Programa 230: Invitación a las llamadas

Miércoles 02 de marzo de 2016
Programa # 230

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter, Lupita Montoto y José Flores

(Invitación a las llamadas)

Escucha: 

Bloque 1: APOYANDO FAMILIAS

Poema del día:

Del libro “Aleteo y Zumbido” Poemas de animales por Julie Paschkis

La serpiente

Deslizándose

Por la hierba

La serpiente sinuosa

Está escribiendo

Un poema resbaloso

Con su cuerpo.

Pero su alfabeto

Es súper sencillo.

Sólo sabe una letra:

Sssssssssss.

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

La conmoción cerebral es una lesión en el cerebro causada por un golpe o una sacudida en la cabeza que puede cambiar el funcionamiento normal del cerebro. Incluso lo que parece ser un golpe o sacudida leve en la cabeza puede ser serio. Todos los años, en los Estados Unidos se registran hasta unos 3.8 millones de casos de conmoción cerebral en actividades deportivas o recreativas.

Para garantizar la salud y la seguridad de los atletas jóvenes, los CDC creó la iniciativa titulada “Atención: conmoción cerebral en el deporte juvenil” para ofrecer información sobre las conmociones (un tipo de lesión cerebral traumática) a los entrenadores, los padres y los atletas que participan en deportes juveniles. La iniciativa “Atención” proporciona información importante sobre prevención, reconocimiento y reacción frente a una conmoción.

Los CDC quieren preparar a cada uno de los entrenadores, padres y atletas jóvenes con el kit Atención: conmoción cerebral en el deporte juvenil el cual contiene:

  • Una hoja informativa sobre la conmoción cerebral para los entrenadores;
  • Una hoja informativa sobre la conmoción cerebral para los atletas;
  • Una hoja informativa sobre la conmoción cerebral para los padres;
  • Una tabla con información sobre la conmoción cerebral para los entrenadores;
  • Un imán con información sobre la conmoción cerebral para los entrenadores y los padres;
  • Un afiche con información sobre la conmoción cerebral para los entrenadores y los administradores deportivos; y
  • Una prueba para los entrenadores, los atletas y los padres para que midan sus conocimientos sobre la conmoción cerebral.

¿Cierto o falso?

Aunque la mayoría de los accidentes cerebrovasculares ocurre en personas mayores de 65 años, pueden aparecer a cualquier edad.

Definitivamente……. Cierto.

Los accidentes cerebrovasculares son la tercera causa principal de muerte en los Estados Unidos. También son la causa principal de discapacidad grave a largo plazo.

Aunque la mayoría de los accidentes cerebrovasculares ocurre en personas mayores de 65 años, pueden aparecer a cualquier edad. Por ejemplo, un nuevo estudio de los CDC, destacó que las hospitalizaciones por accidentes cerebrovasculares aumentaron en los hombres y las mujeres con edades de 5 a 44 años, lo que incrementa la preocupación por esta población joven.

Conocer los síntomas del accidente cerebrovascular y llamar al 9-1-1 inmediatamente si alguien parece estar sufriendo uno, son pasos cruciales para lograr una rápida atención médica de emergencia. Existen nuevos tratamientos que pueden reducir el daño causado por un accidente cerebrovascular en algunas personas, pero estos tratamientos deben ser administrados tan pronto como comienzan los síntomas.

La Asociación Americana de Accidentes Cerebrovasculares enumera estos cinco signos principales de un accidente cerebrovascular:

SÚBITAMENTE

  • Entumecimiento o debilidad en la cara, los brazos o las piernas, especialmente de un lado del cuerpo.
  • Confusión, dificultad al hablar o comprender.
  • Problemas en la visión de uno o los dos ojos.
  • Dificultad al caminar, mareos o pérdida del equilibrio y la coordinación.
  • Dolor de cabeza grave sin causa conocida

Bloque 2: Tema del día:

¿Cómo puedo educar a mi hijo para que tenga buenos modales?

  • Dé un buen ejemplo. Si su hijo le escucha decir “por favor”, “gracias” y “con su permiso”, aprenderá el uso de estas frases. Sea constante en el uso de ellas. Los modales, como la hora de acostarse y el hábito de lavarse los dientes, deben ser rutinarios.
  • Enséñele maneras específicas y positivas. Recuerde a su hija usar su “voz de adentro” en vez de decirle que deje de gritar. Muestre a su hijo cómo contestar el teléfono educadamente.
  • Provea recordatorios suaves o practique en casa. Se puede inventar un juego de saludarse uno al otro o decirse “con permiso”. Un niño podría encontrar muy raro que su papi lo salude con un aprieto de manos y le diga “Buenos días, Josué,” pero esta práctica puede dar una buena impresión al niño. Al practicar modales durante la cena con su familia, usted puede ayudar a preparar a su hijo para comer meriendas o comidas fuera de casa.
  • Ayude a su hijo a comprender lo que se espera en situaciones sociales. A veces los niños hablan con honestidad pero sin tacto. Lleva tiempo para que un niño aprenda cuáles palabras y acciones están bien y cuáles podrían insultar o lastimar los sentimientos ajenos. Las explicaciones firmes pero amistosas que usted le dé podrán ayudar.
  • Sea tolerante cuando el niño se equivoca. Los niños a veces se excitan e interrumpen o a veces se sienten tímidos y evitan hablar a un desconocido. Si se necesita corregir a una niña, hágalo en privado para impedir que ella u otra gente se sienta incómoda.

