Programa 25: La importancia de cultivar el conocimiento de nuestras raíces culturales.

Estado

Programa # 325 –  21 de febrero, 2018

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Escucha:

El tema de hoy: La importancia de cultivar el conocimiento de nuestras raíces culturales.

Homenaje al poeta y escritor salvadoreño Francisco Andrés Escobar, (Octubre 1942-Francisco Andrés Escobarmayo 2010). 

Francisco Andrés Escobar encontró su vocación de escritor a muy corta edad. A los 10 años, ganó su primer concurso de composiciones a la madre y a partir de esa época su talento lo fue llevando a desarrollar su obra periodística, poética, ensayística y narrativa.

Entre su legado a la literatura salvadoreña, se encuentran ensayos dedicados a la identidad salvadoreña: “Tradición y modernidad en El Salvador” (1993), “Cultura y desarrollo en El Salvador” (1994) y La sociedad civil en la cultura (1995). También se encuentran libros llenos de cuento, historia y poesía: Andante cantabile, Una historia de pájaros y niebla, Petición y ofrenda, Ofertorio, Agnus Dei, Bendición de la nana, Monólogo interior frente a mi hijo, Solamente una vez y El país de donde vengo.

En mayo de 2010, mientras impartía clases en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, Escobar trabajó su último guión radiofónico: una novela sobre la vida de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, el arzobispo mártir.

En el enlace a continuación puede ver y escuchar en las palabras del poeta y escritor la historia de su vida:

https://www.youtube.com/watch?v=g8zPQD6tkpw

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros: La importancia de mantener las costumbres y tradiciones.  Las costumbres y tradiciones conforman un conjunto de oportunidades para estrechar vínculos afectivos entre padres e hijos, al recordar nuestras raíces y transmitir el legado de nuestros antepasados, pues son parte de nuestra herencia cultural. Preservar nuestra cultura significa preservar nuestra identidad.

La cultura condiciona la forma en que usamos el cerebro, señala un estudio del McGovern Institute for Brain Research, del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT, por un equipo de investigadores de la Stony Brook University de Nueva York, del MIT, y de la Stanford University de California.

A esta conclusión han llegado los científicos a partir de una serie de exploraciones de resonancia magnética funcional (fMRI -tecnología que permite medir la respuesta hemodinámica (respuesta de regulación dinámica del flujo de sangre) vinculada a la actividad neuronal- de los cerebros de 20 personas, 10 de ellas orientales recién llegados a Estados Unidos, y otras 10 de origen norteamericano, informa el MIT en un comunicado.

Los resultados obtenidos de dichas exploraciones han demostrado por vez primera que la cultura en que crecemos, así como el nivel de identificación que tengamos con ella, influye en los patrones de la actividad cerebral de nuestras neuronas. Los científicos han publicado un artículo al respecto en la revista especializada Psychological Science.

En un artículo escrito por Yaiza Martínez, sobre este estudio la autora menciona que “La cultura, así como el nivel de identificación que tengamos con ella, no sólo condiciona nuestros comportamientos, sino que también rige los patrones de la actividad neuronal, según un estudio llevado a cabo en Estados Unidos con individuos de dos grupos culturales diferentes. A través de imágenes de resonancia magnética funcional, la investigación descubrió enormes diferencias entre los patrones neuronales de ambos grupos culturales, así como la gran actividad neuronal que se despliega en las áreas cerebrales relacionadas con la atención, cuando se emiten juicios alejados de nuestra cosmovisión cultural…”

De modo que pongamos atención a nuestra herencia cultural, no solo para nuestro beneficio individual, sino para preservar este conocimiento en nuestras familias y comunidades.

 

Poema del día: Petición y Ofrenda – IV, por Francisco Andrés Escobar

Una de las cosas más claras que aprendí

En la escuela de los caminos que anduve

Es que siempre se puede

Poner fuera de lugar a la desesperación.

Aprendí también que el llanto y la sonrisa

Hay que llevarlos sobre pleno rostro,

Sin ocultar con máscaras ambiguas

El tropismo natural de la raíz íntima.

Aprendí que es posible volver sobre los pasos

Para encontrar el medallón perdido

Y hacerlo refulgir en la garganta.

Aprendí que en el espacio entre dos soles

Hay un remanso de hondo pensamiento;

Que cada noche es “este día” una vez,

Que cada día es “este día”, también sólo una vez,

Y que es posible alcanzar

La luz agotada del ocaso

Y renacer con ella la mañana siguiente.

Aprendí que no es el tiempo que encierra la pupila

Lo que la hace sabia y cercana:

Es más bien la posibilidad de mirar cara a cara

En otros ojos

Lo que le da la fuerza para salvar

Y salvarse,

Para reconstruir,

Para crecer,

Para vivir en la exacta dimensión

De lo que piden las fuerzas humanas.

Aprendí, finalmente,

Que entre las cosas que nos hieren

Flota una Presencia Suave

Que conoce el volumen del grito desgarrado

¡Cumpleaños de febrero

  • Chloe Marie Schlueter
  • Mario Bautista
  • Roberto y Olga
  • Joselyn Arce
  • Rosario
  • Keira Sánchez
  • Edilberto Álvarez
  • Edith Álvarez
  • Graciela

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! 

Cuéntame un cuento: Maclovio y Cantarero, por Francisco Andrés Escobar, en su libro “El país de donde vengo.” Páginas 243-246.

Agradecemos a los editores de la Universidad Centro Americana – UCA, el permiso que nos han dado para compartir con nuestros radioescuchas el bello material de este libro.

“El país de donde vengo” de Francisco Andrés Escobar ofrece un mural estampas, crónicas y relatos de El Salvador, que a cada quien recordará aquella niñez que alguna vez se vivía entre la inocencia y los fragores de un país cada vez más lejano. En este libro el autor expresa el entrañable amor por el suelo que lo vio nacer.

Así “El país de donde vengo” es el relato de la infancia en el terruño de Paco Escobar. Estas crónicas que aparecieron, en su mayoría, en diferentes tirajes de La Prensa Gráfica son el testimonio del entrañable amor del escritor por el suelo que lo vio nacer. En estos relatos, se remonta a los recuerdos de su niñez en un pueblito de El Salvador.

El protagonista, es decir, el nieto de la mamá Tula, recuerda la triste partida hacia el otro mundo de su amadísima abuela, quien lo acogió en su seno a la muerte de su única hija. Su abuela, mujer viuda, de temple y mujer de un solo hombre, arrebató al nieto cuando por la tozudez de su yerno, muere su hija en el parto. Ella había presentido una desgracia en el embarazo por lo que pidió al yerno que le permitiera llevar a su hija a un lugar de máxima atención para evitar cualquier desgracia. Sin embargo, él no atendió su ruego y la joven esposa fue atendida por parteras que no pudieron hacer nada ante el parto difícil. El resultado: la madre muere y sobrevive el niño. A partir de ese momento, el nieto es arrebatado por su abuela, para criarlo ella misma.

Así, desde los primeros recuerdos del protagonista la vida transcurrirá en el pueblo. En las crónicas desfilarán todos los personajes: desde el Alcalde, las familias distinguidas del pueblo, los amigos de infancia del protagonista, y de la familia, los demás protegidos e hijos adoptivos de la abuela, hasta los marginados y prostitutas. Estas croniquillas, como las llama el autor, serán un fiel testimonio de las celebraciones religiosas dedicadas al Corazón de Jesús, La Virgen de Guadalupe, el Cristo Negro y la romería a Esquipulas, la celebración del Miércoles de Ceniza y otras actividades religiosas.

