Programa 9. Indicios socio-emocionales en el desarrollo infantil.

Escucha la primera parte

La segunda parte

La tercera parte
 

Continuidad en el desarrollo entre el nacimiento y los 15 meses: Indicios social-emocional
como una herramienta que describe las diferencias principales entre los hitos del desarrollo
social-emocional de las edades tratadas.

Comenzaremos haciendo revisando algunos indicios del desarrollo social-emocional.

Las columnas primera y segunda (Apego/Confianza y seguridad y Autoconciencia/ Identidad y amor
propio) se enfocan en los elementos del bienestar social-emocional que hemos discutido:
experimentar, expresar y controlar los sentimientos y entablar relaciones estrechas y seguras.

Debido a una relación fuerte y positiva de apego en que un niño pequeño recibe el cuidado sensible y
la ayuda para manejar y expresar sus sentimientos, aprende a confiar en otros y a sentirse seguro.
Mediante las relaciones que apoyan su auto-conciencia, un niño pequeño desarrolla una percepción de
quién es y lo que puede lograr y aprender.

La tercera columna (Exploración/Autonomía e independencia) se enfoca en otro elemento del bienestar
social-emocional: la capacidad de explorar y aprender. Mediante las relaciones que apoyan la
exploración segura, un niño pequeño aprende a percibir en sí mismo la autonomía e independencia,
cualidades muy necesarias para el aprendizaje y el éxito en la escuela y más tarde en la vida.
La tabla de continuidad de la que estamos hablando puede ser utilizada para observar a los niños a
que están bajo su cuidado.

Bebés (del nacimiento a los 15 meses)
Apego – Confianza y seguridad

  •  El recién nacido reconoce el lenguaje humano y prefiere la voz de su propia madre
  •  Prefiere las caras humanas
  •  La primera interacción social es sonreír y mirar a quien lo mira
  •  Se aleja de un adulto andando a gatas pero vuelve a mirarlo, lo llama y hace gestos para mantener el  contacto con éste
  •  Extiende las manos para ser levantado
  •  Prefiere a adultos conocidos
  •  Manifiesta ansiedad en presencia de personas desconocidas
  •  Usa una cobija o un animal de peluche para sentirse seguro o Reasegurado

Auto-conciencia Identidad y amor propio

  •  Al principio se chupa las manos sin darse cuenta, luego progresa para observarlas atentamente
  •  Intenta hacer que algo ocurra
  •  Pega o patea cosas para lograr que pueda seguir viendo o escuchando  algo agradable
  •  Se habla a sí mismo cuando está solo
  •  Prefiere ser sostenido por personas conocidas
  •  Imita comportamientos de adultos
  •  Reconoce el propio nombre
  •  Entiende instrucciones simples

Exploración – Autonomía e independencia

  •  Trae el pulgar o la mano a la boca
  •  Sigue escuchando la voz de su madre
  •  Observa las propias manos
  •  Balbucea usando todo tipo de sonidos
  •  Usa algunas palabras en combinación con el balbuceo para formar frases
  •  Cuando un adulto lo hace saltar sobre las rodillas, intenta continuar el juego moviéndose para que
    el adulto vuelva a hacerlo saltar
  •  Manifiesta sentimientos fuertes (enojo, ansiedad, cariño)

Niños de corta edad (12 meses a 2 años y medio)

Apego:

  •  Se relaciona con otros explorando cosas con ellos
  •  Se levanta con los brazos, se pone de pie agarrándose de muebles, luego camina solo
  •  Durante algún tiempo se aferra al/a la cuidador/a principal
  •  Experimenta sentimientos intensos al separarse o reunirse con uno de los padres
  •  Considera a otras personas como barreras para la gratificación  inmediata

Auto-Conciencia

  •  Sabe que puede hacer que ciertas cosas ocurran pero no entiende cabalmente la responsabilidad  de sus acciones
  •  Llega a ser mandón
  •  Usa las palabras Yo, Tú y Mí
  •  Dice “No” a adultos
  •  Explora todo
  •  Es sensible al comportamiento ajeno que manifiesta un juicio a su Conducta

Exploración

  •  Sigue buscando un juguete que está escondido de su vista
  •  Entiende muchas más palabras que las que puede decir
  •  Manifiesta grandes cambios en el estado de ánimo (por ejemplo, es terco en un momento y
    luego  coopera bien)
  •  Quiere hacer las cosas por su cuenta

 

Preescolar (2 años y medio a 3 años y medio)
Apego:

  •  Puede jugar de forma dramática
  •  Manifiesta más control sobre todo aspecto de sí mismo
  •  Necesita la instrucción de adultos para llevarse bien con otros
  •  Describe los sentimientos con palabras y mediante juegos simbólicos
  •  Es más consciente de los sentimientos ajenos
  •  Puede planear para el futuro

Auto-conciencia

  •  Puede evaluarse a sí mismo (por ejemplo, bueno, malo, guapo, feo)
  •  Intenta controlarse (por ejemplo, los sentimientos y el hacer de cuerpo o ir al baño)
  •  Aprende a turnarse en las conversaciones
  •  Sabe mucho sobre la comunicación en el estilo de su propia cultura

Exploración

  •  Puede jugar de forma dramática
  •  Manifiesta más control sobre todo aspecto de sí mismo
  •  Necesita la instrucción de adultos para llevarse bien con otros
  •  Describe los sentimientos con palabras y mediante juegos simbólicos

capacidades nuevas y perspectivas nuevas del bebé. Pero puede que cueste esfuerzo desarrollar
las habilidades nuevas.

Por ejemplo, a medida que el bebé desarrolla la capacidad cognitiva y vive experiencias positivas
que le permitan formar lazos afectivos intensos, puede estar tan ‘enamorado’ de personas conocidas
que se siente aterrorizado al estar con un desconocido.

Un niño de entre 12 y 18 meses puede usar el morder o pegar como forma de comunicación
porque todavía no sabe muchas palabras.

Un niño de entre 18 y 24 meses puede hallarse creando ideas emocionales que resulten demasiado
grandes y complejas como para realizarse; por ejemplo, construir una torre de bloques muy alta.  En
cambio, el niño puede sentirse frustrado por las demandas de un adulto y perder los estribos en un berrinche.

Cada etapa nueva del desarrollo del bebé produce cambios en la relación y requiere cambios o
adaptaciones del cuidador adulto. Un cuidador sensible y bien informado aprende a leer los indicios
del niño que revelan cambios en el desarrollo de éste.

No siempre sabemos qué sentimientos está experimentando un bebé o niño pre verbal, ni qué
podría necesitar. A menudo nos encontramos necesitando formar una hipótesis o adivinar lo
que está pasando con los sentimientos de un niño y lo que necesita de su cuidador para estar
más cómodo. Usamos nuestro conocimiento del desarrollo para leer los indicios emocionales
del bebé y luego intentamos hacer que se sienta mejor. Puede ser necesario hacer varios
intentos antes de lograr el éxito.

 Para participar en el siguiente ejercicio – REALINEAMIENTO DE LAS RELACIONES- usted deberá
tomar en cuenta que hasta el comportamiento típico puede ser difícil y que es importante pensar
cuidadosamente sobre lo que el bebé comunica con el comportamiento.

A veces el comportamiento de este tipo indica que un bebé o niño de corta edad intenta emprender
un nuevo hito del desarrollo, como aprender a caminar, y por el momento tiene menos capacidad
para regular su comportamiento.

Bebé: No puedo establecer un horario diurno y nocturno, de modo que despierto a mis
padres de noche y duermo mucho durante el día.

  • Si un bebé no puede establecer un patrón diurno y nocturno, puede ser necesario que sus múltiples
    cuidadores se pongan de acuerdo para  intentar despertarlo más durante el día, aumentar levemente
    la cantidad de tiempo que el niño tiene que esperar cuando se levanta para cuidarlo de noche,
    minimizar los estímulos (ruidos, luces, cambios de ropa) que el bebé experimenta de noche.

Bebé: A menudo experimento ansiedad por la separación cuando mis seres queridos intentan irse sin mí.

  • Si un bebé no ha estado muy consciente de que su persona más preferida estaba ausente y
    se pone ansioso sobre las separaciones a medida que madura, puede necesitar estar separado
    durante momentos más frecuentes y más breves para experimentar el consuelo que otro adulto puede darle.

Bebé: Experimento ansiedad por la separación cuando cualquier persona desconocida se acerca a mí.

  • Un bebé o niño pequeño que no ha mostrado ninguna ansiedad cuando se acercan desconocidos
    puede empezar a llorar o quejarse cuando alguien que no reconoce se acerca. Este niño puede
    necesitar que una persona en quien confía esté cerca para sostenerlo, tocarlo o hablarle para
    tranquilizarlo hasta que deje de ser tan miedoso.

Bebé: Muerdo a mis seres queridos y a otros niños que están cerca de mí.

  •  Un niño de 1 ó 2 años que empieza a morder puede necesitar que cierta persona esté cerca para
    interrumpir su impulso de morder y para proveerle palabras para expresar lo que puede sentir.
    Aunque el niño se sienta frustrado con esto, a medida que se impide tranquila pero firmemente
    que muerda a otros y se lo hace pasar a otra actividad, aprenderá maneras de lograr exitosamente
    sus objetivos sin morder.

Bebé: Me resisto a casi todos los pedidos y digo que “no” cuando se me pide hacer casi cualquier cosa.

  • Un niño de corta edad que empieza a decir “no” a casi cualquier cosa, está madurando en su
    percepción del yo y desarrolla el deseo de controlar cosas que todavía no está listo para controlar.
    Evitando las reacciones exageradas al uso frecuente del “no” por el niño y ayudándolo a tomar
    decisiones apropiadas y pasar a otra actividad, se lo puede apoyar en esta etapa de su desarrollo.

Bebé: Tengo rabietas a menudo cuando me parece que no voy a poder obtener o hacer lo que quiero.

  • Un niño de corta edad que empieza a reaccionar dando berrinches cuando piensa que no podrá
    obtener lo que quiere, necesitará que los adultos pacientemente presten atención a lo que él puede
    sentir. El cuidador necesitará evitar las reacciones exageradas al berrinche para ayudar al niño a
    superar sus sentimientos, tomar decisiones aceptables y percibir que ha logrado algún éxito o control.

Escuche las siguientes declaraciones:

“Cada bebé nace en el seno de una familia singular que tiene su propia cultura e historia, sus propias fortalezas y su propia manera de hacer frente al estrés y la adversidad.”

 “Las familias tienen la relación más constante e intensa con el niño.  Los bebés y niños de corta edad aprenden lo que la gente espera de ellos y lo que pueden esperar de otras personas mediante las experiencias que viven con sus padres y otros cuidadores durante la primera infancia. ”

Dentro de las familias los niños aprenden sobre su cultura y experimentan relaciones que afectarán
su percepción de quiénes son y serán. Puesto que a la mayoría de nosotros se nos capacita para
enfocarnos en los niños, tal vez no pensemos necesariamente en la importancia de relaciones
fuertes entre cuidadores y padres.

Todos tenemos una cultura, y nuestra identidad cultural está compuesta por muchas facetas de
nuestras vidas. La cultura afecta nuestros valores, actitudes, creencias y suposiciones sobre el
cuidado y la instrucción de niños pequeños. Sin embargo, la cultura no es inmóvil y puede cambiar
con nuevas experiencias.

