado.org/pdfs/guides/CC_toolkit_0412.pdf

Libro: Un beso en mi mano, escrito por Audrey Penn, ilustrado por Ruth E. H

Programa 204: Transición del elogio al reconocimiento

Miércoles 12 de agosto de 2015
Programa # 204
Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Transición del elogio al reconocimiento

Participe en el programa llamando al 321-1480  o enviando un mensaje de texto al 60193

Escucha: 

“Transición del Elogio al Reconocimiento: Brindándole Apoyo Autentico a los Niños “Las motivaciones confiables y duraderas son aquellas que vienen de adentro, y unas de las más fuertes de esas es la alegría y el orgullo que crece del saber que acabas de realizar algo dando lo mejor de ti.”

— Lloyd Dobens and Clare Crawford-Mason

Cuando un niño realiza algo impresionante, en lugar de decir, “Buen trabajo,” intenta uno de los siguientes:

  1. Informe lo que observó (narrando). Una declaración breve y objetiva tal como, “Colocaste tus patos en la tina,” o “Encontraste una solución al problema,” reconoce los esfuerzos de los niños y permite que juzguen por sí mismos los méritos de sus logros. Abunda sobre los detalles de sus acciones para brindar una opinión más específica. Por ejemplo, “Parece que utilizaste azul y verde para crear un océano.”
  2. Relaciónelo con un rasgo de carácter, valor o expectativa deseada. Reconocimiento Positivo y Descriptivo, cuando un niño realiza algo que sea un ejemplo de un rasgo de carácter, valor o expectativa, agregue a sus comentarios frases de expectativas. Por ejemplo, si un niño recogió los juguetes que estaban en el piso diga: “Recogiste los bloques. Estás manteniendo el área limpia y segura.” O si ayudaron a un amigo, puede decir: “Le diste el camión de Bomberos a Juanito. Eso es ser un buen amigo.” Las frases de expectativas brindan definiciones para las palabras de carácter, establece la autosuficiencia, o sea la creencia que uno tiene la capacidad de tener éxito en alguna tarea y ayuda a los niños a internalizar sus conductas.

……Usar el material: Yo puedo ser un buen amigo…. en este espacio.

  1. Acentúe el impacto sobre los demás. Si el niño hace algo bondadoso o que beneficie a la comunidad, reconozca el impacto positivo. Por ejemplo, si el niño recogió y alzó los juguetes que estaban en el piso diga, “Recogiste los juguetes. Ahora alguien más podrá jugar.” O si ayudaron a un amigo podría decir, “Le diste el camión de bomberos a Juanito. Se ve que está contento por tenerlo.” Dichos comentarios establecen un sentido de sociedad, o sea la capacidad de lograr cosas de manera intencional a través de sus acciones.  Al llamar la atención del niño hacia el impacto que tienen sus actos sobre los demás niños.
  2. Haga preguntas abiertas. El ser curioso impulsa a que el niño reflexione. “¿Qué es lo que más te gusta de tu torre?” o “¿Cómo supiste que esa pieza del rompecabezas iba allí?” El realizar preguntas abiertas desarrolla el lenguaje e involucra al niño en el pensamiento abstracto.
  3. No diga nada. Cuando los niños están jugando, a menudo sentimos la necesidad de estar comentando continuamente sobre sus actos. Esto puede ser perjudicial y puede crear una motivación extrínseca para explorar. Permítales a los niños a que disfruten en su propio aprendizaje y permítales que experimenten el orgullo de sus propios logros.

(Adaptado por WestEd CA CSEFEL August 2012 from Hooked on Praise: Quit saying “Good Job!” por Alfie Kohn.)

Usando comentarios descriptivos – un ejemplo del entrenamiento del modelo de la pirámide de desarrollo socioemocional para promover la competencia socioemocional en los niños pequeños de Wisconsin:

Los elogios eficaces tienen dos partes. En primer lugar un adulto expresa su reconocimiento por un esfuerzo específico o contribución. En segundo lugar, un niño llega a una conclusión concreta acerca de sí mismo en base a la afirmación específica. El niño tiene el poder de poseer el logro.

Los comentarios descriptivos ayudan a los niños a mantenerse interesados ​​y motivados. Se esfuerzan por crecer sin ser manipulados o controlados. Los comentarios descriptivos se centran en el esfuerzo, el pensamiento y la resolución de problemas. Puede ser una habilidad difícil de dominar para los adultos.