Los desfiles del 15 de septiembre con toda la pompa y la chismografía del pueblo, nos dan la puntada humorística; la llegada del circo al pueblo, las veladas escolares y otros acontecimientos más. En cuanto a lo social, a través de las personas que tienen ingreso al Casino, se advierte la estratificación: los del casino, las familias conocidas, el pueblerío, y la indiada. En síntesis, la obra tiene como punto medular la historia de dos amores incondicionales de abuela y nieto en el marco de una sociedad de la primera mitad del siglo XX.

 

☆   Entre padres y educadores – Consejos y reflexiones:

Las familias existen de alguna forma en todas las sociedades del mundo. En muchas culturas, la familia es valorada como la institución más importante. Hay muchos tipos de familias y los roles de sus miembros pueden ser diferentes de cultura a cultura.

Pero los principios básicos de la familia son los mismos en todo el planeta, y eran los mismos cuando tus antepasados iban a trabajar, criaban a sus hijos, celebraban festividades o rituales y hacían muchas de las actividades diarias que tú haces hoy. Los vínculos que te unen a tus antepasados pasan por actividades similares.

Entender la importancia de la historia familiar es una herramienta valiosa para los niños que pasan por los años más determinantes de su vida. Una encuesta reciente entre adolescentes preguntaba: “¿Si tuvieras que escoger entre ser rico o famoso, ¿qué escogerías?” La respuesta de la mayoría, especialmente entre las jovencitas, fue “ser famosa”.

Hoy los medios frecuentemente dan a los niños la idea de que su identidad está basada en lo que hacen, no en lo que son. Aprender sobre sus antepasados ayuda a los niños a valorar su herencia y lo que son como individuos. Nuestros antepasados son mucho más que nombres atados a ciertas fechas. Ellos eran personas con alegrías, esperanzas, viviendas, penas y problemas que muy posiblemente influyeron en tu vida y en la vida de tus hijos.

Frecuentemente olvidamos cuanto nuestros antepasados pudieron haber luchado y cuanto se sacrificaron. Tu familia fue el instrumento en cuyas bases se estructuró lo que eres hoy. Mira hacia atrás en la historia de tu familia y conoce sus vidas, sus historias. Algunas de esas historias van a tener un gran impacto en la forma en que tus hijos se ven a sí mismos y los van a ayudar a entender y a apreciar lo que son y de dónde vienen.

Muchas familias tienen la tradición de recordar y contar las historias y las anécdotas familiares. Algunas veces estas son divertidas y algunas veces son tristes; cuentos de tías, tíos, abuelos, bisabuelas, tatarabuelos y otros familiares son contados y recontados de generación en generación; especialmente en los días en los que toda la familia se reúne para celebrar un acontecimiento, jóvenes y viejos van a rescatar los antiguos y polvorientos álbumes fotográficos de algún rincón, las cartas o los recortes de periódico que revelan rostros y lugares capturados en el tiempo.

Piensa en compartir esa tradición con tus hijos la próxima vez. Descubre todo lo que puedas sobre la vida de tus antepasados, incluyendo sus ocupaciones, sus amores y sus hobbies. ¿Cómo era la vida en su tiempo?   ¿de qué acontecimientos estaba hablando la gente?, ¿cómo era un día típico para ellos? Comparte con tus hijos historias que revivan el tipo de personas, hombres y mujeres que tus antepasados eran. Explícales como influenciaron tu vida e hicieron la diferencia en sus propias familias y comunidades.

Ayuda a tus hijos a reconocer que, como tus ancestros, ellos también pueden convertirse en individuos que influencien a la familia a los amigos y a los colegas por las generaciones venideras. Mirando hacia atrás a través de las distintas generaciones, puedes encontrar que los talentos de ciertos personajes -para el arte o la música, por ejemplo- siguen vivos en tu familia.

Algunas veces, explorar la historia familiar puede ser difícil ya que es posible que descubras cosas sobre tus antepasados que no esperabas o que simplemente no te gusten. Sin embargo, ve la historia de tu familia como un todo con diferentes ángulos, no evites compartir las cosas dolorosas con tus hijos, precisamente, esos son los detalles que le dan vida a tus antepasados y los hacen reales y eso ayuda a tus hijos a reconocer el carácter y los talentos que los hacen únicos y les ayudarán a decidir cuáles características adoptarán para que permanezcan entre los miembros de la familia que vendrán después.

En la próxima reunión familiar, sube al ático o desciende al sótano para recolectar fotografías, artículos de prensa o momentos especiales que le den vida a tu historia familiar. De hecho, no tienes que esperar hasta la próxima ocasión, muchas familias comparten fotografías relatos y anécdotas en línea. Tus hijos – la próxima generación de historiadores de la familia – pueden estar hambrientos por tomar parte en un intercambio de esa clase y aprovecharlos para aprender y hacer preguntas sobre el legado de tu familia.

Al ritmo de ese pasado que cobra vida a través de las historias y las fotografías que salen a la luz, tus hijos descubrirán que, mientras los amigos pueden ir y venir, la familia es para siempre.

Una familia para siempre: antepasados que moldean nuestras vidas:  https://www.fatherhood.gov/sites/default/files/files-for-pages/familiaparasiempre_foreverfamily.pdf

 

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 

 ¡APRENDER Y CRECER!

 

Fuentes de Información utilizadas en este programa

 Una familia para siempre: antepasados que moldean nuestras vidas:

https://www.fatherhood.gov/sites/default/files/files-for-pages/familiaparasiempre_foreverfamily.pdf

¿Por qué es importante mantener las costumbres y tradiciones?

http://www.minedu.gob.pe/rutas-del-aprendizaje/documentos/Primaria/Sesiones/Unidad04/TercerGrado/integrados/3G-U4-Sesion10.pdf

La cultura rige también la actividad del cerebro, por Yaiza Martínez – Escritora, poeta y periodista:

https://www.tendencias21.net/La-cultura-rige-tambien-la-actividad-del-cerebro_a2035.html

 

“El país de donde vengo” de Francisco Andrés Escobar

El material fue utilizado con autorización por escrito de UCA editores.  Vea el mensaje a continuación:

 Buen día estimadas Dña. Romilia y María del Carmen.

No hay ningún problema para proceder. Muchas gracias por utilizar nuestros libros en su interesante proyecto. Cordialmente,

Sajid Alfredo Herrera Mena.

El 14 de febrero de 2018, 10:43, Maria del Carmen Escobar de Sermeño <mayeescobardiaz@gmail.com> escribió:

Buenos días

 

Estimado sr. Herrera

 

Reenvío a usted este correo para que oriente al respecto a la señora Romilia Schlueter Escobar, mi querida hermana.

 

Buen  dia

 

Maria del Carmen Escobar

estudiante de maestría en Teología Latinoamericana

 

El 14 de febrero de 2018, 9:21, Romilia Schlueter <Romilia@supportingfamiliestogether.org> escribió:

Señores editores de la UCA:

En mi reciente viaje a El Salvador, visité la librería de la UCA y compré el libro “El país de donde vengo,” por Francisco Andrés Escobar.  Les escribo para pedir autorización para leer uno de los cuentos que forman parte de ese libro en el programa de radio que es transmitido cada semana como parte de mi trabajo con la Asociación Juntos Apoyando Familias, una organización sin fines de lucro.  El programa está diseñado como una clase en la que los radioescuchas pueden participar activamente por medio de llamadas por teléfono y mensajes de texto; los materiales del programa están disponibles para nuestra audiencia por escrito y audio.  Nuestra audiencia primaria son familias y educadores de los primeros años.  Nuestro sitio web: www.supportingfamiliestogether.org.  El blog para el programa de radio: apoyandofamilias.wordpress.com.

Les agradezco de antemano su amable respuesta a mi petición que espero anime a muchos de mis compatriotas en el extranjero a comprar este hermoso libro.  He copiado este mensaje a mi hermana María del Carmen Escobar de Sermeño, quien me hizo el favor de acompañarme a comprar libros en la UCA.

