Programa 234:Maneras de tratar las mordidas de su hijo

Miércoles 30 de marzo de 2016
Maneras de tratar las mordidas de su hijo
Programa # 234

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter, Lupita Montoto y José Flores

(Invitación a las llamadas)

Escucha: 

Bloque 1: APOYANDO FAMILIAS

Poema del día: Los ratones revoltosos

Dentro de su ratonera

dos ratones revoltosos,

ven al gato adormilado

que está cerrando los ojos.

Cada uno por un lado,

le están tirando del rabo,

el gato se ha dado cuenta

pero se hace el despistado.

 

Le tiran de las orejas,

le dan pequeños mordiscos,

el gato con gran paciencia

las mueve a modo de aviso.

Le tiran de los bigotes

le están haciendo cosquillas,

el gato mueve el hocico

y en su boca un ratón pilla.

El otro se vuelve loco,

grita dando grandes saltos:

‘Suelta a mi amigo ratón

que sólo estamos jugando’.

 

El gato de buen humor,

Y riéndose a carcajadas,

saca el ratón de su boca

después le sopla a la cara.

 

Huyendo a la ratonera,

los dos corriendo se han ido,

el gato cierra los ojos

y se duerme divertido.

 

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

Los bebés y los niños pequeños simplemente no pueden detenerse cuando sienten el impulso de hacer algo.  Cuando se frustran, piensan en golpear, la emoción los abruma e inmediatamente golpean.  La parte del cerebro que dice,  “espera, es posible que golpear a mamá en la cara talvez no sea muy buena idea,” todavía no está completamente formada. Sabiendo que los infantes y niños pequeños todavía no han desarrollado la capacidad de controlar sus impulsos debería ayudarnos a controlar nuestros propios impulsos como adultos cuando nos enfrentamos a comportamientos problemáticos como morder y golpear.  

¿Cierto o falso?

Las mordidas son una manera en que los niños de 1 y 2 años expresan sus necesidades, deseos o sentimientos. 

Definitivamente……. ¡cierto!

Muchos niños de 1 a 3 años muerden.  En esta etapa de su desarrollo, no tienen las suficientes palabras como para expresar sus sentimientos.  Cuentan principalmente con los sonidos y las acciones para comunicar lo que piensan y sienten.  Aunque las mordidas pueden ser muy frustrantes, su niño no lo hace con el fin de irritarlo ni de lastimar a nadie.  Su niño puede morder para dejarle saber que está asustado, frustrado o que la gente está demasiado cerca. 

Naturalmente, los padres, madres y cuidadores se preocupan de que las mordidas pueden lastimar gravemente a otro niño.  También les preocupan los efectos negativos que sufrirá el niño que muerde, como el ser evitado por otros niños.  Pero por el lado positivo, hay muchas maneras de reducir y poner fin a las mordidas de un niño.

Bloque 2: Tema del día: Maneras de tratar las mordidas de su hijo

¿Por qué muerden los niños?

Los niños pequeños muerden por muchos motivos diferentes. El primer paso para reducir o impedir las mordidas es entender por qué su hijo pequeño puede morder. He aquí algunos de los motivos de las mordidas de niños pequeños.

  • La comunicación de la frustración.

Muchos niños pequeños muerden por frustración. En muchos casos, no saben expresar de otra manera sus sentimientos fuertes. Las mordidas pueden comunicar mensajes como “Eso no me gusta”, “Quiero ese juguete” o “Has invadido mi espacio personal”.

  • Dificultades para jugar con otros.

Algunos niños pueden sentirse abrumados al jugar con otros o cerca de ellos. Tal vez no sepan cómo compartir cosas, turnarse o comunicar sus deseos o intereses.

  • Causa y efecto.

Los niños pequeños pueden morder para ver qué efecto surtirá en otros. Aprenden rápidamente que así se produce una reacción grande tanto en los niños a los que muerden como en los adultos que lo presencian.

  • Exploración y aprendizaje.