Contraste los elogios evaluativos con los comentarios descriptivos:

“Qué bonito dibujo hiciste” “Tienes muchos detalles en tu dibujo; es interesante que hayas puesto el rojo sobre el amarillo.”
“¡Bien hecho!” “Tú realmente seguiste las instrucciones y limpiaste los bloques cuando sonó el timbre, ¡gracias!”
“Eres una persona muy generosa,” “Cuando viste que Elías se olvidó de su almuerzo, tú le diste parte del tuyo”

O si desea que el niño se enfoque en el resultado de sus acciones:

“¡Mira la cara de Elías! Se le ve muy feliz porque le diste algo de comer cuando él no tenía nada.”

Algunas frases para empezar un comentario descriptivo pueden ser:
“Veo que eres…” “Gracias por…”
“Me gusta cómo …” “Vi cómo ayudabas…”
“Pensaste bastante y después te…” “Escuché que le decías…”
“¡Eres muy inteligente! Esperaste a…”

No siempre se ha visto el elogio como algo bueno: en realidad, en el siglo pasado se suponía que el elogio malcriaba a los niños. Hoy día, muchos lo consideran como algo que “fortalece la autoestima.”

Dos temas conectan la forma antigua y la forma nueva de considerar el elogio. Un tema es la idea de que la manera en que los niños piensan sobre ellos mismos y se autoevalúan depende de lo que los adultos les dicen acerca de ellos mismos.  El otro es el énfasis constante en lo bueno, lo malo y la obediencia.

El elogio es una forma importante y poderosa de comunicación.  A la autora de este artículo,  Kathleen Grey, le preocupa el uso frecuente del elogio porque fomenta una dependencia excesiva en los juicios externos de otras personas, y no en la evaluación que hace el niño de su propia experiencia.

Ella describió cómo se sintió al usar el elogio en su aula, antes de que aprendiera otras técnicas de manejo de grupo. “Estaba exhausta, tensa, cansada de tratar de anticipar lo que los niños iban a hacer a continuación, y de estar lista para ellos.”  Entonces aprendió acerca de la audición reflexiva, basada en la idea de la audición activa de Thomas Gordon, y esto la hizo cambiar como maestra.

Este tipo de enfoque de la comunicación está basado en la creencia de que los niños nacen con un profundo interés en participar en la raza humana, en aprender sus reglas y en expresar su propio ser. Esto transformó el pensamiento de la autora: de sentirse que necesitaba hacer crecer a los niños, pasó a creer que los niños querían crecer.  Ella descubrió que cuando no lograba guiar a los niños de la forma que ella quería, eso se debía a menudo a que ella no estaba “escuchando” la comunicación del niño.

Las desventajas del elogio que ella descubrió fueron:

  • El elogio es, con demasiada frecuencia, una manipulación. Si haces esto, te elogiaré de nuevo es el sentimiento que el elogio puede crear en un niño.
  • El elogio puede conducir a que los niños se comporten de formas que produzcan el elogio una y otra vez, a que dependan de que el maestro elogie cada esfuerzo o a hacer que en cada experiencia el elogio sea cada vez mayor que el anterior. El elogio puede darle validez a desempeños mediocres debido a que el elogio no toma en consideración la realidad del niño en ese momento.
  • Los niños pueden hacer cosas (como acatar o escuchar) sólo porque el maestro quiere que lo hagan, no porque ellos en realidad quieren hacerlo. La autora propone que los maestros se concentren en la audición reflexiva (también llamada estímulo) y no en el elogio. Estas frases describen, le dicen al niño qué y cómo son sus comportamientos, independientemente del nivel de desempeño. La mayoría de las veces, estas frases comienzan con “tú” o “ustedes” y una descripción de lo que el maestro vio hacer al niño. Por ejemplo, “Tú tienes zapatos azules.”

También pueden comenzar con “Yo” si el maestro está describiendo lo que él o ella ve. Por ejemplo, “Yo te veo jugando al béisbol con Pedro.”  Cuando los maestros usan audición reflexiva, el niño siente que sus comportamientos y su sentido de sí mismo adquieren validación. La premisa de Grey es que los niños merecen validación, no aprobación, de los maestros.

Algunos comentarios sobre el tema:

“Quiero que cuando mi bebé crezca tenga una buena autoestima, y por eso lo elogio cuando hace algo. Los bebés necesitan saber que los admiramos y que creemos que son especiales. Elogiarlos es una buena manera de que ellos lo sepan.  Creo que el elogio no sólo ayuda a los niños a hacer bien las cosas, sino que también hace que quieran portarse bien.”