Saludos desde este frio Wisconsin, espero el calor de su permiso para compartir algunos de los cuentos.

Romilia Escobar Schlueter, BS, MA, IMH-E®

Programa 324: Lo que más necesitan los niños para crecer fuertes, sanos y felices.

Programa # 324 –  14 de febrero, 2018

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Escucha: 

 

Este programa es el cuarto de una serie de programas utilizando los materiales de los Centros para el control y la Prevención de enfermedades -CDC, enfocados en los aspectos esenciales para la crianza de niños pequeños y preescolares.  Visite el sitio web del CDC para más información.

El tema de hoy: En este día en el que celebramos el amor y la amistad, nos enfocaremos en lo que más necesitan los niños para crecer fuertes, sanos y felices.

Amabilidad hacia los niños, amor por los niños, bondad para los niños – estas son las únicas inversiones que nunca fallan.

-Henry David Thoreau

Tipos de recompensas:

Existen varios tipos de recompensas. La mayoría de las personas piensan que las recompensas son juguetes, caramelos u otras cosas que cuestan dinero. Ese tipo de recompensas se llaman “recompensas materiales”. Otro tipo de recompensa son las recompensas sociales. Las recompensas sociales cuestan poco o son gratuitas, y pueden ser aún más poderosas que las recompensas materiales. También se pueden dar con mayor frecuencia e inmediatamente después de los comportamientos que a usted le gustan.

El afecto, los elogios o su atención son ejemplos de recompensas sociales.

Ejemplos de recompensas sociales

  1. Afecto: recompensar a su hijo con su afecto le indica que usted aprueba de lo que él hizo. Incluye darle un abrazo, un beso, “chocar cinco”, sonreírle, darle una palmadita en la espalda o hacerle una caricia en el hombro.
  2. Elogios:se da un elogio cuando los padres dicen algo como “Muy bien”, “Así se hace” o “Qué bueno”. Estas frases demuestran aprobación, pero no les dicen a los niños cuáles son exactamente los comportamientos que a usted le gustaron. Los elogios específicos son los que le indican al niño con precisión cuál es el comportamiento que a usted le gustó. Algunos ejemplos de elogios específicos son:
    1. “Estoy muy contento con cómo jugaste tranquilo mientras yo hablaba por teléfono”.
      “Me ayudaste mucho hoy cuando guardaste todos los juguetes en el clóset”.
      “Gracias por hablar bajito dentro de la casa”.
  3. Atención y actividades: pasar tiempo extra con usted o hacer una actividad especial pueden ser una recompensa poderosa para los niños pequeños. Algunos ejemplos son jugar un juego favorito, leer una historia, ir al parque y ayudar con la cena. Se pueden usar otras actividades, como ir al cine, al zoológico o a patinar, pero estas no siempre son fáciles de coordinar o pueden ser demasiado costosas.

Consejos para usar recompensas

Si usa recompensas sociales con recompensas materiales juntas, esto puede hacer que los comportamientos de su hijo mejoren más rápido. Usted puede reducir el uso de las recompensas una vez que su hijo esté haciendo regular y constantemente lo que usted quiere que haga.

Cuando use recompensas materiales, las recompensas deben ser cosas que a su hijo realmente le gustan y le agradan. Si a su hijo no le gusta o no le agrada la recompensa, perderá el interés por ganarse una recompensa. Junto con las recompensas materiales siempre se deben dar elogios y atención. Los elogios y la atención juegan un rol importante en hacer que la relación padre-hijo sea una relación positiva.

Cuando elija las recompensas, sea creativo y piense en varias recompensas que pueda utilizar con cada uno de sus hijos. Recuerde que todos los niños son diferentes y que a todos les gustan cosas distintas. Lo que puede ser una recompensa para un niño, tal vez no lo sea para el otro. Los niños también se aburren con facilidad. Si reciben las mismas recompensas todas las veces, estas serán cada vez menos poderosas.

Cuando los niños son más pequeños, se puede hacer mucho con recompensas pequeñas. En general, todo lo que se necesita para fomentar el buen comportamiento son calcomanías, caritas sonrientes y la atención de los padres. Esto cambia a medida que los niños crecen, y a medida que otras recompensas adquieran mayor importancia.

¿Sabía usted que las consecuencias pueden ser tanto positivas como negativas?

De vez en cuando, su hijo hará cosas que a usted no le gustarán. Hará cosas peligrosas. Hará cosas que usted no querrá que se repitan. También hará muchas cosas que a usted sí le gustarán. Las consecuencias o lo que sucede justo después del comportamiento de su hijo harán que sea más probable —o menos probable— de que se repita.

El uso de recompensas:

La manera en que usted responda inmediatamente después de que su hijo se comporte de determinada manera hará que sea más probable —o menos probable— que ese comportamiento se repita. Es más probable que se repita un comportamiento cuando es seguido de una consecuencia positiva, como una recompensa. Esto es así para todos los comportamientos, incluso los que usted no quiere que se repitan. Las recompensas incluyen darle atención, ir al parque, darle juguetes pequeños u otras cosas que a su hijo le gustan como un abrazo o un beso.

Las recompensas se pueden usar para fomentar el buen comportamiento en su hijo. También ayudan a que su hijo haga con mayor frecuencia lo que usted quiere que haga. Es mejor dar recompensas inmediatamente después de un buen comportamiento. A veces, las recompensas no pueden darse inmediatamente, sin embargo, es importante darlas lo más pronto posible porque no son tan eficaces cuando se reciben mucho tiempo después del comportamiento. Esto es especialmente cierto para los niños pequeños y preescolares. Ellos no tienen tanta memoria como los niños mayores.

Cuando usted comience a usar recompensas, recompense los comportamientos que le gustan cada vez que ocurran. Explíquele a su hijo qué fue exactamente lo que hizo que a usted le gustó y por qué le está dando la recompensa. Si no le dice qué es lo que le agradó, no sabrá qué hacer la próxima vez para recibir una recompensa. Podría decirle: “Estoy muy contento porque has guardado los juguetes sin que te lo pida. ¡Ahora podemos leer dos libros más antes de dormir!”

 La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

Una investigación llevada a cabo por un equipo de psiquiatras y neurocientíficos de la Universidad de Washington Escuela de Medicina de San Louis (EE. UU), ha podido demostrar que el hipocampo es más grande en aquellos niños que durante sus primeros años de vida han sido cuidados y apoyados de forma significativa por sus padres, consiguiendo un aumento de casi el diez por ciento respecto a aquellos niños que no han recibido tales cuidados.

Poema del día: Un rancho y un lucero, porUn rancho y un lucero Alfredo Espino

Un día – ¡primero Dios! –
has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito
en que vivamos los dos.

¿Qué más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…

Y entre aroma de saúcos,
un cenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos…

Con solo eso, vida mía;
con solo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría…

Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un “Te quiero”
y huele a sendas en flor…

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Chloe Marie Schlueter

Joselyn Arce

Rosario

Keira Sanchez

Edilberto Alvarez

Edith Alvarez

Graciela

Mario Bautista

Roberto y Olga

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! 

 

Cuéntame un cuento:

Una manera muy interesante de aprovechar estos días es leyendo con nuestros hijos cuentos de amor, le recomendamos leer con sus hijos de 5 a 8 años esta hermosa historia que le da una idea dulce y tierna de lo que es el amor y la forma de expresarlo.

‘Adivina cuánto te quiero’, por Sam Mc Bratney, en editorial Kokinos.

El amor no se puede medir, aunque la pequeña liebre intenta demostrar a su mamá que ella la quiere más. Si nuestros hijos nos dijeran ‘te quiero hasta la luna’, probablemente responderíamos lo mismo que la madre de este simpático y saltarín animal: pues yo ‘hasta la luna ida y vuelta’.

