Programa 258:

Formato CONSTRUYENDO FAMILIAS FUERTES

Miércoles 14 de septiembre de 2016
Programa # 258

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Les invitamos a participar llamando al 608-321-1480

Escucha: 

☆ La pregunta de hoy: ¿Cómo puedo enseñar a mis hijos a cooperar con mis pedidos?

Un estudio de caso: A Kevin y Chelisa les parece que ya no pueden más.  Constantemente deben recordar a sus tres hijos que recojan los juguetes, que jueguen con cortesía y que ayuden con los quehaceres.  Les gustaría mucho que sus hijos, de 6, 4 y 3 años de edad, cooperaran con sus pedidos.  Pero a menudo les parece que los tres están descontrolados y no quieren cooperar.

Corren dentro de la casa, dejan juguetes en el piso y se niegan a quedarse sentados a la mesa para las comidas.  Muchas veces, cuando los niños no acatan las reglas, se producen como resultado gritos, frustración y lágrimas.  Hace poco Kevin y Chelis han dejado de pedir que sus hijos acaten las reglas, ya que simplemente es demasiado difícil lograr que cooperen.

Manténgase en sintonía para saber más sobre este tema…

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

Los niños pequeños pueden aprender a hacer lo que los adultos esperan que hagan, incluyendo los quehaceres simples, si las expectativas son apropiadas para su edad y se las enseñan.

Colaborar es responsabilidad de todos, aunque facilitar el proceso requiere de trabajar la fortaleza interna. Mirar a otro con una actitud de amor y colaboración. Si cada uno aportara algo, se podrían hacer grandes actos a favor de los que más nos necesitan y esto hablaría de nuestro alto sentido altruista, haciendo la vida más ligera a los demás, especialmente a nuestros niños.

¿Cierto o falso?

Los niños pueden y deben colaborar en las tareas del hogar.

Definitivamente……. ¡??????!

La formación del valor de la colaboración, es esencial en la educación para la paz, puesto que se trata de que los hombres y las mujeres, los niños y las niñas, aprendan a obrar juntamente con otro u otros con un mismo fin.

Para sentar la base del aprendizaje de este valor en los niños y las niñas, es necesario enseñarlos a realizar muchas y variadas acciones, tales como socorrer a otro, saber coordinar acciones para realizar un trabajo conjunto, prestar ayuda a otros para realizar un fin común, sentir alegría colectiva por el logro de un resultado, defender a los compañeros y ayudarlos cuando se encuentren en dificultades.

La cooperación y ayuda mutua ha de enseñarse desde las primeras edades, porque el niño, por su propio egocentrismo tiende a quererlo todo para sí y no compartirlo con nadie, pero cuando empieza a realizar acciones a favor de los demás, su egocentrismo inicial cede el paso a la conducta gregaria y cooperadora.

El reforzamiento por el adulto de los comportamientos favorables a una relación de ayuda entre los niños, es uno de los elementos principales en el surgimiento de emociones que acompañan los encuentros cooperadores, y el pequeño, por lograr la aprobación del adulto, va poco a poco manifestando cada vez más aquellos comportamientos que se les refuerzan como positivos en sus relaciones con los demás, como es la ayuda mutua.

El modelo proporcionado por el adulto es otro elemento de crucial importancia, porque el niño tenderá a imitar lo que ve hacer a los mayores, así que en la medida en que estos favorezcan la cooperación y la ayuda a los demás, el niño tenderá a imitar esas conductas en un inicio, y luego desarrollarlas por sí mismo.

No obstante, el trabajo cotidiano del educador para formar este valor en los niños no es fácil, y requiere de mucha paciencia y comprensión, a la vez que un gran conocimiento de las particularidades de los niños de esta edad.

Cuando el adulto refuerza los comportamientos de ayuda entre los niños, les anima a que los repita y los adopten como parte de su comportamiento habitual.

http://www.waece.org/webpaz/bloques/cooperacion.htm

☆ Poema del día:
Los Ratones, por Lope de Vegauno

Se juntaron los ratones

Para librarse del gato;

Y después de largo rato

De disputas y opiniones,

Dijeron que acertarían

En ponerle un cascabel,

Qué andando el gato con él,

Librarse mejor podrían.

 

Salió un ratón barbicano,

Colilargo, hociquirromo

Y encrespando el grueso lomo,

Dijo al senado romano,

Después de hablar culto un rato:

– ¿Quién de todos ha de ser,

el que se atreva a poner

ese cascabel al gato?