— Una madre hablando de su bebé de seis meses

“En mi aula hay una niñita de dos años y medio que siempre participa en todo. Los otros maestros y yo la tenemos que poner en receso con frecuencia, ya que es muy difícil de manejar y tiene que aprender a portarse bien. La elogiamos cada vez que vemos que está haciendo algo bueno, de manera que aprenda lo que está bien y lo que está mal.”

— Una maestra en un centro para niños que están aprendiendo a caminar

“Mi nieto padece de parálisis cerebral y tiene que esforzarse más para llevar a cabo hasta las cosas más sencillas sin ayuda. Sus padres siempre buscaban cosas por las que elogiarlo y le decían lo bien que estaba haciendo las cosas. Ellos tratan de asegurarse de que todos el que trabaja con él está dispuesto a hacer lo mismo. Sienten que él no tratará de esforzarse si no lo elogian mucho.”

— Una abuela

“Nosotros tenemos que enseñarle a nuestro hijo cómo comportarse. Como no nos gusta pegarle o avergonzarlo, usamos el elogio para hacer que se comporte correctamente. Pienso que esa es una mejor manera de enseñarles a los niños que la forma en que me criaron a mí: con mucha crítica y haciéndome sentir culpable.” 

— Un padre.

Usar el elogio para enseñar a los niños lo que se espera de ellos es una técnica de enseñanza y crianza paterna relativamente nueva. Hace menos de un siglo el criterio común era que el elogio malcriaría a los niños, y que la crítica y la desaprobación reforzarían el carácter y los convertiría en buenos ciudadanos (Miller, 1983).

Hoy día se acepta comúnmente que la autoestima es la raíz de un carácter sólido y del buen desempeño (Nelson, 1987; Clarke, 1978). De esta idea se ha inferido que los buenos maestros y los buenos padres deben, por lo tanto, desarrollar la autoestima si queremos que nuestros niños tengan un carácter sólido. ¿Y tener autoestima no significa que uno tiene una buena opinión de sí mismo? ¿No les ayudaría a nuestros niños a tener una buena opinión de sí mismos que les indicáramos lo que hay de bueno en ellos y les dijéramos con frecuencia lo buenos que son?

El desarrollo del carácter — Viejos y nuevos temas

Hay dos temas que enlazan la manera vieja y la manera nueva de desarrollar el carácter y de enseñar el buen comportamiento. El primer tema es la idea de que la forma en que los niños piensan de ellos mismos y se autoevalúan depende de lo que los adultos les dicen sobre ellos mismos, y tiene poco que ver con la autoevaluación que hacen los niños de ellos mismos. Este punto de vista supone que las evaluaciones de los adultos son más correctas que las del niño, y que los adultos — mediante la expresión frecuente de sus evaluaciones — tienen la responsabilidad de moldear la forma en que los niños se perciben ellos mismos.  El segundo tema de enlace es el énfasis constante en los conceptos de lo que es bueno, lo que es malo y la obediencia.

El comportamiento puede ser bueno o malo, el auto-concepto es bueno o malo, los sentimientos son buenos o malos, los pensamientos, buenos o malos.

Existe una tendencia de pensamiento según la cual lo bueno y lo malo son  cosas que los adultos definen, sencillamente por la virtud de ser adultos, y no tienen nada que ver con la edad de los niños, su nivel de desarrollo, sus necesidades sicológicas o sus motivaciones internas.  Los adultos tienen la responsabilidad de decirles a los niños lo que es bueno y lo que es malo, y de usar las consecuencias que sean necesarias para hacer que los niños acaten este mensaje.

Así, el comportamiento obediente de los niños es visto como una medida de si los adultos han hecho una buena labor o una mala labor en lo que se refiere a definir y hablar acerca de lo bueno y lo malo.

El pensamiento actual, según lo muestran las frases introductorias de maestros y encargados de cuidar a los niños, reconoce que el elogio es una forma de comunicación importante y poderosa. Puede nutrir el espíritu y hacer mejores las experiencias diarias. Es una recompensa poderosa por el esfuerzo que se ha hecho. Pero, no obstante… es un juicio.  Debido a que los niños dan tanto valor a la opinión de los adultos, los comentarios valorativos frecuentes, aun cuando sean positivos, pueden fomentar una dependencia excesiva en el juicio externo de los demás, lo que hace que los niños devalúen sus propias percepciones acerca de sus aptitudes y capacidades.

Si se usa de forma indiscriminada, el elogio pierde su potencia y se convierte en algo vacío y sin significado alguno.  A muchos de nosotros el elogio nos parece una manera muy buena y positiva de lograr que los niños se comporten. Es una manera de hacer que se sientan bien acerca de ellos mismos, de forma que se esfuercen más en hacer lo que deben hacer.