¿Cómo puedo desanimar el comportamiento intencionalmente descortés?

  • Evite presionar a su hijo, particularmente si se siente trastornado. El obligarle a pedir disculpas puede ocasionar resentimiento sin hacer que la persona ofendida se sienta mejor. Normalmente es mejor discutir el problema con el niño más tarde.
  • Esté consciente de lo que su hija observa y escucha. Muchos programas televisivos y películas parecen tratar las groserías como si fueran divertidas o “graciosas”. La televisión puede influir en los niños aun cuando no parecen estar prestando atención a la pantalla.
  • Busque ayuda cuando la necesite. Un niño que constantemente trata mal a los demás podría estar dando señales de necesitar ayuda. La falta de aceptación social puede perjudicar la capacidad de un niño de tener éxito escolar y de encontrar felicidad en la vida. Usted podría discutir una insensibilidad persistente a los sentimientos ajenos con un consejero o psicólogo infantil.

Bloque 3: Nuestros niños  

  • ¡Fiesta! – Cumpleaños de marzo
  1. Teresa Escobar Frenzel
  2. Zoila Escobar Díaz
  3. Virginia López

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Les invitamos a mandar los nombres de las personas que quieran felicitar por su cumpleaños  durante el mes de marzo, felicitaremos a los cumpleañeros en cada programa y el final del mes todos los que están en la lista, participaran en una rifa.  

  • Cuéntame un cuento:

Jacinto, Mamá Dolores y el árbol de mango
Autor: Sahir A. Escalona (Venezuela)
Cuento publicado el 24 de Febrero de 2016

¿Quién puede ser más grande que mamá Dolores?, Se preguntó Jacinto desde la rama del árbol de mango arraigado en mitad del patio detrás de la casa, mientras miraba a su abuela sentada en su silla-mecedora, empujándose, suavemente, hacia adelante y hacia atrás como suelen hacerlo las olas del mar.

Ella había sido para él más que su abuela, mamá Dolores; no conocía otra manera de expresarle su cariño, su admiración o su respeto de niño.
Jacinto pensó que los años que ella tenía habían amasado su espíritu y entretejido su humanidad como cualquier pedazo de tela que guarda entre sus hilos una historia que se acopla con otra, a las que se les dan algunas puntadas y, que con el tiempo, no pierden su encanto sino que gustan más. Pues, a su entender, ella era como la lluvia que baña la tierra, como el viento que acaricia la hierba o como el sol que calienta las mañanas.

Aún en la rama del árbol, los ojos del pequeño Jacinto no dejaban de mirar con ternura a mamá Dolores. Pudo haber guardado en su memoria aquel momento, como quien guarda en una fotografía un instante de su vida.

Con mamá Dolores aprendió a dar sus primeros pasos y a levantarse de sus primeras caídas; aprendió a escuchar con atención su voz dulce y a recibir la calidez de sus buenos consejos; aprendió a lavarse los dientes, a sentarse en la mesa, a comer, a pedir permiso y a comportarse con cordura; aprendió a valorar y a respetar a las personas por sus virtudes y por sus defectos, a la naturaleza por su belleza y su complejidad y, así, a cada una las cosas que parecen simples a primera vista; además, aprendió a dar gracias por cada día y por cada noche que vivía; aprendió a tomar su mano para dejarse guiar por el buen camino; y cada día aprendía más y más porque ella conocía mucho de la vida.

Jacinto y mamá Dolores compartían muchas cosas, juntos. También tenían mucho en común. El árbol de mango era una de ellas. Cuando llegaba la época que el árbol de mango se llenaba de sus frutos, él se subía al árbol a recolectar los mejores mangos y ella cocinaba la más rica jalea que jamás nadie haya comido. Además, Jacinto ayudaba a mamá Dolores a pelar los mangos, a envasar la jalea y a venderla; otro poco la guardaba para su merienda en la escuela, la cual compartía con algunos compañeros de su clase.