A veces, cuando quieres a alguien mucho, mucho, mucho, intentas encontrar el modo de describir el tamaño de tus sentimientos. Pero, tal como la liebre y su madre descubren, ¡el amor no es algo fácil de medir!

Si el cariño se midiera en longitud, peso o tamaño, mamá liebre siempre vencería, pero su hija está empeñada en quererla más. En este tierno juego, lo verdaderamente importante es saber expresar ese amor. Y tanto el texto como las ilustraciones consiguen hacerlo con humor y dulzura.

Entre padres y educadores – Consejos y Reflexiones:

Las consecuencias se producen inmediatamente después de una conducta y pueden ser positivas o negativas. Las consecuencias positivas son, por ejemplo, las recompensas. A través de ellas, su hijo sabe que ha hecho algo que a usted le agrada. Las consecuencias negativas pueden ser ignorar un comportamiento o poner a su hijo en tiempo fuera. Se usan para detener el mal comportamiento y evitar que se repita. La distracción es una estrategia que se puede usar para evitar que se produzca un mal comportamiento.

¿Qué es una distracción?

Cuando los niños se distraen, su atención se enfoca en otra cosa, de modo que no tienen la oportunidad de portarse mal.

Por ejemplo: Si su hijo está lloriqueando en el supermercado, puede animarlo a jugar al “veo veo” y hacer que nombre o señale todo lo que haya en el pasillo que sea de color azul o tenga forma cuadrada.

Consecuencias positivas

Tipos de recompensas:

  1. Recompensas sociales
    • Afecto: abrazos, besos, sonrisas, chocar cinco
    • Elogios: decirle a su hijo qué actitudes le gustaron. Por ejemplo: “Hoy fuiste de gran ayuda a la hora de limpiar”.
    • Atención y actividades
  2. Recompensas materiales
    • Juguetes, caramelos u otras cosas materiales que a su hijo le gusten o realmente le agraden.
    • Las recompensas materiales deben usarse en combinación con las recompensas sociales.

Pasos para crear y utilizar un sistema de recompensas:

  1. Identifique y defina con claridad el comportamiento que desea ver en su hijo o la acción que quiere que haga.
  2. Decida qué recompensa recibirá su hijo.
  3. Diseñe un cuadro y colóquelo en alguna parte donde el niño pueda verlo.
    • Los cuadros con calcomanías son los más comunes.
  4. Explíquele a su hijo cómo funciona el sistema de recompensas.
  5. Use el sistema de recompensas.
  6. Cambie lentamente el comportamiento seleccionado o elimine gradualmente el sistema de recompensas.

Si el sistema de recompensas no está funcionando, intente lo siguiente:

  • Asegúrese de que las expectativas sean realistas.
  • Asegúrese de que su hijo entienda el comportamiento claramente.
  • Asegúrese de que la recompensa sea algo que a su hijo le interese obtener.

Consecuencias negativas o disciplina

¿Qué es ignorar?

  • Se ignora cuando los padres retiran su atención. Por lo tanto, no hacen contacto físico, verbal ni visual con el niño.
  • Esto funciona cuando el niño se porta mal para conseguir la atención de los padres.
  • Manténgase firme en ignorar el comportamiento aun cuando empeore, porque eso es probablemente lo que sucederá. Ignore el mal comportamiento cada vez que ocurra.
  • Por ejemplo: Su hijo le pide que le compre algo cuando están en la tienda y usted le dice que “no”. Su hijo se pone a lloriquear y se lo sigue pidiendo mientras están en la cola. Usted ignora el lloriqueo de su hijo y no le presta atención. Tampoco cede y le compra lo que quiere.

¿Qué es demorar un privilegio?

  • Demorar un privilegio significa que su hijo tiene que esperar para obtener lo que quiere. A menudo, esto significa que deberá hacer otra actividad o tarea antes de poder hacer u obtener lo que desea.
  • Por ejemplo: Usted podría decirle: “Después de tender la cama, puedes ir a jugar afuera”.

¿Qué son las consecuencias naturales?

  • Las consecuencias naturales son las que ocurren por lo que hacemos. Usted deja que las consecuencias naturales se produzcan y generalmente a su hijo no le gustará el resultado.
  • Por ejemplo: Su hijo golpea su juguete sin parar contra la mesa, aun después de que usted le ha dicho que deje de hacerlo. El juguete se rompe.

¿Qué son las consecuencias de sentido común?

  • Las consecuencias de sentido común también se llaman consecuencias lógicas. Están directamente relacionadas con el mal comportamiento y se producen como resultado de este.
  • Por ejemplo: Su hijo arroja su juguete una y otra vez. Usted le quita el juguete.

Pasos para aplicar consecuencias

  1. Identifique el mal comportamiento. ¿Qué está haciendo su hijo que usted quiere que deje de hacer?
  2. Dele una advertencia.
  3. Aplique una consecuencia.
  4. Explíquele por qué.
  5. Regrese a la comunicación positiva.

Recuerde:

  • Las consecuencias no deben ser excesivas. Los niños pequeños tienen una capacidad de atención más corta, de modo que quitarle un juguete durante una semana no tendrá el efecto que usted desea. En el caso de los niños más pequeños, quitarles juguetes o prohibirles actividades durante períodos más cortos resulta más eficaz.
  • Cuando comience a ignorar los malos comportamientos, es probable que estos aumenten. No obstante, si se mantiene constante en ignorarlos, con el tiempo verá que el mal comportamiento se reduce.
  • Los sistemas de recompensas no funcionan inmediatamente para cambiar el comportamiento de los niños. Hacer que funcionen lleva tiempo.

 

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 

 ¡APRENDER Y CRECER!

  

Fuentes de Información utilizadas en este programa

Aspectos esenciales para la crianza de niños pequeños y prescolares

https://www.cdc.gov/parents/spanish/essentials/communication/goodbehavior.html

Poema

http://ciudadseva.com/texto/un-rancho-y-un-lucero/

El amor de la madre es bueno para el cerebro del niño

https://source.wustl.edu/2012/01/moms-love-good-for-childs-brain/

programa 323: la importancia del juego

Programa # 323 –  7 de febrero, 2018

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Escucha:

 

Este programa es el tercero de una serie de programas utilizando los materiales de los Centros para el control y la Prevención de enfermedades -CDC, enfocados en los aspectos esenciales para la crianza de niños pequeños y prescolares.  Visite el sitio web del CDC para más información.  https://www.cdc.gov/parents/spanish/essentials/communication/specialplaytime.html

Preparing for Haloween

El tema de hoy: La importancia del Juego

El tiempo de juego con su hijo es importante. Hay muchos momentos durante el día en los que tiene oportunidad de jugar con él. Es útil apartar un tiempo especial cada día para pasarlo con su hijo.

Ese tiempo especial de juego es una oportunidad para que usted se concentre en la buena conducta del niño y construya una relación fuerte y enriquecedora. Puede ser una forma divertida de aprender a comunicarse con su hijo. Puede usar ese tiempo para escuchar de forma activa y practicar cómo elogiar, imitar y describir la conducta de su hijo.

Cuanto más practique estas habilidades, más fácil le resultará utilizarlas en situaciones cotidianas. Tal vez se sienta ridículo al principio cuando use algunas de ellas, pero esa sensación desaparecerá con el tiempo y la práctica. Uno de los beneficios de practicar durante el tiempo de juego es que verá cómo su atención afecta la conducta de su hijo.