La influencia más importante en la manera en que los familiares crían a sus hijos son sus propias
experiencias sobre las relaciones con niños. La cultura es un aspecto de dicha influencia. Por eso
es muy importante que reflexionemos sobre nuestras propias experiencias de crianza.

Si no reflexionamos sobre nuestra propia crianza y educación, puede que sin darnos cuenta,
adoptemos prácticas de crianza o de cuidado que causan molestia a los niños y que no nos
ayudan a sentirnos contentos con nosotros mismos.

Es importante comprender lo que los bebés y niños de corta edad aprenden en sus relaciones con
familiares y en su cultura, lo cual conllevan a sus interacciones con maestros y compañeros. Esto
nos ayuda a comprender quiénes son los niños y por qué se comportan de ciertas maneras.

Como cuidadores de niños pequeños, necesitamos estar conscientes de las diferencias culturales
entre las familias y los colegas, y aprender maneras constructivas de discutir y resolver diferencias o malentendidos.

Aun nuestros contactos más breves con los padres pueden servir para construir conexiones de
apoyo y ofrecer información y orientación necesarias.

Hablemos un poco sobre los factores que suponen dificultades para las familias

  • Pobreza
  • Condiciones laborales que permiten muy poca flexibilidad
  • No se pueden tomar días libres del trabajo para cuidar al bebé
  • Poca ayuda de otros familiares o vecinos
  • Relaciones dificultosas con la propia familia
  • Abuso de alcohol o fármacos
  • Violencia doméstica

Hay muchos factores que pueden tener un impacto negativo en la capacidad de las familias para
funcionar bien y relacionarse exitosamente con sus hijos. Se reconoce que los factores de la lista
tienen impactos negativos en el desarrollo social-emocional de niños pequeños.

Si usted quiere agregar a la lista dificultades adicionales, puede llamarnos al 321-1480.

Hemos discutido el desarrollo del bienestar social-emocional dentro del contexto de las relaciones.
Hemos discutido maneras de usar nuestras capacidades para ayudar a los bebés a desarrollar la
auto regulación y las relaciones estrechas y seguras, y maneras de manejar cambios importantes
entre etapas del desarrollo. También hemos hablado sobre la importancia del apoyo que brindamos
a las familias. Ahora vamos a examinar, de manera muy personal, lo que deseamos lograr al
relacionarnos con los bebés y los mensajes que queremos asegurarnos de comunicar a los niños pequeños.

Aquí les presentamos una lista de los mensajes esenciales que queremos comunicar a
los niños pequeños, para que comprendan que nos importan mucho y que estamos comprometidos a ellos.

Llame y denos sus mensajes el ‘yo’, como si estuviera hablando al bebé.

Declaración en primera persona: “Cuando te sientes incómodo, yo responderé lo más pronto
posible para que estés libre para relajarte y gozar aprendiendo sobre tu mundo.”

¿Cuáles comportamientos de nuestra parte le comunicarán al bebé que sus
necesidades físicas serán satisfechas?

Comportamientos: acercarse rápidamente al bebé cuando llora o hablarle con tonos
tranquilizadores para comunicarle que se está acercando.

Cuando el bebé señala que se siente incómodo y el cuidador adulto resulta capaz de notar
y responderle rápidamente, esto reasegura al bebé que es comprendido y que es posible
sentirse mejor y aprender la habilidad de auto-tranquilizarse.

Declaración en primera persona: “Veo que no estás contento. Déjame ayudarte a sentirte
más contento y cómodo.”

¿Cómo puede el adulto asegurarse de notar las necesidades del niño y
responderlas oportuna y apropiadamente?

Comportamientos: Estar atento a los indicios del bebé de que se siente más cómodo.
Puede que el bebé se relaje y parezca responder a la voz o al toque del adulto.

Experimentar la seguridad y la comodidad en las primeras relaciones de la vida, ayuda al
bebé y niño pequeño a aprender que se puede contar con otros y confiar en ellos.

Cuando se mantiene cerca de un bebé y poco a poco se le va permitiendo cada vez más tiempo fuera
de los brazos de la cuidadora, siendo todavía reasegurado por la presencia de ésta, el niño espera
estar seguro al aprender a separarse de la cuidadora adulta.

Cuando se comprenden, aceptan e interpretan correctamente los indicios emocionales de un niño,
entenderá sus propios sentimientos, emociones y comportamientos.

Si un bebé puede predecir que recibirá el cuidado físico y emocional que necesita, aprende a confiar
en que sus necesidades serán satisfechas.

El deseo del cuidador adulto de cuidar y tranquilizar activamente a un bebé, le enseña a procurar
ponerse más tranquilo cuando se siente sobre-estimulado.

Cuando los padres y otros cuidadores demuestran con su comportamiento a los bebés y niños
pequeños que estos son valorados, aceptados y amados, aprenden a comunicarse y tratar a otros
de manera parecida.

Cuando los adultos hablan y se expresan positivamente con los bebés y niños pequeños,
estos sienten conexiones positivas con otros.

Cuando los cuidadores adultos ayudan a un niño de 1 ó 2 años a lograr un estado emocional más
tranquilo, lo ayudan a aprender a controlar sus sentimientos y comportamientos.

Cuando los cuidadores aceptan tranquilamente los sentimientos y los describen con palabras, el niño
pequeño aprende a usar el lenguaje para comunicar sus sentimientos.

Cuando el cuidador adulto respalda y admira los logros de un niño pequeño, este aprende a sentirse
capaz e independiente.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

__________________________________________________________________________

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del
Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional

Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños y
Familias (Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios
Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de esta
publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del Departamento
de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos
comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU.

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.
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El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje

Universidad Vanderbilt vanderbilt.edu/csefel

 

Indicio: Cualquier acto o señal que da a conocer lo oculto.
Destellos
Indicativos
Asomos
Sospechas
Vislumbres
Señas
Síntomas
Conjeturas
Atisbos

Hito: Que sirve para señalar el límite.

Inmediato, contiguo, junto… límite, guía, señal, marca, indicador.
Expresión: Mirar de hito en hito.

Programa 8. El Temperamento.

Escucha la primera parte

La segunda parte

[Presente la Lámina 24]
El temperamento.  La capacidad de cada bebé para regular sus propias reacciones depende
parcialmente de su biología y parcialmente de la sensibilidad con que los adultos pueden proveerle
apoyo. Los aspectos biológicos de la regulación se explican mejor observando el temperamento.

Cada niño nace con su propio temperamento, es decir, su manera individual de abordar el mundo. El
comportamiento de un niño y su manera de abordar el mundo son formados por sus experiencias e
interacciones con los adultos que conoce.  Una comprensión del temperamento de un niño puede
ayudarnos a cuidarlo de manera más sensible y comprensiva.

Algunas facetas del temperamento pueden notarse desde el nacimiento y continúan durante toda la
vida. Desde el principio, todos tenemos nuestra propia constitución genética singular, la cual incluye
nuestro sistema nervioso y la manera en que absorbemos los estímulos sensoriales. Por ejemplo,
algunas personas prefieren las luces brillantes y la música fuerte; otras prefieren la luz de poca
intensidad y la música muy suave. Algunas personas comen y duermen a horarios más o menos
regulares; otras no tienen ningún horario.

El concepto del temperamento nos ayuda a comprender que los niños se relacionan con el mundo
según sus características innatas.  Una parte importante de la labor de un cuidador es el ajustar su
propio temperamento para satisfacer las necesidades del bebé. Por ejemplo, si a una cuidadora
le gustan las luces brillantes y la música fuerte, puede que necesite reducir los estímulos al hablar
más suavemente, apagar las luces y disminuir los ruidos.

El grado hasta el cual uno logra ajustarse a un bebé se llama el grado de ajuste. El adulto sensible
adapta su comportamiento de modo que se evite requerir que el bebé haga adaptaciones, ya que esto
le causaría estrés. El adulto procura que su comportamiento corresponda a las necesidades del bebé.

También es importante entender el impacto de las diferencias biológicas innatas en el comportamiento
de niños individuales. Cada bebé nace con su propio estilo personal, es decir, su manera típica de
abordar y reaccionar al mundo.

Al aprender sobre el temperamento, los  cuidadores podemos comprender mejor la función importante
de tales rasgos innatos en el patrón de comportamiento de un niño, ya que eventualmente pueden tener
una influencia profunda en cómo un niño o niña se siente acerca de sí mismo.

La comprensión del temperamento de un bebé o niño de corta edad puede ayudarnos a pronosticar
las situaciones que pueden serle más fáciles o más difíciles. Dicha comprensión también puede
ayudarnos a mejorar nuestra labor como cuidadores.

Hay nueve características que se consideran como componentes claves del temperamento de
un niño,  escuche la descripción de las nueve características y piense en la que describe su
temperamento en particular.

[Presente la Lámina 25]

Tipos de temperamentos.  Hay tres tipos de temperamentos que la mayoría de los niños pueden
tener. Cada uno de los tres tipos comunes de temperamentos se caracteriza por un rasgo de la
personalidad que puede predominar en el comportamiento del niño.

[Presente la Lámina 26]

Es importante señalar que no intentamos ‘etiquetar’ ni ‘clasificar’ a los niños. Discutimos diferentes
tipos de temperamentos a fin de ser mejores observadores de las necesidades de niños pequeños.
El cuidador tiene la responsabilidad de ajustar su propio temperamento para corresponder mejor al
temperamento de un bebé o niño pequeño individual.

  1. El niño de temperamento fácil o flexible por lo general es fácil de cuidar. Se adapta rápidamente a situaciones nuevas, puede regular su cuerpo bien, aborda con optimismo a personas nuevas y generalmente tiene un estado de ánimo positivo.  Suele aprender a usar el inodoro con muy poca dificultad, duerme toda la noche y tiene patrones regulares de comer y dormir. Le gusta conocer a personas y lugares nuevos y típicamente da indicios leves de estrés. Aun cuando tales niños se sienten muy perturbados, puede que lloren poco.
  2.  El niño enérgico suele ser todo lo contrario. Puede ser difícil hacer que este niño se duerma, y sus patrones de dormir y comer son irregulares. El entrenamiento en el uso del inodoro puede ser más difícil a causa de patrones irregulares de mover el intestino.  Este niño puede quejarse o llorar ante los ruidos fuertes, y a menudo es receloso con personas o cosas nuevas.  Es lento para ‘entrar en calor’ y sentirse a gusto con experiencias nuevas, y si se siente frustrado, esto puede intensificarse rápidamente en un berrinche.  Puede que a menudo tenga estados de ánimo poco contentos.  Este niño puede hacer mucho ruido aun cuando se siente un poco descontento.
  3. Los niños del tercer grupo a menudo experimentan dificultad al adaptarse a personas o lugares nuevos. Se les puede llamar tímidos, reservados o lentos-para-‘entrar en calor’. Puede ser difícil estimar su estado de ánimo porque les cuesta más tiempo empezar a participar con un grupo o actividad nueva. Algunos tienen los ritmos biológicos regulares y otros no.
  4. Para pensar en el temperamento de un niño, se puede pensar en lo siguiente:
  • ¿Cómo es el niño?
  • ¿Es muy tranquilo o muy activo?
  • ¿Cómo reacciona ante los cambios en las rutinas
  • ¿Cómo maneja los estímulos intensos?
  •  ¿Cómo le comunica que algo le gusta, le disgusta, etc.?

Características del temperamento.  Piensen en un niño con el que encuentran dificultades.  Usando las
nueve características del temperamento trate de identificar aquellas que parecen caracterizar al niño en
el que usted está pensando.

