Programa 277: Enseñando sobre emociones: El egoismo

Enseñando emociones- El egoismo
Programa # 277 – 22 de febrero, 2017

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Escucha: 

El tema de hoy: Enseñando sobre emociones: El egoismo

El egoísmo es la condición personal de los que tienen un desmedido, inmoderado y excesivo amor a sí mismos y a sus propios intereses, descuidándose de los demás. No han descubierto que disfruta más el que da, que el que recibe.

Los egoístas siempre van a lo suyo, son incapaces de sentir las necesidades del prójimo. Prefieren marfil, sin querer darse cuenta, ni comprender nada, para no tener que aceptar su propio egoísmo.  En el prójimo solamente ven peldaños para ir subiendo, u objetos para utilizarlos en su propio beneficio, sin darse cuenta que ser desprendido y ayudar a los demás, produce más satisfacciones, que todos los actos de egoísmo juntos.

El egoísta no es generoso, es soberbio, inseguro, auto consentido y mal educado. Le falta carácter y es incapaz de rectificar su camino, porque siempre soslaya el deber. No quiere aceptar que su pobre y relativa felicidad artificial, no será duradera, si no lucha contra su egoísmo personal.

El egoísmo está apoyado en el vicio de la avaricia, incluso en la distribución de las herencias, en la participación en los gastos comunes familiares, en la ayuda a los padres ancianos u otros familiares necesitados, etc. Desgraciadamente, estos casos de egoísmo extremos, suelen terminar en graves discusiones, enfados y riñas entre los familiares.

No es difícil reconocer a las personas egoístas y sus actitudes. Es cuestión de fijarse en su comportamiento ante los demás, o hablar un rato con ellos. No vale la disculpa, de que quieren cerrarse y concentrase en sus propios problemas. Pero para calificarlos como egoístas, debemos seguir el refrán: Ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A cualquiera, no se le puede calificar de poco generoso, avaricioso, ambicioso, tacaño, etc. Hace falta darse cuenta y cerciorarse de su egoísmo.

A todos nos gustaría, que todo el mundo dejara a un lado su egoísmo y se comportara con altruismo, generosidad, caridad, filantropía, desinterés, abnegación, sacrificio, humildad, sencillez, solidaridad, etc. Pero cada uno debemos comenzar a practicar esas virtudes y valores humanos, para que así cunda el buen ejemplo y desaparezca el egoísmo.

Todos somos un poco egoístas con nosotros mismos, pero algunos incluso, nos esforzamos en demostrarlo continuamente ante los demás. Nos gustaría no ser egoístas, pero no nos esforzamos lo suficiente en ello, es muy duro pensar primero en el prójimo, antes que en uno mismo. Las alternativas entre dar y tener, muchas veces hoy las consideramos irreconciliables. De ahí viene la práctica del egoísmo.

Hay una raya muy sutil, entre lo que es egoísmo, lo que es supervivencia y lo que es mejor para todos. Algunos padres no pueden hacer todo lo que desearían hacer para todos, por lo que deciden hacer las cosas lo mejor posible, intentando que sean en beneficio de todos. Incluso pueden tener que beneficiarse ellos mismos a corto plazo, para que haya en el futuro, un mejor futuro para todos. Puede no ser egoísmo, dedicar mucho esfuerzo y horario al trabajo, si con ello se supone que está sembrando, para que todos disfruten de la cosecha.

Ser padres (o educadores) para enseñar las virtudes y valores humanos y practicarlos, dando así ejemplo, es mucho más complicado, que aplicar cuatro teorías psicopedagógicas y esperar el milagroso resultado. Ser padres supone formarse profesional y familiarmente, querer, proteger, mimar, poner límites, educar, acompañar, aconsejar, ordenar, crear un ámbito cálido de convivencia, sugerir, castigar, orientar, animar, empujar, consolar, servir de modelo, cuestionar, asentir, disentir, comprender, perdonar, resistir, etc.