Nos felicitamos de haber abandonado el uso de la crítica y que la hayamos cambiado por la enseñanza con elogio. Lo que somos incapaces de ver es que el elogio es, sencillamente, la cara positiva de la crítica, que ambos presumen de que una persona tiene el derecho de imponer su juicio sobre otra.

Como persona adulta, ¿no ha tenido usted alguna vez la sensación de que su desempeño en el trabajo o en la clase fue mediocre, y sin embargo ha oído a su supervisor decirle “¡Buen trabajo!” o ha encontrado que su ensayo escolar obtuvo “A”? Después de eso, ¿siguió usted pensando lo mismo acerca de su desempeño, o lo revisó inmediatamente para ajustarlo al elogio que había recibido por parte de “una persona con autoridad”? ¿No se cuestionó el elogio y pensó en lo que usted había hecho para lograrlo? ¿Le ayudó el elogio a entender por qué fue un “buen trabajo”? ¿O, sencillamente, le hizo preguntarse qué tendría que hacer la próxima vez para ganarse nuevamente ese comentario?

¿Podemos hacer que un niño se sienta bien acerca de sí mismo?

Volvamos a la discusión anterior acerca de por qué usamos el elogio… para hacer que los niños se sientan bien consigo mismos. ¿Cuál es el concepto erróneo que se esconde en esta frase? Es la idea de que nosotros podemos hacer que las personas se sientan de una manera determinada. Esa es una tremenda responsabilidad… la suposición de que si alguien no se siente bien acerca de sí mismo, yo tengo el poder, y por tanto la responsabilidad, de hallar una manera de hacer que esa persona vuelva a sentirse bien acerca de sí misma. Así, la elogio con “¡Hiciste una buena labor!” o “¡Qué bien lo hiciste!”

¿Es esto una validación de quién él o ella cree ser? ¿Puede esa persona usar esos comentarios para crear un estándar confiable de competencia para sí misma, una norma que ella pueda tomar como auto-referencia, de forma que no tenga que estar dependiendo constantemente de las opiniones de los demás?

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

Centro de Ayuda Técnica para la Intervención Social Emocional para Niños

www.challengingbehavior.org

Este documento es público y puede ser copiado/reproducido sin permiso alguno.

La reproducción de este documento es altamente recomendada.

Hecho en colaboración con el centro PACER (Coalición de Abogacía de Padres para derechos educativos)

El Elogio no se Elogia: Out of the BOX Training – EXCHANGE

Teaching pyramid: http://cainclusion.org/teachingpyramid/materials_classroom.html

Programa 203: Rutinas: Hora de dormir y hora de la siesta

Miércoles 5 de agosto de 2015
Programa # 203

Bienvenidos a su programa 

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Rutinas: Hora de dormir y hora de la siesta

Con Romilia Schlueter y nuestros invitados especiales:

Participe en el programa llamando al 321-1480 – enviando un mensaje de texto al 60193

Escucha:

Muchas familias descubren que es un reto para ellos y sus hijos cuando se llega la hora de ir a dormir o la hora de la siesta. Se estima que el 43% de la totalidad de los niños y hasta un 86% de los niños con retraso en el desarrollo experimentan algún tipo de dificultad para dormir.

Los problemas para dormir pueden provocar que los bebés y los infantes estén caprichosos, de mal humor y que sean incapaces de interactuar con los demás. Los problemas para dormir también pueden repercutir en el aprendizaje.

Cuando un niño está durmiendo, su cuerpo está trabajando en él desarrollando nuevas neuronas necesarias para su desarrollo físico, mental y emocional. Los padres también necesitan descansar para ser cariñosos y responsivos para sus niños que están creciendo y son activos. Aquí tenemos unos cuantos consejos comprobados para hacer de la hora de ir a dormir y de la siesta más fácil para los padres y los niños.

Establezca un horario regular para ir a dormir y tomar una siesta, y un horario regular para despertarse.

Los infantes requieren de por lo menos 10-12 horas de sueño por día al final le diremos cuánto necesita dormir cada niño). El sueño puede ser cualquier combinación de siestas y dormir por la noche.

  • Asegúrese de que su niño desempeñe actividad física y al exterior a diario, pero no dentro de la hora antes de la siesta o de ir a dormir.
  • Dele a su hijo su completa atención a medida que lo prepara para ir a dormir o para una siesta. Esto ayudará a tranquilizarlo y le hará saber lo importante que es este tiempo para él y usted.
  • Establezca una rutina para la hora de ir a dormir y de la siesta. Ayude a su niño alistarse para dormir. A los bebés y los infantes les encanta la predictibilidad y aprenden de la repetición. A ellos les gusta y necesitan saber que acontecerá después. Es importante establecer una rutina que tanto usted y su niño comprendan y encuentren tranquilizante y relajante.