Una de las maneras más importantes en que niños de 1 y 2 años aprenden sobre el mundo es usando los cinco sentidos.  Las mordidas pueden ofrecerles una manera de descubrir cómo se siente un objeto o una persona. En otras palabras, sus mordidas pueden ser intentos de comunicar: “Me pareces interesante.  Me pregunto cómo sientes y a qué Sabes.”

  • Estímulo oral.

Algunos niños muerden porque les gusta la sensación física de morder o mascar.

  • Dentición.

Muchos niños sienten dolor durante la dentición. Morder o mascar algo puede aliviarles el dolor.

  • Imitación.

A los niños de 1 y 2 años les encanta imitar o copiar el comportamiento de otros. Aprenden mucho practicando los comportamientos que observan. Por ejemplo, si Martín ve a Sara morder y ve que Sara recibe mucha atención por morder (aunque sea atención negativa), Martín tal vez quiera poner a prueba ese comportamiento de morder para ver cómo reaccionan los adultos que él conoce.

  • Hacer frente a sentimientos incómodos.

Cuando los niños tienen hambre o sueño, están aburridos o se sienten ansiosos, tienen menos capacidad de hacer frente a los vaivenes de la vida, por ejemplo, se les quita un juguete o no pueden comer una galleta después del almuerzo y pueden recurrir a las mordidas en vez de  expresar de otras maneras sus necesidades o sentimientos.

Normal, pero no aceptable

Aunque las mordidas son un comportamiento típico en niños pequeños,

esto no quiere decir que sean aceptables.  Las mordidas pueden ocasionar dolor, sentimientos de enojo y, a veces, heridas graves. Otros niños pueden empezar a hacer comentarios negativos acerca de un niño que muerde frecuentemente, por ejemplo “Es malo,” o evitar jugar con él. Tales reacciones sociales pueden ser muy dañinas para las relaciones entre un niño y otros niños, y para los sentimientos del niño acerca de sí mismo

¿Qué se puede hacer?

Se puede enseñar a los niños maneras más apropiadas de expresar sus necesidades y sentimientos.

  • Observe

Observe a su hijo o hija a fin de comprender mejor por qué muerde. Busque patrones, como por ejemplo, lo que pasa antes de que su hijo muerda.  Note cuándo, dónde y a quién muerde. ¿Muerde cuando se halla en un espacio pequeño y lleno de niños, o cuando tiene hambre o sueño?  ¿Muerde cuando muchos niños están presentes o cuando hay mucho ruido?

  • Tome pasos para impedir las mordidas

Una vez que usted entiende por qué y cuándo su hijo tiene más probabilidad de morder, puede dar pasos para cambiar las situaciones a fin de impedir las mordidas. He aquí algunas de las muchas maneras en que usted puede usar sus observaciones:

  • Si su hijo parece morder cuando está frustrado:

Se le puede decir: “Qué frustrado estás. Quieres ese juguete.” Enseñe a su hijo palabras sencillas como “mío” y “no.”  Enséñele algunas señas o gestos básicos como “ayúdame” y “deja de hacer eso.”

Si su hijo parece morder porque se siente abrumado al jugar con otros o cerca de ellos:

Únase a los juegos de su hijo sentándose en el piso y dándole sugerencias para jugar. Su hijo tal vez necesita ayuda para entender las ideas de otros niños. Tal vez también necesite orientación para aprender y practicar cómo unirse a los juegos, turnarse, compartir cosas, comunicarse con otros niños y pedir ayuda si la necesita. Por ejemplo, si otro niño intenta sacarle la muñeca a su hija, usted podría decir:

“María piensa que sería divertido jugar con tu muñeca. Quiere jugar con ella también. ¿Podemos mostrar a María dónde están las demás muñecas?”

  • Si le parece que su hijo muerde para ver qué pasa cuando muerde:

Explíquele clara y tranquilamente que las mordidas duelen. Reaccione de manera neutral, sin emociones. Dé una explicación breve que no tenga nada de interesante, para evitar mostrar a su hijo que las mordidas producen una gran reacción en el adulto. Las reacciones intensas en los adultos pueden hacer que el niño perciba las mordidas como un refuerzo o una recompensa.