El egoísta siempre está aislado en su soledad, solamente se cuida de él mismo. Su egoísmo va creciendo continuamente, hasta quedarse solo y volverse un traidor para la familia, los amigos y la sociedad. El que se aísla en su egoísmo, acaba perdiéndose en su auto exclusión, directamente con su comportamiento, despide a los de su alrededor, incluso a los que le quieren.

El egoísmo de conciencia, impide tener un sentido comunitario, que debería llevar a la práctica de las relaciones con el prójimo, empezando por los más cercanos. El egoísta nunca da, siempre dice: “A cuanto toca, sin poner nada”. Siempre termina mal, los demás se dan cuenta y le aíslan.

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

La brecha de la empatía

La vida para los pobres puede ser desafiante: menos recursos para cubrir las necesidades básicas, más inestabilidad en el hogar y en la vida laboral, y condiciones de vida más amenazantes. Por este motivo, es posible suponer que las personas de clases sociales más bajas serían más egoístas y menos dispuestas a considerar las necesidades de los demás que los individuos más ricos, que pueden permitirse el lujo de ser amables.

Pero un creciente número de hallazgos sugieren lo contrario: los que tienen menos recursos atienden más las necesidades de los demás. Por ejemplo, en uno de nuestros estudios se descubrió que las personas que conducían los automóviles más viejos, más baratos eran más propensas a detenerse por un individuo que estaba intentando cruzar la calle en una senda peatonal. Aquellos con los medios para conducir los autos más lindos solían acelerar sin detenerse.

Esto puede reflejar diferencias básicas en cuanto a cómo los ricos y los pobres atienden las necesidades de los demás a su alrededor. Si bien las personas adineradas pueden contar con su dinero en tiempos difíciles, los pobres dependen más de otros e invierten más en sus relaciones.

Para leer el artículo completo: https://www.weforum.org/es/agenda/2016/10/la-riqueza-puede-hacernos-egoistas-y-tacanos-dos-psicologos-explican-por-que/

¿Cierto o falso?

Los bebés menores de 2 años no deben ser expuestos a pantallas electrónicas ……………………………                ¡Cierto!

  • Limite al mínimo el tiempo que el bebé pasa frente a pantallas. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) recomienda que los niños menores de 2 años no sean expuestos a pantallas electrónicas.
☆ Poema del día: por Gonzalo Pérez Alarcón

El EGOÍSTA- POESÍA EXPRESIONISTA
Tormentas de fuego
que ensanchan al ser,
se siente poderoso
cuando está en la cima,
olvidándose que es humano.

Relámpagos atormentan
su luna llena,
no mira a su alrededor
solo se centra en el poder.

Pero un día cae del caballo
como el rayo cae a la tierra,
y la gravedad está invertida,
vientos fuertes retumban
su caricatura.

La alegoría lo mantiene
vivo,
y su caótico es el escorpión
que pica por la cola
envenenando a sus invitados.

Cada día del crepúsculo,
ya se levanta con color negro,
con gris,
quiere cambiar
como camaleón
y la oscuridad no lo deja…

 

¡Cumpleaños de febrero!

  1. Varús Mena
  2. Lesli Jimenez
  3. Monica Pedro Ojeda
  4. Jorge Luis Cuatle
  5. Axel
  6. Johnny García
  7. J. Alcántara
  8. Juan José Arbizu
  9. Aislin
  10. Emily
  11. América Martinez
  12. Lizbeth
  13. Stephania
  14. Cinthya
  15. Lilliana
  16. Chloe Marie
  17. Katie

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!  

Cuéntame un cuento: Los dos amigos y el oso

http://www.menudospeques.net.

Choli vivía solo en compañía de su perrito, se querían mucho los dos e iban siempre juntos a todas partes. -No tengo más amigo que tú -solía decir el niño. Y el perrito movía la cola alegremente. Aquella mañana había ido a pescar al lago, como de costumbre.

De pronto, de entre los árboles, salió un gran oso y Choli echó a correr sin darse cuenta que el rabo de su perro había quedado apresado entre una ranura del hielo.