Las rutinas para ir a dormir usualmente involucran el desvestirse, bañarse, ponerse las pijamas, cepillarse los dientes, ir al baño para los bebés y los de edad pre-escolar, historietas y/o rezos (para los niños desarrolladamente mayores de seis meses). El orden y el contenido serán diferentes para cada familia dependiendo en la edad desarrollada de su hijo, las tradiciones de la familia y las necesidades de la discapacidad específica de su niño.

  • Haga y diga lo mismo antes de las siestas y de ir a dormir. Esto le ayuda a su niño hacer la transición de estar jugando a dormir.
  • Establezca un lugar predecible para ir a dormir. Si usted quiere que su niño duerma en su propia cama, acuéstelo en su propia cama. Si quiere que su niño toma una siesta en su propio cuarto, llévelo a dormir hasta su propio cuarto. Si inicia la rutina en otro lugar (ej. la silla mecedora) y después de haberse dormido lleva a su niño, su niño probablemente se despertará durante un ciclo de sueño liviano y se confundirá por lo que está a su alrededor.

Ayude a su niño a comprender los pasos en la rutina de la siesta y de ir a dormir.

  • Las declaraciones de Primero… y Después…, ayudan a su niño a comprender y predecir lo que acontecerá después. Podría decir, “Sara, es hora de tomar una siesta. Primero, encontremos al osito. Después elegiremos un libro para leer. Después podemos meternos a la cama y abrazarnos.”
  • Su niño podría beneficiarse de una agenda visual o un libro ilustrado retratos, imágenes predeterminadas, objetos) de los pasos en el proceso de la siesta o ir a dormir. Esto le puede ayudar a ella a comprender los pasos y las expectativas de la rutina. También puede auxiliar a los demás adultos y niñeras que la llevan a la cama de manera similar.

El apoyar a los demás quienes pueden llevar a dormir a su niño de una manera que usted ha descubierto que funciona puede ser muy reconfortante y  tranquilizante para su niño y para ellos.

Dígale a su niño qué podría suceder cuando él se despierte. El día pudo haber sido tan divertido que quizá su hijo no quiere tomarse un descanso para tomar una siesta o irse a dormir. Siga su rutina para tranquilizarlo, reconfortándolo diciéndole que la diversión continuará cuando se despierte.

Quizá podría hablar con él sobre lo que sucederá cuando se despierte.

Podría mostrarle un retrato de lo que sucederá después de que él duerma. Por ejemplo, podría decir, “Primero, duerme. Después cuando despiertes iremos al parque.”  Podría utilizar retratos de alguien durmiendo y del parque que le ayuden a su niño a comprenderlo mejor.

  • Lleve un objeto de transición favorito a la cama, por ejemplo un osito de peluche, una cobijita, un libro). Un objeto de transición se puede convertir en una señal para su niño que indica que es hora de ir a dormir. Algunos niños prefieren un objeto que sea suave al tacto o que puedan abrazar mientras descansan.
  • Ofrézcale a su niño actividades, sonidos y objetos que lo tranquilicen y le induzcan el descanso dentro de la rutina. Evite actividades que puedan emocionar a su niño dentro de la hora antes de irse a dormir o de su siesta. No es hora de jugar luchitas, cosquillas o jugar. No es hora para ver películas o juegos de computadora. De hecho, podría ser más fácil la transición a la hora de la siesta/ir a dormir si su niño no está involucrado en una actividad favorita cuando sea hora de la rutina de tomar una siesta o ir a dormir.

Es muy importante que su rutina le ayude a su niño a prepararse para descansar y dormir. Algunos posibles objetos tranquilizantes o actividades incluyen el chupar un chupón, abrazar una cobijita o peluche, ojear o leer su libro favorito, música suave en el radio, ser mecido, sobarle la espalda o cantarle una canción de cuna a su niño. El reducir el ruido y la iluminación en la habitación y las habitaciones próximas inducen el reposo en muchos niños.

Arruru mi niño
que tengo que hacer
lavar tus pañales
y sentarme a coser.

Los pollitos dicen “pío, pío, pío,”
cuando tienen hambre,
cuando tienen frío.

La gallina busca
el maíz y el trigo,
les da su comida,
y les presta abrigo.

Bajo sus dos alas
acurrucaditos
hasta el otro día
duermen los pollitos.