 

Tema del día: Enseñando a nuestros niños a colaborar

El enfoque

Los niños pequeños pueden aprender a hacer lo que los adultos esperan que hagan, incluyendo los quehaceres simples, si las expectativas son

apropiadas para su edad y se las enseñan. A continuación, presentamos

información sobre lo que usted puede esperar de su hijo de edad preescolar y algunos consejos para ayudar al niño a aprender y cooperar con sus pedidos.

Lo que se puede esperar
Muchos niños de 3 años pueden…

  • Guardar la ropa sucia
  • Guardar juguetes o libros
  • Guardar la ropa limpia
  • Guardar sus zapatos
  • Poner trastes no quebradizos en el fregadero
  • Limpiar la mesa con una esponja
  • Echar basura al cubo de basura
  • Poner servilletas en la mesa
  • Lavarse las manos sin ayuda

Muchos niños de 4 años pueden…

  • Recoger juguetes cuando se les pide hacerlo
  • Guardar la ropa limpia
  • Vestirse sin ayuda
  • Desvestirse y poner la ropa en su lugar
  • Lavarse en la bañera
  • Cepillarse los dientes sin ayuda
  • Poner utensilios para comer en la mesa
  • Poner comida seca para mascotas en un tazón
  • Guardar los juguetes para jugar afuera

Muchos niños de 5 años pueden…

  • Recordar y repetir las reglas de la casa
  • Pedir permiso a los adultos para hacer actividades
  • Seguir reglas y rutinas establecidas sin que se les pida hacerlo (por ej., lavarse las manos antes de comer, guardar los juguetes antes de acostarse)
  • Hacer quehaceres simples sin ayuda (por ej., dar de comer a una mascota, recoger las cartas del buzón, hacer la cama)
  • Ayudar a un adulto con quehaceres más complejos (por ej., regar plantas, doblar la ropa limpia, lavar los trastes, sacar el polvo)
  • Cuidar de sí mismo sin ayuda en la mayoría de las actividades de auto-cuidado

Los niños que tienen discapacidades pueden necesitar ayuda especial para satisfacer estas expectativas. Usted tal vez quiera hacer lo siguiente:

  • Hacer que su hijo haga solo una parte de la tarea, para que usted complete la parte en que encuentra más dificultades
  • Ofrecer a su hijo ayuda para que pueda completar la tarea
  • Dar instrucciones de maneras diferentes (por ej., usando un dibujo o un gesto) para que su hijo comprenda lo que se le pide

Cómo enseñar a su hijo a hacer quehaceres simples

¿Le sorprende que niños pequeños puedan manejar tantas actividades y responsabilidades diferentes? ¿Le interesa lograr que su hijo sepa hacer más cosas en forma independiente? Si usted quiere que su hijo tenga una habilidad o sepa hacer algo, tiene que enseñarle lo que debe hacer.

Realmente no es tan complicado como pueda parecer. Para enseñar a su hijo o hija a hacer una tarea, siga los siguientes 5 pasos:

  1. Diga claramente lo que quiere que su hijo haga. Por ejemplo, si usted

quiere que su hijo eche una servilleta a la basura, podría decirle: “Andrés, ve y pon tu servilleta en el cubo de la basura”. A veces los padres y madres no describen muy claramente lo que esperan. Por ejemplo, podrían preguntar:

“¿Dónde se pone eso?”, o decir: “No eches tu basura al fregadero”.

Estas instrucciones no le comunican al niño precisamente lo que se

espera, de modo que tal vez no produzcan el comportamiento deseado.