Tanto miedo tenía que en aquel momento ni siquiera pensó en su buen amigo y sólo se preocupó de ponerse a salvo. Ágilmente trepó por el primer tronco de árbol que encontró y ya se hallaba mitad de camino cuando oyó los ladridos de su perrito pidiéndole ayuda.

-¡Pobrecito no debí dejarlo, pero si bajo ahora el oso me morderá! -pensó. Y siguió trepando.

Como no podía moverse, al perrito no se le ocurrió nada mejor que echarse al suelo y fingirse muerto para que así el oso no le hiciera nada. Efectivamente, el animal se acercó, le olió con todo cuidado y se volvió a marchar.

Lleno de asombro Choli vio desde su refugio lo que sucedía. Entonces, asegurándose de que había pasado el peligro, descendió del árbol y corrió a liberar de entre el hielo el rabito de su perro. -¡Cuánto me alegro de que no te haya sucedido nada! – exclamó.

Abrazó y acarició al animalito haciendo grandes muestras de cariño. Después preguntó curioso: – Desde arriba me ha parecido escuchar que el oso te daba algún recado al oído. ¿Querrás decirme qué era, puesto que soy tu mejor amigo?

¿De verdad quieres saberlo? -preguntó el perro. -Pues me ha dicho que no es buen compañero quien abandona a su amigo en el peligro. Muy avergonzado de su cobardía. Choli comprendió que el animalito le estaba dando una buena lección y prometió que jamás volvería a ser tan egoísta.

Entre padres y educadores – Consejos y Reflexiones:

Los padres tienen que enseñar a sus hijos, primero con el ejemplo y después con instrucciones claras y concretas. El egoísta es posesivo, egocéntrico, narcisista, presumido, ególatra, inhibicioncita, tacaño, etc.

El egoísmo híbrido, lo manifiestan en el consumo y en otros aspectos de la vida, los que no escatiman nada y derrochan, cuando se trata de satisfacer sus caprichos o necesidades, pero contrarrestan ese egoísmo personal, cuando tienen que decidir sobre cosas sin importancia o baratas. Entonces quieren demostrar que son esplendidos. Suelen ser muy elocuentes cuando gastan para ellos y muy parcos, cuando lo hacen para otros. Compra las cosas buenas y caras para él, pero compra lo más barato y peor para su familia, siempre con interés emocional, personal o social.

Este ejemplo se refleja en los cónyuges, que retienen para sí la parte más importante de los ingresos familiares, y el resto lo entregan a la familia, para que se arreglen como puedan, sin importarles las necesidades familiares.

Los egoístas no se sacrifican por los demás, Primero yo, después yo y siempre yo. Piensan que cuando les toque la hora de los sufrimientos, alguien les ayudará, pues para eso están los familiares, amigos o la sociedad. Se suelen olvidar de los sacrificios que otros hicieron por ellos, y que lógicamente, si no fueran tan egoístas, ahora tendrían ellos que corresponder. ¡Que me den y que me den! ¡A cuanto tocamos sin poner nada!

Cuántas personas están pidiendo a gritos, aunque muchas veces silenciosamente, que alguien les quiera, que alguien les diga una palabra amable, que alguien se sienta satisfecho por ellos. Pero el egoísmo impide ver lo que sucede alrededor, pues solamente quieren escapar emocionalmente, para satisfacer su egoísmo. Buscan ser felices, sin saber muy bien ni dónde, ni cómo, ni con quién. En esa desesperada huida, para satisfacer su egoísmo, se van a lo aparentemente más fácil, buscando compensaciones, huidas y placeres.

Se lucha contra el egoísmo impulsando, arrastrando o volcándose con el prójimo que nos necesita. Ya que tirando de los demás, consciente o inconscientemente, se mejora uno mismo y se produce y consolida la amistad y el amor a los demás, aunque la compensación no sea inmediata, pero sí real y eficaz. Cuando se busca el bien del prójimo, con cariño y naturalidad y servirle sin contraprestaciones, los hijos lo ven y aprenden a tener, menos problemas personales o a solucionárselos. Dándose a los demás, no necesitan de falsas evasiones y escapismos, para sentirse satisfechos.