Una camisita
te voy a poner
el día de tu santo
al amanecer.

Duérmete, mi niño,
duérmete solito,
que cuando despiertes
te daré atolito.

Duérmete, mi niña,
duérmete, mi sol,
duérmete pedazo
De mi corazón

  • Acueste a su bebé o infante para dormir mientras esté despierto. Dígale “buenas noches” y salga de la habitación. Al acostar a su bebé/infante antes de que esté dormido, le para el resto de su vida. Si de manera rutinaria él se duerme en sus brazos o en un artefacto mecedor, él podría desorientarse o asustarse al despertarse en su cuna o cama, en vez de estar calientito y cómodo en sus brazos.

Él no habrá aprendido a volverse a dormir sin su ayuda. Cuando coloque a su niño en su cama, usted le puede brindar objetos que le ayuden a dormir tales como su cobijita preferida, un peluche, un chupón o música tranquila.  Dígale a su niño que regresará en breve para revisarlo y asegúrese de regresar después de unos cuantos minutos. Él podría llorar por unos minutos. Si es así, usted puede ayudarlo a que se tranquilice una vez más y después salir de la habitación.  Puede regresar a la habitación a intervalos regulares para ofrecer consuelo, pero no lo debe sacar de la cama.

Evite ciertos alimentos y bebidas seis horas antes de dormir, por ejemplo, refrescos, chocolate o alimentos grasosos. Un estomago pequeño que está digiriendo alimentos azucarados, con cafeína o grasa pueden mantener a un niño alerta y despierto.

  • Intente darle pecho u ofrézcale un biberón con leche tibia antes de ir a la cama.

La leche puede inducir un sueño profundo. Sin embargo, si a su niño le están enseñando a ir al baño, evite la leche tres horas antes de ir a dormir ya que esto puede causarle un accidente durante la noche. Recuerde que un niño nunca debe ser acostado para que se duerma con el biberón ya que esto puede provocar caries dentales serias.  También querrá recordarle y ayudarle a su niño a cepillarse los dientes después de darle cualquier bocadillo o bebida y antes de ir a dormir.

  • Ofrezca opciones cuando sea posible. El ofrecerle opciones a su niño ha sido comprobado como una estrategia poderosa para prevenir las conductas desafiantes. Las opciones que puede ofrecer a la hora de ir a dormir pueden ser si se mantiene prendida o se apaga la lámpara de noche, qué juguete llevar a la cama, qué historieta leer o si la puerta se mantiene abierta o cerrada. Esto le da a su niño un sentido de control y le ayuda a que coopere con sus peticiones.

Cuando ofrezca opciones, hágalas concretas y limitadas (solamente 2 o 3). Por ejemplo, puede permitirle a su hijo que elija que pijamas ponerse (dele 2 opciones), cuándo ir al baño (ej. antes o después de cepillarse los dientes), quién la bañará (ej. mami o la abuela) o qué libro leer (dele 3 opciones), etc.

  • Disminuya el ruido y las distracciones dentro y alrededor de su habitación. Usted quiere ayudar a su niño a que se duerma disminuyendo las distracciones o las cosas que la hacen que se mantenga despierto.Por ejemplo, si su niño quiere mantenerse despierto viendo la televisión, apáguela hasta que él se haya dormido. Si aún no oscurece afuera, considere colocar cortinas que oscurezcan la habitación. Si los adultos u otros niños están platicando o jugando, considere pedirles que se alejen de la habitación del niño.

    Cuando un bebé o un infante se duerme en una habitación con la televisión encendida o una conversación en voz alta, ellos tienden a depender de estos factores para dormirse y realmente no obtiene el sueño reparador que necesitan. Si no es posible mantener un entorno en silencio, considere el poner música suave cerca del niño para bloquear otros sonidos (un reloj que haga “tic tac,” una pecera o un ventilador puede funcionar.)

  • Disminuya la luz dentro de la habitación. Si bien quiere oscurecer la habitación, su niño puede encontrar reconfortante una pequeña lámpara encendida en su habitación o la puerta de su habitación ligeramente abierta y una luz encendida en el pasillo.
  • Asegúrese que su niño esté cómodo. Revise la temperatura; lo que es agradable para usted puede ser muy frio o muy caliente para él. Su niño quizá requiera de la seguridad de pijamas que le queden ajustadas o de una cobija extra. Él puede sentir frío aun cuando crea que la habitación esté a la temperatura ideal, él podría necesitar el ventilador encendido o apagado.