  1. Si su hijo no parece estar seguro sobre lo que se espera o no entiende la instrucción, dígale después de darle la instrucción: “Déjame mostrarte cómo hacerlo” (usando un tono de voz suave y paciente) y ofrezca a su hijo la cantidad mínima de ayuda que necesita para hacer la tarea.
  1. Cuando su hijo intenta hacer la tarea o acata el pedido, encomie su esfuerzo inmediatamente. Se le podría decir: “¡Mira! Qué niño grande eres. Puedes echar la basura al cubo”. La clave es dar el encomio con entusiasmo y decir específicamente lo que hizo su hijo.
  1. No se extrañe si la primera vez que su hijo intenta hacer algo nuevo (por ej., poner los utensilios para comer en la mesa, las medias en el cajón o los juguetes en el estante), sus esfuerzos no son como se podría desear (por ej., si los utensilios para comer están fuera de su lugar o las medias están un poco desarregladas). Cuando su hijo aprende por primera vez a hacer una tarea, es muy importante alentar sus intentos. Si usted desanima o reprende a su hijo ya que no hizo todo correctamente, el niño podría tener menos entusiasmo para volver a intentar la tarea.
  1. Su hijo tal vez necesite practicar la tarea o habilidad nueva antes de que pueda hacerla sin ayuda. Si la tarea es complicada y usted ha mostrado a su hijo cómo hacerlo (por ej., guardar los juguetes en el estante), puede ser buena idea evitar el mostrarle cómo hacerlo y simplemente darle instrucciones verbales. Recuerde qué al dar instrucciones, se necesita describir exactamente lo que quiere que su hijo haga (por ej., recoger los bloques y echarlos al cubo), y responder con encomio cuando el niño complete la tarea.

¿Por qué a veces se rehúsan a cooperar?

Los niños preescolares aprenden cómo expresarse y relacionarse con otros. Cuando no cooperan, no se trata siempre de una negativa deliberada a acatar sus instrucciones, sino que puede deberse a otras razones. Por ejemplo, tal vez su hijo…

  • Necesita una advertencia de que usted espera que deje de hacer lo que estaba haciendo para acatar su pedido
  • Está pensando en otra cosa y no escucha el pedido
  • No entiende claramente lo que usted quiere
  • Está más acostumbrado a recibir atención negativa (por ej., se le grita o regaña) y puede rehusarse a obedecer para llamar esa clase de atención

Al pensar sobre por qué su hijo tal vez no le hace caso, usted puede determinar lo que debería hacer luego. Por ejemplo, puede ser necesario dar a su hijo una advertencia antes de pedir que haga algo. Si su hijo tiene una discapacidad o retraso en el lenguaje, puede ser necesario darle un indicio concreto para mostrarle lo que quiere que haga (por ej., darle el cepillo de dientes para indicarle que es hora de cepillarse los dientes).

Tal vez usted necesite agacharse para ponerse al nivel de su hijo y llamar su atención (por ej., mirar a su hijo a los ojos o tocarlo suavemente) antes de pedirle algo. Si su hijo busca la atención negativa –es decir, si se porta mal para llamar la atención sobre sí mismo–, usted puede pasar por alto lo que ha hecho mal, sin regañar a su hijo ni hablarle, para luego encomiarlo cuando hace algo apropiado.

Felicitaciones a Orlando Rodríguez Ganador
del segundo premio 
de agosto

¡Cumpleaños de septiembre!

  1. Imelda Medina -16
  2. Norma García Jiménez – 11
  3. Carolina Morales
  4. Nick Pérez
  5. Janeth Rueda Gutiérrez –
  6. Anthony Armenta – 17
  7. Guillermo Daniel Téllez
  8. Maria Dary
  9. Maria Ramirez – 18
  10. Eduardo Arangua – 6
  11. Amanda Villalpando
  12. Silvia Gómez
  13. Nicolás Tapia de parte de Mario Tapia
  14. Manny Montoto – 10
  15. Luis Montoto – 3

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! Y RIFA….

Les invitamos a mandar los nombres de las personas que quieran felicitar por su trescumpleaños durante el mes de julio, felicitaremos a los cumpleañeros en cada programa y el final del mes todos los que están en la lista, participaran en una rifa.

Cuéntame un cuento:

Cuento, Tintero y Pluma,

Por Pedro Pablo Sacristan

En una pequeña ciudad hubo una vez un cuento vacío. Tenía un aspecto excelente, y una decoración impresionante, pero todas sus hojas estaban en blanco. Niños y mayores lo miraban con ilusión, pero al descubrir que no guardaba historia alguna, lo abandonaban en cualquier lugar.

No muy lejos de allí, un precioso tintero seguía lleno de tinta desde que hacía ya años su dueño lo dejara olvidado en una esquina. Tintero y cuento lamentaban su mala suerte, y en eso gastaban sus días.

Quiso el azar que una de las veces que el cuento fue abandonado, acabara junto al tintero. Ambos compartieron sus desgracias durante días y días, y así hubieran seguido años, de no haber caído a su lado una elegante pluma de cisne, que en un descuido se había soltado en pleno vuelo. Aquella era la primera vez que la pluma se sentía sola y abandonada, y lloró profundamente, acompañada por el cuento y el tintero, que se sumaron a sus quejas con la facilidad de quien llevaba años lamentándose día tras día.