Cada mañana, Jacinto recorría casi un kilómetro en su vieja bicicleta desde la casa hasta la escuela. Siempre esperaba ansioso la hora de regresar a casa para ayudar a mamá Dolores y vender la jalea que atraía a gente de todos lados y de todas las edades, como abejas al panal.

Una tarde, desde el porche de la casa, Jacinto y mamá Dolores vieron venir a una madre y su hija por el camino de tierra. Ambos notaron que eran personas muy humildes. Cuando llegaron, la madre saludó:
— Buenas tardes.
— Buenas tardes —contestaron a la vez Jacinto y mamá Dolores.
— Mi pequeña hija miró el letrero que dice: «se vende jalea de mango». A ella le gusta mucho. ¿Tienen?
— Sí —respondió mamá Dolores con su dulce voz.
— ¿Cuánto cuesta?
— Diez bolívares el frasco —dijo Jacinto.
— ¿Diez bolívares? —preguntó la madre sorprendida. Buscó en un monedero casi consumido por el tiempo y sólo contó algunas monedas. Miró a la niña con tristeza y le dijo:— Lo lamento hija, pero el dinero no alcanza para comprar el frasco de jalea. Será en otra oportunidad. —Y la madre y su hija cabizbaja se despidieron.

Cuando la madre y la niña tomaron de nuevo el camino de tierra, mamá Dolores les pidió que regresaran. Por otro lado, envió a Jacinto a buscar no uno sino dos frascos de la exquisita jalea de mango, para que se los diera. Jacinto se sorprendió pero obedeció la petición de mamá Dolores.
La madre tomó los dos frascos en sus manos y, aún sin entender, dijo:
— Pero, mi señora, si no tenemos para pagar un frasco, menos tenemos para pagar dos.
Mamá dolores sonrió:
— Es un regalo para las dos. No se preocupe por el dinero. Quiero que disfruten de la jalea.

La madre insistió en pagarle con las pocas monedas que tenía, pero, mamá Dolores le dijo que las conservara, que ellas las necesitaban más. La madre y la hija sonrieron, agradecieron por el regalo y se fueron.
A Jacinto le costó un poco entender por qué mamá Dolores había hecho lo que había hecho, y le pidió que le explicara; a lo que ella respondió:
— Mi pequeño, Jacinto, esa madre y su hija son personas pobres, tal vez dos almas tristes que necesitan un motivo para sonreír. Hoy le dimos un motivo, al darle un poco de lo que el árbol de mago nos da a nosotros. La idea es compartir un poco de nuestra felicidad con quienes la necesitan. Así nosotros recibimos también nuestra recompensa.

Y fue así como Jacinto, con una sonrisa en su rostro, mirando a la madre y a la hija alejarse con sus satisfacciones, aprendiera de mamá Dolores que hasta un pequeño gesto de bondad y gentileza hacen la diferencia en la vida de uno y de otros, que el árbol de mango no sólo les proporcionaba de sus frutos sino de muchísima alegría.

         Y colorín colorado… Este cuento se ha acabado.

  • Entre padres y educadores… consejos y reflexiones

¿Qué puede hacer para reducir la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular?

La mejor manera de prevenir un accidente cerebrovascular y la discapacidad asociada al mismo consiste en conocer la probabilidad que usted tiene de sufrirlo y hacer todo lo posible para disminuir o controlar esa probabilidad. Todas las personas pueden tomar medidas para disminuir la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular o de tener otro.

Entre las cosas que usted puede hacer para reducir la probabilidad de sufrir un accidente cerebrovascular se encuentran: tomar medidas para prevenir y controlar la hipertensión arterial, tener una alimentación sana, mantener un peso saludable, hacer ejercicio, no fumar, no consumir demasiado alcohol (no más de dos bebidas por día, como promedio para los hombres, y no más de una bebida por día, como promedio para las mujeres).

  • Testimonios – Llamadas
  • Información local:

Bloque 4: Hasta la próxima

  • Sorteos
  • Despedida

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa

Conmoción cerebral en el deporte juvenil: 

http://www.cdc.gov/headsup/youthsports/index-esp.html

Hoja informativa para los entrenadores: http://www.cdc.gov/headsup/pdfs/youthsports/esp/coaches_span.pdf

Hoja informativa para los atletas: http://www.cdc.gov/headsup/pdfs/youthsports/esp/athletes_span.pdf

Hoja informativa para los padres: http://www.cdc.gov/headsup/pdfs/youthsports/esp/parents_span.pdf

Los accidentes cerebrovasculares: http://www.cdc.gov/dhdsp/spanish/fs_strokesigns_spanish.htm

Jacinto, mamá Dolores y el árbol de mango: http://www.losmejorescuentos.com/cuentos/infantiles1817.php

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