Algunos niños son erráticos en sus patrones de sueño. Usted se podrá sentir en una perdida tratando de predecir cuánto y cuándo duerme su niño. Un diario de sueño es una bitácora escrita de cuándo se duerme su niño, cuándo se despierta y un cálculo total de la cantidad de horas que duerme cada día. También podrá escribir comentarios de cualquier evento que sucede ese día que se puedan relacionar con los ciclos de sueño de su hijo. El diario de sueño podría ayudarle a observar ciertas relaciones entre las siestas y dormir por la noche o la consistencia del dormir por la noche y las siestas.

Si su niño presenta conducta desafiante relacionada con irse a dormir; también puede escribir la información que describa la conducta y cómo actuó usted. Esta bitácora de comportamiento puede proporcionarle información al como cuándo se presenta la conducta desafiante y lo que usted o los demás están haciendo para reforzar esta conducta (ej. soborno). Esto le ayudará a obtener una imagen más clara de lo que funciona y lo que no está funcionando para ayudarle a su niño a dormir y dormir bien.

Busque los signos de somnolencia.

Siempre existen signos de que su niño está cansado. Piense en cómo le demuestra su niño que está cansado. Comparta estas observaciones con los demás que le ayudan a dormirlo. Cuando su niño está somnoliento, debe ayudarlo a que tome una siesta o llevarlo a dormir. Los signos de la  somnolencia en los bebés y los infantes pueden incluir el bostezar, dificultad para concentrarse, alejar la vista de los objetos o personas, frotarse los ojos, o nariz o jalarse los oídos, caerse, dificultad para sostenerse de pie y perder el interés por jugar.

Un bebé somnoliento puede arquear su espalda e inclinarse hacia atrás cuando lo abracen. Un niño de preescolar puede mostrar los mismos signos o tener dificultad para jugar con los demás, quejarse de un dolor de estómago, reusarse a seguir las instrucciones, o tornarse agresivo con los demás (ej. empujar, golpear, morder, etc.)  Algunos niños se vuelven más activos cuando están cansados en un esfuerzo para mantenerse despiertos. Su niño quizá solo se ponga “gruñón”.

Hable con su niño sobre sus temores. Para un infante, realmente hay monstruos en su habitación. Su niño podría decirle que tiene miedo o quizás aún no pueda decirle. Vea la habitación de su hijo como la haría un niño de 2 o 4 años de edad.  En la oscuridad de su cuarto, las sombras de juguetes o muebles suelen parecer aterradoras. Si su niño expresa miedo, hágale saber que comprende sus miedos, como “tienes miedo,” y después dele tranquilidad y consuelo. Por ejemplo, “es tu caja de juguetes la que hace esa sombra terrorífica, deja la muevo para que no parezca un fantasma.” Después ofrézcale un juguete suave para que abrace y otras actividades que lo tranquilicen o los objetos sugeridos con anterioridad. Vuelva a cerrar la ventana, y cierre las cortinas. Revise el armario y debajo de la cama. Si su niño le teme a la oscuridad, coloque un regulador de intensidad en el foco de la habitación.

Empiece con la luz encendida y gradualmente baje la intensidad a lo largo de varias semanas. Hágale saber a su niño que está cerca y que lo mantendrá a salvo. Su niño querrá saber dónde se encuentra mientras él duerma, aunque necesite utilizar un retrato/imagen. Si necesita permanecer en la habitación por la seguridad de su niño, mantenga la luz apagada o atenuada, permanezca callado y evite la interacción.  Si su niño llora o se sale de la cama, apóyelo y hágale saber que comprende sus miedos.

Podría decir, “Yo también te echo de menos. Estaré en la sala. Estarás bien. Nos divertiremos mañana.” Tranquilamente regréselo a su cama, asegúrese que aun cuenta con los objetos que lo tranquilizan, reconfórtelo, dele un beso de buenas noches y salga de la habitación.

Celebre sus logros a lo largo del camino.  Duermes en tu cama solito con tu osito.” Los sueños llenos de descanso de su niño lo hacen estar lleno de descanso a usted. Entonces ambos están listos para compartir un día lleno de diversión y aprendizaje.

Para cerrar, por favor recuerde que un equipo de profesionales que los apoyan a usted y a su niño tendrá ideas específicas adicionales sobre cómo ayudar a su niño.  ¡No se le olvide preguntarles! El logopeda, terapista físico, maestro de su hijo u otro profesionista podrá ser capaz de ayudarlo a pensar sobre la mejor manera de ayudar a su niño con las rutinas diarias y las actividades comunitarias. Si su niño muestra una conducta desafiante persistente durante estas actividades, debe preguntar a los profesionistas que trabajan con usted a que le ayuden a desarrollar un plan de apoyo que le brindarán estrategias más específicas para prevenir la conducta desafiante y ayudar a su niño a desarrollar nuevas aptitudes sociales y de comunicación.