Pero al contrario que sus compañeros, la pluma se cansó enseguida de llorar, y quiso cambiar la situación. Al dejar sus quejas y secarse las lágrimas, vio claramente cómo los tres podían hacer juntos mucho más que sufrir juntos, y convenció a sus amigos para escribir una historia. El cuento puso sus mejores hojas, la tinta no se derramó ni un poco, y la pluma puso montones de ingenio y caligrafía para conseguir una preciosa historia de tres amigos que se ayudaban para mejorar sus vidas.

Un joven maestro que pasaba por allí triste y cabizbajo, pensando cómo conseguir la atención de sus alumnos, descubrió el cuento y sus amigos. Al leerlo, quedó encantado con aquella historia, y recogiendo a los tres artistas, siguió su camino a la escuela. Allí contó la historia a sus alumnos, y todos se mostraron atentos y encantados.

Desde entonces, cada noche, pluma, tintero y cuento se unían para escribir una nueva historia para el joven profesor, y se sentían orgullosos y alegres de haber sabido cambiar su suerte gracias a su esfuerzo y colaboración.

Entre padres y educadores… consejos y reflexiones

Usando horarios visuales para ayudar a los niños con las rutinas…

  • Prepararse para la escuela
  • Prepararse para ir a dormir:
  • Rutina después de la escuela:
  • Limpiar la habitación:

Declaración Universal del Derecho del niño a escuchar cuentos
1) Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene el derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.

2) Todo niño tiene pleno derecho a exigir que sus padres les cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa, sino que se están auto-condenando a que su hijo jamás les vuelva a pedir otro cuento.

3) Todo niño que por una razón no tenga a nadie que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho a pedirle al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando éste demuestre que lo hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.

4) Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos. Aquellos niños que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otros lugares de concentración infantil en donde con entera libertad podrán contar cuantos cuentos quieran.

5) Todo niño tiene derecho de gozar en plenitud de las fábulas, mitos y leyendas de la tradición oral de su país. En el caso de los niños americanos estos deben incluir los relatos indígenas, cuentos costumbristas y de toda la literatura oral creada por el pueblo.

6) Todo niño tiene derecho de saber quiénes fueron José Martí, Hans Christian Andersen, Gabriel García Márquez y María Elena Walsh. Las personas adultas están en obligación de poner al alcance de los niños todos los libros, cuentos y poesías de estos autores.

7) Todo niño tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como modificar los ya existentes creando su propia versión. En los casos en los que los niños están muy influenciados por la televisión, los padres están en la obligación de descontaminarlos conduciendo su imaginación por el camino de un buen libro de cuentos infantiles.

8) Todos los niños tienen derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos.  Lo único obligatorio es que éstos sean hermosos e interesantes.

9)Todo niño tiene derecho a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.

10) Finalmente, todo niño tiene derecho a crecer acompañado de las aventuras de “Alicia, el Tío Tigre y Tío Conejo”, de aquel burrito llamado Platero, del Gato que tenía unas botas de siete leguas, del Colorín Colorado de los cuentos y del inmortal “Había una vez….”, frase mágica donde las haya, que abre las puertas de la imaginación en la ruta hacia los sueños, que no sólo acompañarán la niñez sino que formarán parte de nuestros conocimientos hasta el fin de los siglos.

Autor: Anónimo

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 ¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa

Cuento, Tintero y Pluma
http://cuentosparadormir.com/infantiles/cuento/cuento-tintero-y-pluma

Como enseñar a su hijo a cooperar con sus pedidos
http://csefel.vanderbilt.edu/documents/teaching_cooperate_sp.pdf

Prepararse para la escuela
https://www.understood.org/~/media/80552814baba46a29769ee7056cccfb9.pdf

Prepararse para ir a dormir:
https://www.understood.org/~/media/31440fafd50b40fa9c4183df773fc635.pdf

Rutina después de la escuela:
https://www.understood.org/~/media/c30541e94444471a8869a9624794de42.pdf

Limpiar la habitación:
https://www.understood.org/~/media/d9d4cdc599fc4808b146c63f6ade91af.pdf

Educamos: La cooperación y ayuda mutua
http://www.waece.org/webpaz/bloques/cooperacion.htm

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