[Presente la Lámina 28]

¿Le parece que alguna de estas características tiene que ver con aquello que usted encuentra difícil?
¿Es esto porque el niño es diferente de usted… o tal vez porque es como usted?”

Es cierto que se nos hace más fácil tratar con algunos temperamentos que con otros, pero
de todas maneras, es muy importante que los niños se sientan aceptados por quienes son.

La sensibilidad y la adaptación del temperamento de un niño también forman parte de
entablar relaciones positivas con niños. Por ejemplo, al sostener y reasegurar a un niño
miedoso cuando una persona desconocida entra a su aula, lo puede ayudar a sentirse
seguro y a confiar en que usted estará cerca para ayudarlo. Esto puede reasegurar
al niño para que aprenda a controlar sus sentimientos y emociones.

El desarrollo social y emocional durante la primera infancia.

[Presente las Láminas 30 y 31]

Note que los elementos segundo y tercero de la definición se describen a menudo como dos
sistemas psicológicos internos que sirven cada uno para equilibrar al otro.  Lograr este equilibrio
es clave para la aptitud social y emocional durante la infancia y toda la vida. Si un niño se siente
seguro en sus relaciones más íntimas, es más probable que se sienta cómodo para explorar y
aprender sobre cosas nuevas.  Los sentimientos de protección y seguridad que un niño experimenta
en una relación de apego le infunden el ánimo y la confianza para explorar el mundo.

Las relaciones de apego: “El apego es un patrón de interacción que se desarrolla a través del
tiempo a medida que el niño pequeño y su cuidador/a se relacionan”.

John Bowlby, uno de los primeros escritores e investigadores que trataron las relaciones de apego,
describe el término “apego” como el lazo sentimental que se desarrolla entre un bebé y su cuidador/a.

Cuando los bebés se sienten amenazados, recurren al cuidador para encontrar protección y consuelo.
La reacción constante y apropiada del cuidador cuando un bebé señala su necesidad, como por
ejemplo al llorar, ayuda a formar la relación de apego en un patrón predecible de dar y recibir que
se desarrolla durante el primer año de vida.

En realidad, los bebés se hallan inclinados biológicamente a valerse del cuidador como proveedor
de consuelo.  Utilizamos el término “base segura” para describir el sentimiento de seguridad que
un/a cuidador/a le provee a un bebé o niño de corta edad.  Por ejemplo, ustedes a lo mejor habrán
visto a un niño de 1 ó 2 años alejarse para explorar algo nuevo, a la vez que sigue mirando para
atrás para asegurarse que usted –su base segura– todavía está cerca por si acaso lo necesita.

El historial creado entre el bebé y su cuidadora, a medida que la relación se desarrolla, permite
que el bebé empiece a predecir la reacción del cuidador a sus esfuerzos por buscar consuelo.
Hay muchas cosas que podemos hacer al cuidar los niños y al apoyar a las familias para facilitar
el desarrollo de relaciones fuerte de apego.

Cuando satisfacemos, de manera constante y cariñosa, las necesidades de los bebés y niños
pequeños que cuidamos, se forman relaciones de apego seguras.   Los niños que forman un
apego seguro con uno o más adultos, probablemente desarrollarán una habilidad social-emocional
positiva.   Aprenden que pueden contar con que los adultos satisfagan sus necesidades, les
respondan y los consuelen.  Se sienten importantes y empiezan a percibirse como aptos y
confiados. Cuando los cuidamos de forma impredecible, insensata o hasta amenazadora,
se desarrollan relaciones de apego inseguras.

El apego inseguro puede hacer que los niños tengan sentimientos malos hacia sí mismos

y perciban que no importan a otros. Pueden sentir una falta de control en su ambiente y
experimentar dificultades para desarrollar relaciones positivas con otros.

El apego seguro o inseguro refleja la calidad de la relación entre cuidadores y niños.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a
las 11:00 de la mañana para juntos…. ¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
__________________________________________________________________________

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales
y Emocionales del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional
Foundations for Early Learning) gracias a fondos federales de la Administración
para Niños y Familias (Administration for Children and Families) del Departamento
de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215).
El contenido de esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las
políticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención
de nombres comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún
endoso del gobierno de los EE.UU.

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.

El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Universidad Vanderbilt
vanderbilt.edu/csefel

 

Programa 7. El Desarrollo Social y Emocional dentro del Contexto de las Relaciones (Parte dos)

Escucha La primera parte

La segunda parte


La preparación biológica de los bebés para relacionarse con personas.
 Láminas 10,11 y 12.
1. Discuta cada lámina, observando lo que el niño hace para invitar a
relacionarse, o qué es lo que revela que se está relacionando con alguien.
Pida que los facilitadores describan, lo más específicamente que puedan,
los indicios en el comportamiento del niño. Los siguientes son algunos
ejemplos de observaciones posibles:

Lámina 10 – el niño tiene una sonrisa, la mujer tiene una sonrisa, se miran
a los ojos, parece que la interacción es divertida, tienen los cuerpos en
posiciones cómodas, etc.

        • Lámina 11 – los dos se enfrentan cara a cara, la bebé y el adulto parecen
gozar de la interacción, se miran a los ojos, tienen sonrisas, parecen estar
‘conversando’, etc.

Lámina 12 – dos niños se están relacionando, un niño tiene una sonrisa, el
otro niño extiende las manos hacia él, parece que las madres gozan al mirar
la interacción de sus hijos, etc.

Tenga presente que leer los indicios del comportamiento es una habilidad singular,
producto de una evolución en los seres humanos.

Nuestro conocimiento y comprensión científica de las capacidades del ser
humano continúan creciendo, y la investigación sobre el desarrollo emocional
durante los primeros años de vida es fascinante. Cuando somos observadores
hábiles, podemos formar conexiones con los niños. Cuanto más observamos las
interacciones de niños individuales, su uso de indicios no verbales y verbales, y la
forma en que comunican señales emocionales, etc., más fácil nos será hacer
ajustes para corresponder el estilo de interacción del niño.

4. Presente las Láminas 13, 14 y 15. Hallazgos de la investigación
asociados al desarrollo social-emocional de la primera infancia.

Cada declaración de las láminas demuestra hallazgos de investigación sobre el
desarrollo infantil y sobre todo el desarrollo social-emocional. Varios informes
nacionales y muchas publicaciones discuten dichas capacidades infantiles, por
ejemplo el libro titulado: De Neuronas a Vecindarios (From Neurons to neighborhoods)
La ciencia del desarrollo en los primeros años, 2001  y Conecciones Emocionales:
Como las relaciones guían el aprendizaje temprano (Emotional Connections:
How relationships guide early learning),
2003.

Cada hallazgo es evidencia de la capacidad asombrosa de los bebés para buscar y
entablar relaciones con otros seres humanos.

Recordemos los elementos claves del bienestar social-emocional durante el  primer año de vida

  1. Formar relaciones estrechas y seguras
  2. Experimentar, expresar y regular los sentimientos
  3. Explorar el ambiente y aprender.Continuaremos mencionando estas declaraciones con regularidad.

Sus comentarios y participación son muy importantes en este programa.  Llame al 321-1480 o envíe un mensaje de texto al 60193.

El hecho de que el ambiente y el cuidado se combinan para definir quiénes somos como individuos,
significa que las capacidades de cada bebé resultan de la combinación de su constitución biológica así
como las experiencias del niño durante sus primeros años de vida.

Tener en mente que los bebés nacen con la capacidad para formar conexiones con otros seres humanos,
significa que, como los bebés nacen “preparados” para formar lazos afectivos, nosotros, los cuidadores,
tenemos la oportunidad de proveerles experiencias positivas que estimulen y animen a un bebé para que
forme conexiones con otros seres humanos.

Al cambiar el pañal a un bebé, le hablamos suavemente contándole lo que estamos haciendo, hacemos que
se sienta más cómodo al ponerle un pañal seco, le contamos lo especial que es, etc. Todas las
interacciones positivas de este tipo animan a los bebés a seguir intentando formar conexiones con otros.
Como cuidadores de bebés y niños de corta edad, los proveedores de cuidado tienen –en colaboración con
los padres de los niños– la responsabilidad asombrosa y el gran placer de introducir a los niños al mundo de
las relaciones humanas y enseñarles el proceso de amar y aprender durante los primeros años de vida, muy
influyentes en la formación de un niño.

Esperamos que al participar en este programa de capacitación,  queden emocionados e inspirados para
sentir una gran satisfacción en la oportunidad que tienen para hacer una contribución tan importante en las
vidas de los niños.

Hablemos ahora sobre el desarrollo social y emocional de niños entre el nacimiento y el tercer cumpleaños
o, como alguna gente se refiere al tema, la salud mental infantil.  Esto se define como la capacidad para
experimentar, regular y expresar los sentimientos; formar relaciones estrechas y seguras con otras
personas; explorar el entorno, y aprender. El bienestar social-emocional para bebés y niños de 1 a 2 años,
puede considerarse como sinónimo del desarrollo social-emocional saludable.

Láminas 16 y 17
Tres elementos claves del bienestar social-emocional durante el primer año de vida:
Experimentar, expresar y regular los sentimientos; entablar relaciones estrechas y seguras y
ser capaz de explorar y aprender.

Vamos a explorar cada elemento y considerar lo que esto significa para nosotros en nuestro trabajo con
bebés y niños de corta edad.

Las criaturas recién nacidas se ocupan activamente de controlar o manejar sus reacciones ante todas las
experiencias nuevas que encuentran en el mundo. Durante las primeras semanas de vida fuera del cuerpo
de la madre, deberán aprender a manejar la temperatura corporal; comer, digerir y hacer de cuerpo; y estar
despierto y alerta o, en cambio, descansar y dormir.

Ellos deben manejar la cantidad enorme de información sensorial que los invade: caras, sonidos, texturas,
temperaturas cambiantes del aire, luz y oscuridad, olores agradables y desagradables, y sabores.

La información sensorial rodea a los bebés, y puede ser difícil experimentar y regular todos los estímulos
nuevos.  Muchas veces cuando una criatura se expone a nuevas apariencias, sonidos, olores, sabores y
texturas, puede sentirse abrumada. Necesita que los adultos la ayuden a aprender a manejar la experiencia.
Cuando nosotros estamos allí para apoyarlo y demostrarle cómo tranquilizarse, empieza a aprender a
hacerlo por sí mismo. Por ejemplo, podría chuparse los dedos para tranquilizarse antes de dormirse o
puede dejar de llorar cuando le cantamos.

Lámina 20.
La auto-regulación y el estrés durante los primeros meses de vida. Discuta el contenido de la tabla y su
organización de los indicios del estrés y la auto-regulación en bebés pequeños. La columna izquierda
presenta los comportamientos que indican que un bebé logra controlar los estímulos sensoriales que
experimenta y que progresa hacia una organización mejorada de su cuerpo. En cambio, la columna
derecha presenta los indicios físicos y comportamientos que pueden evidenciar que el bebé está
experimentando estrés.

Al referirnos al estrés, queremos decir que el bebé se siente incómodo, que su cuerpo experimenta
sensaciones o señales, tales como las del sistema nervioso central o el sistema de digestión, que lo hacen
sentir incómodo o le ocasionan estrés. Es importante señalar que a veces un solo comportamiento puede
tener significados distintos. Por ejemplo, cuando un bebé tiene hipo o bosteza, puede significar que acaba
de beber leche demasiado rápido o que tiene sueño. Sin embargo, dichos comportamientos en
combinación con otros indicios de estrés, como apartarse del cuidador o sacudir fuertemente los brazos,
pueden indicar que el bebé se siente estresado y necesita ayuda para tranquilizarse.