Anime a su hijo a hacer experimentos de otras maneras con las causas y los efectos. Por ejemplo, se le puede enseñar cómo decir adiós con la mano para que otros le respondan, o deje que su hijo le haga cosquillas y luego reaccione con mucha risa.

  • Si le parece que su hijo puede morder para recibir un estímulo oral:

Ofrézcale bocados saludables y crujientes como galletas saladas o prétzeles en los momentos de merendar. También se le pueden ofrecer objetos apropiados e interesantes para mascar, como juguetes de dentición.

  • Si su hijo muerde a causa de la dentición:

Dele un anillo de dentición o un paño para mascar. Los juguetes enfriados también pueden aliviar el dolor de las encías.

  • Si su hijo tiende a morder cuando está cansado:

Ofrézcale oportunidades más frecuentes para descansar. Vaya adelantando poco a poco las siestas o la hora de acostarse en intervalos de 10 a 15 minutos. Pida que los demás cuidadores de su hijo lo observen y se quedan cerca cuando el niño parece cansado. Minimice las actividades estresantes o estimuladoras cuando su hijo está cansado.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando tiene hambre:

Intente ofrecerle bocados saludables más a menudo. Muestre a su hijo lo que sí se permite morder: la comida.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando está aburrido:

Proporcione actividades y juguetes novedosos e interesantes para explorar. Cambie el ambiente cuando sea necesario (cuando vea que su hijo está aburrido o no puede enfocarse en lo que hace) haciendo una rotación de los juguetes, o saliendo o entrando a espacios diferentes para jugar.

  • Si cree que su hijo puede morder cuando se siente ansioso:

Hable sobre cualquier cambio que el niño puede estar experimentando.

Ayude a su hijo a usar palabras o señas para nombrar sus sentimientos. Intente reducir la confusión y la incertidumbre hablando sobre las transiciones, los horarios, los planes etc.

Bloque 3: Nuestros niños  

  • ¡Fiesta! – Cumpleaños de marzo
  1. Abril Alemán
  2. Josefa Trejo
  3. José Flores
  4. Zulma Franco – Amigos en Azul
  5. Esmeralda Armenta
  6. Paulino Mendoza
  7. Mark Zarate
  8. Maribel Melchor
  9. Nayely Mares Naba
  10. Adriana Gonzalez
  11. Yacid Esquivel

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Les invitamos a mandar los nombres de las personas que quieran felicitar por su cumpleaños  durante el mes de marzo, felicitaremos a los cumpleañeros en cada programa y el final del mes todos los que están en la lista, participaran en una rifa.

  • Cuéntame un cuento: El pez mordedor
    Por, Eva María Rodríguez

    El pez mordedor El fondo del mar está lleno de criaturas curiosas. En unas aguas profundas vivió una vez un pequeño pez muy peculiar al que un día le salió un diente de leche chiquitín y del que estaba muy orgulloso porque lo hacía diferente al resto de los de su especie. Como era un pez que se alimentaba sólo de plancton y plantas marinas, utilizaba su diente para morder jugando a otros peces como él o incluso más grandes. Él pensaba que era divertido, pero la verdad es que a los demás no les hacía nada de gracia.

    El pez mordedor poco a poco se fue quedando sin amigos, hasta que se quedó más solo que la una. Y como no tenía amigos con los que jugar, empezó a morder a peces desconocidos. Estos peces no sabían que el pez estaba de broma, y se enfadaban mucho cuando les mordía. En una ocasión, mordió a un enorme tiburón que se enfadó tanto que estuvo a punto de comérselo. Menos mal que se dio cuenta a tiempo y se escondió en un arrecife cercano.

    Los que habían sido amigos del pez mordedor estaban preocupados por él. Puede que él creyera que sus juegos eran muy divertidos, pero si seguía así iba a acabar muy mal. Así que decidieron ir a hablar con él urgentemente para que cambiara.