Yo, y primero yo, es el principal fruto del egoísmo, que suele producir la búsqueda peligrosa y desordenada de placer y la necesidad imperiosa, de evasión física y mental. Algunos tratan de conseguirla, dañándose cada vez más, ignorando inconscientemente su debilidad o anemia emocional y, las formas de salir de ella.

La familia tiene un papel fundamental, en la lucha contra el egoísmo. El amor al prójimo, enseñado en la familia, es la mejor medicina preventiva, el ámbito natural, en el que los hijos deben aprender a amar. El mayor regalo que pueden hacer los padres, es dando su propio testimonio de amar bien al prójimo, empezando por los hermanos, familiares y amigos. Los padres tienen que ser un modelo auténtico de amor, y enseñar a los hijos desde pequeños, que el horizonte o punto de mira, no son ellos mismos, sino los otros.

El egoísta es la antítesis del filantrópico, pues este da todo lo que puede, basado siempre en las 3 T’s (Tiempo. Talento y Tesoro). Con generosidad, pone su experiencia, conocimiento y pasión, al servicio de los demás. El egoísmo también se refleja en las personas, empresas o asociaciones. Los padres tienen que enseñar a sus hijos, a dar generosamente, no solamente cuando es fruto de un impulso, emoción o simpatía. Tienen que aprender a adquirir el conocimiento, para hacerlo dentro de una estrategia de su plan de vida. La idea de dar, debe ir más allá de un regalo o donativo, pues debe hacerse, intentando que las personas y el mundo sean mejores.

Los que quieran eliminar o disminuir su egoísmo, deben saber que, uniéndose a otras personas o grupos altruistas, encontrarán muchas razones, para poder mejorar su forma de convivencia con la sociedad. La unión hace la fuerza, incluso para cambian los defectos propios. Consúltelo como hacerlo con un experto sacerdote, pastor, rabino o imán, según la religión que practique y él le ayudará. Pasar de egoísta a dadivoso no es tan difícil.

El egoísmo en algunas personas no tiene límites, lo quieren todo para sí y nada para los demás, la avaricia les puede. No se quieren da cuenta, de las necesidades que hay delante de sus ojos y siguen queriendo más cosas para ellos, aunque ya lo tengan casi todo, incluyendo lo que no necesitan y lo que les estorba. No se enteran, de que son unos privilegiados y siguen queriendo más y más, incluso aunque no hayan hecho ningún mérito, ni esfuerzo, para conseguir las cosas que tienen.

Hay una emergencia educativa, contra el egoísmo en las sociedades plagadas de consumismo, sin límites, y del culto al Yo y la práctica del Ego. Se necesita que los padres, primeros y principales educadores, con sus derechos y obligaciones, se den cuenta del problema de su difícil y hermosa responsabilidad, de educar a los hijos. También deben aunar sus esfuerzos, compartir experiencias y coordinar los objetivos y acciones, entre los diversos ámbitos: familia, escuela y sociedad. En orden a la transmisión de las virtudes y valores humanos, que son los únicos conceptos, que pueden contrarrestar la plaga del egoísmo actual.

Si tiene algún comentario, por favor escriba al autor del artículo sobre el egoismo: francisco@micumbre.com

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 ¡APRENDER Y CRECER!

 

Fuentes de Información utilizadas para este programa

Información sobre el egoísmo:

https://blog.micumbre.com/2013/06/13/el-egoismo-explicado-a-los-hijos/

Cuento:

http://www.menudospeques.net/recursos-educativos/cuentos-infantiles/amor-amistad/dos-amigos-oso

Los artículos expuestos en Menudos Peques son de uso público y pueden ser utilizados en otras webs siempre que se incorpore un enlace hacia el artículo o a la dirección:  http://www.menudospeques.net.

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