Lámina 21.
Estrategias para ayudar la auto-regulación de los bebés.
Los adultos ayudamos a los bebés a estar tranquilos y a poder fijarse calmadamente en las cosas que les
interesan. Durante los primeros meses de vida, los adultos y los bebés colaboran para regular las
reacciones del bebé, para que este aprenda a través del tiempo a manejar o regular sus reacciones. Indique
que por lo general los adultos fácilmente podemos consolar a los bebés y ayudarlos a regularse.
Pero en el caso de algunos bebés, este proceso puede ser dificultoso. Puede ser útil considerar varios
comportamientos en términos de auto-regulación y pensar en las estrategias que podríamos usar si esta es
una causa de dificultades para el bebé. La mayoría de las estrategias destinadas a ayudar a los bebés con
la auto-regulación tienen el fin de ayudarlos a cambiar entre varios estados de conciencia, por ejemplo,
desde la agitación hasta la tranquilidad.

La meta inmediata para el bebé es la de sentirse más cómodo y menos estresado. El objetivo a largo plazo
es que el bebé se controle a sí mismo o que pueda hacer cosas que lo mantengan tranquilo. Piense en un
bebé que cuida y que parece experimentar dificultades para tranquilizarse cuando está perturbado.
Llame al 321-1480 o envíe un mensaje de texto al 60193.
Y díganos algunos métodos que usted usa para apoyar a los niños.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00
de la mañana para juntos….

¡APRENDER Y CRECER!
El Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del Aprendizaje Universidad Vanderbilt
vanderbilt.edu/csefel

Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales del
Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning) gracias a
fondos federales de la Administración para Niños y Familias (Administration for Children and Families) del
departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El
contenido de esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres comerciales, productos
comerciales u organizaciones implica ningún endoso del gobierno de los EE.UU. Se permite reproducir este
material para propósitos de capacitación e información.

Programa 6. El Desarrollo social-emocional dentro del contexto de las relaciones (Parte uno)

Escucha la primera parte

Escucha la segunda parte

Escucha la tercera parte


Los materiales que comenzaremos a discutir hoy, están diseñados para ayudar a
los participantes a aprender acerca de bebés y niños de corta edad, y sus familias.
El proceso por el cual un niño pequeño aprende la aptitud social-emocional está lleno
de demandas: algunas ocurren en el desarrollo normal, otras revelan necesidades que
no se han satisfecho y otras demandas causan dificultades especiales para los mismos
niños, sus familias, sus cuidadores y otros profesionales. El desarrollo social emocional
comienza al nacimiento, continúa durante toda la vida y ofrece un cimiento para las
relaciones importantes y el aprendizaje de toda la vida.

Cuando los niños experimentan dificultades para adquirir la habilidad social emocional,
corren mayores riesgos para su desarrollo emocional y académico.

Modelo de la pirámide de CSEFEL. (Center on the social and Emotional foundations for 
Early Learning – CSEFEL por sus siglas en inglés) (Centro para la fundación del 
aprendizaje social-emocional temprano) 

[Explicar la Pirámide de CSEFEL] Además de enseñar sobre el desarrollo de niños
en los primeros tres años de vida y las maneras de comprender a niños individuales,
los módulos que forman este entrenamiento, ofrecen estrategias para crear programas
de cuidado grupal y prácticas que apoyen el bienestar social emocional de bebés y
niños de corta edad; colaborar con las familias para apoyar el bienestar de niños muy
pequeños; y resolver problemas cuando haya motivo de preocuparnos sobre el
comportamiento de un niño.

	1. A fin de comprender y tratar eficazmente el comportamiento que cuidadores
               en centros y en hogares, visitantes al domicilio, otros profesionales y padres
                de familia experimentan como difíciles, todos necesitamos entender el
                desarrollo social-emocional típico de los primeros tres años de vida. 

	2. También necesitamos un tiempo para examinar nuestros propios sentimientos y
                reacciones cuando el comportamiento de un niño es inusual y persiste a
                pesar de nuestros mejores esfuerzos. La definición de situaciones o
                comportamientos difíciles puede ser diferente para cada cuidador/a, de
                manera que exploraremos esta pregunta.

C. Hay varias estrategias que pueden utilizarse para apoyar el desarrollo y la aptitud
social-emocional de niños muy pequeños. La Pirámide es un modelo que representa
componentes del comportamiento de adultos y estrategias que padres de familia,
cuidadores, maestros y otros profesionales pueden utilizar para ayudar a niños a
desarrollar la aptitud social-emocional. Cada nivel de la Pirámide representa un enfoque
principal de uno de los módulos de capacitación que CSEFEL ha creado para apoyar
las prácticas apropiadas para niños entre el nacimiento y los cinco años de edad. 

	1. El enfoque principal es el fomento de buenas relaciones y la prevención de
                problemas; se progresa 	hacia las intervenciones individualizadas solamente
                cuando se ha implementado el cimiento de la Pirámide y los niños siguen
                manifestando comportamientos difíciles.

	2. Las relaciones fuertes forman el cimiento de la Pirámide y son necesarias
            para todas las demás cosas que hacemos con los niños pequeños.

	3. Los ambientes bien diseñados apoyan el comportamiento apropiado de los
                niños y reducen la probabilidad de que necesiten usar comportamientos
                difíciles. Los ambientes también pueden diseñarse para ayudar a los niños
                a aprender sobre las expectativas y fomentar su participación e interacciones.

	4. Los presentes módulos de capacitación sobre el cuidado de niños en los
            primeros tres años de vida están diseñados de forma parecida a los módulos
            sobre el cuidado de preescolares, con el énfasis en el fomento del desarrollo
            social-emocional positivo desde el principio mediante relaciones importantes
            en la primera infancia.

Definición (de CSEFEL) del desarrollo social-emocional 
El desarrollo social-emocional de niños entre el nacimiento y los cinco años de
edad es un proceso por el cual un niño pequeño aprende la aptitud social-emocional
está lleno de demandas: algunas ocurren en el desarrollo normal, otras revelan
necesidades que no se han satisfecho y otras demandas causan dificultades especiales
para los mismos niños, sus familias, sus cuidadores y otros profesionales. El desarrollo
social-emocional comienza al nacimiento, continúa durante toda la vida y ofrece un
cimiento para las relaciones importantes y el aprendizaje de toda la vida. Cuando los
niños experimentan dificultades para adquirir la habilidad social-emocional, corren
mayores riesgos para su desarrollo emocional y académico. 

Cuando CSEFEL usa el término ‘desarrollo social-emocional’ se está refiriendo a
la capacidad que un niño desarrolla entre el nacimiento y los cinco años de edad para
formar relaciones estrechas y seguras con adultos y compañeros; experimentar, regular
y expresar los sentimientos de maneras social y culturalmente apropiadas; explorar
su entorno y aprender. 

Todas las facetas del desarrollo social-emocional se realizan en el contexto de la
familia, la comunidad y la cultura. Los cuidadores de un niño fomentan su desarrollo
sano trabajando para apoyar el bienestar social-emocional de todos los niños pequeños,
y hacen todos los esfuerzos necesarios para prevenir la ocurrencia o la intensificación
de problemas de índole social-emocional en los niños que corren más riesgo. Identifican
y procuran remediar problemas que surgen y, cuando es necesario, remiten a niños
pequeños y a sus familias a los servicios apropiados.

Piense en esta definición pensando en sus niños. Que significado tienen para usted
cada una de las frases. Usted tal vez quiera usar algunas de las siguientes ideas:
“La capacidad que se desarrolla”: Durante los primeros tres años de vida los niños
crecen y cambian rápidamente y adelantan su capacidad en todas las áreas del
desarrollo: físico, cognitivo y social-emocional. Considere las capacidades diferentes
de un recién nacido, un niño de 1 año, de 2 años y de 3. “Formar relaciones estrechas
y seguras con adultos y compañeros”: Para tener un sano desarrollo social-emocional,
los bebés y niños de corta edad requieren las relaciones en que reciben el tierno
cuidado de adultos.

Cuando los adultos son amorosos, sensibles al niño y lo cuidan de una forma constante
y predecible, los niños muy pequeños aprenden que son valorados y que su mundo es
casi siempre satisfactorio y predecible. Aprenden mediante estas relaciones la forma
de relacionarse con los compañeros. Durante los primeros años de vida requieren
mucho apoyo para relacionarse con otros niños.

“Experimentar, regular y expresar los sentimientos de maneras social y culturalmente
apropiadas”: El gozo, la tristeza y la frustración son tan solo algunos de los sentimientos
que todos los niños experimentan durante la primera infancia. Los bebés y niños de
corta edad observan a adultos importantes para aprender cómo deberían sentirse y
portarse en ciertas situaciones. Con la ayuda de adultos, van aprendiendo a controlar
y regular sus sentimientos para que no sean abrumados por ellos. La cultura de la
familia afecta la manera en que los padres y madres se relacionan con sus hijos
muy pequeños, ya que sus valores, creencias, objetivos, expectativas y recursos
se expresan mediante las prácticas de crianza y de educación.

“Todas las facetas del desarrollo social-emocional se realizan en el contexto de la
familia, la comunidad y la cultura”: Los bebés y niños de corta edad aprenden primero
sobre las relaciones y los sentimientos en el seno de sus familias. Como se acaba
de mencionar, la cultura afecta la relación entre un niño y los adultos que lo cuidan.
Las comunidades también tienen un papel en las maneras en que adultos y niños
se relacionan y cómo reciben –o no reciben– apoyo mediante políticas públicas y los
recursos disponibles.

El programa completo consiste de tres módulos, la información en este programa
es parte del primero que se enfoca principalmente en maneras de desarrollar relaciones.
Una de nuestras funciones más importantes para apoyar el desarrollo social-emocional
positivo de niños pequeños es entablar relaciones de confianza y tierno cuidado.
Mediante dichas relaciones los bebés y niños pequeños aprenden sobre su mundo
y el propio lugar dentro del mismo. Aprenden que el mundo es un lugar seguro donde
sus necesidades serán satisfechas.

Aprenden a entablar relaciones satisfactorias con otros, a comunicarse, a hacer
frente a dificultades y a experimentar y controlar sus sentimientos, ya que las relaciones
se van ajustando constantemente a cambios en el desarrollo, necesitamos comprender
el curso del desarrollo social-emocional. Entablar relaciones positivas tanto con niños
como con sus padres es esencial para el desarrollo sano de un niño. Los niños
pequeños observan nuestras relaciones, y lo que observan forma sus expectativas
sobre las maneras en que las personas se tratan unas a otras. Se entablan relaciones
con cada niño individualmente y con su familia y, por eso la relación es un poco
diferente con cada uno. 

Las personas que ofrecen servicios a bebés, niños pequeños y sus familias,
desarrollan las habilidades de observar detenidamente los indicios social-emocionales
que expresan los bebés y niños de corta edad a fin de responderles en interacciones
que construyan relaciones sensibles de tierno cuidado. 