¿Está durmiendo lo suficiente mi hijo?

Edad Por la Noche En el Día

1 – 3 Meses 8½ horas -10 horas 3 siestas (total de 5 – 7 o más horas)

6 – 9 meses 11 horas 2 siestas (total de 3 – 3.5 horas)

12 – 18 meses 11¼ horas 1 o 2 siestas (total de 2 – 2.5 horas)

2 años 11 horas 1 siesta (90 minutos – 2 horas)

3 años 10½ horas 1 siesta (90 minutos – 2 horas)

* Su niño probablemente hará la transición fuera de las siestas entre los 2-5 años de edad.

  • Asegúrese de que su niño haga suficiente ejercicio durante el día.
  • Desarrolle horarios regulares para irse a dormir y para las siestas y manténgalos.
  • Establezca una rutina para ir a la cama y para las siestas – el libro “Buenas noches luna” es excelente y a los niños les encanta:

……discutir el libro en este espacio……

  • Haga y diga lo mismo antes de ir a dormir y de las siestas.
  • Establezca un lugar predecible para dormir.
  • Ayude a su niño a comprender los pasos en la rutina (ej. utilice declaraciones de „primero, después, agendas visuales).
  • Dígale a su niño qué podría suceder cuando se despierte.
  • Deje que su niño lleve su objeto de transición favorito a la cama.
  • Ofrézcale a su niño actividades, sonidos u objetos que lo tranquilicen y que induzcan el descanso en su rutina.
  • Acueste a su bebé o infante cuando aún esté despierto. Diga, Buenas noches, y salga de la habitación.
  • Bríndele a su niño su completa atención.
  • Evite ciertos alimentos y bebidas seis horas antes de irse a dormir (ej. refrescos, chocolate, comidas grasosas).
  • Intente darle pecho u ofrecerle un biberón tibio antes de irse a la cama.
  • Ofrezca opciones cuando sea posible.
  • Disminuya el ruido, iluminación y las distracciones dentro y alrededor de la habitación de su niño.
  • Mantenga un diario de sueño para que se dé cuenta de lo que está funcionando (o no).
  • Celebre los pequeños logros a lo largo del camino.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

Centro de Ayuda Técnica para la Intervención Social Emocional para Niños

http://www.challengingbehavior.org

Este documento es público y puede ser copiado/reproducido sin permiso alguno.

La reproducción de este documento es altamente recomendada.

Hecho en colaboración con el centro PACER (Coalición de Abogacía de Padres para derechos educativos)

Canciones de cuna para la hora de dormir

https://www.tsl.texas.gov/ld/projects/ninos/songsrhymes.html#arruru

Libro Buenas Noches Luna, por Margaret Wise Brown.

Logopedia: Definición

La logopedia es la disciplina encargada de los trastornos y patologías del lenguaje.

La logopedia es la terapia del lenguaje, cuando hay trastornos o problemas del lenguaje el profesional que se encarga de la terapia, de la recuperación, es el logopeda.  El logopeda es el  profesional que realiza los tratamientos de lenguaje y las terapias de los trastornos específicos y alteraciones de la voz.

La logopedia es el tratamiento, la terapia destinada a recuperar o reeducar los problemas de lenguaje y de la voz, y en casos concretos problemas relacionados con el aparato fonador y auditivo, problemas específicos de deglución o respiración entre otros.

Junto con otros especialistas de diversas patologías, trabaja para mejorar la comunicación oral y escrita de los pacientes que precisan ese tipo de intervención, ya sea por trastornos auditivos, fonéticos, orgánicos, de discapacidad mental, o de otro tipo de patologías que implican dificultades en la adquisición, desarrollo o perturbaciones del lenguaje.

Las funciones que realiza es la de evaluar, diagnosticar, prevenir y tratar los trastornos del lenguaje en todas las edades, en niños y en adultos.

Otros profesionales de los trastornos del lenguaje son el foniatra, fonoaudiólogo o el terapeuta del lenguaje. Aunque el nombre más utilizado suele ser el de logopeda.

Bitácora también se llama al registro escrito de las acciones, tareas o actividades que se deben llevar a cabo en una determinada actividad, empresa o trabajo.

Bitácora: Armario que en un barco se sitúa cerca del timón, donde se pone la brújula:
la palabra “bitácora” viene del francés.