Juguetes y actividades para el tiempo especial de juego

  • Use juguetes o actividades que alienten a su hijo a ser creativo. Jugar con disfraces y con una cocina de juguete le permite a su hijo inventar actividades y juegos. Los bloques, crayones y papeles son algunos juguetes y artículos que le permiten a su hijo usar la imaginación.
  • Si un juguete se mueve y juega solo, es probable que no sea una buena idea usarlo durante este tiempo especial.
  • Use juguetes y actividades que sean seguros para la edad de su hijo. Las tijeras para niños, las ollas y sartenes de plástico y los bloques plásticos grandes son buenas opciones para niños pequeños.
  • Con los que son muy pequeños, conviene evitar los juguetes con partes pequeñas desmontables.
  • Evite las actividades que requieran el uso de cuchillos o tijeras, y ollas y sartenes pesadas que podrían causarle daño a su hijo.
  • Use juguetes y actividades adecuados para el nivel de habilidad de su hijo. Con los niños pequeños, conviene usar bloques más grandes ya que para ellos son más fáciles de sostener y apilar.
  • Asegúrese de tener suficientes juguetes para que usted pueda jugar con su hijo. Por ejemplo, podría tener dos muñecos o camiones para el tiempo especial de juego, y así usted podría imitar con facilidad la conducta de su hijo.
  • No es necesario que los juguetes sean caros. Entre los menos costosos se encuentran el papel, los crayones, las cajas vacías, los recipientes de comida vacíos o de plástico, y ollas o sartenes livianas.

 

¿Sabía usted que cuando usted participa con entusiasmo en el juego de los niños les deja saber que usted disfruta el tiempo que pasa con ellos?

De modo que ¡sea entusiasta!

Demuéstrele a su hijo que a usted le emociona jugar con él/ella. Usted puede hacer esto al sonreír, “chocar los cinco” o elevar el volumen de la voz.

Si no está seguro de cómo demostrar entusiasmo, piense en cómo reacciona su hijo cuando recibe un nuevo juguete que realmente le gusta y actúe de esa forma. El entusiasmo permite que su hijo sepa que usted disfruta el tiempo que pasa con él, cuando usted se divierte, él también se divierte.

Refleje las palabras y emociones de su hijo.

Refleje o repita lo que su hijo diga. Observe su conducta y refleje lo que cree que él esté sintiendo. Cuando usted refleja las palabras y los sentimientos de su hijo, le demuestra que lo está escuchando en forma activa y lo ayuda a entender sus sentimientos y a manejarlos.

Limite las preguntas durante el tiempo especial de juego.

Cuando usted le pide algo a su hijo y espera una respuesta, le está haciendo una pregunta. A su hijo le hacen muchas preguntas a lo largo del día como “¿qué tal estuvo la escuela?”, “¿cuántos años tienes?” y “¿qué estás haciendo ahí?”.

De hecho, las preguntas componen alrededor del 75 % de la comunicación que tenemos con nuestros hijos. Cuando hacemos preguntas, nosotros lideramos la conversación. Nuestras preguntas también pueden sugerir que no estamos realmente prestando atención o que no estamos de acuerdo con lo que el niño está haciendo.

Por ejemplo, la pregunta “¿no preferirías jugar con los bloques?” indica que usted no quiere usar el juguete que el niño ha elegido. Preguntarle “¿por qué estás haciendo eso?” sugiere que su hijo está haciendo algo mal.

Limite las instrucciones durante el tiempo especial de juego.

Las instrucciones le dicen a su hijo qué hacer u orientan sus actividades. Pueden ser pedidos obvios, como “pásame ese crayón”, o algunos no tan obvios como “¿qué te parece si usamos el rosado ahora?”. Las instrucciones le quitan el liderazgo al niño.

Recuerde que él debe de estar al mando durante el tiempo especial de juego. Si él hace lo que usted le indica, no está tomando las decisiones durante el tiempo especial de juego. Y si desobedece, puede producirse un conflicto. Lo que queremos es que el tiempo especial de juego sea positivo tanto para los padres como para los niños.

Limite las críticas durante el tiempo especial de juego.

Las críticas demuestran que usted no aprueba algo que su hijo está haciendo y suelen incluir palabras como “no”, “no lo hagas”, “detente”, “deja de hacer eso”. Por ejemplo, podría decirle a su hijo, que está usando un crayón azul y lo describe como morado: “Ese no es morado. Estás usando el crayón azul”. Las críticas también pueden ser mucho más obvias: “Eso que hiciste fue bastante tonto” o “te pones bien feo cuando lloriqueas así”. Si se los critica con frecuencia, los niños pueden sufrir problemas de autoestima. Las críticas no ayudan a reducir las conductas problemáticas.

Hay muchos momentos del día en los que usted necesita usar las palabras “detente”, “no” y “no lo hagas”. Eso está bien. Evitar esas palabras durante el tiempo especial de juego los ayudará, a usted y a su hijo, a tener tiempo para concentrarse más en lo positivo.

Ignore casos menores de mala conducta durante el tiempo especial de juego.

Ignore los casos menores de conductas desafiantes, como el lloriqueo, que tengan lugar durante este tiempo especial. Si el niño hace algo peligroso o destructivo, detenga la conducta de inmediato y use una consecuencia como la distracción o la eliminación de un privilegio.

Recuerde que brindar atención después de cualquier conducta hará que esta tenga lugar con más frecuencia. Cuando limita la atención que le da a su hijo después de un mal comportamiento, usted puede reducir las probabilidades de que eso vuelva a ocurrir.

 

La ciencia y nuestros maravillosos cerebros:

 

El juego es un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y nos permite adquirir capacidades imprescindibles durante toda la vida para desenvolvernos mejor en el mundo que nos rodea.

 

Los mecanismos cerebrales innatos del niño le permiten, a los pocos meses de edad, aprender jugando. Nos gusta jugar porque al hacerlo se libera dopamina que hace que la incertidumbre asociada al juego nos motive constituyendo una auténtica recompensa cerebral y que exista ese –feedback– intercambio de información tan importante para el aprendizaje.

 

Poema del día: Juguemos a ser niños – ronda infantil para adultos, por ranula.

Volvamos a ser niños
yo hago la invitación
propongo que juguemos
al compás de esta canción.

Pintémonos de risa,
fabriquemos barquitos,
volvamos a ser todos
traviesos pequeñitos.

Vamos juntos al parque
y hagamos una rueda
que la infancia a partido
más su alegría queda.

Saltemos en los charcos,
juguemos a ser sapos,
miremos como sucios
nos veremos más guapos.

Corramos luego al campo
a empinar papalotes
y todos gritarán:
-Qué niños más grandotes!

Llenemos nuestras vidas
de aventuras y sueños,
juguemos este día
a ser niños risueños.

Y en la noche una nana
para soñar el día
que compartimos juntos
tan linda algarabía.

Se acaba esta canción
más queda su consejo:
soñando aún ser niños
jamás seremos viejos.

¡Cumpleaños de febrero

 

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! 

 

Cuéntame un cuento: Cuentos de juegos tradicionales… visite este sitio web par leer los cuentos: http://www.profesorado-ima.edu.ar/Trabajos/Cuentos_de_juegos_tradicionales.pdf

 

Entre padres y educadores – Consejos y Reflexiones:

Trate de pasar al menos 5 a 10 minutos al día jugando con su hijo.

Comience con al menos cinco minutos de juego. Cuando los padres comienzan a usar los elogios, la descripción y la imitación, y empiezan a escuchar activamente, descubren que eso requiere mucha energía y concentración. Es difícil usar esas habilidades durante más de cinco minutos.

Puede aumentar la cantidad de tiempo que pasa con su hijo en este juego especial a medida que mejore su nivel de habilidad. Siempre será beneficioso para usted y su hijo cualquier otro momento positivo que pase con él, además del tiempo especial de juego.

Por ejemplo, para construir una relación positiva, también es importante leerle antes de dormir o acurrucarse con él cuando vean su programa de televisión favorito.

 

Sea constante con el tiempo especial de juego.