Las interacciones tienen toda suerte de formas y tamaños; vamos a considerar 2
ejemplos de interacciones entre niños pequeños y sus cuidadores, considere lo
que el adulto dice y hace:

En la primera interacción, la cuidadora sostiene a la niña y usa tonos cariñosos y
tranquilos de voz, sigue adonde la niña quiere ir, le responde, dice su nombre, apoya
el aprendizaje sobre los ojos, la boca, el tacto.

En la segunda interacción, Usa tonos cariñosos y estimulantes de voz, responde a
las vocalizaciones del niño y lo posiciona bien para que pueda ver el libro.

¿Qué notan en estas interacciones entre cada niño pequeño y su cuidadora? 

¿Qué observaciones podría usted hacer si estuviera presente en la escena? 

Llame al 321-1480 o envíenos un mensaje de texto al 60193 con sus respuestas.
Al final del programa vamos a rifar un libro bilingüe titulado: “Hábitos Saludables para
toda la vida.” Y un paquete de materiales del programa “Color Me Healthy.” 

Más adelante discutiremos varios ejemplos de maneras eficaces
para entablar relaciones estrechas con bebés y niños de corta edad.

Las relaciones son distintas de las interacciones. 
¿Cómo piensan ustedes que se distinguen las relaciones de las interacciones?

Piensen sobre una relación buena que usted tiene. Es posible que algunos de ustedes
pensaron en alguien a quien no han conocido durante toda la vida; alguien a quien
conocieron en el camino.

Piense en la manera en la que comenzó la buena relación con esta persona… 

¡Los dos la comenzaron relacionándose! 

Mediante dichas interacciones a través del tiempo, se formó una relación.

Las relaciones:
	• Tienen conexiones emocionales
	• Perduran a través del tiempo
	• Tienen algún significado especial entre las dos personas
	• Crean memorias y expectativas en las mentes de ambos

Es importante notar que las interacciones repetidas producen relaciones bastante
fáciles de predecir ya que el bebé o niño pequeño empieza a saber cómo la otra
persona le responderá. Este patrón de reacciones crea una conexión emocional
entre el niño y la otra persona.

La mayoría de los adultos responden a los bebés de maneras predecibles
y ellos también forman conexiones emocionales cuando cuidan repetidas veces a un bebé.

Porque cuando hablamos sobre las relaciones de los niños, es útil reflexionar sobre
la función de las relaciones en nuestras propias vidas, les invitamos a hacer un
corto Inventario reflexivo:

Escuche con cuidado las instrucciones:
Para cada pregunta del inventario, piense un rato y apunte algunas respuestas.
(Si no puede tomar notas en este momento, recuerdo que todos los materiales de
este programa estarán disponibles en nuestra página de internet.) Cuando haya
completado el inventario, comparta sus reflexiones con un pariente o amigo.

-Piense en una relación satisfactoria en su vida.
Describa tres razones por las que la relación es o fue satisfactoria.
	1.
	2.
	3.

-Piense en los mensajes que Ud. recibió de su familia y su cultura acerca de las
relaciones. Intente expresar esos mensajes con palabras:

-Piense en usted mismo y cómo era de niño.
¿Se porta ahora con los niños de la misma manera en que los adultos importantes
de su vida se portaban con Ud. (por ejemplo, de manera juguetona, cautelosa,
franca, paciente, etc.)?

-Exprese con palabras lo que Ud. sabe acerca de su propio comportamiento con
los niños con quienes se relaciona actualmente.

Llame al 321-1480 o envíenos un mensaje de texto al 60193 para comentar o darnos
su opinión sobre este ejercicio. Mencione los sentimientos que experimento haciendo
este ejercicio, dele nombre a los que sintió.

Esta actividad sirve para recalcar la importancia de que todos los cuidadores de
niños muy pequeños desarrollen la capacidad para reflexionar sobre por qué hacen 
lo que hacen o dicen lo que dicen a los niños. 

Este tipo de ejercicios le puede ayudar a buscar respuestas enfocadas en el
descubrimiento o la conciencia de los patrones que impactan su propio
comportamiento con los niños. 

El material que les ofrecemos este día es solo la primera parte de un entrenamiento, 
sobre el desarrollo social-emocional; necesitaremos su opinión para decidir si les 
interesa lo suficiente para continuar ofreciéndolo en este programa. Denos su 
opinión llamando durante el programa o enviándonos un mensaje de texto.

Es importante reconocer que nuestras relaciones previas crean sentimientos,
expectativas y comportamientos que traemos a cada relación nueva, incluyendo
los bebés que cuidamos. Si tenemos un historial personal desde la niñez de experiencias
básicamente satisfactorias y alentadoras, es probable que abordemos las relaciones
nuevas con la expectativa que estas también sean satisfactorias y alentadoras. En
cambio, si tenemos un historial personal de experiencias emocionales traumáticas
o difíciles, puede sernos más difícil como adultos manejar las experiencias – sobre
todo las estresantes.

Durante nuestra infancia recibimos toda clase de mensajes acerca de nosotros
mismos. Es probable que comuniquemos algunos de estos mensajes a los niños
que cuidamos, aun sin querer. 

A veces estos mensajes de nuestra infancia eran verbales y a veces no. Si los
recibimos antes de que pudiéramos hablar y usar el lenguaje, fueron experiencias
pre-verbales. Somos más capaces de reconocer el impacto de nuestras experiencias
personales en los mensajes que les comunicamos a los niños que cuidamos si
reflexionamos sobre cómo interpretamos los mensajes que recibimos durante
nuestra propia infancia.

A los cuidadores adultos de niños muy pequeños, no se les hace fácil estar siempre
tranquilos con los bebés y niños de corta edad y apoyarlos cuando se portan de maneras
que no comprendemos o que causan problemas para sí mismos u otras personas;
sobre todo si no hemos experimentado en nuestra vida personal relaciones que nos
ayudaran a lidiar con el estrés. 

Es importante que todos tengamos la oportunidad de considerar y discutir el impacto
de nuestras experiencias previas en nuestro comportamiento actual y nuestras
relaciones con otros adultos y niños, durante las experiencias continuas de desarrollo
profesional. El esfuerzo por hacernos más conscientes de nosotros mismos nos ayuda
a separar nuestros sentimientos y reacciones actuales de aquellos que se generaron a
causa de experiencias previas.

Mensaje para recordar: Durante la primera infancia, el bienestar social-emocional se desarrolla dentro del
contexto de las relaciones. Los cuidadores aprovechan sus capacidades para ayudar
a los bebés a expresar los sentimientos y regular su estado de ánimo, y a entablar
relaciones estrechas y seguras. Esto es todo por hoy, gracias por su participación,
le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….
¡APRENDER Y CRECER!

Fuentes de Información utilizadas para este programa:
______________________________________________________________________________________
Este material fue desarrollado por el Centro sobre los Fundamentos Sociales y Emocionales
del Aprendizaje Temprano (Center on the Social and Emotional Foundations for Early
Learning) gracias a fondos federales de la Administración para Niños y Familias
(Administration for Children and Families) del Departamento de Salud y Servicios
Humanos de EE.UU. (Acuerdo Cooperativo N. PHS 90YD0215). El contenido de
esta publicación no necesariamente refleja los puntos de vista ni las políticas del
Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., ni la mención de nombres
comerciales, productos comerciales u organizaciones implica ningún endoso del
gobierno de los EE.UU. 

Se permite reproducir este material para propósitos de capacitación e información.


Programa 5. Familias Fuertes para Niños Seguros

Escucha la primera parte

Escucha la segunda parte

Escucha la tercera parte

Encontré un material que puede responder a las preocupaciones de una mamá que nos llamó la semana pasada; el autor es anónimo, y el material nos llega de una agencia que se llama Child Care Partnership, en Eau Claire, WI., y lo traducimos y modificamos para ofrecerlo en este programa.

Cuando su niño viene a casa sucio: 

Pintura roja en el cabello – Pintura verde en los pantalones – Arena en los zapatos – Mantequilla de maní en su camisa favorita – Calcetines blancos que parecen café – Mangas de la camisa húmedas…

SU NIÑO probablemente…

Trabajó con un amiguito – Resolvió un problema – Creó una obra de arte – Negoció una diferencia – Aprendió una nueva habilidad – Tuvo un tiempo fabuloso – Desarrolló nuevas habilidades de lenguaje…

SU NIÑA probablemente…

No se sintió sola –  No estuvo aburrida – No hizo cosas repetitivas que eran para niños más pequeños que ella – Trabajó en actividades que no la retaron – Hizo actividades donde estuvo sentada todo el tiempo…

USTED probablemente…

Pagó buen dinero por la ropa de su niño – Tendrá problemas sacando la pintura de la ropa – Estará pensando que el proveedor de cuidado no le está dando suficiente atención a su niño…

EL PROVEEDOR probablemente…

Tenía conocimiento de las necesidades e intereses de su niño – Planeo actividades apropiadas para los niños bajo su cuidado- Animó a los niños a experimentar con cosas nuevas – Les puso delantal a los niños para proteger su ropa – Se preocupó de que los padres estuvieran satisfechos con la forma en que se trata a los niños en la guardería…

 

Trate de recordad su actividad favorita cuando usted tenía cuatro años:

¿Le gustaba jugar con agua, lodo, disfrazarse, y jugar con sus amiguitos?

Los niños pequeños aprenden cuando están jugando activamente, no cuando alguien les está hablando.  Debemos poner atención a lo que consideramos “suciedad” o “negligencia en el cuidado.”   El proveedor debe asegurarse que los niños han comido, están cómodos, toman una siesta, se lavan las manos después de ir al baño y antes de comer; también son responsables de planear actividades divertidas porque esa es la manera en la que los niños aprenden.

Con esto en mente:

…mande a su niño a la guardería en ropa cómoda y que no sea un problema si se mancha

… Traiga ropa extra para emergencias.

Si cuando recoja a su niño en la guardería necesita llevarlo a algún lugar al que deba de ir limpio, traiga la ropita que usará para cambiarlo.

Mantenga la calma…. Los niños pequeños necesitan tiempo para ser niños!

Si tiene preocupaciones, hable con su proveedor de cuidado acerca de jugar activamente.

Bebés y niños pequeños: aprenda algunos consejos de crianza y educación positiva de sus hijos

Descubra (o vuelva a descubrir) conductas positivas que pueden ayudar a que su bebé o niño pequeño aprenda y se desarrolle.

La nutrición, el ejercicio y el descanso adecuados son partes muy importantes en la salud y el desarrollo de los niños. Usted también puede tener una gran influencia en el desarrollo de sus hijos si les brinda cariño, un hogar seguro y les dedica tiempo ya sea jugando, cantando, leyendo o simplemente hablando con ellos. Descubra formas positivas para ayudar al desarrollo de su bebé o niño pequeño.

Lactantes (de 0 a 1 año de edad)

El desarrollo cognoscitivo de su bebé abarca el proceso de aprendizaje de las destrezas de memoria, lenguaje y capacidad para pensar y razonar. En este período, el bebé aprende a reconocer el sonido de la voz de la madre. También aprende a enfocar la mirada al mover los ojos de la periferia, o esquina de los ojos, hacia el centro. La adquisición del lenguaje es más que la emisión de sonidos (“balbuceo”), o la repetición de “mama/dada”.

Escuchar, entender y saber los nombres de personas y cosas son todos elementos de la adquisición del lenguaje. En este período, el bebé también establece lazos de amor y confianza con usted. La manera como usted abraza, carga y juega con su bebé definirá la manera como el niño se relacionará con usted y con los demás.