    Pero alguien se les adelantó. Unos peces a los que el pez mordedor había mordido en un par de ocasiones le regalaron una piedra que habían pintado de verde diciéndole que era una nueva clase de alga marina. El pobre pez se la quiso comer y se rompió su preciado dientecillo.

    Cuando los amigos del pez mordedor acudieron en su ayuda se lo encontraron llorando, muy angustiado por haber perdido su valioso diente.

-¿Qué hacéis vosotros aquí? -dijo el pez mordedor a los otros peces-. Creía que ya no queríais saber nada de mí.

-Veníamos a advertirte de que algo como esto te acabaría pasando -dijo uno de ellos-. Pero parece que hemos llegado tarde.

-¿No te das cuenta de que tus juegos son sólo divertidos para ti? -dijo otro de los peces-. Cuando juegas con otros lo bueno es que  todos se diviertan, no sólo tú.

-Lo siento, amigos -dijo el pez mordedor-. He aprendido la lección demasiado tarde. Espero que al menos podáis perdonarme.

-¡Por supuesto, te perdonamos! -dijeron todos los peces a coro. ¿Para qué están los amigos?

En ese momento apareció el Hada Sirena, una criatura excepcional que no suele dejarse ver entre sus vecinos marinos. Todos los peces quedaron maravillados ante su belleza y ante la ternura y la paz de su mirada.

-Como veo que estás arrepentido te voy a hacer un regalo -dijo el Hada Sirena-. Si prometes no volver a morder a nadie te devolveré tu diente.

-Por supuesto, así lo haré -respondió el pez.

El Hada Sirena devolvió al pez su diente y el pez mordedor recuperó también a sus amigos, que le regalaron un pez de mentira para que lo mordiera cuando tuviera ganas de jugar. Y así todos vivieron felices para siempre.

  • Entre padres y educadores… consejos y reflexiones

¿Qué hacer cuando las mordidas continúan?

Tenga paciencia. Puede llevar tiempo aprender una manera nueva de hacer frente a los sentimientos difíciles. Siga observando para comprender, lo mejor que pueda, el propósito de las mordidas y la necesidad que satisfacen. Manténgase tranquilo cuando su hijo muerde y enfóquese en enseñarle maneras alternativas de satisfacer sus necesidades. Siga usando palabras para expresar la experiencia de su hijo: “No te gusta cuando Martín te muerde. Puedes decirle ‘deja de hacer eso.”’

Quédese cerca de su hijo mientras está jugando con otros niños y/o durante momentos cuando cree que su hijo tiene más probabilidad de morder. Cuando usted está cerca, su hijo se sentirá más seguro y a usted se le hará más fácil intervenir antes de una mordida.

  • Hable con otros adultos que cuidan a su hijo.

Discuta con el maestro preescolar u otros cuidadores de su hijo las estrategias que usted usa cuando el niño muerde. Descríbales sus observaciones sobre los momentos cuando su hijo parece más propenso a morder. Pida ayuda y sugerencias a su proveedor de cuidado para impedir las mordidas y manejarlas cuando ocurran. Intente lograr que todos los cuidadores usen el mismo planteamiento hacia las mordidas.

Instruya a su hijo sobre los dientes y para qué sirven.

Los dientes son para masticar alimentos, no a personas. Ofrezca a su hijo cosas apropiadas para mascar.

Lea libros sobre las mordidas. Al leer, pregunte a su hijo cómo los varios personajes pueden sentirse. Si su hijo tiene casi 3 años, se puede pedir que le “lea” el libro diciéndole lo que está pasando de acuerdo a las láminas.

 Algunos libros recomendados son:

  • Los dientes no son para morder, por Elizabeth Verdick
  • No Biting, por Karen Katz
  • Testimonios – Llamadas
  • Información local:

Bloque 4: Hasta la próxima

  • Sorteos
  • Despedida

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa

Maneras de tratar las mordidas de su hijo- El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Temprano:

http://csefel.vanderbilt.edu/documents/biting-parenting_sp.pdf

El pez mordedor: http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/el-pez-mordedor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s