Programa # 388– 24 de julio, 2019
Bienvenidos a su programa
Con su servidora, Romilia Schlueter y Lupita Montoto
Escuche:
☆ El tema de hoy: El trastorno de déficit de atención con hiperactividad
Descripción general

¿Le resulta difícil prestar atención? ¿Siente la necesidad de moverse constantemente durante momentos en que no debe hacerlo? ¿Encuentra que siempre está interrumpiendo a los demás? Si esto le pasa continuamente y siente que estos comportamientos le están impactando negativamente su vida diaria, podría ser un signo del trastorno de déficit de atención con hiperactividad (a veces conocido como TDAH).
Una persona que tiene el trastorno de déficit de atención con hiperactividad tiene dificultad para prestar atención y controlar sus comportamientos impulsivos. También puede ser inquieta y estar en movimiento constante.
El trastorno de déficit de atención con hiperactividad no es sólo un trastorno de la infancia.
Aunque los síntomas del trastorno de déficit de atención con hiperactividad comienzan en la infancia, puede continuar en la adolescencia y la edad adulta. A pesar de que la hiperactividad tiende a mejorar a medida que un niño se convierte en un adolescente, a menudo los problemas de falta de atención, desorganización y mal control de los impulsos continúan hasta la adolescencia y en la edad adulta.
¿Qué causa el trastorno de déficit de atención con hiperactividad?
Los investigadores del Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés), los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), y en otras partes del país están estudiando las causas del trastorno de déficit de atención con hiperactividad. La investigación actual sugiere que puede ser causado por la interacción entre los genes y el medio ambiente o factores no genéticos. Al igual que muchas otras enfermedades, hay una serie de factores que pueden contribuir a este trastorno, incluyendo:
- Genes
- Consumo de tabaco, alcohol o drogas durante el embarazo
- Exposición a toxinas ambientales, tales como niveles altos de plomo, a una edad temprana
- Bajo peso al nacer
- Lesiones cerebrales
☆ El poema del día
Cuando vayan mal las cosas, Rudyard Kipling
Cuando vayan mal las cosas
como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino
solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber
pero mucho que pagar,
y precises sonreír
aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie
y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes
¡pero nunca desistir!
Tras las sombras de la duda
ya plateadas, ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia
figúrate cuán cercano
pueda estar el bien que anhelas
y que juzgas tan lejano.
Lucha, pues por más que tengas
en la brega que sufrir,
cuando todo esté peor,
más debemos insistir.
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,
Date una tregua, ¡pero no claudiques!
☆ Conozcamos a nuestros poetas: Joseph Rudyard Kipling
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30 de diciembre de 1865 a 18 de enero de 1936. Novelista, narrador y poeta inglés, considerado uno de los más grandes cuentistas de la lengua inglesa. Mucha de la inspiración en su obra viene de su país de nacimiento: Bombay, India. |
☆ Nuestros maravillosos cerebros:
Señales de aviso:
Las personas con trastorno de déficit de atención con hiperactividad muestran un patrón persistente de tres diferentes tipos de síntomas:
- Dificultad para prestar atención (falta de atención)
- Actividad o inquietud excesiva (hiperactividad)
- Actuar sin pensar (impulsividad)
Estos síntomas obstaculizan el funcionamiento o el desarrollo de la persona. Las personas con trastorno de déficit de atención con hiperactividad tienen una combinación de los siguientes síntomas:
- Pasan por alto o no se dan cuenta de los detalles, come ten errores por descuido o descuidados, en las tareas escolares, en el trabajo o al realizar otras actividades
- Tienen problemas para mantener la atención en sus tareas o juegos, incluyendo en las conversaciones, conferencias o lecturas largas
- Parecen no escuchar cuando se les habla directamente
- No logran seguir instrucciones, terminar las tareas u obligaciones escolares, del hogar o del trabajo o comienzan las tareas, pero en poco tiempo pierden el enfoque y se distraen fácilmente.
- Tienen problemas para organizar tareas y actividades, como, por ejemplo, para hacer las tareas en secuencia, mantener los materiales y pertenencias en orden, mantener el trabajo organizado, controlar el tiempo, y cumplir con los plazos
- Evitan o no les gusta hacer tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido, como trabajos escolares o domésticos, o en el caso de adolescentes y adultos mayores, preparar informes, completar formularios o revisar documentos largos
- Pierden objetos necesarios para las tareas o actividades, tales como los útiles escolares, lápices, libros, herramientas, billeteras, llaves, documentos, anteojos y teléfonos celulares
- Se distraen fácilmente con pensamientos o estímulos no relacionados
- Son olvidadizos en las actividades diarias, como las tareas, los mandados, retornar las llamadas y mantener las citas
Algunas señales de hiperactividad e impulsividad son:
- Moverse y retorcerse cuando se está sentado.
- Levantarse y pasearse en momentos y lugares donde se espera que las personas permanezcan sentadas, como en el aula o la oficina
- Correr o deambular o treparse en lugares donde no se considera apropiado o, en el caso de adolescentes o adultos, sentirse inquietos a menudo.
- No poder jugar o participar en pasatiempos sin hacer bulla
- Estar constantemente en movimiento o deambulando o actuando como si fuesen “impulsados por un motor”
- Hablar sin cesar
- Responder las preguntas antes de que se terminen de hacer, terminar las oraciones de otras personas o hablar sin esperar su turno en la conversación
- Tener problemas para esperar su turno
- Interrumpir a otros o entrometerse, por ejemplo, en las conversaciones, juegos o actividades
Tener estas señales y síntomas no necesariamente significa que se tiene trastorno de déficit de atención con hiperactividad. Hay muchos otros problemas, como la ansiedad, la depresión y ciertos tipos de problemas de aprendizaje, que pueden tener síntomas similares. Si usted está preocupado pensando que usted o su hijo podrían tener el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, el primer paso es hablar con un profesional de la salud para averiguar si los síntomas se ajustan al diagnóstico. El diagnóstico lo puede hacer un profesional de la salud mental, como un psiquiatra o psicólogo clínico, o el médico de cabecera o pediatra
¡Cumpleaños de julio
- Mari López
- Aeden Pérez Franco
- Sydney Anne Schlueter
- Steven José Schlueter
- Jennie Johnson
- Oscar Mireles
- Carmen Salazar
- Patricia Tellez Md.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
☆ Entre padres y educadores – Consejos y reflexiones
Cómo tratar el trastorno de déficit de atención con hiperactividad
Aunque no existe una cura para el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, los tratamientos actuales pueden ayudar a reducir los síntomas y mejorar el funcionamiento. Este trastorno se trata con medicamentos, educación o capacitación, psicoterapia, o con una combinación de tratamientos.
Para niños y adolescentes: Los padres y los maestros pueden ayudar a los niños y adolescentes con trastorno de déficit de atención con hiperactividad a mantenerse organizados y seguir las instrucciones, con tácticas como mantener una rutina y un horario, organizar los artículos de uso diario, usar organizadores de tareas y cuadernos escolares, y alabar o recompensar a los niños si se siguen las reglas.
Para adultos: Un profesional o terapeuta en salud mental puede ayudar a un adulto con trastorno de déficit de atención con hiperactividad a aprender a organizar su vida con tácticas que incluyen aprender a mantener rutinas y dividir las tareas grandes en tareas más pequeñas y manejables.
Educación y capacitación
Los niños y los adultos con trastorno de déficit de atención con hiperactividad necesitan orientación y la comprensión de sus padres, familias y maestros para alcanzar su pleno potencial y ser exitosos. Los profesionales en salud mental pueden educar a los padres de un niño con este problema sobre el trastorno y cómo éste afecta la familia. También pueden ayudar al niño y a sus padres a desarrollar nuevas habilidades, actitudes y formas de relacionarse entre sí. Algunos ejemplos incluyen:
- La capacitación en habilidades para la crianza enseña a los padres las destrezas que necesitan para reforzar y recompensar el comportamiento positivo en sus hijos.
- Las técnicas para el manejo del estrés pueden beneficiar a los padres de los niños con trastorno de déficit de atención con hiperactividad al aumentar su capacidad para hacer frente a la frustración, para que puedan responder con calma al comportamiento de su hijo.
- Los grupos de apoyo pueden ayudar a los padres y a las familias a juntarse con otros que tienen problemas e inquietudes similares.
Si se añade terapia conductual, consejería y apoyo práctico, se puede ayudar a las personas con trastorno de déficit de atención con hiperactividad y a sus familias a enfrentar mejor los problemas diarios.
☆ La frase del día:

Cucharadas de sabiduría: 😉
«A nosotros los mayas nos enseñan desde pequeños que nunca hay que tomar más de lo que necesitas para vivir» (Rigoberta Menchú)
«A veces nos paramos tanto tiempo a contemplar una puerta que se cierra, que vemos demasiado tarde otra que se abre» (Alexander Graham Bell)
«Abundantes beneficios esperan a quienes descubren el secreto de encontrar la oportunidad en la crisis» (proverbio chino).
“La gente llena de furia quiere que veas cómo son ellos de poderosos. La gente llena de amor quiere que veas como eres tú de poderoso.” (Chief Red Eagle)
☆ Despedida – Esto es todo por hoy, gracias por su participación, les esperamos el próximo miércoles a las 10:00 de la mañana para juntos….
¡APRENDER Y CRECER!
Fuentes de Información utilizadas en este programa
El trastorno de déficit de atención con hiperactividad: información básica
Reproducciones
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Si tiene alguna pregunta acerca de estas pautas o del uso de las publicaciones del NIMH, por favor comuníquese con el Centro de Recursos de Información del NIMH llamando al 1–866–615–6464 o envíe un correo electrónico a nimhinfo@nih.gov.



Moscoso P. consultor ambiental y docente universitario. Me he formado en Ingeniería Agronómica y Medio Ambiente y lo sigo haciendo. Tengo este blog que se nutre de ciencia, el medio ambiente y los animales.
La primera fábula, que da título al libro, nos habla de una rana metida en un caldero que, debido a la imperceptible subida de la temperatura, no se da cuenta de que la están cociendo. Esta historia le sirve al autor como punto de partida para advertirnos de los cambios que se van produciendo poco a poco a nuestro alrededor sin que nos demos cuenta, como la pérdida de valores en la sociedad occidental o la degeneración en las relaciones de pareja. Las otras seis fábulas, que completan esta acertada recopilación y que están inspiradas en los libros de autoayuda, las fábulas clásicas y el ensayo, tienen el mismo fin: hacernos ver, a través de pequeños relatos llenos de finura y delicadeza, grandes cuestiones sobre la condición humana.




































































