Educación paternal positiva

• Háblele al bebé. La voz de la mamá calma al bebé.

• Cuando su hijo emite sonidos, respóndale repitiendo lo que dice y añadiendo más palabras. Esto lo ayudará a aprender a usar el lenguaje.

• Léale al bebé. Esto lo ayudará a adquirir y a entender los sonidos y el lenguaje.

• Cántele al bebé.

• Ponga música. Esto ayudará a su bebé a desarrollar el gusto por la música y las matemáticas.

• Elogie al bebé y muéstrele mucho afecto y amor.

• Abrace y cargue a su bebé con frecuencia. Esto hace que el bebé se sienta seguro y atendido.

• El mejor momento para jugar con su bebé es cuando esté alerto y relajado. Observe cuidadosamente a su bebé para detectar señales de cansancio y nerviosismo de manera que usted pueda descansar.

• ¡Ser padres puede ser difícil! Cuídese tanto en el aspecto físico como mental y emocional. Es más fácil disfrutar de su nuevo bebé y ser padres positivos y amorosos si se sienten bien consigo mismos.

Niños que comienzan a caminar (de 1 a 2 años)

A esta edad, su hijo comienza a adquirir cada vez más movilidad y a estar cada vez más consiente de sí mismo y de su entorno. También aumenta su deseo de explorar nuevos objetos y otras personas. En esta etapa, su hijo mostrará mayor independencia, comenzará a tener conductas desafiantes, se reconocerá a sí mismo en las fotos y en el espejo e imitará las conductas de los demás, especialmente de los adultos y niños de más edad. Su hijo también sabrá reconocer los nombres de personas conocidas y de objetos que ve con frecuencia, componer frases e ideas sencillas, y seguir instrucciones y órdenes sencillas.

Educación paternal positiva

• Léale a diario a su hijo

• Pídale que le busque objetos o que le nombre las partes del cuerpo y los

objetos.

• Jueguen a ordenar las cartas por figuras.

• Anímelo a explorar y a intentar cosas nuevas.

• Háblele a su hijo para ayudarlo a desarrollar su lenguaje.

• Vayan juntos al parque o en autobús para fomentar en el niño la curiosidad

y la habilidad de reconocer objetos comunes.

Niños de 2 a 3 años de edad

Debido al deseo creciente de su hijo de reafirmar su independencia, a este período se le conoce como la etapa de los “terribles dos”. Sin embargo, puede ser un período emocionante para usted y para su hijo. El niño experimentará grandes cambios intelectuales, sociales y emocionales que lo ayudarán a explorar y a entender su nuevo mundo.  En esta etapa, su hijo estará en capacidad de seguir instrucciones de dos o tres frases, ordenar objetos según la forma y el color, imitar las acciones de los adultos y amigos de juego, y expresar una amplia variedad de emociones.

Educación paternal positiva

• Fije una hora especialmente para leer libros con su hijo.

• Anime a su hijo a ser creativo en sus juegos, como por ejemplo imitar a los adultos.

• Juegue al trencito con su hijo.

• Salga a pasear con su hijo, ya sea caminando o jalándolo en un vagoncito para ayudarlo a explorar el ambiente que lo rodea.

• Anime a su hijo a que le diga su nombre y su edad.

• Enséñele canciones infantiles como “El barquito chiquitico” u otras canciones tradicionales de la infancia.

Niños en edad preescolar: aprenda algunos consejos sobre la crianza y educación positiva

Descubra (o vuelva a descubrir) conductas positivas que pueden ayudar a que su niño en edad preescolar aprenda y se desarrolle.

La nutrición, el ejercicio y el descanso adecuados son partes muy importantes en la salud y el desarrollo de los niños. Usted también puede tener una gran influencia en el desarrollo de sus hijos si les brinda cariño, un hogar seguro y les dedica tiempo ya sea jugando, cantando, leyendo o simplemente hablando con ellos. Descubra formas positivas para ayudar al desarrollo de su niño en edad preescolar.

A medida que su hijo se desarrolla en la primera infancia, su mundo comienza a abrirse ante él. Se hará más independiente y comenzará a prestar más atención a los adultos y niños que están fuera de la familia. Comenzará a explorar y cada vez más preguntará sobre las cosas que lo rodean.

Su interacción con familiares y aquellos que lo rodean ayudará a formar su personalidad y a definir sus propias maneras de pensar y actuar. En esta etapa, su hijo estará en capacidad de andar en bicicleta, cortar con tijeras de seguridad, diferenciar entre la identidad de niños y niñas, comenzar a vestirse y desvestirse solo, jugar con otros niños, recordar parte de los cuentos y cantar canciones.

Consejos de crianza y educación positiva de los hijos— Niños en edad preescolar (3 a 5 años)

  • No deje de leerle a su hijo.
  • Llévelo a las bibliotecas y librerías para inculcarle el amor por los libros.
  • Permítale que ayude con tareas sencillas.
  • Anime a su hijo a que juegue con otros niños.
  • Esto lo ayudará a entender el valor de compartir y de la amistad.
  • Háblele con oraciones completas y con un lenguaje “adulto” para que aprenda a hablar bien.
  • Ayúdelo a usar las palabras y las frases correctas.
  • Sea clara y consecuente a la hora de disciplinar a su hijo.
  • Sea modelo de la conducta que espera de él.

Niñez: aprenda algunos consejos sobre la crianza y educación positiva

 

Descubra (o vuelva a descubrir) conductas positivas que pueden ayudar a que su niño aprenda y se desarrolle.

Su hijo está de regreso en la escuela. A medida que va creciendo, sus necesidades van a ir cambiando. Descubra formas positivas para ayudar al desarrollo de su niño de 6 a 8 años de edad o de 9 a 11 años de edad.

Niñez (de 6 a 8 años)

La niñez es un período de muchos cambios en la vida de un niño. A esta edad, los niños ya pueden vestirse por sí solos, atrapar una pelota más fácilmente solo con las manos y amarrarse los zapatos. Ser un poco más independiente de la familia es ahora más importante. Acontecimientos como comenzar a ir a la escuela hacen que estos niños entren en contacto permanente con el mundo exterior. Las amistades se hacen cada vez más importante. En este período se adquieren rápidamente habilidades físicas, sociales y mentales. Es fundamental que en este período el niño aprenda a desenvolverse en todas las áreas de la vida, con los amigos, el trabajo en la escuela y el deporte, entre otras cosas.

Consejos de crianza y educación positiva de los hijos— Niñez (de 6 a 8 años)

• Demuéstrele afecto a su hijo. Reconozca sus logros.

• Ayude a su hijo a desarrollar el sentido de la responsabilidad; por ejemplo, pídale que lo ayude con las tareas del hogar, como poner la mesa.

• Hable con su hijo sobre la escuela, los amigos y las cosas que desearía hacer en el futuro.

• Hable con su hijo sobre el respeto a los demás. Anímelo a ayudar a las personas necesitadas.

• Ayude a su hijo a establecer metas alcanzables; de esta manera, aprenderá a sentirse orgulloso de sus logros y a necesitar menos de la aprobación y el reconocimiento de los demás.

• Establezca reglas claras y haga que se cumplan; por ejemplo, establezca por cuánto tiempo puede ver la televisión y a qué hora tiene que acostarse. Sea claro acerca de las conductas que son o no son aceptables.

• Enséñele a su hijo a ser paciente; por ejemplo, a esperar su turno y a terminar una tarea antes de ir a jugar. Anímelo a que piense en las posibles consecuencias de sus actos.

• Hagan cosas divertidas en familia, como jugar, leer y asistir a eventos en la comunidad.

• Involúcrese en las actividades de la escuela de su hijo. Reúnase con los maestros y el personal de la escuela para entender las metas de aprendizaje y buscar la manera de trabajar con la escuela para ayudar a su hijo a lograr dichas metas.

• No deje de leerle a su hijo. A medida que su hijo vaya aprendiendo a leer, tomen turnos en la lectura.

• Use la disciplina para guiar y proteger a su hijo, no como castigo ni para hacer que se sienta mal por lo que hizo.

• Ayude a su hijo a enfrentar nuevos retos. Anímelo a resolver por sí solo los problemas, como los desacuerdos con otro niño.

 

Niñez (de 9 a 11 años)

A esta edad, es probable que su hijo muestre ya claras señales de una creciente independencia de la familia y un mayor interés en los amigos. Tener relaciones amistosas sanas es muy importante para el desarrollo de su hijo; sin embargo, la presión de sus amiguitos puede ser muy fuerte en este período. Los niños que se sienten bien consigo mismos pueden resistir más las presiones negativas de sus compañeros y tomar mejores decisiones. En este período de su vida, es importante que los niños adquieran el sentido de la responsabilidad a la vez que van desarrollando su independencia. También podrían comenzar a aparecer los signos de la pubertad, especialmente en las niñas. Otro cambio significativo para el cual los niños deben prepararse a esta edad es el comienzo del bachillerato (escuela media y preparatoria). No obstante, usted puede ayudar a su hijo a hacerse independiente a la vez que fortalece su sentido de la responsabilidad y la confianza en sí mismo.

Consejos de crianza y educación positiva de los hijos— Niñez (9 a 11 años)

Dedique tiempo a su hijo. Hable con su hijo de sus amigos, sus logros y de los retos que habrá de enfrentar.

• Involúcrese en las actividades de la escuela de su hijo. Participe en los eventos escolares; reúnase con los maestros de su hijo.

• Motive a su hijo, tanto en la escuela como en la comunidad, a que participe en actividades de grupo como algún deporte, o a que aproveche las oportunidades de realizar trabajo voluntario.

• Ayude a su hijo a desarrollar su propio sentido de lo bueno y lo malo. Hable con él acerca de los riesgos de realizar ciertas conductas, como fumar o involucrarse en actividades físicas peligrosas, por presión de los amigos.

• Ayude a su hijo a desarrollar el sentido de la responsabilidad (asígnele tareas en la casa, por ejemplo). Hable con su hijo sobre el ahorro y la necesidad de manejar el dinero con prudencia.

• Conozca a las familias de los amigos de su hijo.

• Hable con su hijo sobre el respeto a los demás. Anime a su hijo a ayudar a las personas necesitadas. Hable con él sobre qué hacer si alguien se comporta de manera descortés u ofensiva.

• Ayude a su hijo a establecer sus propias metas. Anímelo a hablar de las habilidades y destrezas que le gustaría tener y de cómo adquirirlas.

• Establezca reglas claras y respételas. Hable con su hijo de lo que usted espera de él cuando no está bajo la supervisión de personas adultas. Si usted le explica la razón de las reglas, ayudará a su hijo a entender qué hacer en esas situaciones.

• Use la disciplina para guiar y proteger a su hijo, no como castigo ni para hacer que se sienta mal por lo que hizo.

• Hable con su hijo sobre los cambios físicos y emocionales normales de la pubertad.

• Anime a su hijo a leer todos los días. Hable con él sobre sus tareas.

• Sea afectuoso y honesto con su hijo y hagan cosas en familia.

Adolescencia: aprenda algunos consejos sobre la crianza y educación positiva

Descubra (o vuelva a descubrir) conductas positivas que pueden ayudar a que su niño aprenda y se desarrolle.

Su hijo está de regreso en la escuela. A medida que va creciendo, sus necesidades van a ir cambiando. Descubra formas positivas para ayudar al desarrollo de su niño de 12 a 14 años de edad o de 15 a 17 años de edad.