Intente que el tiempo especial de juego con su hijo sea a la misma hora todos los días. Usted y su hijo lo disfrutarán más cuando elija un momento en el que pueda concentrarse en divertirse, sin ser distraído por otras actividades, y si la hora es predecible.

Aunque el niño haya tenido un mal día, cumpla con el tiempo especial de juego. Ese momento le dará a su hijo la oportunidad de obtener elogios y atención de su parte por su buena conducta. Es un modo excelente de demostrarle que siempre lo ama.

Permita que su hijo lidere el juego.

A los niños pequeños se les dice qué hacer todo el día. Tienen pocas oportunidades para tomar la iniciativa. Si cada día se les da un tiempo para aprender lo más posible sobre la actividad y tomar decisiones, podrán sentirse más independientes y generar confianza.

Elogie la buena conducta de su hijo.

Hágale saber a su hijo qué le agrada de lo que está haciendo. Cuando usted elogia las actitudes que le agradan, su hijo las mostrará con más frecuencia. Haga elogios específicos para que el niño sepa con exactitud lo que a usted le gusta. Use abrazos, “choca la mano” o una palmadita en la cabeza o en la espalda para darle más poder a su elogio.

Imite la conducta de su hijo.

Copie o imite lo que hace o dice su hijo. Juegue con el mismo juguete o uno similar, e intente usarlo como él lo hace. Cuando usted imita las conductas de su hijo, él las repetirá con más frecuencia.

Describa lo que su hijo hace.

Hable de lo que su hijo esté haciendo con tanto detalle como sea posible. Esto es parecido a la manera en la que un reportero o comentarista deportivo podrían describirle lo que sucede a alguien que no pueda ver la acción. Esto le demuestra a su hijo que usted está interesado en lo que él hace y le brinda toda su atención.

 

Próximo tema:

2/14/2018 – Programa 324 – Lo que más necesitan los niños para crecer fuertes, sanos y felices

 

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 

 ¡APRENDER Y CRECER!

 

Fuentes de Información utilizadas en este programa

Tiempo especial de juego: Tiempo para practicar

https://www.cdc.gov/parents/spanish/essentials/communication/specialplaytime.html

 

Poema: Juguemos a ser niños http://www.mundopoesia.com/foros/temas/juguemos-a-ser-ninos.330614/

 

El juego y el aprendizaje

https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2015/01/14/el-juego-un-mecanismo-natural-imprescindible-para-el-aprendizaje/

Programa 322: Escuchar Activamente

Programa # 322 –  31 de enero, 2018

Bienvenidos a su programa

APOYANDO FAMILIAS – APRENDIENDO JUNTOS

Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto

Escucha: 

Este programa es el segundo de una serie de programas utilizando los materiales de El primer deber del amorlos Centros para el control y la Prevención de enfermedades – CDC, enfocados en los aspectos esenciales para la crianza de niños pequeños y preescolares.  Visite el sitio web del CDC para más información: https://www.cdc.gov/parents/spanish/essentials/communication/activelistening.html

El tema de hoy: Escuchar activamente

Escuchar activamente es una buena manera de mejorar la comunicación con su hijo. Le indica al niño que está interesado en lo que le dice y que quiere escuchar más. Cuando usted escucha activamente, le presta total atención a su hijo: hace contacto visual, deja de hacer lo que estaba haciendo y se pone al nivel de su hijo. Repite lo que le dijo y refleja lo que podría estar sintiendo su hijo para asegurarse de que lo entiende.

Mother listeningCuando usted escucha activamente, se forma una relación sólida. A medida que su hijo vaya creciendo, si lo sigue escuchando activamente, la relación se seguirá fortaleciendo. Con una relación sólida entre usted y su hijo, será más probable que su hijo le hable sobre sus esperanzas y sus problemas cuando sea mayor.

A veces es tentador no escuchar los problemas de nuestros hijos, especialmente si tuvimos un mal día, si estamos ocupados o si nuestro hijo parece tener los mismos problemas una y otra vez. No obstante, los niños necesitan saber que los vamos a escuchar.

Ejemplo 1 de escuchar activamente:

Su hijo tiene un juego de béisbol a las 6:00 p. m. Tiene poco tiempo para preparar la cena, ayudar con la tarea y preparar a todos para ir al juego. No sabe cómo hará para terminar a tiempo. Mientras los niños juegan, comienza a preparar la cena deprisa. Al poco tiempo, escucha que su hijo llora. Viene y le cuenta que su hermano le pegó y le dijo una mala palabra. Sus hijos siempre están peleando.

Usted siente la tentación de seguir preparando la cena mientras hace de cuenta que lo está escuchando, pero decide demostrarle que lo está escuchando activamente. Detiene lo que está haciendo, lo mira, hace contacto visual y resume lo que le dijo y cómo cree que se siente. Dice: “Parece que tu hermano te hizo sentir triste cuando te pegó y te dijo cosas feas”. Al hacer esto, le indica a su hijo que tiene toda su atención. Y su hijo siente que para usted sus emociones y sus sentimientos son importantes.

Es posible que un niño que está molesto no sepa cómo definir lo que está sintiendo. Escucharlo activamente puede ser una buena forma de ayudarlo a definir esos sentimientos.

Ejemplo 2 de escuchar activamente:

Usted va a recoger a su hija del prescolar. Ella está llorando y le dice que su amigo le quitó su juguete favorito y le sacó la lengua. Usted le demuestra que la está escuchando activamente cuando le dice: “Parece que estás triste porque tu amigo te quitó tu juguete favorito”. Su hija sigue llorando y asiente con la cabeza. Dice que cree que su amigo le va a romper el juguete. Usted le demuestra que está escuchando activamente y le dice: “Entonces tienes miedo de que tu amigo pueda romperte el juguete”. Para entonces, su hija se tranquiliza un poco. Usted y su hija continúan hablando y ella entiende que estar molesta no es malo. Ha comenzado a aprender a definir y afrontar sus sentimientos al hablar con otra persona.

 

¿Sabía usted que?

Podemos reflejar palabras y sentimientos para demostrar que estamos escuchando.

 Reflejar los sentimientos o las palabras de su hijo es una forma de mostrarle que lo está escuchando activamente. Lo puede hacer al repetir lo que le dijo o definir y resumir cómo cree que se siente.

Reflejar palabras

Al reflejar las palabras de su hijo, usted repite lo que él le dijo. Esto le indica a él que lo está escuchando activamente. Cuando refleja las palabras de su hijo, usted le da atención por su uso de palabras. Esto aumenta las probabilidades de que su hijo le hable más porque desea recibir su atención. No tiene que repetir exactamente lo que le diga, pero debe ser bastante parecido. Puede agregar detalles, acortarlo o corregir lo que le haya dicho

Ejemplo: el niño dice “Hice un libujo de pagueti.”

 

Respuesta 1 del padre:

“Hiciste un dibujo de espagueti”.

En este ejemplo, el padre repite lo que dijo el niño, pero corrige la pronunciación y dice “dibujo” en vez de “libujo”. El padre también pronuncia “espagueti” correctamente.

 

Respuesta 2 del padre:

“Hiciste un dibujo de espaguetis largos”.

En este ejemplo, el padre repite lo que dijo el niño, pero corrige la pronunciación y dice “dibujo” en vez de “libujo”. El padre también corrige la pronunciación de “espagueti” para que el niño la escuche, y agrega detalles al describir los espaguetis como “largos”.

 

 

Reflejar sentimientos

Cuando usted refleja los sentimientos de su hijo, usted observa su comportamiento y describe los sentimientos que parece tener. Esto le proporciona a su hijo palabras para definir los sentimientos y lo ayuda a entender que se puede hablar de los sentimientos. Reflejar sentimientos no siempre es fácil de hacer. Estos son algunos consejos para que sea más fácil.