Primeros años de la adolescencia (12 a 14 años de edad)

Los primeros años de la adolescencia son un período marcado por muchos cambios físicos, mentales, emocionales y sociales. Durante el inicio de la pubertad las hormonas cambian. En los niños comienza a aparecer el vello facial y púbico, y su voz se vuelve grave. En las niñas aparece el vello púbico, les crecen los senos y comienzan a menstruar. Estos cambios y la manera como los perciben los demás podrían ser factores de preocupación para los adolescentes. También es un período en el cual el adolescente podría enfrentarse a la presión que ejercen sus amigos para que consuma alcohol, tabaco y drogas y tenga relaciones sexuales. Otros retos a los cuales se enfrentan los adolescentes pueden ser los trastornos de la alimentación, la depresión, las dificultades de aprendizaje y los problemas familiares. A esta edad, los adolescentes toman por sí mismos más decisiones sobre sus amigos, los deportes, los estudios y la escuela, se hacen más independientes, definen su personalidad y desarrollan sus propios intereses.

Consejos de crianza y educación positiva de los hijos

La confianza es importante para los adolescentes. Aun cuando cada vez se está haciendo más independiente, el adolescente necesita saber que tiene el apoyo de sus padres. Al mismo tiempo, necesita que sus padres respeten su necesidad de privacidad.

• Sea honesto y directo con su hijo adolescente cuando le hable de temas delicados como las drogas, el consumo de alcohol, el hábito de fumar y las relaciones sexuales.

• Anime a su hijo adolescente a hacer ejercicio. Podría formar parte de un equipo o practicar un deporte individual. Las tareas domésticas como cortar el pasto, sacar el perro a caminar y lavar el automóvil también sirven para que su hijo adolescente se mantenga activo.

• La hora de la comida es muy importante para las familias. Comer juntos en familia ayuda a los adolescentes a tomar mejores decisiones en cuanto a los alimentos que consumen, promueve un peso saludable y permite el diálogo entre los miembros de la familia.

• Conozca bien a los amigos de su hijo adolescente.

• Muestre interés en las actividades escolares de su hijo adolescente.

• Ayúdelo a tomar decisiones saludables a la vez que lo anima a tomar sus propias decisiones.

• Respete las opiniones de su hijo adolescente y tome en cuenta sus ideas y sentimientos. Es importante que sepa que usted lo escucha.

 

Etapa media de la adolescencia (de 15 a 17 años de edad)

A esta edad, es probable que su hijo muestre ya claras señales de una mayor independencia de la familia y un mayor interés en los amigos.

La etapa media de la adolescencia es un período en el cual los jóvenes experimentan cambios físicos, mentales, emocionales y sexuales. La mayoría de las niñas ya habrá llegado a su madurez física, y gran parte de ellas habrá llegado al final de la pubertad. Los niños todavía podrían estar desarrollándose físicamente durante esta época. A su hija adolescente podría preocuparle su peso o el tamaño o la forma de su cuerpo. Los trastornos alimentarios también pueden ser comunes, especialmente entre las adolescentes. Durante esta fase, el adolescente está desarrollando sus propias opiniones y personalidad. Las relaciones con los amigos todavía son importantes, pero también irá adquiriendo otros intereses a medida que establezca un sentido de identidad más definido. Esta etapa de la adolescencia también es un momento importante de preparación para asumir mayor independencia y responsabilidad; muchos adolescentes empiezan a trabajar y un gran número de ellos se irán de la casa una vez acaben la escuela secundaria.

Consejos de crianza y educación positiva de los hijos

• Hable con su hijo adolescente sobre las cosas que le preocupan y preste atención a cualquier cambio en su conducta. Pregúntele si ha tenido pensamientos suicidas, en particular si lo ve triste o deprimido. Hacer preguntas sobre el suicidio no le meterá a su hijo este tipo de ideas en la cabeza, pero sí le dejará saber que a usted le importa lo que está sintiendo. Busque ayuda profesional si es necesario.

• Demuestre interés en las actividades escolares y extracurriculares de su hijo adolescente, y anímelo a participar en actividades como deportes, música, teatro y arte.

• Elogie a su hijo adolescente y celebre sus esfuerzos y logros.

• Demuéstrele afecto a su hijo adolescente. Pasen tiempo juntos haciendo cosas que ustedes disfruten.

• Respete la opinión de su hijo adolescente. Escúchelo sin restar importancia a sus preocupaciones.

• Anímelo a que participe de voluntario y se involucre en actividades cívicas de la comunidad.

• ínstelo a que busque soluciones a problemas o conflictos. Ayúdele a saber cómo tomar buenas decisiones. Cree las oportunidades para que use su propio criterio, y esté disponible para proporcionarle consejo y apoyo.

• Si su hijo adolescente participa en medios interactivos en Internet, como juegos, salones de chat y mensajería instantánea, ínstelo a que sea disciplinado y respetuoso con el tiempo que dedica a esas actividades.

• Si su hijo adolescente trabaja, aproveche la oportunidad para hablar sobre expectativas, responsabilidades y otros aspectos relacionados con el comportamiento adecuado en ambientes públicos.

• Hable con su hijo adolescente y ayúdele a planear con anticipación cómo enfrentar situaciones difíciles o incómodas. Hablen de lo que puede hacer si está en un grupo y alguien está usando drogas, si recibe presiones para tener relaciones sexuales o si alguien que ha estado bebiendo le ofrece llevarlo en el automóvil.

• Respete la necesidad de privacidad que tiene su hijo adolescente.

• Motívelo a que duerma lo necesario y haga suficiente ejercicio y a que se alimente en forma saludable y balanceada.

• Anímelo a que coma con la familia. Comer juntos en familia ayuda a los adolescentes a tomar mejores decisiones en cuanto a los alimentos que consumen, promueve un peso saludable y permite el diálogo entre los miembros de la familia. Además, es más probable que un adolescente que come con la familia tenga mejores calificaciones y sea menos propenso a fumar, beber o usar drogas. También es menos probable que se meta en peleas, piense en el suicidio y tenga relaciones sexuales.

Nuevamente les invitamos a venir a Elver Park para celebrar el primer mes del este programa de radio: Apoyando Familias Aprendiendo Juntos

El próximo domingo 28 de agosto de las 10 de la mañana a las 3 de la tarde.

Si lo desean pueden traer su platillo favorito para compartir.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

 

¡APRENDER Y CRECER!

 

Fuentes de Información utilizadas para este programa:

  1. 1.     Consejos de Crianza y Educación Positiva de los Hijos

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades 1600 Clifton Rd. Atlanta, GA 30333, USA
800-CDC-INFO (800-232-4636) TTY: (888) 232-6348, 24 Horas/Todos los días – cdcinfo@cdc.gov

http://www.cdc.gov/ncbddd/Spanish/actearly/freematerials.html

 

 

 

2. Cuando su niño viene a casa sucio:

Autor, anónimo – Child Care Partnership, en Eau Claire, WI.

 

Programa 3. Niños y Jóvenes, Familias y Comunidades

escucha la premera parte

escucha la segunda parte

escucha la tercera parte


A propósito de nuestro tema ¿Que mejor manera de construir comunidades que reunirnos, comer y divertirnos juntos? Estamos organizando un evento comunitario para celebrar el primer mes del programa de radio: Apoyando Familias Aprendiendo Juntos; todos están invitados.  No hay ningún costo, no es un evento para recaudar fondos. 

Fecha: Domingo 28 de agosto
Lugar: Elver Park
Llegada: 9 am
Actividades: 10 am a 3 pm
Recoger: 3 a 4 pm
Nombre del Evento: Juntos Construyendo Comunidades

ACTIVIDADES

La mosca, Clínicas de Futbol (traigan sus pelotas de futbol), Zoom, zoom, zoom, Colas de calcetín, Rompecabezas de semillas, Aros Hula, Cuerdas para saltar, Pelotas de playa, Frizbees, Globos, Regalos Sorpresa…

Todos nuestros radio escuchas están cordialmente invitados, también estarán con nosotros  Verónica Lazo del Centro Hispano, Ana Blanco de Satélite y Gustavo Franco con su grupo de Boy Scouts, 

¿Que habrá de comida?  Traigan su platillo favorito para compartir, mi esposo Juan preparará pavo al estilo salvadoreño y lo serviremos con tortillas, tendremos limonada y agua.     

El tema de hoy es niños, jóvenes, familias y comunidades; discutiremos el primero de los 5 factores de protección que están incluidos en el taller fortaleciendo familias a través de cuidado y educación temprana.  Un factor de protección es el opuesto a un factor de riesgo.  En vez de mirar a las características que hacen a un niño o una familia tener altas probabilidades de pasar por experiencias negativas, nos enfocamos en las características que acercan a las familias a tener experiencias positivas y a obtener resultados positivos, a pesar de los factores de riesgo a los que deban hacer frente.

Estos factores de protección disminuyen las probabilidades de que los niños y las familias  pasen por experiencias de abuso y negligencia contra los niños.

En el programa pasado hablamos de la importancia de que padres y proveedores trabajen juntos por los niños.  La colaboración entre padres y proveedores de cuidado ayuda a que los niños desarrollen aptitud en el área socio emocional.  Los niños que participan en programas de cuidado infantil de alta calidad, tienen apoyo para el desarrollo social y emocional de muchas maneras.  Aprenden a identificar sus sentimientos, sienten empatía con los sentimientos de otros, comparten sus emociones de manera adecuada, y resuelven problemas con sus compañeritos y con adultos.  Los niños llevan esas habilidades a sus casas y de esa manera influyen en la forma que ellos interactúan con sus familias y como otros se relacionan con ellos.  ¿Cómo podemos ayudar a que los niños y los jóvenes reciban atención, están seguros y participan activamente?

  • Identificando problemas de salud y desarrollo
  • Dando a los niños cuidado de alta calidad
  • Estando en contacto con los maestros de nuestros niños
  • Dando oportunidades para que los niños participen en actividades cívicas y comunitarias
  • Aprendiendo a identificar los momentos estresantes y como disminuir el estrés

Hay una actividad que llamamos ¿Quién Presiona tus Botones?

Tengo aquí unos círculos de papel que representan los botones y marcadores.  Si usted está escuchándonos en casa, puede hacer el ejercicio con nosotros, si va manejando ¡por favor no escriba!  Si usted cuida niños, piense en algo que los padres hacen que lo “vuelve loco” “empuja sus botones.”  Si usted tiene niños en una guardería, escriba en su botón, algo que los proveedores hacen que le empuja sus botones.

¿QUE ESCRIBIRIA EN SU BOTON? ¿CON QUIEN PODRIA COMPARTIR LO QUE ESCRIBIO PARA INVITAR RESULTADOS POSITIVOS?

Posibles soluciones… discutir lo que pensamos…  sentimos…  nos molesta…

Las Normas de aprendizaje Temprano del Estado de Wisconsin incluyen una parte titulada, Áreas de Interés: Los Niños Aprenden Jugando (página 105 para ustedes que ya tienen el libro) hoy revisaremos este capítulo para ilustrar maneras de como participar activamente en el desarrollo de los niños y fortalecer sus habilidades, recordando que ¡el Trabajo de los niños es Jugar!  El juego es la manera en que los niños aprenden.  A medida que crece, su niño pasará menos tiempo explorando y más tiempo jugando.  Porque el juego es “el trabajo” que los niños hacen mientras practican y aprenden a dominar nuevas habilidades mentales, físicas, y sociales.