  • Adivine los sentimientos, aunque no esté seguro. Habrá veces en las que no sabrá con seguridad qué es lo que está sintiendo su hijo. Por ejemplo, su hijo puede estar llorando, pero es posible que usted no sepa si está enojado, asustado o triste. Puede indicarle que está prestando atención y que está tratando de entender cómo se siente si le dice: “Parece que estás molesto” o “Parece que hay algo que te está molestando”. Es posible que su hijo no sepa qué es lo que está sintiendo y, al hablar, pueden descubrirlo juntos.
  • Las palabras no siempre son necesarias. Usted puede indicarle a su hijo que le está poniendo atención a cómo se siente a través de sus acciones, aun si no le dice nada. Puede simplemente sentarse junto a él mientras esté molesto, o quedarse cerca, abrazarlo o consolarlo.
  • No siempre tiene que estar de acuerdo. A veces es difícil resumir o definir los sentimientos de su hijo si usted piensa que él debería estar respondiendo de otra manera. Decirle a su hijo que deje de sentirse de determinada manera o pedirle que no se preocupe no le demuestra que está tratando de entender cómo se siente. Al hablar con su hijo acerca de sus sentimientos, puede ayudarlo a afrontarlos y entenderlos.
  • Hable acerca de otros sentimientos. Los niños pueden sentir varios sentimientos al mismo tiempo. Por ejemplo, su hijo podría sentirse triste y asustado a la vez. Al hablar de todos los sentimientos, usted le demuestra a su hijo que le importa lo que está exteriorizando y también lo que podría estar sintiendo por dentro. También puede ayudarlo a descubrir cómo afrontar muchos sentimientos diferentes.
  • No se preocupe si se equivoca. A veces, cuando los padres están aprendiendo a escuchar activamente, les preocupa resumir y definir de forma incorrecta los sentimientos de su hijo. No debe preocuparse. Los niños suelen corregir a sus padres si describen sus sentimientos incorrectamente. Si su hijo lo corrige, intente nuevamente. Refleje lo que le dijo y amplíelo para darle más palabras y para enseñarle otras formas de describir sus sentimientos.

 

Descripción:

Las descripciones se producen cuando usted habla sobre lo que está haciendo su hijo conMother and child at play el mayor detalle posible. Usted describe las acciones de su hijo como si fuera un reportero o un comentarista deportivo que está describiendo lo que está pasando, para las personas que no lo pueden ver. Puede dar descripciones cuando su hijo esté jugando o haciendo otra actividad, y usted quiera que preste atención y aprenda algo nuevo. Es una manera fácil de demostrarle que usted está atento a lo que él está haciendo y de darle atención positiva por los comportamientos que quiere que repita con más frecuencia.

Puede usar la descripción cuando su hijo juega, de la siguiente manera:

 “Miras todas las piezas e intentas decidir cuál es la que quieres. Oh, has decidido colocarle el sombrero de vaquero verde al muñeco. ¡Qué bien le has puesto el sombrero! Ahora tiene bigote. Has escogido las gafas verdes que combinan con el sombrero (el niño tiene dificultad para ponerle las gafas al muñeco). Esas gafas son difíciles de colocar, ¡me gusta el esfuerzo que haces! Me alegra que lo hayas seguido intentando y hayas logrado ponerle gafas a esa cara”.

Concéntrese en describir los buenos comportamientos de su hijo. Si describe los malos, su atención probablemente logrará que sucedan más a menudo.

 

¿Por qué la descripción es una buena herramienta?

  • Las descripciones le demuestran a su hijo que a usted le interesa lo que está haciendo y que le está poniendo su atención completa.
  • Las descripciones pueden servir como herramienta de enseñanza. Por ejemplo, al hacer descripciones puede enseñarle a contar, a decir los colores o a nombrar ciertos juguetes, entre otras cosas.
  • Las descripciones pueden fomentar el desarrollo del lenguaje en los niños pequeños. Sus descripciones le enseñan a su hijo palabras que sirven para describir las cosas, lo que ayuda a aumentar su vocabulario.
  • Las descripciones son útiles para mantener la atención de su hijo, lo cual aumenta la cantidad de tiempo que puede concentrarse en algo. También lo prepara para tener la concentración que necesitará cuando comience la escuela.
  • Las descripciones pueden ayudar a desarrollar la autoestima de su hijo y le comunican que lo que está haciendo es interesante.

 

Poema del día: Escuchar, Leo Buscaglia

Cuando te pido que me escuches y
tú empiezas a dar consejos,
no estás haciendo lo que te pido.

Cuando te pido que me escuches y tú me dices por qué
no debo sentirme así
estás hiriendo mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y
tú imaginas que has de hacer algo para resolver el problema
me has defraudado por extraño que te parezca.

Por lo que, haz el favor, solo escúchame
e intenta comprenderme.

Y si quieres hablar,
espera unos minutos
y yo te prometo que te escucharé

 

¡Cumpleaños de enero

 

  1. Eduardo Tamayo – 9 de enero
  2. Reyna Huerta
  3. Carlos Saldívar
  4. David Edward Schlueter – 25 de enero
  5. Maria del Carmen de Sermeño – 10 de enero
  6. Carlos Ernesto Escobar Díaz – 11 de enero
  7. Lázaro Escobar Díaz – 13 de enero
  8. Camila Pérez
  9. Imelda Pérez

 

¡FELIZ CUMPLEAÑOS! 

 

Cuéntame un cuento: Perdido, por Silvia García  

Valores: obedienciasaber escuchar

Ramiro era un niño travieso al que le gustaba desobedecer a sus padres. Para Ramiro desobedecer era un juego familiar y no creía que estuviera haciendo cosas malas.

Cuando iba al parque, a Ramiro le gustaba tirarse en el barro y manchar su ropa nueva, aunque su madre le dijera desde lejos que se quitará del barrizal. Y cuando subía las escaleras mecánicas, su padre le decía que no pusiera los pies sobre los laterales, porque podía hacerse daño. Pero Ramiro siempre se soltaba y patinaba sobre ellos. Y si le decían que cogiera una servilleta para el bocata, Ramiro no hacía caso y dejaba miguitas a lo largo del pasillo.

Un sábado por la tarde, Ramiro y sus padres fueron a un centro comercial a comprar unas cosas que necesitaban para la casa. Ramiro iba con una pelota en la mano y la iba tirando contra las paredes de las calles de camino a las tiendas.

-Ramiro, para, por favor. Vas a acabar rompiendo un cristal. No sé porque has tenido que venir con esa pelota -le dijo su mamá.

-Mamá, es que me aburro, no me gusta ir de tiendas -dijo Ramiro.

-Aguanta. Ya sabes que en el centro comercial vamos a mirar libros y juegos. Ten paciencia, que ya falta poco -le contestó su mamá.

Pero Ramiro seguía a lo suyo, tirando la pelota.

-Ramiro, si sigues tirando la pelota me la quedaré yo -dijo su padre.

Pero en ese momento, Ramiro vio la puerta del centro comercial y echó a correr, retando a su padre:

-¡A que no me coges papá! -chilló el niño, emocionado.

-Ramiro ven aquí, que hay mucha gente- dijo su padre, mientras aceleraba el paso.

Ramiro interpretó que su padre correría detrás de él para detenerlo, así que empezó a moverse entre la gente mientras sonreía.

-No me va a coger -pensaba el niño.

Pero cuál fue su sorpresa cuando, al doblar una esquina, se dio cuenta de que no sabía dónde estaba. Y su padre no estaba por allí.

¿Qué sitio es este? Voy a esperar a papá y a mamá -se dijo el niño, intento parecer tranquilo.

El niño esperó y esperó, pero no veía a sus padres por ninguna parte. Su cara mostró terror cuando le vino la idea a la cabeza: ¡estaba perdido!
El miedo le llevo a ponerse a llorar y a intentar buscar ayuda. Una mujer que iba con una niña de la mano se paró a hablar con él:
-Pequeño, ¿qué te pasa? ¿Cómo te llamas? -le dijo.

-Me llamo Ramiro y me he perdido en este centro comercial. No sé dónde están mis padres -respondió el niño.
– ¿Y cómo te has perdido? ¿Dónde los viste la última vez?

-Es que me puse a jugar pensando que mi padre vendría detrás de mí a pillarte y eché a correr. Ahora me arrepiento mucho. Tenía que haberme quedado con ellos.

– ¿Seguro que te arrepientes? -dijo una voz fuerte a las espaldas de Ramiro.
Cuando el niño se dio la vuelta vio a su padre y se lanzó a sus brazos:
– ¡Papá! Lo siento, no volveré a hacerlo -dijo, emocionado.
-Tienes que escucharnos cuando te decimos las cosas. Estábamos muy preocupados -dijo su madre.

Y los tres se dieron un fuerte abrazo.

Entre padres y educadores – Consejos y Reflexiones:

¿Su hijo tiene berrinches cuando cambian de una actividad a otra? ¿Tiene problemas para lograr que su hijo siga un horario regular? Las rutinas y las reglas uniformes ayudan a crear orden y le dan estructura al día. Las cosas salen mejor cuando usted y su hijo saben qué esperar.

Para tener estructura en la casa se necesitan tres componentes esenciales:

  • Constancia:hacer lo mismo cada vez.
  • Predictibilidad:esperarse o saber lo que va a suceder.
  • Firmeza en la aplicación de consecuencias:hacer cumplir las consecuencias.

Es normal que los niños pequeños pongan a prueba los límites. De este modo, aprenden lo que está bien y lo que está mal. Sin embargo, puede causar frustración y poner a prueba la paciencia de los padres. Una manera de mantener el control y ayudar a los niños a aprender es con estructura. La estructura se hace con rutinas y reglas uniformes. Las reglas les enseñan a los niños qué comportamientos son buenos y cuáles no, mientras que las rutinas les enseñan a saber qué esperar a lo largo del día. Tener una estructura ayuda a los niños a aprender responsabilidad y autocontrol.

  1. La constancia, la previsibilidad y la firmeza en la aplicación de consecuencias son cualidades importantes para crear una estructura en el hogar.

Constancia: hacer lo mismo cada vez.

Tener constancia significa responder a los comportamientos de su hijo de la misma manera cada vez, es decir, responder de la misma manera sin importar lo que esté sucediendo o cómo se sienta usted. Es menos probable que el mal comportamiento se repita si aplica siempre la misma consecuencia, como ignorar o asignar tiempo fuera. Es más probable que el buen comportamiento se repita si le indica a su hijo que ese comportamiento le gusta.  Esto no significa que deba ponerles atención constante a TODOS los comportamientos de su hijo.

Piense en algo que quiere que su hijo haga más frecuentemente. Puede ser compartir las cosas, limpiar lo que ensucia o seguir instrucciones. Para aumentar la frecuencia de estos comportamientos, elogie a su hijo cada vez que haga alguna de estas cosas. Si usted es constante en su forma de responder, su hijo tendrá estos comportamientos más a menudo.

  1. Responda siempre de la misma manera a los comportamientos de su hijo. Cuando usted es constante, los comportamientos deseados suceden con más frecuencia y los comportamientos problemáticos con menos frecuencia.
  2. Las rutinas y los horarios diarios los ayudan a usted y a su hijo. Los dos sabrán qué esperar cada día. Las rutinas también ayudan a mejorar los comportamientos de su hijo y su relación con él.
  3. Las reglas de la familia representan una afirmación clara de cuáles son los comportamientos que no son aceptables nunca, como golpear a los demás o correr dentro de la casa. Usted podrá modificar el comportamiento de su hijo cuando haya consecuencias claras por romper las reglas.
  4. ¡Mantenga una actitud positiva! Recompense y elogie a su hijo por seguir las rutinas y cumplir las reglas. Así, será más probable que su hijo siga las rutinas y cumpla las reglas en el futuro.

La manera en que usted responda inmediatamente después de que su hijo se comporte de determinada manera hará que sea más probable —o menos probable— que ese comportamiento se repita. Es más probable que se repita un comportamiento cuando es seguido de una consecuencia positiva, como una recompensa. Esto es así para todos los comportamientos, incluso los que usted no quiere que se repitan. Las recompensas incluyen darle atención, ir al parque, darle juguetes pequeños u otras cosas que a su hijo le gustan como un abrazo o un beso.

Las recompensas se pueden usar para fomentar el buen comportamiento en su hijo. También ayudan a que su hijo haga con mayor frecuencia lo que usted quiere que haga. Es mejor dar recompensas inmediatamente después de un buen comportamiento. A veces, las recompensas no pueden darse inmediatamente, sin embargo, es importante darlas lo más pronto posible porque no son tan eficaces cuando se reciben mucho tiempo después del comportamiento. Esto es especialmente cierto para los niños pequeños y preescolares. Ellos no tienen tanta memoria como los niños mayores.

Cuando usted comience a usar recompensas, recompense los comportamientos que le gustan cada vez que ocurran. Explíquele a su hijo qué fue exactamente lo que hizo que a usted le gustó y por qué le está dando la recompensa. Si no le dice qué es lo que le agradó, no sabrá qué hacer la próxima vez para recibir una recompensa. Podría decirle: “Estoy muy contento porque has guardado los juguetes sin que te lo pida. ¡Ahora podemos leer dos libros más antes de dormir!”.

¿Por qué son importantes las recompensas?

Las recompensas son importantes por muchas razones. Primero, las recompensas se pueden usar para aumentar la autoestima. Los niños pequeños y prescolares oyen las palabras o frases “no”, “no lo hagas”, “detente” y “termínala” muchas veces al día. Esto es normal y es una de las maneras en que aprenden a diferenciar lo que está bien de lo que está mal. Sin embargo, cuando oyen esto una y otra vez, su autoestima puede sufrir. Podrían comenzar a creer que no pueden hacer nada correctamente. Las recompensas se pueden usar para aumentar la autoestima. Cuando un niño se gana una recompensa, sabe que ha hecho algo bueno y algo que a usted le agrada.

Las recompensas también pueden ayudar a mejorar la relación con su hijo. Cuando usted le da una recompensa a su hijo, los dos se ponen contentos. Usted está feliz porque su hijo ha hecho algo que a usted le agrada, mientras que el niño también está feliz porque recibe algo que a él le agrada.

Tipos de recompensas

Existen varios tipos de recompensas. La mayoría de las personas piensan que las recompensas son juguetes, caramelos u otras cosas que cuestan dinero. Ese tipo de recompensas se llaman “recompensas materiales”.

Otro tipo de recompensa son las recompensas sociales. Las recompensas sociales cuestan poco o son gratuitas, y pueden ser aún más poderosas que las recompensas materiales. También se pueden dar con mayor frecuencia e inmediatamente después de los comportamientos que a usted le gustan. El afecto, los elogios o su atención son ejemplos de recompensas sociales.

 

Próximos temas:

2/7/2017 – Programa 323 – La importancia del Juego

2/14/2018 – Programa 324 – Lo que más necesitan los niños para crecer, sanos, saludables y felices.

 

Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….

 

¡APRENDER Y CRECER!

 

Fuentes de Información utilizadas en este programa

Aspectos esenciales para la crianza de niños pequeños y preescolares

https://www.cdc.gov/parents/spanish/essentials/communication/goodbehavior.html 

Poema: Escuchar http://www.mundolatino.org/escuchar-poema-leo-buscaglia/

Cuento: Perdido – http://www.cuentoscortos.com/cuentos-originales/perdido