Usted puede ayudar a su niño con su desarrollo, planeando maneras de explorar nuevas e interesantes cosas en la casa y en su vecindario.

  • Piense en nuevas ideas para jugar usando figuras, colores, texturas, y tamaños.
  • Haga pequeños viajes a lugares nuevos, como tiendas, parques, o zoológicos.
  • Deje a su niño lavar platos plásticos con usted, o dele los juguetes cuando lo bañe en la bañera.
  • Provea lugares seguros para que se pueda arrastrar o gatear dentro de algunas cosas, para que se esconda, suba, y explore.

Por ejemplo, usted podría cubrir una mesa con un mantel o sábana y pretender que es una cueva.

  • Hable de lo que usted ve y oye mientras camina, en un autobús, o conduciendo el carro.
  • Deje que su niño ayude a preparar alimentos simples para explorar todas las texturas, formas, sabores, y colores.

DAR EJEMPLOS DE LAS ACTIVIDADES EN WMELS

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

 

¡APRENDER Y CRECER!

Programa 2. Padres y Proveedores Juntos por los Niños

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Ansiedad de separación

Las despedidas con llantos y rabietas son habituales en los primeros años de vida de un niño. Muchos niños, cuando alcanzan la edad de 1 año aproximadamente, desarrollan ansiedad a separación y se sienten mal cuando sus padres intentan dejarlos con otras personas.

Aunque la ansiedad de separación es perfectamente normal en el desarrollo de un niño, puede ser inquietante.

Entender lo que le está ocurriendo al niño y conocer algunas estrategias para enfrentar el problema puede ayudarles tanto a usted como a su hijo a atravesar estos momentos difíciles.

Cómo se desarrolla la ansiedad de separación

Los bebés suelen adaptarse muy bien a otros cuidadores. ¡Es probable que sientan más ansiedad por la separación los padres que el bebé! Mientras se satisfagan sus necesidades, la mayoría de los bebés menores de 6 meses aceptan fácilmente a otras personas.

Entre los 4 y 7 meses, los bebés desarrollan el sentido de permanencia de los objetos y aprenden que las cosas y las personas siguen existiendo aunque ellos no las vean. En ese momento los bebés empieza con el juego de “arrojar”: tiran cosas al suelo desde una silla alta y esperan que un adulto se las recoja (y en cuanto las recuperan, ¡vuelven a arrojarlas!).

Lo mismo ocurre con los padres. Los bebés se dan cuenta de que sólo hay un papá y una mamá, y si no pueden verlos, para ellos significa que se han ido. Muchos todavía no entienden el concepto de tiempo, y por ello no saben si usted volverá ni cuándo volverá.

Tanto si está en la cocina, como en la habitación de al lado o en la oficina, para su bebé es lo mismo. Usted ha desaparecido, y hará todo lo que pueda para evitar que esto ocurra.

Lea sobre el tema

Hay diversos cuentos que tratan sobre el tema de la ansiedad por separación.  Podría leer algunos de ellos con su hijo de 2, 3 o 4 años para tranquilizarle respecto a que sus sentimientos son normales y a que usted va volver.  Algunas posibilidades son: El libro de los adioses, de Judith Viorst, Un beso en mi mano, de Audrey Penn,  ¿Aunque derrame la leche?, de Anita Grossnickle Hines y Benjamin regresa, de Amy Brandt.

El estrés puede desencadenar ansiedad

Entre los 8 meses y 1 año de edad, los niños se vuelven cada vez más independientes, sin embargo, también aumenta en ellos la incertidumbre respecto a separarse de sus padres. En este momento es cuando se desarrolla la ansiedad de separación, y un niño puede ponerse nervioso y alterarse cuando uno de sus padres intenta irse.

Tanto si se trata de que usted vaya a la habitación de al lado sólo unos segundos, como de dejarlo con una canguro por la tarde o llevarlo durante el día a una guardería, su pequeño podría reaccionar llorando, aferrándose a usted y resistiéndose a ser atendido por otros.

La edad en la que aparece la ansiedad por separación puede variar de un niño a otro. Algunos niños pueden experimentarla más tarde, entre los 18 meses y los 2½ años de edad. Algunos nunca llegan a experimentarla. Y en el caso de otros, ciertos acontecimientos estresantes pueden provocar sentimientos de ansiedad respecto a separarse de sus padres: una situación nueva relacionada con la manera en que recibe los cuidados o un cuidador nuevo, el nacimiento de un hermano, mudarse a un sitio nuevo o tensiones en el hogar.

¿Cuánto dura la ansiedad de separación? Varía, dependiendo del niño y de cómo respondan los padres. En algunos casos, según sea la personalidad del niño, la ansiedad de separación puede durar desde la primera infancia hasta los años de la escuela primaria. En los casos en los que la ansiedad de separación interfiera con las actividades normales de un niño, puede ser una señal de que existe un trastorno más profundo de ansiedad de separación. Si la ansiedad de separación aparece de repente en un niño más mayor, podría haber otro problema, como acoso escolar o abusos o malos tratos.

La ansiedad de separación es diferente de los sentimientos normales que experimentan los niños mayores cuando no quieren que uno de sus padres se vaya. En esos casos, la angustia normalmente se supera si se distrae al niño suficientemente, y no volverá a presentarse hasta que el progenitor regrese y el niño recuerde que se había ido.

Y los niños comprenden el efecto que este comportamiento tiene sobre los padres. Si usted entra corriendo en la habitación cada vez que su hijo llora y luego se queda más tiempo o anula sus planes, su hijo continuará usando esta táctica para evitar la separación.

Qué siente usted

¿Sabía que… no debería intentar evitar los ataques de ansiedad de separación utilizando la estrategia de escabullirse cuando su hijo no está mirando?  Esto puede ser una tentación, dada la manera en que reacciona cuando se separa de usted, pero los expertos coinciden en que esta práctica tiende a producir aún más ansiedad.  En vez de eso, despídase de un modo cariñoso, aunque rápidamente, a pesar de que su hijo llore y grite.  Su llanto normalmente se calmará en unos minutos.  Si establece una forma habitual de despedirse con cariño y celebrar alegremente los reencuentros, podrá fortalecer la confianza de su hijo en usted y su relación con él.

Durante esta etapa, usted podría experimentar diferentes emociones. Puede ser gratificante sentir que su hijo está tan apegado a usted como usted a él. Pero también es probable que se sienta culpable cuando se tome tiempo para usted, deje al niño con un cuidador o se vaya a trabajar. Y podría empezar a abrumarse por la cantidad de atención que su hijo parece necesitar.

Tenga presente que la resistencia de su pequeño a que usted se vaya es un signo bueno que indica que se ha producido un apego saludable entre usted y él o ella. Al final, su hijo logrará recordar que cuando usted se va siempre vuelve, y eso será suficiente para que se quede tranquilo mientras usted está fuera. Esto también permite que los niños desarrollen habilidades de afrontamiento y una cierta independencia.

Hacer las despedidas más fáciles

Estas estrategias pueden ayudar a los niños y a los padres a atravesar esta época difícil:

Elegir el momento adecuado. Intente no llevar a su pequeño a una guardería entre los 8 meses y 1 año de edad, cuando es más probable que aparezca la ansiedad de separación por primera vez. Además intente no separarse de su hijo cuando éste pueda estar cansado, con hambre o nervioso. Si es posible, programe el momento de su partida después de las siestas y las comidas.

Practicar. Haga prácticas con su hijo para separarse de él y para que vaya conociendo poco a poco a las personas y los lugares nuevos. Si piensa dejar a su hijo al cuidado de un familiar o una nueva canguro, invite a la persona antes para que pasen un tiempo juntos mientras usted está presente. Si su hijo va a empezar a ir a una nueva guardería o colegio, visiten el lugar juntos unas cuantas veces antes de que se dejarlo todo el horario completo. Practique dejando a su hijo con un cuidador durante cortos períodos de tiempo, para que pueda acostumbrarse a estar separado de usted.

Transmita tranquilidad y sea coherente. Cree un ritual para irse, de modo que pueda despedirse de un modo agradable, amoroso y sin vacilaciones. Transmita a su hijo serenidad y confianza. Tranquilícelo comunicándole que va a volver y explíquele cuánto tardará en regresar con conceptos que su hijo pueda entender (por ejemplo, después de comer), porque todavía no puede comprender la noción de tiempo. Concédale toda su atención al despedirse, y cuando diga que se va, hágalo; si vuelve, sólo empeorará las cosas.

Cumpla sus promesas. Es importante que regrese en el momento en que le ha prometido hacerlo. Esto es esencial; de esta manera, su hijo desarrollará la confianza de que puede afrontar ese tiempo de separación.

Por muy difícil que le resulte separarse de su hijo cuando éste llora y grita llamándole, es importante que confíe en que la persona que lo cuida podrá hacerse cargo de la situación. Puede ser de ayuda para usted y el niño que establezca una hora a la que llamará para comprobar que todo anda bien, quizá entre unos 15 y 20 minutos después de haberse ido. En ese tiempo, la mayoría de los niños ya se habrán calmado y estarán jugando con otras cosas. ¡No se permita ceder enseguida ni llamar antes de lo programado!

Si usted está cuidando al hijo de otra persona que está experimentando ansiedad de separación, intente distraer al niño con una actividad o juguete, o con canciones, juegos o cualquier otra cosa divertida. Quizá tenga que probar varias cosas hasta encontrar algo que atraiga la atención del niño.

Además, intente no mencionar al padre ni a la madre, pero responda a las preguntas del niño sobre sus padres de manera simple y sincera. Podría decirle: Mamá y papá volverán enseguida cuando acaben de cenar. ¡Vamos a jugar con este juguete!

Es sólo algo temporal

Recuerde que esta etapa pasará. Si a su hijo nunca lo ha cuidado nadie aparte de usted, si es tímido por naturaleza o está sometido a otros factores estresantes, la separación puede ser para él peor que para otros niños.

Confíe en su instinto. Si su hijo se niega a estar con algún canguro o a ir una determinada guardería o muestra otros signos de tensión, como dificultades para conciliar el sueño o pérdida de hambre, podría haber algún otro problema en con el lugar o la persona que lo cuida.

Si su hijo experimenta una ansiedad de separación intensa que se mantiene en la edad preescolar, la escuela primaria o más tarde y que interfiere con las actividades cotidianas, coméntelo con su pediatra. Esto podría ser un signo de un problema poco frecuente pero más serio que se conoce con el nombre de trastorno de ansiedad de separación.

Los niños con trastorno de ansiedad de separación tienen miedo de perder a sus familiares y a menudo están convencidos de que va a ocurrir algo malo. Hable con su médico si su hijo muestra signos de este trastorno, como:

  • síntomas de pánico (como náuseas, vómitos o dificultades para respirar) o crisis de angustia antes de que uno de los padres se vaya
  • pesadillas relacionadas con la separación
  • temor a dormir solo
  • temor excesivo a perderse o ser secuestrado o ir a los sitios sin los padres

En la mayoría de los niños, la ansiedad por separarse de sus padres se supera sin necesidad de atención médica. Pero si le preocupa el tema, hablé con su pediatra.

Esto es todo por hoy, gracias por su participación, le esperamos el próximo miércoles a las 11:00 de la mañana para juntos….

 

¡APRENDER Y CRECER!

 

Información para Padres   –  KidsHealth.org

Domingo Agosto 28 in Elver Park 11 to 3